lunes, 25 de marzo de 2019

Young Duquesa, the return

Desde mi salida de la empresa donde coincidí con Young Duquesa, de una u otra forma seguíamos en contacto. Primero por la red de contactos de curro y por mensajes de Whatasap para felicitarnos los cumples, y luego por conocidos comunes en el negocio. Por ellos se que ella guardaba un buen recuerdo de mí y de lo que pude enseñarle, y a ellos siempre les dije que era trabajadora y muy inteligente.
Ella fue ascendiendo en la empresa de su nuevo amor. Ahora es la Directora General.
Mi trabajo actual incluye las maravillas de trabajar en una multinacional con la segmentación de clientes de Harvard Bussines no se qué, las luchas y rencillas entre departamentos, los informes y mails inacabables y el trato directo con los ganaderos. Una mezcla perfecta.
Los que estamos en este sector (como Young Duquesa y yo) tenemos una cita cada dos años obligada en España. La feria de Zaragoza. Un año es agrícola y otro ganadera. Este año ha tocado ganadera.
Así que allí estaba yo. Con mi camisa corporativa (este año son tendencia las camisas corporativas y no ir de corbata) y debatiendo entre Product Managers, Key accounts y ochenta tipos de jefe más y una cuadrilla de ganaderos autentico producto interior bruto de este país.
Y vi como se acercaba Young Duquesa.
Oficialmente ya había cerrado la feria, quedábamos los muy aficionados o los que teníamos a clientes que no tenían nada que hacer, comiendo jamón y bebiendo cerveza. Vi venir a Young Duquesa (a la que La Parienta compara en belleza con la Irina de CR7) y sonreí mientras ganaderos gañanes y compañeros babeantes le abrían paso cual aguas del Mar Rojo ante Moises.
Se planto delante de mi:
-Gonzalo, quiero que te vengas a mi stand, tengo una botella de vino verde que me han regalado y tenemos mucho que contarnos...
-Dame un abrazo Young Duquesa, gracias por rescatarme de toda esta inmundicia
Young Duquesa me abrazo, apretándose. Provocó varios atragantamientos y alguna salida de ojos de las órbitas.
Un ganadero de Huesca, gordo, bruto y socarrón, viejo conocido mio, soltó:
-¡Chica!!!! ¿pero tu has tenido algo con este destalentao?
Young Duquesa, que ya tiene experiencia de unos años en el sector primario, se volvió y le miró desde la frialdad de sus ojos azul grisaceos. Se colgó de mi brazo y le dijo:
-Me echo el polvo de mi vida
Y nos fuimos a tomar vino verde a su stand. Dejando detrás un silencio espeso, lleno por igual de envidia y dudas...


lunes, 18 de marzo de 2019

Vuelta al blog


Había, y supongo que sigue habiendo, gente que tenía en casa una habitación para las visitas. Un salón, generalmente grande y muy recargado de muebles, que no se usaba para los días de diario. Sólo cuando se recibía visitas de nivel. Yo nunca fui una visita de nivel en las casas que recuerdo con esa habitación. Una de un tío mío y otra de unos amigos de mis padres. Nunca entré en ninguna de las dos en esas habitaciones especiales. Yo era de confianza.

Esas habitaciones estaban en penumbra y con los muebles recubiertos de plástico o de sábanas o de sábanas y plástico. Recuerdo verlas desde la puerta respirando flojito y tremendamente admirado de cómo de malgastaban unos muebles y un espacio que en mi casa, de cinco hermanos, era impensable. Usábamos hasta el último centímetro disponible.

Así me siento al volver al blog, como en aquella puerta, Procurando respirar flojo y no mover nada. Sin animo de destapar los muebles, pero con cierta curiosidad.

No sé bien por que deje el blog. Supongo que porque ya no me divertía y había pasado a ser una obligación. Sin duda también influía la tremenda pereza en buscar temas, en dar salida y expresar un montón de historias que me interesaba más vivir que contar. Nada especial, lo mismo de siempre pero con una pereza infinita por buscarle la vuelta para contarlo aquí.

No se porque vuelvo al blog, ni siquiera tengo claro que vaya a volver o que esto sea sólo un post en mitad de la nada. Pero me hace gracia en los blogs, que sigo leyendo, vuelve a haber poca gente, como al principio. Vuelve a ser un lugar de unos pocos.

Tampoco me voy a poner farruco, mi blog siempre fue de unos pocos, más bien unas pocas.

