miércoles, 18 de noviembre de 2009

A vueltas con el tanga

Pues iba el otro día que en el coche, feliz, con un Vegas Robaina Familiares que me estaba sentando genial. A todo volumen la música de Los Chichos. Iba pensando en el blog y a ver si se me ocurría algo inteligente para escribir. Los Chichos cantaban:
…Solo me queda en el alma que aquella noche
Yo le vi con otro hombre bajar de un coche…
Y entonces, recordando post antiguos me iluminé de repente. Recordé los post del tanga y el reto a Rocío de unir poesía y tanga . Pare y busque el disco (es lo que tiene llevar buena música, siempre tienes todo). Las Ketchup, ahí estaba la canción. “Alegrias de mi tanga”:
…Y yo lo llevo puesto
porque a mi me gusta
aunque diga la gente
que pelandrusca
Tirititanga tanga
Tirititanga tengo
Tirititanga tanga
que tu no sabes el tanga
que yo llevo puesto
y yo gane el concurso
a todas mis primas
por eso a mi me llaman
Miss Tirachinas…

Lo cual viene a demostrar dos cosas: que se pueden mezclar la poesía y el tanga y que los clásicos ya lo han dicho todo antes.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Historia de Paco. Ganadero en peligro de extinción

Paco era ganadero desde siempre, heredó el oficio de sus padres y de sus abuelos. Tenía ovejas, les daba de comer, parían corderos que vendía. Todo normal. De repente un día le dijeron que habíamos entrado en la comunidad europea. No sabía muy bien que era eso, pero al llevar sus corderos al matadero del pueblo lo encontró cerrado. Era por eso de la comunidad europea.
Se tuvo que ir al matadero más cercano con autorización, que estaba a 100 Km. Cuando llego y vieron sus corderos, le explicaron que así no podía ser. Que con tan pocos no podía negociar. Allí compraban los corderos de mil en mil, no de diez en diez como el carnicero del pueblo. Le contaron cosas de la globalización, Europa y las oportunidades del mercado y le recomendaron que volviera con muchos más corderos.
Paco se empezó a preguntar cómo se podría producir tanto, sí realmente le iban a comprar tantos corderos…entonces se enteró de lo de la subvención. Resulta que te iban a pagar por cada oveja que tuvieras. Paco se asustó y se imagino lo que iba a pasar…
Y pasó. Resulta que como pagaban por ovejas y no controlaban lo que hacías con el dinero…todo el mundo puso ovejas. El de la Caja de Ahorros del pueblo a medias con el Notario, uno que se había ido a la capital, algún otro… Y claro se cargaron el precio del cordero. ¿Por qué? Pues porque vendían a precio de coste. Producir un cordero me cuesta 10 pues lo vendo a 10 y arreglado. Mi beneficio es la subvención...Pero el suyo no, la subvención la empleo en mejorar su granja. Se quedo sin beneficios una temporada, viviendo de lo que le daban el campo y alguna otra cosa.
Paco monto una granja en condiciones, instalaciones adecuadas y tal y espero a que escampara el temporal. Cuando aflojo la fiebre, él tenía una buena granja y estaba preparado. Pero cuando iba a vender los corderos, le contaron lo de la trazabilidad. Resulta que ahora para vender sus corderos tenía que identificarlos individualmente, ponerles un número y un registro. Eso costaba dinero.
Cuando lo hizo, le explicaron que tenía que respetar una normativa absurda sobre los residuos de su explotación. Tratarlos como si fueran residuos industriales. Los residuos eran la mierda de toda la vida que se había echado en el campo. Además los cadáveres ya no se podían echar a los buitres. Se les tenía que dar “casi-cristiana” sepultura. Eso también costaba dinero
Cuando acabó con eso le explicaron que había que respetar unas condiciones de granja, luego unas de bienestar animal, luego… Cuando Paco explico que aquello era una enorme gilipollez, un señor político le dijo que no tenía ni idea. Que el 70% de los europeos estaban dispuestos a comprar la carne producida bajo aquellas normas.
Así que Paco adapto todo. Con todo en orden se fue a vender al matadero de la capital que en este tiempo lo había comprado una cadena de hipermercados. Llegó con sus corderos con todas las normas cumplidas. “A 12€” le dijeron. “¡Pero si producirlos cuesta 24€!” protestó. Le dijeron que era la globalización, que los corderos venían de Australia/ Nueva Zelanda/ Uruguay/ Brasil… a ese precio. “¿Pero cumplen todas las normas absurdas que me habéis hecho cumplir a mí?”
Ah…eso. Ya pero es que hemos descubierto que ante el precio más barato, sólo un 4% de la gente se plantea todas esas normas. O sea había un 70% de europeos que iban a comprar carne producida conforme a eso, ¡pero sólo un 4% la compra realmente!”. “¿A que tiene gracia?”
Paco no le encontró la gracia. Lo mismo le pasaba al de los terneros, su vecino Luis. Estaba como él. La subvención les arruinó.
El otro día me junte con ellos en su pueblo, nos emborrachamos y dimos vivas a la revolución, pedimos tierra y libertad y recordamos la época en la que la gente honrada se ganaba la vida.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Congresos, ferias y otras zarandajas

