jueves, 18 de febrero de 2016

Mover a patadas un elefante


La fábrica de sartenes dónde trabajo es como un elefante. Una estructura mastodóntica con una inercia terrible y en movimiento continuo. El negocio de las sartenes es así, sota caballo y rey. Tener mucha capacidad de producir y muy barato. Y entonces hacer grandes cantidades.

Pero la división del pollo frito somos diferentes. Nosotros no somos tan exactos. No es hacer sartenes. Es diferente, hay que contar con la temperatura del aceite. El tipo de pollo…

Pero intentar decirle al que guía el elefante que se desvíe un poquito del camino para ver el paisaje es suicida. La inercia es brutal. Intentar mover algo es horrible.

El caso es que esa inercia mastodóntica de la fábrica se ha trasladado a todos los niveles de la empresa. Cualquier cosa que intentas hacer diferente a lo habitual se convierte en un rosario de explicaciones y consultas que dejan en pañales la burocracia de cualquier oficina gubernamental.

Así nos ha pasado con el tema de los teléfonos móviles de la empresa. Los que tenemos que viajar con frecuencia fuera de Europa, vivíamos en el mundo Blackberry (Bb). No por nada, pero como Bb dependía de sus propios servidores (RIM) que iba todo comprimido, llevar una Bb a otro continente con datos activados y llamadas te podía salir por 50€ al mes, que es un precio muy moderado.

Pero, los chicos de RIM, en su afán por hundir la empresa (un día os haré un post explicando cómo han gestionado Bb para hundirla, un ejemplo de qué no hacer en una empresa) cerraron sus servidores y mandan el tráfico por los normales. En resumen, ahora llevar una Bb fuera de Europa viene a costar 200 a 300€ al mes y un teléfono android con datos unos 900€ al mes.

Como llevar el correo y el whatsapp en el móvil es una herramienta bastante útil en el extranjero, hable con varios de los que se dedican a ir por ahí de Willy Fog, el resultado es que la mejor solución son los móviles con doble tarjeta SIM, una de aquí y otra de datos del país donde vayas. Te puede salir a unos 20€ al mes como mucho.

Total que fui al responsable de comprar los teléfonos en la fábrica de sartenes y le dije: “tío se han muerto las Bb, jubílalas y compra cuatro teléfonos para los que viajamos con doble SIM”.

Ja.

A la semana o así, me explica que vale que van a renovar los móviles y que nos van a dar el modelo cojomovil no se qué, que espera que así este contento. Lo flipo y me acerco a charlar con él. Le explico lo que os he explicado ahí arriba, que si es un poco largo, pero se resume en que cuatro móviles de doble tarjeta le van a ahorrar a la empresa más de 600€ al mes sobre el cojomovil que quieren ponernos.

Cuando me explica que los móviles de doble tarjeta esos deben ser muy caros, le enseño todos los modelos que hay en el mercado por debajo de 200€.

Resumen: compras 4 móviles por 800€ y le ahorras a la empresa mínimo de 600€/mes. Amortizada la compra en mes y medio.

Yo creí que estaba claro.

Pero el tío está mosqueadisimo porque queremos un móvil diferente al cojomóvil que han elegido para nuestra “categoría”, se dedica a bombardearme con todos los correos que le llegan sobre lo bueno que es el cojomóvil. Pasamos cuatro meses (ojo, 600€ de más al mes…) en que el pringao de los móviles no se mueve. O cojomovil o al charco….

Harto de intentar mover el elefante a patadas, encargo a uno de mis compis que compre los móviles a cargo de la empresa pasando del encargado.

Cuando vienen a preguntarle por qué, da la explicación oportuna. Como además los móviles que nos hemos comprado valen bastante menos que los cojomoviles, todo el mundo lo acepta.

Pero no acaba ahí. El que tenía que haber comprado los móviles, lleva dos días reunido con diferentes compañías, para conseguir una mejor tarifa y que sigamos con los datos y los cojomoviles.

Porque le pone nervioso la diferencia…

lunes, 18 de enero de 2016

Vueltas de la vida...

