miércoles, 27 de mayo de 2020

El abuelo cebolleta en Costa Pacífico - y 2ª parte


La idea era buena, pero la naturaleza es sabia. La naturaleza exige sus periodos de actividad y descanso. Así que después de pasar Hermosillo, estaba cansado.

No suponía un problema, en principio, porque llevaba un rato observando como a ambos lados de la carretera había un montón de hoteles, con muy buena pinta. Cada tres o cuatro kilómetros había un hotel. Me sorprendió porque no parecía una zona muy turística… de hecho el tráfico aparte de mí, eran coches de trabajadores y cimarrones. “Los cimarrones son los coches a los que les quitan las placas de matrícula, porque van a hacer alguna que otra ilegalidad y no quieren que les saque fotos la policíaclaro que algunos van con impactos de bala y conviene no mirar mucho a los ocupantes…”

Bueno total, estaba cansado así que me metí en el siguiente hotel. Una pasada de hotel.

Se entraba por una avenida con árboles a los lados y se llegaba a una glorieta delante de la puerta del hotel. No había ni un coche. Pare y baje. Salió a recibirme un señor trajeado y un poco nervioso.

-Buenas tardes patrón – me dijo - ¿Qué se ofrece?

- Pues… venía a dormir

-¿A dormir?

-Si.. voy de viaje, estoy cansado y quería pasar la noche…¿esto es un hotel no?

Orale, claro!, así que es eso, patrón, está usted buscando un hotel nomas..

-Si, y.. ¿esto es un hotel o no?

-Pues…según y como, jefe, según y como. Mire si quiere dormir bien, mejor siga unos kilómetros adelante, ¿vale?, así como a la izquierda vera otro hotel, uno azul. Pues, si no le incomoda, mejor duerme en ese hotel…

México es un país de vueltas y revueltas. En México se ríen de los gallegos, pero han desarrollado su peculiar forma de marear con el lenguaje.  Así que renuncié a ningún razonamiento y seguí unos kilómetros más adelante hasta un hotel azul.

Al entrar, un hotel muy similar al anterior, me estaban esperando otro señor trajeado, dos uniformados como botones y una camarera. Me recibieron como si fuera de una familia real, cogieron mis maletas, aparcaron el coche…Celebraban todo lo que hacía como si fuera un logro inmenso. Cuando les di mi pasaporte se miraron unos a otros, contentísimos de que el huésped les diera el pasaporte…

Les dije que no quería cenar, que me iba a la cama y que buenas noches

-Y, usted patrón, ¿querrá desayunar mañana?

-Si, claro

-Y..¿que se le ofrece desayunar?

-Pues…huevos rancheros y chocolate, lo típico

-¡Que bueno patrón!

Me alucinó que me preguntaran el desayuno que quería antes de acostarme siquiera. También que yo fuera el único huésped y su absoluta obsequiosidad, aunque para un español, en México, es difícil saber cuando la obsequiosidad es demasiada…

A todo esto yo tenía, como siempre, un contacto local que me esperaba en Los Mochis. No le había dicho nada de mi plan de bajar por carretera, porque los mexicanos son muy exagerados y enseguida le quitan la diversión a todo. Aproveché antes de acostarme a mandarle un mensaje (era 2012, cuando Blackberry aún era lo más, de nada pseudo) y me dormí tan ricamente.

A la mañana siguiente desayune jaleado por todo el personal (4) del hotel. A la hora de pagar fue un poco…raro:

-¿Qué le debo?

-Pues…verá, ¿Cuánto pagaría normalmente por una noche asi?

Calcule a ojo 100€, en México quizá 60€…

-Unos 30 $, mentí por toda la barba

-Pues, aquí con 25 ya haríamos apaño, patrón, pero entre caballeros, que no ha de haber papeles…

Pagué en efectivo y seguí viaje.

Cuando llegué a Los Mochis mi contacto local estaba de los nervios y me echó una bronca descomunal.



La carretera que baja a Los Mochis por el pacífico esta llena de hoteles de lujo. Hoteles de las familias del narco, que cada día lavan en esos hoteles millones de dólares en dinero negro. Hoteles que figuran como abarrotados de clientes que pagan en efectivo. Nunca nadie pernocta en esos hoteles, ni siquiera se sabe de alguien que lo haya intentado…”El Cártel”, Don Winslow.