Y así, venciendo la pereza y rescatando tiempo que no tengo, vuelvo a escribir en mi blog. No se cuánto durara esta vez.

viernes, 17 de noviembre de 2017

TV+PLC

En casa todo dura "hasta que se rompe". No se renueva nada que no sea estrictamente necesario. No se actualiza nada. En parte porque siempre hay donde invertir y en parte porque La Parienta tiene una educación extraña.
Total que seguiamos con la tele de la lista de bodas. Ahí es nada. Una tele del 99. Ni siquiera tenía tele digital. Tenía decodificador. Pero no se jodia la cabrona. Ahí seguía. Matando mi esperanza de dejar de ver cosas en el ordenador y poder tener una tele al menos con pincho USB...
Y la tele no se ha roto. Ni hablar. Pero el decodificador si.
Y ahora los decodificadores ya no soportan la tele digital 2 que pondrán en 2018... Así que excusa perfecta y tele nueva.

Inciso: Reconozco que tengo una fascinación extraña con la tele. Fui el último de mi cole en tener tele. La primera que entró en casa de mis padres fue cuando ya eran en color y con mando a distancia. Y durante tres años se ponía sólo de 21 a 21:30, para ver el Telediario...El video entro en casa de mis padres en el 92...

Lo bueno es que después de comprar una tele normalita (que al final, según nos informaron, todas buenas, malas y regulares van a durar unos 10 años) ECDC me introdujo en el mundo PLC. O sea saltarte la wifi y pasar la señal de internet por la línea eléctrica a la tele desde el router.
Y ahora veo todo en HD  y a todo color e internet por le tele. Incluso lanzo videos desde el móvil a la tele y he creado una red en la que puedo ver en la tele contenido del ordenador. Mi casa es un centro multimedia...
Vale, los presentadores han envejecido todos 20 años. Matias tiene arrugas, la del tiempo que en la tele vieja era mona es un callo, Ana Blanco que parecía que seguía como hace 20 años, tiene pecas y manchas en el escote...Pero ahora puedo ver series piratas, perdón, copias de series y pelis an la pantalla grande. Y muy bien.
"La batalla de los bastardos" sólo se debería ver en pantalla grande.
Y con esto y que empieza el frío estamos entrando La Parienta y yo en un modo cocooning peligroso...
Por cierto. Recomendación obligatoria para los que tengáis hijos adolescentes (desde 14 años o así). Tenéis que ver, y ver con vuestros hijos, una serie que se llama "Por 13 razones" (13 reasons why), por muchas cosas. Pero sobre todo por una. Describe de forma maravillosa como los adolescentes viven en un universo propio. En un mundo paralelo al de los adultos. No al de los adultos malos, al de todos los adultos. Con el que no se comunican.
Y con esta recomendación (y la de que veáis El joven Papa) aquí os dejo... me voy a ver la tele.