Camino hacia casa desde el garaje con La Parienta. Por la calle, tirando a sucia, de mi barrio de Vetusta. Enfrente avanza hacia nosotros una joven con un microperro. Alta y elegante. Lleva todo de marca de las que se notan de lejos. Hasta el abrigo del perro es de marca. Se acerca y entonces la reconozco:
-¡Young Duquesa!
Gonzalo!
Nos damos dos besos, le presento a La Parienta que esta asombrada de que conozca a ese elemento que pega en nuestro barrio como dos pistolas a un Cristo. Hablamos un rato. Young Duquesa le habla muy bien de mi a La Parienta y luego me dice:
-Por cierto, que estuviste jugando al tenis con mi novio en Medellin...
Repaso mis viajes. En uno de ellos coincidía en el gimnasio del hotel con un empresario español.  Típico empresario, forrado tras dos quiebras fraudulentas, divorciado con hijos, vividor... Uno de los días cambiamos la sesión de gimnasio por un partido de tenis. Yo soy un jugador discreto, tirando a bueno. Lo justo para ser un rival digno, no me pudo dar una paliza. Empiezo un interrogatorio con pullas incluidas:
-Young Duquesa, alma cándida, tu vives aquí y tu novio a 300Km, ¿como leches le conociste?
-Pues vinieron unos de Parabumtistan y me ficharon de interprete, tenían que reunirse en la empresa de MI NOVIO, y era fiesta y la empresa era cerrada (su español ha mejorado...poco. Alucino lo que habrá traducido...), y entonces no hay ningún trabajador pero el llama y dice que me recibe con los clientes el. Que es el dueño de la empresa.
-Ya..
-Y entonces, bajo del coche al llegar, le veo y me enamoro
-Claro, claro. - Me dan ganas de decirle que seguro que estaba enamorada antes de salir, seguramente cuando oyó lo de dueño de la empresa... Pero me callo.
-Pues cuando estés con él no uses tacones- le digo con aire de chufla, porque es bajito y ella muy alta.
-Ya le he dicho. Tu sales con rusa de 26 años. Poco comer, no beber, mucho gimnasio.
Pobre hombre, me imagino que ya se debe estar arrepintiendo de la novia que se ha echado, no por los gastos, por su nueva vida. Young Duquesa mira mi incipiente barriga post-navideña:
-Tu también tienes que ir gimnasio...
-Young Duquesa, yo no estoy casado con una rusa cuasi adolescente...
Nos despedimos tras intercambiar los teléfonos. Mira tu, pienso, seguramente ha conseguido lo que quería...  

lunes, 11 de enero de 2016

Vida paralela de Jax Teller y Don Draper, dos depredadores estadounidenses


Aviso de spoilers: Este post contiene referencias al argumento de “Hijos de la Anarquía” y “Mad men”. Si no las ha visto y piensa verlas mejor no lea el post. O igual si.

 

Hace poco tuve ese ahogamiento que te ocurre cuando acabas un buen libro o una buena peli. Y notas que tienes que coger aire porque te falta. Fue con el final de Hijos de la Anarquía, una de las mejores series de televisión que he visto nunca. Siete temporadas “in crescendo” hasta la apoteosis final. Al acabarla retome las dos últimas temporadas de Mad men, ya sólo me faltan dos o tres capítulos para el final, pero me imagino lo que va a pasar.

Me lo imagino porque pese a las diferencias, las dos series hablan de un mismo tipo de macho alfa. Quizá por eso me gustan las dos

A ver, SOA (acrónimo en inglés de Hijos de la Anarquía) es una serie de moteros de California a principios del siglo XXI. O sea, hay móviles pero no datos ni Whatsapp. Es lo que tiene la tecnología, que ayuda a centrar las épocas.

Los moteros empiezan por pasar un poco de marihuana, luego la cosa se complica y acaban formando una banda de delincuentes. Y claro, como son malos hacen cosas malas y, esto es la clave, les pasan cosas malas. Es la clave, porque el espectador empieza cogiéndoles cariño. Y luego empieza a ver como les ocurre de todo. Sufren asesinatos, asaltos, violaciones, matan a sus familias…Tienes que hacer un esfuerzo para darte cuenta de que todo eso no ocurre porque si. Ocurre, porque esos chicos tan majos, con los que te habías encariñado, se han ido degradando y a la vez, asaltan, matan, asesinan…Lo normal. Una vez abierta la caja de Pandora, nadie puede controlar su furia.

Pero en medio del caos surge Jax Teller. Jax tiene un secreto, el libro de su padre, fundador del club, que explica cómo hay que dejar la violencia y volver al paz y amor hermanos. Con ese secreto, Jax se erige en jefe. Acto seguido, se autoconvence de que el puede controlar la furia incontrolable. Y se lanza a dar órdenes y organizar.