Bueno, pues yo si pase la noche en un hotel de esos…

martes, 19 de mayo de 2020

El abuelo cebolleta en Costa Pacífico - 1ª parte

Es odiosa la costumbre de los mexicanos de admitir su casi guerra civil y situación de violencia extrema como si hubiera normalidad absoluta. O así era en la primera mitad de la década pasada. 
Y había que moverse con plena naturalidad por aquella casi guerra.
Pero, por lo menos de cara a los extranjeros lo tenían bien montado.
Una muy eficiente asociación empresarial, te recibía en su sede en Ciudad Juarez o en Torreón y allí contabas tus planes para moverte por Chihuahua y Sonora. "Mire vengo a ver a fulanito, menganito y zutanito". Y entregabas tu agenda para que vieran dias y horas, y los hoteles donde te ibas a alojar. Las visitas eran siempre a técnicos, nunca a empresarios, a esos los veias en San Antonio, en Texas, a 20 minutos de avión...
El de la asociación de empresarios estudiaba tus planes, salía "nomás un momentito" y al cabo de 30 minutos o media hora, en la que preferias no saber que había hecho te decía que adelante que bienvenido. Y ya podías ir a currar tranquilo. Sin salir del itinerario establecido, eso si.
A veces era que no, que "pues...parece que están un poco revueltos los muchachos, dejémoslo para más adelante nomás..." Y tu te cagabas en las horas de viaje hasta allí, el trabajo perdido, el retraso de todo, los billetes de avión, la reserva de hotel...Pero decías que muy bien. Y te ibas sin protestar. Era la ley. Si quieres trabajar se hace así.
Una de las veces fui a Ciudad Juarez, y ya me había alquilado el coche cuando fui a la asociación de empresarios. había conseguido un Ford Bronco y era feliz. Esa microfelicidad que te dan los pequeños placeres absurdos de los viajes de curro. Como alquilarte un Ford Bronco.
Pero salió que no. Yo había oído que la zona estaba tranquila, pero no me dijeron que nanay y para casa. Pero yo tenía un Ford Bronco. Y la siguiente etapa era en Los Mochis, en Sinaloa. Así que le dije al encargado:
-"Oiga doctor, mire que camioneta me he alquilado, me da rabia devolverla sin usarla hombre...de aquí me iba a Los Mochis. ¿No podría bajar a Hermosillo y luego por la ruta del Pacífico?. Son 20 horas de carretera, la iba a gozar con la camioneta, que estoy harto de tanto avión...¿sería posible?"
Me miro con una sonrisa en los ojos y me dijo que iba a consultarlo.
A la media hora volvió "pues, si va sólo, si no para a hablar con nadie, solo para repostar y comer (no se me vaya a liar en otras haciendas) pues puede usted ir. Sin problema. Y goce de la camioneta, yo tuve una así..."
Me abastecí de agua, varios tacos y salí del burdel con semáforos que es Ciudad Juarez, por delante 1200 Km de desierto. Un Ford Bronco, varios CDs, mi sombrero y la autopista. El plan era perfecto.


jueves, 14 de mayo de 2020

Cuando no tienes que hacer, te inventas trabajo

-Recursos Humanos ¿dígame?
-Me...jeje, oye soy yo mira una cosa
-Gonzalito estoy harta de lo de soy yo. Os hemos dicho que os identifiquéis con nombre y cargo
-¡Pero si ves mi número corto en la pantalla!
-Me da igual, no tengo que mirar la pantalla
-Bueno vale, mira una cosa. Me habéis programado en el calendario un webseminar sobre antimicotoxinas en rumiantes y...
-Es súper interesante y te ira muy bien para...
-Espera. Es que yo no hago rumiantes. O sea, no me valdrá para nada..
-¿Te cambio a la metionina protegida para el stress de calor en vacas lecheras?
-Oye, las vacas lecheras son rumiantes
-¡Yo que sé!
-Lo se yo, que se de eso
-¿Te apunto a eso pues?
-¡Que no! que yo no hago rumiantes...
-¿Los conejos son rumiantes?
-No pero hacen coprofagia
-¿Y eso que es?
-No quieres saberlo, de verdad. bórrame del webseminar anda.
-Jo no te apuntas a nada...
-No te preocupes, yo trabajo igual...
-Y por cierto, encima no fichas por la aplicación ni por el ordenador...
-Pero... si estamos confinados ¿para que quieres que fiche?
-¡Son las normas!
-Pero...si no podemos salir de casa...¡quieres que fiche como que estoy en casa porque no puedo salir de casa!
-¡Mira te cuelgo que le pones pegas a todo!