Hace aproximadamente 20 años, las ferias eran un lugar donde la gente exponía sus productos y los posibles clientes paseaban y caminaban. A veces incluso compraban algo.
Los congresos eran una cosa más seria. Científica. Hablaba gente que sabía del tema o que era interesante. A veces había algún tipo de presentación comercial.
En uno y otro eventos había algún puesto de los “charlatanes” tradicionales. Tíos que a base de labia vendían peines, cuchillas de afeitar, esculturas o una mierda pinchada en un palo.
Hoy, con el tiempo, los charlatanes han colapsado las ferias y los congresos. Cualquier “evento” (que dicen los de marketing), está tomado por los charlatanes. Cualquier empresa encuentra a un científico, asesor, experto o tonto del haba en general que a cambio de pasta está dispuesto a decir lo que sea.
El mismo charlatán presenta un día las maravillas del producto A y al cabo del tiempo las maravillas de su competencia el producto Z. Sin sonrojarse. No hay reunión o congreso, o feria, o lo que sea, que se precie que no tenga al menos una docena de patrocinadores. Que pagan claro. Y regalan chorradas.
Creo que es casi imposible encontrar un científico “honrado”, que cuente la verdad y no lo que dice su “patrocinador”.
Los charlatanes de antes tenían mérito, los productos que vendían eran caros y malos. Pero a la gente le caían en gracia y los compraba.
Eran más honrados que los de ahora.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Aquellos maravillosos años

Otra vez cito a Molinos (es la 4ª, creo) porque hoy en su blog habla de una supuesta teoría de la gacela. Esa más o menos es como la de la 4ª que parimos mis amigo y yo.
Básicamente se trataba de que en los grupos de amigas había que identificar a los cuatro pilares básicos:
-La guapa: Esa como era guapa la descartábamos, a esa no se le entraba.
-La fea: Lo mismo que la anterior pero por motivos contrarios. Aunque hubo una disputa interna muy recordada por una fea de nuestra adolescencia...(buen finde May)
-La guarra: Esta estaba bien pero según para que. O sea que a priori no pero bueno, según te pillara...
-La cuarta: Esta era la interesante.
Aunque eran teorías más bien intelectuales porque a la hora de la verdad...en aquellos años no nos comíamos un colín. Al crecer, si que desarrollamos una más práctica: "La Clasificatio spermis". Esta venía a cubrir un vacío existencial muy importante. Porque claro, llegaba uno y decía "me he enrollado con fulanita" (fulanita sustituye a un nombre, no es que fuera una putilla) y nos asaltaban las dudas: con o sin lengua, con tocamientos o no, superiores o inferiores...
Así que elaboramos un cuadro con números del 0 al 6. Empezaba en el 0 con miradas lascivas y tocamientos propios. Acababa en el 6 con aberraciones, practicas contra-natura y demás... iba desgranando: con lengua, tocamientos superiores sin ropa, inferiores con ropa...
Así llegabas y decías "Ayer me marque un 3,5 con menganita". Y todos sabíamos exactamente lo que había hecho. (Bueno, generalmente nos marcábamos 0,5 de más, no solíamos pasar de 3).
La debo de tener aún por ahí, a ver si la escaneo y la pongo.
No se porque, empiezo a recordar con nostalgia esos años...

