jueves, 26 de febrero de 2015

Mal mes

Febrero no ha sido un buen mes. Estoy esperando que se acabe de una vez. No pasa nada pero pasan un montón de cosas a la vez.
Trabajar en el reino de las sartenes tiene su punto... La fábrica de las sartenes es una estructura majestuosa y mastodóntica, cuando dices que hay que cambiar algo... las inercias son horribles. Días y luego semanas y vamos camino de meses de reuniones y más reuniones para ver si hacemos lo que está claro que hay que hacer. No todo en el monte es orégano...
Además estoy acabando el mes con gripe. Con una gripe de las que te inutiliza y te congestiona. Además mi hija también tiene gripe. Y no estoy solo en casa "disfrutando" mi gripe, estoy acompañando a la otra...no es lo mismo...
Y tengo un hijo adolescente. No se me ocurre peor maldición para nadie que poner un adolescente en su vida. Mi adolescente particular lo tiene todo, la indolencia, el pasotismo, el olor, los granos, la rebeldía... Nosotros no éramos así coño, que no, por más que me lo repitan nosotros no éramos así.
Por si todo esto fuera poco, me tengo que enterar por el mundo blog que ECDC anda quedando con blogueros por ahí sin avisar. Antes me avisaba siempre, ahora ya tiene otros amigos de blog y yo no le visto suficiente... y pensar que yo lo conocía sin blog.
En definitiva. No ha sido un buen mes, a ver si empezamos mejor el siguiente.
¿Y por que os cuento esto?...pues porque no tengo ganas ni humor para contaros otra cosa...

viernes, 23 de enero de 2015

¿Por qué soy pirata?

Pues si. Yo soy pirata. Pirateo libros y música. Y con los derechos de autor, me habían cerrado las paginas en las que me bajaba libros. Afortunadamente, en donde curro un genio de la informática me ha bajado los que me corrían más prisa... ECDC me ha dejado otro. Y si no tiraré de la biblioteca municipal.
Y ¿por qué pirateo?. Por varios motivos. 
El básico y fundamental es por dinero. Está claro. Si yo me leo unos 20 libros al año, eso es unos 400 euros al año. O sea 8 depósitos de gasolina, o sea 4800 Km de gasolina. No está mal. Es un gran ahorro. Además no robo, porque no te quedas lo que coges, lo copias.
¿Y los derechos de autor y demás?.
Vayamos a lo básico y fundamental, lo que nadie se atreve a plantear porque aquí somos así. 
¿Cuánto tiene que ganar un autor (escritor, cantante...un pirateable)?
Porque yo puedo citar a unos cuantos de los autores que me gustan que estoy seguro que tienen pasta como para no volver a currar en su vida. o sea que han ganado una barbaridad. ¿Se lo merecen?. no se, a ver son juglares, gente que se dedica al ocio, no se dedican a investigar la cura del cáncer ni nada... De hecho no les estas robando el pan de sus hijos. Seguramente les estas robando las sobras de los muebles de la casa de veraneo que en el testamento le van a dejar a su sobrino el que le cae regular. O sea que tampoco les estás haciendo un roto muy grande. Menos que a mi los 400 euracos seguro.
¿Y la industria?.
Pues si. A la industria la destrozo por su culpa. No es de recibo que el libro digital valga dos o tres euros menos que el de papel. No me lo creo. 
De hecho animo a los autores a que pasen de la industria, se pongan su pagina y se autoediten a precio lógico. Al doble de lo que les paga la editorial por ejemplo. A ese precio casi seguro que los compraba.
Pero claro eso es curro... si, pero decid la verdad, eso supone que no tendréis promoción ni máquina mediática, eso da miedito ¿verdad? porque cualquiera estará en condiciones de competir con vosotros, dependeréis del boca a boca, de las redes...
Ya lo siento.
Es que el mundo ha cambiado. y si no os adaptáis...no os quejéis.