miércoles, 13 de mayo de 2020

Yo quiero volver a lo de antes

Salgo de casa a las 8:30, con un Colacao, dos magdalenas y cuatro galletas. 
En la gasolinera han puesto una máquina de café. Pico. Vaya mierda.
No hay dónde tomar un pincho. No hay almuerzos con los ganaderos. No puedo parar a comer.
Llego a casa desfallecido, a las 16:30. Mis hijos me reciben diciendo: "Jo papá, nos has dejado demasiada comida, nos la hemos acabado pero haz menos".
Un sudor frío recorre mi espalda "¿Cómo que os habéis comido todo....y yo?"
"Ah, como siempre comes fuera"
Odio a mis hijos y odio la nueva normalidad...

lunes, 20 de abril de 2020

Cuando me pierdo en YouTube

YouTube es un agujero negro. Tu puedes empezar viendo una chorrada y te lía te lía...además como el maldito tiene un sistema por el que cuando te vuelves a conectar, te saca vídeos similares....Horrible. Y desde que puedo lanzarlo a la tele, ya me puedo pegar horas viendo vídeos de Youtube. Voy por oleadas, cojo un tema y me veo mogollón de vídeos de ese tema. Os mando unos cuantos subgéneros dentro de YouTube que me han bloqueado al mundo exterior por temporadas:
-Vídeos de herreros. Hay un montón de videos de como herrar caballos. No tengo caballo ni ningún interés en aprender a herrar. Pero los vídeos molan.
-Vídeos de carreras de trotones. Los trotones son unos caballos que corren raro, con un carricoche detrás.
-Vídeos de como se añade colorante a masas de silicona en máquinas. Eeeeh. Va paso de explicarlo, es una desviación como otra cualquiera.
-Vídeos de carreras de bicicletas que van corriendo detrás de una moto. También de the longest lap, que es a ver quien tarda más en dar una vuelta al velódromo.
-Vídeos de capataces de los pasos de Semana Santa
-Vídeos de restauraciones de piezas antiguas por aficionados. El problema es que este subgénero tuvo tanto éxito que hay gente que yo creo que hacía trampa y oxidaba piezas nuevas...bah, paso de explicarlo, no vais a entender nada.
-Vídeos de parapente extremo a muy baja altura
-Vídeos de gente que baja en piraguas por canales de dos dedos de agua en montañas de mucha pendiente.
-Vídeos de barmans japoneses preparando cócteles. Ojo que este es muy adictivo
-Vídeos de navegantes en solitario de larga distancia.
-Vídeos de estadísticas a lo largo del tiempo. Data is beautiful
-Vídeos de conversaciones de torres de control con pilotos
-Vídeos de desfiles, especialmente de Pace Sticking
-Vídeos desde la cabina de un tren
-Vídeos de los simuladores de vuelo que se monta la gente en casa
-Vídeos de comida callejera coreana
-Vídeos de broncas de tenistas
-Vídeos de aviones enormes (de unos 2m) por radiocontol
-Vídeos de pickleball que es un deporte raro.
Bueno, paro que os vais a pensar que soy un tío muy raro