Pero el caos es eso, el caos. Y cuando su propia madre le miente por la jeta, el se lo cree. Y acaba siendo el peor de todos los malos. Acaba sembrando más muerte y violencia que cualquier otro antes que él. Su propia soberbia, su afán de controlar y su sentimiento de ser “el elegido”, “el redentor” le hace caer en la más absoluta miseria.

“Mad men” trata de la vida y el trabajo de los ejecutivos de la publicidad en la era pre-marketing. Allá por los años 50 a 70 del siglo pasado, justo en el momento en que se estaba entre contratar anuncios por palabras en un periódico y la fase de “hay que crear la necesidad”.

Es un mundo que hoy sorprende ver. Porque resulta complicado de asimilar. Es difícil, pero hay que asimilar que entonces en las oficinas se fumaba (no sólo tabaco), se bebía mucho, se practicaba el acoso sexual sin ningún pudor y las tácticas para hacer clientes era todo lo que a uno se le pudiera ocurrir que le gustaba a un cliente. Darle vicios vamos.

En medio de este panorama está Don Draper. Don tiene un secreto. Su secreto es que no es el hombre perfecto que aparenta sino un tipo traidor, ruin y resentido. Pero él controla. El piensa que puede controlar la situación. Y salir adelante pasando por encima de todo eso para alcanzar una felicidad y estabilidad que se le negó desde niño.

Pero es imposible.

Don acaba sumergido en la mierda tanto o más que cualquiera de ellos, se alcoholiza, se vuelve cínico, cambia de mujeres, amantes, amigos y objetivos con la facilidad de quien cambia de camisa. O más. Se lleva por delante la vida, la felicidad y los sueños de quien haga falta, en aras de una presunta justicia en la que ya sólo cree él, porque perdió la razón de su lucha hace varios millones de dólares.

Jax y Don. Dos ideas pararelas, dos fracasos iguales.

Jax piensa que él es superior al resto de sus iguales. Por eso quiere liderarlos. Don sabe que es inferior a todos sus iguales, por eso quiere destacar. Ninguno quiere ser uno más. Los dos quieren ser “el más”.

Jax administra justicia en un principio de forma serena y objetiva. Calma a los exaltados, consuela a los afligidos, da de comer a los hambrientos…

Don se toma la justicia que se merece, en un principio con razón. Se apodera de la vida de otro, se asigna un trabajo, consigue una familia.

Cuando la vida se vuelve en contra de Jax, reacciona como un auténtico salvaje, impone una dura ley de hierro y fuego convencido de que tiene la razón. Pero lo único que tiene ya es la furia, y actúa según ella.

Cuando Don recibe un revés, pasa por encima de quien sea y huye. Huye de su mujer, huye de sus amigos, huye de su segunda mujer, huye de sus hijos. Y sigue cobrándose más “vidas” para pagarse una felicidad a la que hace tiempo dejo de tener derecho. Y arruina compañeros, usa a amantes, desprecia amigos.

Don Draper anda siempre ligeramente escorado, vigilante, ofensivo. Jax Teller sube siempre en la moto por el lado contrario, desde la derecha de la moto.

Los dos ponen su entorno a su servicio, los dos pisotean a quien haga falta para lograr unos objetivos que hace tiempo dejaron de ser legítimos.

Los dos, en fin, entran en una espiral autodestructiva que no pueden controlar. Su debilidad, cuando llegan a la cima de sus aspiraciones, se transforma en miedo. Y el miedo se combate atacando.

Dos épocas, dos historias. Dos víctimas de si mismos.
Ustedes sabrán disculpar el gafaplastismo de este post. Pero estando en La Mancha, los minutos parecen horas, las horas días, los días...lo que sea

sábado, 19 de diciembre de 2015

El premio que pudo haber sido y no fue, o como Hombre Revenido me timó.

