miércoles, 7 de octubre de 2009

Amigos

Eramos 5 y, a veces, 6. Al principio quedábamos para ir al parque de atracciones. Teníamos 12 ó 13 años y volvíamos a casa con una sensación extraña y nueva.
En unos años empezamos a salir. En 2º de B.U.P.. Fumábamos y empezamos a beber cerveza y algún copazo. Nos consolidamos como grupo. Eramos 5 y, a veces, 6.
Luego la cosa se fue complicando, ya no era salir un rato. Quedábamos a comer, luego tomábamos café y copas, después a los toros, al cine o a lo que fuera, cena y farra nocturna. Eramos 5 y, a veces, 6.
De repente uno llegó con una chica. Teníamos 21 años. Hasta entonces nadie había osado traerla. Aquella primera vez fue horroroso. La mirábamos y nos cortaba las ganas de juerga. No sabíamos que hacer. Aquello no estaba preparado.
Más adelante vinieron más chicas y alguno se casó y la cosa fue complicándose. Uno se fue a vivir a otra ciudad, otro se echó una novia antitaurina y hubo que alterar los planes...
El jueves empiezan las fiestas del Pilar, el sábado comeré con mis amigos y sus familias.
Seremos 19 y a lo mejor 22.

viernes, 2 de octubre de 2009

Ya no tenemos edad...

Se enamoró de ella en la facultad, cuando ambos eran muy jóvenes. Ella tenía un novio de toda la vida, desde los 15, y él se mordía la lengua para no decirle nada.
A veces cuando nos habíamos tomado unas copas y era noche cerrada me decía “Gonzalo, llévame a su casa” y yo cogía el coche y nos plantábamos debajo de la ventana de ella, sentados en el capó, a fumar y a rumiar sus penas de amor.
Se fue al extranjero un tiempo, para olvidarla, y volvió peor. Al poco de llegar de vuelta, ella se casó con su novio de siempre. Ese día el se bebió todo.
Ahora ella está casada y tiene hijos. El sigue soltero.
El otro día me lo encontré y nos fuimos a cenar. Hablamos, bebimos y acabamos debajo de otra ventana, en otra casa. El había averiguado su nueva dirección.
“Ella cree que es feliz, Gonzalo, pero nadie la amará nunca como yo la habría amado”
Yo, que iba con una cogorza regular, no supe que decirle. Sigo sin saberlo. No sé si es un imbécil o un romántico. No sé si es la historia de un amor o de una obsesión absurda.
Pero creo que ya no estamos en la edad de andar debajo de la ventana de nadie.

martes, 29 de septiembre de 2009

La obediencia debida

Llamada a la puerta del despacho
-¿Me has llamado?
-Pasa fulanito, siéntate.
Tomas aire y le dices todo de golpe, es importante mirarle a la frente, en el nacimiento del pelo, sin tener contacto con sus ojos. Y le dices que debido a la situación nueva que se ha creado, y que debido a la duplicidad de funciones y que tal y que cual. Y sabes que lleva un montón de años en la empresa, que tiene hipoteca e hijos. Sabes eso y te lo tragas. Y te escudas en que no es tu responsabilidad, pero sabes que la empresa está creciendo y da beneficios, a base de pisotear gente eso si. Y hoy es él, mañana puedes ser tú, pero hoy es él el que está ahí, al borde de ese abismo negro y feo.
Y alguno se echa a llorar, otros se cabrean, otros amenazan y otros, los más, se someten.
Y te entra ganas de mandar todo a la mierda y prenderle fuego a la oficina. Y llegas al hotel y la habitación te acusa. Sales con un colega, jodido como tú. Y os bebéis todo. En silencio. Fumáis todo y os cierran los bares, y no te quieres ir, porque sabes que en la oscuridad de la habitación veras sus ojos, porque bajaste la mirada de la linea del flequillo.
Y llegas a casa y no sabes que hacer, y agradeces que tus hijos no estén, a ver si eres capaz de recomponerte un poco.
Que no noten que tienes asco de ti mismo.