viernes, 30 de octubre de 2009

Disimulando, con éxito, mi ignorancia

Como no podía ser de otra forma, un día hace casi un año, mi jefe tuvo una idea absurda:
-Gonzalo, vas a ir a inspeccionar las plantas de producción
Eso es estúpido porque yo no tengo ni puta idea de producción, es de lo poco de lo que no necesito saber en mi curro. Intente explicárselo pero resulta que si estas en un punto del organigrama, se supone que eres superior a los de debajo. Esa idea imbécil existe mucho en las multinacionales.
Así que me vi con el marrón de tener que ir a controlar tres plantas que no sé cómo funcionan ni como pueden mejorar. Iba a la primera pensando que cojones le iba a contar al responsable. De repente vi la luz.
Me paré en una tienda de “tunning” (que me encantan) y me compre tres relojes deportivos para el coche. Uno indicaba la temperatura, otro era un altímetro y el otro una brújula. Con un par. Los metí en un maletín súper chulo, de cuero, rígido y con combinación.
Llegue a la primera planta, el encargado, un señor que lleva 20 años en su puesto y se la sabe con los ojos cerrados, me explicó un montón de historias que no entendí. Cuando me estaba acorralando y se veía que necesitaba decir algo, puse el maletín encima de la mesa. “Click-click” abrí la combinación y saque el primer gadget que me vino a la mano. Era el altímetro.
-¿Te has fijado que aquí estamos a 675 m?
-Pues no Don Gonzalo, ¿Qué importa eso?
-¿No controlas la temperatura y presión en la fabricación?
-Ssssi- se iba poniendo nervioso.
-Vamos abajo- dije con suficiencia
Bajamos al nivel de suelo (estábamos antes como en un cuarto piso viendo no se qué máquina).
-Ves, aquí sólo hay 650m. esto tendrá implicaciones…
El tío se puso nervioso. Empezó a explicar los procesos de calibración en los que podía influir, prometió revisar procedimientos y analizar las soluciones.
Click, click. Cerré el maletín y me fui tan contento. El encargado a los dos días paso un informe hablando de las magníficas sugerencias que le había aportado yo…
En la siguiente la misma historia, saque el termómetro y el encargado alucino de ver las variaciones de temperatura en distintas zonas (la verdad yo también, aquel trasto debía estar escacharrado) además con la brújula estuve analizando las orientaciones según el polo norte magnético y geográfico (venía en las instrucciones del cacharro). El gachó pasó otro informe poniéndome fenómeno.
Al tercero le habían avisado sus compis, así que me enseño todo el mecanismo de control que iba a poner en marcha:
-Pero ¿y los costes? –pregunté.
-Hombre, suben un poco, si cuentas los parámetros a sondar, las correcciones a hacer…
Pasé un informe diciendo que había que ajustar los costes en esa planta, vigilar que la calidad nos se nos comiera el beneficio…El jefe se quedó contentísimo. Yo aliviado.
La putada es que al cabo del tiempo, el jefe me ha pedido que de otra vuelta…He intentado explicarle (otra vez) que yo no tengo ni idea y que todo eso es una farsa y papel mojado.
No ha servido de nada.
Me voy a comprar un barómetro y un astrolabio…

martes, 27 de octubre de 2009

Internet aún tiene sorpresas...