Hombre Revenido hizo una cosa muy de Huesconsin. Prometió la luna... y luego me llevó a pasear por el Coso. O sea, él había prometido un premio que nunca me dio. Así que yo, desde este blog, os voy a hacer un resumen de lo que hubiera sido la semana de la Anarquía. Sin el nivel Maribel de la escuela de simios. Pero decente, para que os hagáis una idea de lo que pudo haber sido y no fue...porque el tío era de Huesconsin.
Consistía la idea en romper con toda frase molona, mindfundista y de coach que ronda por el ambiente, fruto de las escuelas de negocios que se empeñan en que renunciemos a nuestro derecho al trabajo a cambio de embarcarnos en la aventura presuntamente gozosa del emprendimiento.
Y una leche, todas esas palabras huecas: emprendedor, mindfundness, coach... Mandarlas a la mierda directamente. Como las frases siguientes:
-"Hoy es el primer día del resto de tu vida": Ya. Y una mierda. Hoy te levantas y tienes ahí la hipoteca que firmaste hace una pila de años. Hoy te van a llegar las facturas de los insumos, cada vez más caros, de tu casa. Agua, luz, gas...Hoy tus hijos siguen yendo al cole que has de pagar, siguen queriendo hacer tres comidas (al menos) al día y siguen gastando y rompiendo útiles varios. Así que hoy espabila, todo sigue como ayer... o peor...
-"Crisis es igual a oportunidad": Ni por el forro. Crisis es lo puto peor. Las oportunidades aparecen cuando vas relajado y cuando te sobra algo de dinero para arriesgar. Si estás en crisis, lo único que no puedes hacer es asumir más riesgos. Hay que salvar los muebles y todo lo que se pueda. Porque el tema esta jodido. Así que lo urgente es parar la herida. No ponerse a experimentar con presuntas opciones que darán resultado.
-"Todos los días tienen algo bueno": El tío que dijo esto no sabía lo que era pasarlas putas. Hay días que son una mierda completa, de principio a fin. Que no salen las cosas en el curro, que en casa tienes cualquier follón, y que te vas a la cama jodido y piensas que todo es una mierda. Hay días que los borrarías de tu vida y no perderías nada.
-"Como no sabía que era imposible lo hizo": Ya. Por los cojones. Si es imposible no se puede hacer, así de claro. Y si no lo sabía, es que era un poco tonto. Y perdió el tiempo intentando algo que no se podía hacer. Y puso una tienda de bicicletas, sin saber que era imposible que viviera otra tienda más de bicicletas, y se arruinó sin saber como...
-"Si la vida te da limones haz limonada": Claaaaro. Si. Pues no. Si la vida te da limones, haras zumo de limón como mucho. Y además te hará falta un vaso o una jarra para contenerlo. Además de eso, el zumo de limón es muy ácido y produce estreñimiento. Así que si la vida te da limones, tendrás cara de amargado y estreñido. Si la vida te da limones, como no encuentres azucar, hielo y agua, vas jodido.
Y así podría haber seguido al infinito. Pero os dejo sólo esta muestra.
No os creais las paparruchas rimbombantes, sed críticos. Y  no pongais otra tienda de bicicletas...