jueves, 24 de septiembre de 2009

El animal que peor vive en el mundo

Una conversación recurrente entre los veterinarios (aunque lo seamos de lejos) es sobre la calidad de vida de los animales. Estamos de acuerdo en que quien mejor vive es el semental de vacas de carne. El plan apetece: buenos pastos, buena suplementación nutricional, terreno para pasear y cada primavera 50 a 70 vacas para ti solito. Así de diez a catorce años y luego una muerte rápida y sin dolor…
Pero es difícil decidir quién vive peor. Superada la estúpida frase de “vida de perros”, porque hay perros que viven mejor que muchos humanos, los dos candidatos a peor vida animal son los machos de recelar. Se usan en caballos y en ganado porcino.
1.-El macho recela en ganado porcino: Las cerdas están situadas en zonas individuales, todas en línea, les han quitado los lechones y se espera que entren en celo para inseminarlas. Para detectar bien el celo, después de mucha investigación, se decidió que lo mejor era usar un macho. Así que dos o tres veces al día se pasa por allí un macho, la cerda que está en celo se pone cachonda perdida y entonces…entonces el operario procede a inseminarla. El macho vuelve a su cuadra babeando y así un día y otro…La inseminación es artificial siempre y el semen se suele comprar en centros especializados. Así que el pobre bicho tiene una vida bastante dura…
2.-El macho recela en los équidos: El ejército español sigue siendo quien tiene el mayor catálogo de sementales de España. Cualquier particular que tenga una yegua, la puede llevar al centro del ejército correspondiente para que (pagando, aquí pagan ellas) se la cubra (se la folle y la preñe) el semental que prefiera: PSI, español, percheron, árabe…pero claro, se presume que la yegua está en celo ¿y si no lo está?. Si no lo está, el semental se va a llevar una coz en los huevos que lo va a dejar fino para un par de meses o más. Total que para detectar bien el celo se saca a un macho recela. Suele ser un caballo que no dio la talla para semental. Así que lo acercan a la yegua…si esta no está en celo (o sea no está receptiva para la copula) se lleva una coz en todos los morros. Si sí que lo está, se pone el animal todo cachondo, tiene una erección, se sube sobre la yegua y si esta no lo cocea…tiran de él para atrás, y ahora sí, ahora sacan al semental señorito, que como vale un pastizal no está para recibir coces…
Estos son los dos animales que seguramente viven peor…claro que en la última comida que tuvimos esta discusión, A.G. dijo: “es una pasada, todo el día intentándolo sin lograr nada, viven como si estuvieran casados…”.
La verdad es que nos amargó la copa.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Sobreviviendo

Trabajo en un sector mayoritariamente masculino. Además, somos pocos los que nos dedicamos a esto y nos conocemos casi todos. Vamos cambiando de empresa pero siempre somos los mismos. De vez en cuando entra alguien nuevo al que le hacemos la vida imposible un par de años, si aguanta, se hace un hueco y pasa a formar parte del grupo, le empezamos a invitar a nuestras comidas y cenas e incluso compartimos información con él.
En este ambiente tan amigable cayó Lola una mañana de lunes. Lola era una tía resuelta, haber criado a un hijo en soledad da cierta patina y te pone de vuelta de muchas cosas. Lola no tenía la formación necesaria pero a base de trabajo y redaños se hizo un hueco. Importante el hueco. Nunca llego a encajar con nosotros, era más lista, más trabajadora y más agresiva que cualquiera de nosotros. Conmigo y con algún otro trabó cierta amistad. Poca porque pasaba mucho de nuestro rollo de machos alfa reyes del universo.
El caso es que cuando llevaba un tiempo, mi empresa la fichó. A mí no me sentó muy bien, era mucho el curro que yo había hecho para ganarme mi posición. Un día me senté a hablar con ella (yo era su jefe, al menos en teoría)
-Lola curras mucho y bien ¿hasta dónde quieres llegar?
-A tu puesto Gonzalo, quiero llegar a tu puesto.
Lo dijo sin pestañear y a mí me provoco un escalofrío en la espalda. La veía muy capaz de moverme la silla. El jefe de aquella época, era P. Un imbécil de tamaño regular. P. tenía enquistado un conflicto con un cliente desde hacía meses, no avanzaba y le quitaba el sueño. Fui a verle:
-Hola P. estoy pensando que podría resolver ese conflicto que tanto te preocupa
-Hazlo Gonzalo y pide lo que quieras, te juro que si lo arreglas. ..
-Si lo arreglo echas a Lola
-¿Qué dices?, si curra de puta madre
-Si, pero he hablado con ella, sobre la ambición y tal, y me ha dicho que no parará hasta llegar a tu puesto…
Noté que le cambiaba la cara. Me dio carta blanca. Resolví el tema con más suerte que pericia.
El cumplió su palabra, “ascendió” a Lola de forma que la trasladaron a la otra punta del mapa. Fui el primero en llamarla para felicitarla:
-Dejas aquí un montón de amigos Lola
-Y enemigos, Gonzalo, también dejo enemigos….
No fue maldad, fue sólo miedo y la selección natural. Sólo sobreviven los más fuertes y tal. No me siento orgulloso de aquello pero tampoco culpable. Es la ley de la selva, yo tengo que luchar por mi hipoteca, mi patrimonio…la mierda de vida capitalista que llevamos, en resumen.
Lo que me sorprende es que Lola no me odia. Incluso me llama de vez en cuando.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