viernes, 9 de enero de 2015

El norte de Irak, hace cosa de un par de años

Ahmed era católico. Había vivido en Bagdag, pero su familia se harto del clima hostil y esquizofrénico y decidió emigrar. Al norte, a la parte de Irak donde había menos terrorismo y casi paz. Casi paz era que ellos sólo se relacionaban con otros católicos, en la iglesia que pasaba a ser un centro de convivencia. Era técnico de sonido y tenía 24 años. Estaba pensando en casarse. Pase una tarde con él, en la cabina de proyección, ajustando el sonido y el paso de las diapositivas con el traductor para la conferencia que yo iba a dar al día siguiente. Charlábamos en inglés y comparábamos nuestras vidas entre risas. 
Mousad era taxista. Cuando me quede colgado en Suleimaniya, había perdido el autobús por visitar a un último cliente, tuve que acordar con él que me llevar a Erbil, más de 400 Km y metiéndonos por la Bagdag - Mosul, la ruta de la muerte, porque había caído una nevada espectacular. La ruta más tranquila estaba bloqueada. Me hizo un turbante con un foulard que yo llevaba y así hicimos el viaje. Bajo la nieve con su Toyota Camry patinando. Yo le explique lo que eran las cadenas y si no tenía unas. El pensó que eran un gran invento, pero no tenía. Almorzamos juntos en mitad de la carretera. Luego consiguió esquivar los controles para que no me pidieran un visado que no llevaba para esa zona. Se quedo un rotulador Parker mío, como si yo no me diera cuenta. Estaba casado, tenía dos hijos y muchos planes de futuro. 36 años, no le pregunté su religión.
Adj el Mourab era ganadero. Tenía una granja de pollos. Estaba entusiasmado con la idea de que yo fuera a verla y todo lo que podía explicarle. Porque el criaba pollos por instinto. Sin nadie que le hubiera explicado como se hacía. Nunca había visto otra granja que la suya. Tenia 56 años. Era zoroastrista. De los últimos adoradores del dios negro, una religión monoteista, la primera, con más de 4000 años de antigüedad. Eso le daba una cierta superioridad sobre judíos, moros y cristianos. Estaba orgulloso de su linaje. Cambiamos algunas cosas en su granja. Espero que le fuera bien.
XX era ministro de Agricultura de la región del kurdistan iraki. Me recibió en su despacho y hablamos bastante. me contó como estaban organizando el desarrollo agrícola de una zona que era como un país diferente al resto de Irak. Vestía completamente a la occidental, tenia 62 años y hablaba un inglés casi perfecto. Defendía el progreso y la democracia. De hecho era un agnóstico liberal en un puesto de bastante relevancia. En su provincia, las mujeres vestían sin velo. igual eran las únicas mujeres en miles de kilómetros a la redonda que podían ir con minifalda y salir solas a la calle. Mientras cenaba con él en mi hotel, había cuatro de ellas cenando en otra mesa. Parecía Europa.
Fui un actor más lejano que secundario. Fui un tío que una vez pasó por su vida, de lejos. Igual no me recuerdan. Yo estuve allí una semana. Tampoco debían de suponer mucho en toda mi vida.
Pero veo las noticias y no puedo menos que imaginarme que han muerto todos.
Y no lo entiendo.


lunes, 22 de diciembre de 2014

Un regalo de Navidad

Dos veces en este blog he hecho una entrada para recomendaros algo de Internet. Esta va a ser la tercera:
.The meta Picture

No os podéis imaginar, eso es Internet. ¿Que pasa en Internet? ahí lo tenéis, ¡dónde se inspiran tal y cual página tan buenas? ahí lo tenéis, De ahí salen la mitad de las ideas de algún programa televisivo...
Así que disfrutadlo. Cuidado que engancha.
Pasad unas felices navidades.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Y algún día tendré que volver (y 2ª parte)


De repente, el mafioso me pone una mano la mano sobre el hombro. Después de un breve discurso en el que me jura su amistad eterna, mira a la gitanaza y me dice:

-Dígale que recite

Y yo voy y se lo digo, y todos aplauden y ella empieza a recitar un poema muy sentido. De una que se queda embarazada soltera, y hay mucho drama y mucho no la abandones y el fruto de la mujer y lágrimas y yo juraría que el mafioso de vez en cuando, levanta un poco la garrilla y se echa un cuesco.

Y yo estoy muerto de vergüenza cuando V se levanta, con una tajada más que regular, y cuenta que bonito ha sido conocerme y como nuestra amistad se remonta a los siglos de cuando vinieron los españoles y no sé que más, y lo contento que esta de que esté en su casa, y me dedica la de Roberto Carlos, “mi querido, mi viejo, mi amigo”.

En ese momento, yo daría hasta un dedo de cada mano por estar en cualquier lugar del mundo menos allí. O que por lo menos sacaran ginebra o algo con lo que poder emborracharme para soportar aquello. Y la vieja chupa el puro y se sonroja y dice: “hacía tiempo que no tenía en la boca algo así de duro”

Y el mafioso se levanta y dice “¡voy a recitar!” y suelta:

-“Me miro con embeleso

Me lleno de besos

Y la muy puta

¡me pidió cien pesos!”

Acto seguido se sienta y se queda dormido, entonces la gitana se arranca con otro recitado de uno que van a matar y el guardia no deja que lo linchen y al final viene la madre del criminal y se despide de él.