jueves, 17 de diciembre de 2015

Historias del Noroeste, 5

La orografía compleja y el abandono secular por la lejanía y dispersión de la población, hicieron que nunca hubiera un buen servicio de ferrocarril en el Noroeste. Se viajaba mayormente en autobus.
Y W. conducía un autobus.
Concretamente iba conduciendo uno y dando un puñetazo al volante en cada curva, que son muchos puñetazos.
Pero es que él no tenía que estar allí. El ese día libraba y ahora mismo tenía que estar durmiendo la resaca de la farra del día anterior, con abundante ingestión alcoholica. Pero, maldita sea su suerte, se había roto uno de los autobuses de la empresa, y el tenía que llevar el suyo como repuesto.
En los años setenta, el mercado de autobús o copaban dos empresas, Alsa y Castromil. Cada uno con sus rutas. El llevaba un Castromil, que hacía ruta, pero a veces también se alquilaba para grupos. Esta era una de esas veces, y vaya grupo. Internos del psiquiátrico de Lugo iban al cotolengo de Mondoñedo a pasar allí un par de meses de vacaciones mientras reformaban su hospital original.
El número de locos por habitante en el Noroeste es muy superior al resto de España. Por eso hay toda una infraestructura para tratarlos, hospitales, manicomios, cotolengos...
W conducía a los locos, que iban (años 70) sin ningún acompañante. Se suponía que eran los más sanos del grupo. A W. le daba igual, el necesitaba un cafe, que le matara el sueño y le mitigara el dolor de cabeza.
Así que paro en un bar orilla de la carretera. Dijo el consabido "cinco minutos de descanso", pidió un carajillo y se acomodó en una mesa...
Tres horas después le despertó el camarero.
W se dió un susto de muerte, de pensar que se había dormido tres horas. Volvió corriendo al autobús y se quedo pálido. Los locos habían abierto las puertas y se habían marchado...
Un sudor frío le recorrió la espalda y trato de pensar. Pero no pensó lo correcto. No pensó lo importante. Pensó en acabar ese viaje de mierda, ese día de mierda y volver a su casa a dormir y pasar la resaca con caldo y calor.
Quería acabar.
Así que sin pensar demasiado, comprobó que la hora era la adecuada para su plan y siguió su ruta. Pero paraba en las paradas de todos los pueblos, en la ruta de Lugo - Mondoñedo. Cobraba a los viajeros, como si fuera el bus de linea normal. Los pasajeros preguntaban:
-¿Va a Mondoñedo?
-Pues si
-¿Hoy no viene Eduardo de conductor?
-Está malo...
Los pasajeros subían y bajaban según el destino, pero llego a Mondoñedo con el bus casi lleno. Entre otros calculo que iban 10 de los locos originales que habían intentado escapar, o ir a Inglaterra o sabe Dios qué, y habían acabado de nuevo en su autobús. También iba un fraile de los modernos, de los que no llevaban hábito ni tonsura, pero si un crucifijo grande en el pecho...
Al llegar a Mondoñedo, entro en el cotolengo directamente. Las monjitas estaban nerviosas y con cara de susto por el retraso con que les traía a sus nuevos pacientes. Murmuró algo de un pinchazo y una fuga del radiador. Avisó de que los locos venían muy nerviosos. Luego se volvió hacia los pasajeros que no entendían porque habían parado en el patio del manicomio local y, con las puertas cerradas para que no se oyera fuera, dijo:
-Señores pasajeros, tengo una avería, bajen un momento por favor que ahora les recojen unos taxis y les llevan a la estación de autobuses".
Bajaron.
El arranco y se fue.
Las hermanas empezaron a acompañar a los locos, que habituados a tocas e internados, se adaptaron rápidamente a la situación.
El fraile se encaminó a la puerta del patio. Una monja lo intercepto:
-¿Donde va?
-Yo no espero el taxi, hermana, voy a una Iglesia de aquí al lado, me acerco andando...
-Claro, claro - dijo la monja mientras le agarraba del brazo- pero ahora esta cerrado, ven adentro a comer con los demás.
La luz se fué haciendo dentro de la cabeza del fraile. Descubrió la trampa que les habían tendido:
-Hermana, no estoy loco, soy el Prior del convento de San Paio Bendito... (,manda huevos que era cierto el nombre)
-Claro, claro...

EPÍLOGO:

-Los "locos de Mondoñedo" estuvieron tres dias ingresados en el manicomio de Mondoñedo hasta que se deshizo el entuerto.
-W durmió todo el día. Al levantarse al día siguiente se supone que entró en pánico y se marchó. No se le encontró nunca. Tenía dos hermanos de emigrantes en Suiza y se supone que se fue con ellos.




martes, 17 de noviembre de 2015

Orden más contraorden...