En vela en el hotel

La empresa imbécil en la que curro tiene un hijo en Hannover. Un hijo ilegitimo nacido de una relación no deseada pero consentida. No le queremos pero de vez en cuando alguno vamos a visitarlo. Son visitas frías y tristes, no se hace nada. Pero hay que ir cada cierto tiempo.
Yo fui un par de días la semana pasada. Como no estaba Organizator le pedí a una chica que trabaja a su lado que me organizara el viaje. No la conocía mucho, pero no tenía dificultad, mismo vuelo, mismo hotel…
Al llegar al hotel de siempre, me encontré el problema de siempre. El puto edredón que no hay Dios que sepa como dormir con él. Total que me echo encima de la cama, cojo el mando de la tele y me pongo a hacer zapping. Llego al canal 7 y ya me lo sé, el 7, 8 y 9 son porno (el 8 porno gay) de pago y no funcionan si no pagas.
Pero el 7 de repente se ve.
Me quedo mirando sorprendido. Y de repente pienso “joder, la he cagado, a que he apretado donde no era y he comprado el canal”. Apago y vuelvo a encender. Ahí sigue.
“Me cago en la puta, ahora va a salir en la factura…” y ya me veo el cachondeo en el curro. Total que me pongo a pensar en cómo explicar a la de recepción que me saque de la factura el canal ese…luego pienso que yo no le he dado a nada así que ¿la tía que me organizó el viaje me lo ha encargado?. Coño, igual es una insinuación…de todas formas ¿será que voy tan salido que se me nota?. Así que me quedo pensando posibilidades y no pego ojo.
Por la mañana con un hilo de voz y muerto de vergüenza le digo a la recepcionista:
-Disculpe, tengo el canal porno activado. Juraría que yo no he tocado nada, de la tele digo, bueno no he tocado nada de la tele ni otra cosa, aunque tuviera porno, o sea… quiero decir que no me he tocado…Es igual digo que…Bueno que yo no me puse, quiero decir no lo puse, pero si lo puse ¿me lo podría poner en una factura aparte?.
La tía sonríe y me contesta que viajo con la tarifa “Businesmanjapy forever young” y que eso incluye todos los canales de la tele, “…también el gay” remata.
Me voy de recepción rojo como un pimiento cagándome en la tarifa esa. Claro que a cambio, en la segunda noche…¡Peli porno y ganchitos!. Lo malo es que llegué con tanto sueño que me quede dormido.
Me perdí el final…

lunes, 14 de septiembre de 2009

Deberes de un padre

Mi hijo (8 años) volvió del campamento de verano haciendo preguntas. Las fuimos esquivando.
Ante el peligro que detectamos cuando empezó a hablar con mi hija (5 años), decidí hablar con él.
Cada frase que le decía era un bofetón que le arrancaba trozos de inocencia de la cara. Me hacía preguntas intentando rebatirme, intentando recuperar esa inocencia que le robaba. A veces se le quebraba la voz. A veces a mi también.
Ayer le explique a mi hijo quienes son los Reyes Magos.