martes, 19 de septiembre de 2017

La naturaleza cruel, el comportamiento animal y la vida en una granja

Llegamos así a los dos puntos más complejos del bienestar animal. Por un lado, el animal debe estar libre de miedo o angustia y por otro poder expresar sus pautas de comportamiento propio.
Estos dos puntos son los que hacen referencia al comportamiento animal, no a su situación física. Por eso son los más fáciles de confundir y humanizar. Desgraciadamente, quien hizo la norma y muchos animalistas no han estudiado el comportamiento animal en su puta vida.
Una pena.
Porque claro, es muy fácil decir que el animal ha de estar libre de miedo y stress, pero eso es algo que no existe en la naturaleza. La naturaleza es cruel y todos los animales que viven en ella están sumidos a miedo y stress que les hace reaccionar y vivir. No existen los animales felices. Lo siento. Bueno si, en las pelis de Disney.
De hecho, si aplicamos esta misma norma a los animales de compañía nos encontramos algo muy divertido. Todo el que tiene un perro, lo tiene sometido a un stress constante de separación. El perro, cuando el amo se va de casa, no sabe que va a volver. Su limitada inteligencia no le permite comprender que cada día se va y vuelve. Cada vez que su amo se va, sufre un stress de separación que puede aprender a controlar…o no. Pero sufre cada vez.
Y cuando en las granjas satisfaces todas las necesidades de un animal, y le liberas del stress y del miedo, aparecen comportamientos que a la gente le parecen mal. Porque ellos no los entienden.
Pongamos el ejemplo de las cerdas.
Históricamente, las cerdas se habían criado en jaulas. Por varios motivos, uno de los cuales es que las jaulas hacían que se levantaran y tumbaran más lentamente, no de golpe. Eso evitaba las muertes de los lechones por aplastamiento debajo de la madre.
Existía además otro factor. Una cerda de seis partos 230 Kg de peso, se acaba su comida y si al lado tiene una cerdita joven, de 150 Kg, le atiza un bocado para espantarla y se come su comida.
Se hiciero unas jaulas de autocaptura, en las que las cerdas podían entrar y salir cuando quisieran, y la gran mayoría de las cerdas (85%) elegía vivir dentro de las jaulas. Las únicas que vivían fuera eran las más viejas y más macarras que intentaban robar comida de otras.
Porque ese es el comportamiento de casi todos los animales cuando no tienen miedo ni stress. No hacen nada. La inteligencia animal es muy limitada. Si a un pollo, por ejemplo, le das temperatura y humedad controlada, comida y agua y ausencia de depredadores y de stress no se mueve más que en un área de cuatro metros cuadrados. No tiene motivación ninguna para viajar, ver mundo, hacer amigos… No. Tiene alimento, agua y está cómodo. Se queda ahí.
¿Y no hay forma de que los animales están activos y se muevan y tal?. Si. La hay. Pero eso incluye permitirles que puedan expresar determinadas pautas de comportamiento que contradicen las tres primeras libertades. Y es la jerarquía. Si tu restringes cualquier factor de los que necesita un animal se va a establecer una competencia entre ellos, y una jerarquía. El problema es que esa jerarquía no se establece por votación. Se hace de una forma bastante agresiva. Los cerdos, por ejemplo, se muerden y atacan, las gallinas se picotean unas a otra y en cuanto brota sangre, acuden todas en masa a picotear a la que sangra hasta matarla…
La naturaleza es cruel.
Pero el legislador no contemplo eso cuando legisló. Y hay que tener a los animales sin miedo ni stress y libre de mostrar sus comportamientos. Eso es casi imposible. Los animales son competitivos jerárquicos y bastante crueles. No se les puede permitir que muestren sus comportamientos, porque ellos mismos no se controlan en cuanto al sufrimiento a sus congéneres. Hay millones de ejemplos en el mundo salvaje, son herramientas de supervivencia que son buenas para la especie, pero no tienen porque serlo para cada uno de los individuos. Todo animal lleva en su código genético la supervivencia suya y de sus genes. Y hace lo que sea por atender ese instinto. En las granjas se ha de limitar ese comportamiento. Porque en las granjas interesa que viva el mayor número de individuos posibles y que están sanos. En la naturaleza no.
En el caso de las cerdas, se ha limitado su presencia en jaulas a los primeros días de gestación (para evitar abortos) y al tiempo que están con los lechones, para que no los aplasten. El resto del tiempo han de estar libres. Ha habido que reformar todas las granjas de cerdos de Europa. ¿Están ahora más felices los cerdos?. No. Están igual pero hay cuatro ignorantes que se creen que están mejor.

Lo curioso del caso es que del mismo modo que a los profesionales se nos ha obligado a toda una serie de temas en relación con el bienestar de los animales en granja, a nadie se le ha ocurrido legislar sobre el bienestar de los animales de compañía… Y ahí habría mucho que decir.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