Pues si, queridos amiguitos. Cuando ya pensaba que todo estaba visto he descubierto...¡¡¡un buscador!!!.
Ojo, no es un buscador normal. Se llama www.wolframalpha.com es de un matemático muy polémico. Podeis probarlo, es diferente porque no te enlaza con nada. Te da datos. O sea que no es un buscador. Bueno si pero diferente.
Si por ejemplo metes "London" te dice las coordenadas de Londres, la distancia desde donde tu estas y el tiempo que hace...
Es sorprendente. Espero que os guste.
P.D. : Dedicado a Pablo Martin, por una vez voy a sorprender y con algo de tu especialidad... Cualquier día pongo un video de golf

lunes, 26 de octubre de 2009

Varios currantes que me gustan y uno que odio

Hay dependientes de tiendas que me encantan. Por buenos o por bordes pero me encantan.
El primero en la lista es el tío de la tienda de enmarcaciones. Aparecías allí a preguntarle: “Mira, me han regalado un poster negro de 2x0.8 m. ¿me puedes decir cuánto me costaría un marco?” y el tío te miraba espantado “¡¡¡¡¡¿Sin verlo?!!!!!, ni hablar”. Y era así, tenias que llevarle el poster el cuadro o lo que fuera, se pegaba un cuarto de hora estudiándolo y al final empezaba a darte opciones (nunca menos de 20) explicándote cada una. Te pegabas un mínimo de una hora para enmarcarte el titulo de la facultad…Me encantaba pero ya cerró el negocio.
Luego me gusta mucho una tienda de colchones que el tío es un experto. Vas a comprar un edredón y el gachó te cuenta toda la historia del edredón en España, cuando vino, como empezó…Una vez fui a buscar unos cojines y se me coló, ya en la puerta, una señora. Le pregunto por el precio de un colchón así a sangre fría. El tío la mira y le dice “¿lo quiere que le proteja o que la acoja?” ¡¡¡GENIAL!!! Eso es un vendedor de colchones. Estuvo cuarenta minutos explicando los diferentes tipos de colchones ante el agobio de la señora que tenía mucha prisa. Para joder yo hacía preguntas por en medio y así se alargaba. No haberte colado.
Hay una tienda en Zaragoza donde llevas el dibujo de un mueble y te hacen las maderas que necesitas para montarlo. Una especie de Ikea pero con diseño tuyo. Llegas allí con el dibujo de una mesilla de noche para un hueco, o una mesa para estudiar o algo así (nadie diseña cosas muy complicadas) y el o la dependiente se queda un mínimo de diez minutos estudiándolo….¡¡¡¡buscando defectos!!!!, por muy perfecto que seas al rato te dice: “aquí le falta una tabla de refuerzo, si no, no soportará peso” y si le contestas “es cierto, pero con la perspectiva del dibujo no se ve” seguirá hasta pillarte “¿vas a poner esto con cangrejas o con tirafondos?”. Es divertido.
Por supuesto, mi mujer odia todas esas tiendas. “¿Pero para que vas ahí con lo pesados que son?”. Pues a mí me gustan… Digo todo esto para que se vea que no soy muy exigente, e incluso dependientes bordes y encargados capullos me caen bien.
Pues bien, un gilipollas integral es el encargado de la Biblioteca. El funcionario cabrón de la Biblioteca dónde saco libros es el tío más imbécil del mundo. Hace un par de años La Parienta me hizo ver que en casa no cabían más libros. Había que dejar de comprar libros, a partir de ahí la Biblioteca entró en mi vida.
La Biblioteca está bien surtida, nunca hay cola ni problemas de encontrar lo que buscas, pero el encargado…Lo primero es que habla a gritos. La Biblioteca, como casi todas, está llena de gente estudiando y carteles pidiendo silencio. Pues bien, le preguntas cualquier cosa y te contesta a voces. Si un libro no está en su sitio, pese a que el ordenador diga que si…se la trae al pairo. Si quieres que te deje el libro unos días más de los establecidos (que leerte “La montaña mágica” en 20 días es imposible)…se la trae al pairo. Si le pides si puede pedir un libro a otra Biblioteca te contesta que no es su trabajo, que vayas tú. Odia a los libros y a los que leemos.
A ver si hay suerte y un día se va a comprar un colchón a donde yo sé…