Entonces llega el hijo de 14 años. Emporrado hasta las trancas. Pero como todos (menos yo, maldita sea) van con una tranca del catorce no se enteran. Y deciden que le hay que echar una bronca porque no estudia. Todos menos el mafioso que esta KO. Y le echamos una bronca. Y yo le digo “yo que tengo un hijo de tu edad…”

A partir de ahí. Todo se vuelve en que tenemos que intercambiar los hijos y que verás lo que aprende el tuyo aquí y el mío allí… Y el chaval me pregunta de dónde soy. Al enterarse de que soy de la misma ciudad que los “Heroes del silencio” arranca del cable el teléfono de su padre y me empieza a poner todo el repertorio de  los héroes a toda caña. Y V canta, y yo me quiero ir a dormir. Y hay más exaltación de la amistad y juramentos de amistad eterna y pullas por en medio “pero a ver si nos bajais un poco el precio para tener más margen”.

Y al final consigo irme a dormir. V me acompaña y me abraza muy sentido. Me cago en todo. Que a mí esto no me va, que yo quiero un trato estrictamente profesional.

Que algún día tendré que volver a Ecuador, y ahora ¿cómo voy a un hotel?

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Y algún día tendré que volver (1ª parte)

Habíamos quedado en que no se intimaba con la gente, que yo al hotel y ellos a casa. De hecho a todos os parecía bien ¿no? incluso a Goodbye Kitty le había parecido bien. Y a Pseudo. Vale, pues yo tan contento. Y entonces llego él.
El no es otro que V. El responsable de las sartenes en Ecuador. Como responsable de lo de las sartenes, le han asignado también alguna cosa del pollo frito que estamos haciendo. Y ahí me mandaron a mi, porque V no tiene ni idea de pollo frito. Y yo he ido a Ecuador a explicarle como se hacen las cosas, que hacer y que no y como ganar más dinero si procuras no malgastarlo.
Cosas muy básicas, pero el se ha puesto muy contento, porque tiene pasta para aburrir y a esa gente siempre le gusta tener más y más, y más....
Total que cuando hemos dado la vuelta durante tres días por el Ecuador profundo, con varias horas de curro pero también de charla y de risas, de vuelta a Quito, cuando iba a llevarme al hotel me dice:
-Y ahora te puedes venir a mi casa o te dejo en el hotel y no vuelves por aquí después de hacerme semejante desprecio.
Y ¿Qué haces?¿eh, eh?, ¿como le dices que no a un tío después de algo así?: Sobre todo si encima ese tío le va a hacer ganar pasta a tu empresa y los jefes se van a poner contentos contigo.
No le dije que no. Me ablande.
Ese fue el principio de una de las noches más surrealistas de mi vida.
Me llevo a su casa en Quito. No en la zona de lujo. En la siguiente. Superlujo a nivel de Puta Maravilla Hindu. Un ático en el norte de Quito, la zona de "la criada" tenía dormitorio, cuarto de planchar, baño y cuarto de lavadora. Total que la zona de la criada eran como 40 metros cuadrados. El ático tenía dos plantas y una terraza cubierta. Todo lleno de habitaciones cada una con su baño, salones y más salones...
En fin. Empiezo por el principio. Entro en su casa y salen a recibirme los hijos corriendo. Los pequeños, de 3 y 7 años. El mayor, de 14, no esta.
Los niños alucinan con lo grande que soy (ejem, estábamos en Ecuador, mido 1,85...) y entonces se dedican a llevarme por la casa como un mono de feria. Me ponen al lado de la nevera:
-¡Mira papá es más alto que el refrigerador!
Me ponen debajo de una lámpara:
-¡Mira papá toca la lámpara con la cabeza!.
En fin... V me rescata y me dice: "vente a ver la tele hasta que venga mi mujer".
Subo detrás de él y aparecemos en su habitación. Se tumba en la cama y enciende una tele de 2m de ancho. Dudo ¿quiere que me tumbe a su lado?, no se... miro alrededor, hay un vestidor enorme y un sofá... me arrojo sobre el sofá.
En esto llega la mujer, con la compra V se abalanza sobre ella y coge una caja de 6 botellas de vino argentino y me dice "sígueme".
Por una pared del dormitorio, se abre una puerta y subes a la parte que desde fuera parece un solárium. Ja. El tío tiene allí un bar, con zona de discoteca, barra, maquina de jugar años 80 y billar.
Descorcha una botella de vino, sirve dos copas, nos ponemos a charlar. Bebemos.
Íbamos por la media botella, V y yo solos, cuando llega otro tipo. Con un bigotillo raro, cadenota de oro y un colmillo de lobo engastado en oro colgando sobre el sueter.
Sin que me lo presenten se sienta a beber con nosotros y a charlar, a contarnos el nacimiento de su nieto cuatro días antes. Nos bebemos como otra botella y media de vino. Yo agobiado porque nadie me ha dicho quien es ese tipo ni como se llama.
Al poco sube la esposa de V, una tia alta (para Ecuador) y rubia y su madre. La suegra de V.
Nadie me dice como se llama la suegra de V, ni siquiera me he enterado de como se llama su mujer. Me agobio. La suegra es como la Pantoja, o mejor como una gitana matriarca de la Cañada Real Galiana. Gorda, morena, con patillas...
Bebemos.
V abre una pared y aparece una barbacoa. De la cocina han subido unas patatas (deliciosas patatas peruanas) y empezamos a comer mientras V nos ahúma preparando brasas. La conversación intrascendente incluye varias veces referencias a mi estancia, deseos de que los negocios vayan bien...yo por mi parte empiezo a indagar y no logro aclarar el parentesco que une al mafioso con V y su familia.
Después de las patatas pasamos a la carne, V empieza sacando salchichas, luego longaniza y luego un solomillo de ternera.
pero desde hace un rato lo que han sacado es una botella de Jack Daniels y beben como posesos. Yo sigo con el vino, que a mi fuera de la ginebra, pocas cosas.
Y siguen bebiendo. No podía acabar bien...
En un momento dado, V, con la mirada un poco turbia dice:
- "Podque los higos... De voy a gantar la ganción que le ganto a mi hijo" 
Enchufa su teléfono a un cable y pone una canción a todo trapo en versión Karaoke. Y empieza a canta una canción super cursi dedicada por un padre a su hijo mientras me mira todos sonríen babeantes. Yo me concentro en mirarle justo el entrecejo, para no tener que soportar la mirada suya y descojonarme.
Pero entonces la matriarca gitana pide que le pongan a la más grande. y mirando la letra en el teléfono del yerno, empieza a entonar el "Cómo una ola".
Sigue corriendo el Jack Daniels, desgranan canciones sin vergüenza. Yo no se que hacer porque con el vino, a mi me han dejado atrás en el grado de ingesta alcohólica. Así que me voy a mi cuarto a por un puro, por lo menos fumo un rato. El mafioso me pide otro para él, "Pada guaddadlo de reguerdo" y la gitana se enciende uno.
La gitana cantando copla y fumando un puro. El yerno, en plan de cachondeo, de vez en cuando grita "mucha ropa, mucha ropa"... La mujer chatea con las amigas... Y yo no se que hacer.