El animal no sufre viviendo en una granja

Al analizar las condiciones de vida de los animales en una granja es cuando más se puede caer en la trampa de humanizarlos. Podemos pensar en que las condiciones naturales de un animal son malísimas cuando en realidad esas son las condiciones en las que el animal vive a gusto. Es muy peligroso juzgar sin tener los conocimientos necesarios.
Por ejemplo, podemos pensar que una gallina en un corral en la parte de atrás de una casa de pueblo era una cosa muy bonita y natural. Pero esa gallina estaba sometida a los ataques del zorro o del milano, pasaba frio y calor a veces en exceso, comía de todo, incluso parásitos que le provocaban enfermedades…Así que esa imagen bucólica, no corresponde a un animal bien tratado, por ejemplo.
Para entender bien la producción animal, lo primero que debemos de darnos cuenta es que para que un animal crezca y se desarrolle ha de estar sano. Un animal enfermo, con carencias o con stress o maltratado, no puede crecer ni engordar ni reproducirse. Ni existe una forma artificial de hacerlo.
Obviamente, se puede tomar como referencia las condiciones de la naturaleza “salvaje” para definir lo que está bien o mal. Pero hay un problema. La naturaleza es cruel, muy cruel, y los animales que viven en la naturaleza no tienen porque estar bien. Un rumiante en la sábana está sometido a la acción de depredadores, a la sequía… a un montón de condicionantes naturales que no por naturales dejan de ser dolorosos.
Por todo esto, hizo falta llegar a un acuerdo de lo que era el “bienestar animal” para garantizar que en las granjas se estaban haciendo las cosas bien o mejorarlas. Se llegó así al principio de las cinco libertades. Lo bueno de las cinco libertades es que, siendo bastante subjetivas, son un criterio evaluable para garantizar el bienestar animal que es en sí otro concepto subjetivo.
Las cinco libertades son:
1.- El animal ha de estar libre de hambre, sed y desnutrición
2.- El animal ha de estar libre de sufrir las inclemencias del tiempo
3.- El animal debe de estar libre de dolor y/o enfermedad
4.- El animal debe estar libre de miedo o angustia
5.- El animal ser libre para expresar sus pautas de comportamiento propio.
El sólo hecho de que en una granja se cumplan estas cinco libertades (algo obligatorio en Europa) hace que cualquier animal de granja al menos tiene unas condiciones de vida mejor que sus homólogos salvajes. En la naturaleza, los animales mueren de hambre, de sed, de todo tipo de enfermedades, de frio, de calor…
No hay discusión en las tres primeras libertades. Están claras… en general. Hay que tener una cosa en cuenta. Que un animal esté libre de las inclemencias del tiempo, no significa que tenga que vivir a 22º. Significa que hay que conseguirle un ambiente adecuado. Es más, hay animales a los que les conviene un frio moderado en invierno y un calor moderado en verano. Cambian el pelaje, adaptan el metabolismo…circunstancias varias que lo recomiendan. Así que ver unas vacas en el campo mojándose porque llueve no tiene porque ser maltrato animal. Una de las cosas que es obligatoria según la ley de bienestar animal es que todos los implicados en la producción animal (granjeros, operarios, transportistas) han de recibir una formación en cuanto al bienestar animal. Así que, si las vacas se están mojando, seguramente no es malo para ellas.
Estas tres libertades no están en orden de importancia, son del mismo nivel y obviamente, es el manejo profesional el que determina como actuar. Y creedme, los que trabajan con animales, suelen ser los más interesados en que estén perfectamente.

En el próximo post hablaré de las otras dos libertades, las más complejas.

lunes, 11 de septiembre de 2017

El animal no sufre, eres tu que lo humanizas. El sacrificio

Hay otra corriente de vegetarianismo/veganismo o simplemente gente que ataca la alimentación tradicional, que defiende que el animal sufre muchísimo en las condiciones de producción actuales. Hay que demostrar que esto no es así.
Una de las cosas que hay que analizar primero es el sacrificio, el momento en el que se mata al animal para su consumo.
En España y en toda Europa, el animal que se destina a consumo se ha de sacrificar por desangrado. Es decir, tiene que morir por desangrado. Por diversos motivos, entre otros la conservación de la carne. El desangrado ya de por si es un método de sacrificio generalmente indoloro. “La muerte dulce” le llaman.
Pero por si eso no fuera suficiente, antes de desangrar al animal hay que aturdirlo. Aturdirlo es dejarlo inconsciente, en un plano de inconsciencia en el que el animal no sienta el dolor. Y hay que aturdirlo de forma indolora.
Por ejemplo, imaginemos el sacrificio de un cerdo. Sabemos que al desangrarlo cortándole las carótidas, va a tardar tres minutos en morir. Desde que hacemos el corte hasta que muere pasarán tres minutos. Pues bien, hemos de buscar un método que lo deje inconsciente más de 3 minutos. Por ejemplo, una descarga eléctrica. Vale. Pero tendremos que contar darle la descarga de forma que le deje inconsciente e insensible al dolor en menos de 0,6 segundos. ¿Por qué? Pues porque 0,6 segundos es el tiempo que tarda en viajar la sensación de la descarga hasta el centro neuronal que procesa el dolor. Así que daremos una descarga que en menos de 0,6 segundos deje al animal insensible para más de tres minutos.
Podrá gustar más o menos, pero es una garantía absoluta de que el animal no sufre. Y esto es así en todos los animales sacrificados en Europa. Sólo con dos excepciones: la tauromaquia y los ritos religiosos halal y kosher. Eso ya loconté aquí. Si bien hay países que ya han empezado a prohibir los sacrificios cruentos por motivos religiosos.
No obstante, puede creerse que el animal sufre en el matadero, en el camino hacia la muerte.
A ver si aclaro esto…
Un animal, puede tener cierto nerviosismo al ser trasladado al matadero. Pero no demasiado. O el animal nada más llegar se sacrifica, o el animal es alojado allí en condiciones similares a las que tenía en su granja de origen. De hecho, hay que evitar todo stress al animal, porque la carne del animal que muere en una fase de stress, por la presencia de determinadas sustancias naturales, no es apta para el consumo.
Y ahora viene lo complicado.
El meollo del asunto, lo complicado de asimilar por el humano, es que el animal no sabe que está en el matadero ni va a morir. La gente humaniza al animal y piensa que el animal sabe lo mismo que ellos. Pero los animales, ni saben que es un matadero, ni saben lo que es la muerte. No distinguen que están en un matadero ni tienen ninguna conciencia de que es eso del sacrificio (por supuesto, ningún animal puede ver el sacrificio, es obligatorio que sea inaccesible para los animales y que no lo vean) por el que no tiene ningún motivo para imaginar un peligro.
Otra cuestión es que un humano imagine que esa situación es cruel…pero eso es por lo que él conoce, no por lo que sepa el animal. Ese es uno de los grandes problemas de todo lo referido al bienestar animal, que los humanizamos…y un animal no es un humano.