viernes, 10 de abril de 2020

No estábamos preparados para el teletrabajo... los trabajadores

Pues no. No estamos preparados, sobre todo los trabajadores.
Yo entiendo que soy más experto, me he pegado seis años por el mundo y si yo llamaba a dar novedades a La Parienta cada 24 horas corría peligro de muerte. Bueno, eso pensaba yo, luego descubrí que a La Parienta le hubiera dado más o menos igual si no llamara tanto...pero eso es otra historia.
Total que yo el teletrabajo lo llevo practicando y lo tengo asumido hace unos años.
Pero la peña no.
Y ahora, que ha hecho falta...pues los currantes hemos quedado fatal.
Porque técnicamente la solución existe. Puedes hablar, verte, compartir archivos...mal que bien toda empresa puede poner puestos de trabajo en casa a determinada gente. Y hay soluciones también de software, Zoom, Microsoft teams, Skype...
Pero luego llegamos los currantes y hacemos el ridículo.
A ver, si te programan mañana una reunión a las 11 por Zoom, tienes el día de hoy y un trozo de mañana para probarlo, verte un tutorial, hacer pruebas y risas con un amigo...Pero asegúrate de saber manejarlo y que funciona.
Estoy harto del "¿se me oye?" "no os oigo"...en fin, he visto hasta un tío deslizando milimetro a milimetro un papel en la cámara hasta poder taparla para echarse una siesta....mientras todos los demás lo mirábamos alucinado con las cámaras apagadas.
Gente que tiene ordenador portátil del curro y se empeña en conectarse por el móvil cual millenial. Y claro ni ve los botones, ni ve las imágenes...
Casí lo menos grave es los que se plantan en pijama en una reunión. Que parece un chiste, pero los hay.
Será que en el fondo les apasiona el coñazo de la oficina...

martes, 31 de marzo de 2020

Sobrellevando el encierro


Antes de empezar debo aclarar como es mi encierro. Porque es relativo. Trabajo en un sector de los considerados esenciales, mi empresa me ha recluido, pero atiendo a las urgencias. Eso quiere decir que uno o dos días a la semana salgo en el coche. Voy a una granja y vuelvo a casa. Sin más, pero algo alivia. Pero estoy recluido. Y he estado pensando la situación y revisándome, y estas son las conclusiones:

-Llevo bastante bien estar en casa. Hace tanto que no estaba en casa de continuo que no estoy mal. Tengo lectura, series, internet…aguanto bien.

-Mi familia está soportándolo bien. Mi mujer trabaja (sector esencial también) y mis hijos lo llevan perfectamente. Los adolescentes, los míos por lo menos, soportan el encierro sin problema. Me ha sorprendido.

-No hecho de menos a mi familia. Si, me preocupa mi madre, pero en general puedo prescindir de mi madre, mis hermanos, mis primos…No me sorprende, siempre fue así. Ahora, con el confinamiento, no ha cambiado.

-Echo de menos a mis amigos, quedar y juntarme con ellos. El contacto físico con ellos. No soy muy de contacto físico, pero me gustaría abrazar a mis amigos. Y me preocupa que estén bien.

-Cocino bastante. Me relaja y me gusta.

-Tenemos un grupo de Whatsapp que hemos creado compañeros de profesión y está resultando un alivio. Hay gente que sabe mucho y nos informa. Y hay gente muy divertida y que nos hace la vida agradable. Una sorpresa

-He vuelto a fumar. La otra opción era asaltar la nevera cada media hora y como que no. Fumando como menos.

-He vivido 6 años con la angustia continua de los viajes en avión. Se vivir con angustia. Pero no estoy angustiado, al menos por la situación actual. Me angustia pensar en el futuro, pero creo que soy un tío preparado para las emergencias, rindo más con ansiedad.

-Me da un poco de pena que soy muy escéptico de lo que pasará en el futuro. Mucho aplaudir en el balcón, mucha solidaridad…da igual. Volveremos a ser como éramos…o peor

-Alucino con la cantidad de gente (supuestamente con un mínimo de cultura y conocimiento de los medios) que ante reenviando mierdas y bulos sin importarle nada. Más aún alucino cuando les dices que es un bulo y se quedan tan anchos.

-Me da mucha pena la gente sin sentido del humor, lo tiene que estar pasando fatal.

-He tenido que empezar a hacer gimnasia en casa. Me molestaba la espalda, las caderas… de estar sentado. Me va bien y me sorprendo que tengo disciplina para hacerlo.

-Me parece que estamos viviendo un momento histórico. Algo que se recordará mucho tiempo. Estaba convencido de que no tendría ni una guerra ni nada especialmente trascendente a lo largo de mi vida. Creo que esto va a tener mucho impacto, que saldrá en los libros de historia.

En resumen, lo llevo bastante bien. Pero me preocupa lo que vendrá después. Por eso vivo al día.