viernes, 31 de octubre de 2014

No me quieras tanto

Aquí en el reino de las sartenes, se va más relajado que en el pollo frito, sin estresarse, con calma. Además siempre hay un contacto local, algún aborigen que se encarga de ti.
Eso me ha llevado a un planteamiento que hasta ahora no me había pasado. No se si es por el ritmo de esta empresa o los latinoamericanos que funcionan de otra manera. Pero uno de los temas que me ocupa ahora los viajes es rechazar invitaciones.
Joder, que una cosa es que trabajemos juntos, pero de ahí a invitarme a tu casa...coño, no es normal. No me gusta ir a comer a casa de la gente, de gente que no conoces o no tratas. Cuando vas a comer a casa de alguien es porque es un amigo, alguien a quien puedes decir con confianza lo que quieres y lo que no.
Cuando estás de viaje, esto se acentúa, yo no quiero ir a comer a casa de nadie. Quiero comer en un restaurante, donde puedo pedir agua o una cerveza o lo que me de la gana. Y si tengo que ir a tu cas y tu acostumbras a beber te helado, por ejemplo, con la comida... pues me aguantaré, porque soy educado, pero ¿qué falta hace? ¿por qué no simplemente hacemos lo normal, ir a comer de negocios y luego tu a tu casa y yo al hotel?.
No sólo es comer. Desde la segunda vez que fui a Medellín, mi contacto allí, cada vez que voy, no deja de decirme ¿por qué vas a un hotel? Vente a mi casa...
Pues mira no. Cuando viajas también necesitas un espacio de intimidad, de tranquilidad, y eso te lo da un hotel.
Por mi parte, está claro. Lo que me alucina es la facilidad con que te invitan ellos. A ver, ¿en serio prefieres invitar a comer o a tu casa a un tío que acabas de conocer?. Porque si, yo soy muy limpio y educadito, pero te la juegas a que me invites a tu casa y me plante en pijama en el salón a ver la tele rascándome los huevos en mitad de la familia. O a que me huelan los pies a nivel guerra biológica, o a que deje el baño hecho una mierda. Y todo eso a un amigo o a alguien de confianza se lo puedes aguantar si quieres o si no le puedes mandar que se comporte, o que se lave los pies o que recoja el baño. Para eso es un amigo. Per ¿meter a un desconocido en casa?.
Alucino.
Y desconocido me refiero a nivel que en un par de semanas voy a Ecuador y Perú, y el tío de Ecuador, cuando le dije que me reservara hotel, medio cabreado porque no iba a su casa...Pero macho, que el hotel me lo paga la empresa, y así descansas tu también de mi y sobre todo...¿tu como puedes saber si te apetece invitarme a tu casa por cruzar mails y llamadas?
No lo entiendo.