lunes, 31 de julio de 2017

No eres vegano. Eres inculto. Y se aprovechan

Total, que el señor que tenía un campo de soja, por ejemplo,  veía como con la soja hacían un negociazo los que fabricaban pienso. Y pensó ¿podría yo subir el precio de la soja para ganar más?. Así que cogió su soja (transgénica por cierto, como casi toda la que se cultiva en el mundo, que yo no tengo nada contra los transgénicos, ya lo expliqué en este blog, pero da risa que se opone a los transgénicos gente empapuzada de soja transgénica), cogió su soja, decía, y como la soja es absolutamente imposible de digerir por los humanos (por eso se usaba en piensos) se dedico a hacer pruebas... Al final descubrió que si cocía toda la soja a 68º y luego la procesaba con varios químicos salía una pasta digestible. Más o menos. Pero sin valor nutricional ninguno. Para solucionarlo le empezó a añadir proteinas y aminoacidos de origen... Bueno da igual. Era una mierda blanca.  
Como era blanca le llamó leche y luego se dedicó a promocionarla. Estudios científicos no podía pagar, o aunque los pagara iban a decir qu aquello era una pasta asquerosa. Pero por un módico precio se compró un chef estrella michelin, dos revistas femeninas y cuatro de vida alternativa. Y de paso le regalaron cuatro influencers.
Y se desató la locura.
Así empezaron a hacer preparados alimenticios que se vendían como la panacea. Cualquier nombre, cualquier origen...todo valía. Con los restos del gluten de la fabricación de pan, o sea con subproducto de panificadora, que era una materia prima fenómena en piensos de monogástricos, hicieron el seitán que se come sul. Hasta arriba de impurezas y de restos de fabricación. Y con dioxinas por el proceso extractivo. 
Todo vale si lo patrocina un youtuber, lo recomiendan los profesores de yoga y se vende en los mercadillos artesanos. Si empiezan a hacer pienso con quinoa, paguemos a un chef (que barato el kilo de chef por cierto) que afirme que es el cereal del futuro. La quinoa el cereal del futuro...hasta las plantas de quinoa se descojonaron, ellas, que siempre se habian considerado un "pseudocereal"...
Y aquí viene la clave del asunto amiguito vegano, amiguita vegana. Cuando tu decides saltarte tu lugar en la cadena trófica. Y te da por ir de sabe Dios qué, como eres un inculto, te tragas cuatro majaderias dichas por tres gurus de pacotilla y pasas a ser el instrumento de poder de las grandes productoras que alteran el precio de las materias primas.
Ni más ni menos.
Y por culpa de tu estúpida militancia, mucha gente se encuentra perdida. Los agricultores que tenian un producto con una utilidad en el mercado y cuyo precio de repente disparan las modas absurdas y deja de ser accesible para ellos porque lo pasan a cultivar macroproductores, los ganaderos que usaban productos no competitivos con la alimentación humana, los productores de los alimentos tradicionales, que de repente se ven "condenados" por modas que ahora dicen que tal o cual producto es un veneno (ningún animal come leche después de la lactancia, etc, etc.)... Un montón de implicados que sufren a ti, consumidor concienciado pero nunca bien informado.
Hace poco, por fin, se consiguió que a la leche de soja prohibieran llamarla leche. También, por fin, los medios de comunicación empiezan a recoger opiniones de científicos sobre toda la mierda que nos pretenden vender como caviar.
Pero tu, estúpido vegano, seguirás sin saber el daño que haces. Que te aproveche.