Cuando el rey de las sartenes, para el que curro, tenía mucho dinero pero no le había dado por su actual manía de comprar cortijos, monto una empresa para lo de las sartenes en un país de Latinoamérica. Era, llamémosle rey de las sartenes ándele (RDSA).
Cuando yo empecé a trabajar para él, al poco me toco ir al país en el que él tenía una empresa (RDSA). Antes de ir me dijo: "mira, lo de RDSA esta para las sartenes, pero tu para lo del pollo frito que estamos montando pasa de ellos, que te ayuden a empezar pero llévalo con otra gente".
Yo alucine un poco, porque al fin y al cabo, podía aprovechar para ganar más dinero llevando también lo del pollo frito pero me puse en situación para hacer lo que decía.
Cuando llegué al país dónde está RDSA, me recibió su director general, P. Un español desplazado. Que estaba muy ilusionado por empezar con lo de pollo frito como complemento de lo de las sartenes.
-Perdona P, le dije, sólo quiero que colabores al principio, luego lo montaremos con otra gente.
-¿Como?
-Lo que oyes, ordenes directas del rey de las sartenes.
-A ver, a ver - dijo P- a mi me llamó el rey de las sartenes y me dijo que máxima prioridad a lo tuyo, que era una gran oportunidad para nosotros e incluso que pagara yo tus hoteles y tus gastos.
Me quedé alucinado:
-Perdona, ¿me hablas del rey de las sartenes?¿en persona?¿no de ningún intermediario?
-Tal cual
Obviamente quedamos los dos tan sumamente sorprendidos que decidimos emborracharnos juntos y rajar de nuestro común jefe.
Yo seriamente pensé que el rey de las sartenes chocheaba, pero al llegar me pregunto:
-¿Qué tal el viaje Gonzalo?
-Muy bien, los de RDSA muy majos, y hospitalarios
-Vale, pero vete pensando en pasar de ellos, hay que buscar a otra gente...
Yo estuve por empezar a dar vueltas a la cabeza como la niña del exorcista. Pero es malísimo para las cervicales así que lo dejé.
Pero ha pasado un año, sigo trabajando con los de RDSA pero a lo tapado, sin que se note mucho en la empresa. Si, trabajar con alguien a lo tapado es algo que se puede hacer en mi empresa, no preguntéis...
En este tiempo, el rey de las sartenes ha puesto en orden su imperio de ultramar. Se ha librado de otras cargas pero ha mantenido RDSA. Que va bien, incluso en el pollo frito, no sólo en las sartenes.
Hace unas semanas me llamó el rey de las sartenes en persona:
-Gonzalo, quiero alguien que colabore en lugar de RDSA, alguien solo dedicado al pollo, vete allí y hablas con ellos muy clarito
-A la orden jefe.
Total que me vengo aquí a ultramar, a ver a los de RDSA y decirles que se acabó. Que lo nuestro ya no tiene solución.
Me recibe P muy contento.
-Venga tio, hay mogollón de faena.
-P, respondo de sopetón, no hay nada que hacer. El rey de las sartenes me ha dicho que busque a alguien, que pase de vosotros
-¿El rey de las sartenes?
-El mismo
-No puede ser, si estuvo aquí hace un par de semanas y dijo que a tope con lo del pollo, que te apoyaramos y no lo dejaramos escapar.
Y claro, si RDSA tiene esas órdenes, colabora y trabaja. Y si yo hablo con otra gente, me dicen que ya, pero que eso en ese país lo lleva RDSA, que lo pone en su web y su publicidad. Y si le digo a RDSA que lo quite que son ordenes del jefe, me dice que lo pone por orden del jefe.
Total, que nos volvimos a emborrachar. Porque no entendemos nada. ¿Pretenden destrozarnos el hígado?¿es esquizofrénico el rey de las sartenes?¿es todo una cámara oculta?
Cualquier cosa que me digan, me la creo...
 

martes, 3 de noviembre de 2015

Cosas que no haré cuando sea viejo

Según van pasando los años, te encuentras diciendo frases que decían tus padres. Repitiendo a tus hijos que se sienten bien o quejándote de que hay corriente. Es la vejez, que empieza a asomar. Así que en estos tiempos en que se prodigan las listas y comportamientos a hacer, yo voy a hacer lo contrario. La lista de lo que no voy a hacer. Cosas que espero no llegar a hacer nunca, porque sería el principio del fin:
  • Llevar zapatos de rejilla
  • Tener un microperro y hablar con él
  • Vestir con chándal
  • Llevar vaqueros subidos por encima de la tripa
  • Pedir sacarina con el café
  • Llevar la camisa con más de un botón abierto
  • Llevar chaquetas de punto y/o lana
  • Llevar anillos o pulseras o cadenas en el cuello
  • Peinarme tapando la calvicie si apareciera
  • Escupir
  • Ponerme y quitarme a la vista de alguien la dentadura postiza si la tuviera
  • Hacer cola para recoger periódicos gratuitos
  • Ir con bolsas de plástico
  • Ir siempre de americana y/o corbata
  • Llevar un bolígrafo de propaganda a la vista
  • Que me gotee la nariz
  • Hacer cualquier tipo de gimnasia en público
  • Mirar libidinosamente a ninguna que no tenga al menos la mitad más 10 de mi edad. Esto es válido a partir de los 60
  • Llevar monedas en un monedero roñoso
  • Ir con trozos de papeles en los bolsillos, guardar folletos de propaganda
Consiste, en general, en intentar mantener la dignidad. Aunque hay cosas que tientan...

 
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