martes, 8 de enero de 2013

Comer en Rumania


A petición de varios (2) lectores, voy a hablar algo de la comida rumana. Pero antes una pequeña nota sobre comer y beber en Rumania. En Rumania los restaurantes son baratos. Bastante. El restaurante más caro de Bucharest, te puede costar 60 € /persona. Incluyendo todo. Si es mucho, pero es el más caro. Comer en Rumania en un restaurante bueno sale por unos 15 a 20 euros. Comer a la carta y con vino. Luego hay muchísimos sitios para comer, más baratos, y que siguen estando bien.

Lo mejor es el precio de salir de copas. En Rumania no hay Fanta ni similares. Hay Coca-cola, tónica y Red Bull. Eso si alcohol hay de todas las marcas posibles. Y a precio. Te vas al mejor garito de Bucarest, y la botella de whisky o de ginebra te sale a 25€. La botella. Contando con que la tónica, Coca-cola, hielo…te lo regalan. O sea que el precio de una farra en Rumania es escandalosamente barato.

Todo esto lo comento en precios de Bucarest, el resto del país es bastante más barato.

El tema de comer en Rumania tiene su punto. Los rumanos básicamente desayunan y comen. Hacen dos comidas al día aunque en medio pinchan algo. Así que los restaurantes abren sobre la 1 de la tarde y ya siguen abiertos hasta las 10 de la noche más o menos.

Eso sí, en Rumania hace frio. Eso se nota, los rumanos tienen una ingesta de unas 5000 calorías /día. Eso viene siendo un 40% más que nosotros…(trabajar en lo del pollo frito te permite conocer datos así de chorras).

La comida rumana empieza con sopa. Siempre, aunque a veces en verano te la puedes saltar. Pero si de primero no tomas sopa te miran raro. Tienen infinitas sopas, de tomate con arroz, de verduras, de alubias en pan…Pero lo mejor es la sopa de callos. (“chorva de urta” escrito como se pronuncia, no como se escribe).

Casi todas las sopas las acompañan con una jarrita de crema, para darle un poco de contundencia…

Después de la sopa se toma el plato principal. El mejor plato de Rumania es el cerdo. ¿Y de pescado?...pues el cerdo también. Hay infinitas preparaciones pero os comentaré las más interesantes:

Sarmale: es una especie de albóndiga de carne y arroz que se cocina envuelta en una hoja de col fermentada. Tienen botes de col fermentada en casa y luego los usan para esto. La mezcla de sabores es genial.

Micci: el micci (pronunciado michi) es el chorizo o la salchicha local. Un poco picante y muy rico. En verano lo hacen a la brasa en todas partes.

Codillo: Hacen el codillo como los alemanes con una diferencia, en cualquier sitio te sirven medio codillo. Es decir, la articulación con la parte de arriba o la de abajo. En Rumanía no, en Rumania se sirve el codillo completo. O sea que un codillo es como mínimo para dos personas. Bueno yo me he comido uno yo solo, pero eso no demuestra nada.

Schnizel: Es una variante del filete empanado típico de Austria, aquí hacen un rollo y dentro le ponen verduras y luego lo empanan.

 

Las guarniciones son variadas. Polenta, la especie de puré hecho con harina de trigo y agua. Siempre que se puede, los rumanos añaden polenta como guarnición. Sola o con queso. Incluso con queso y huevo frito.

Tienen también un queso que se llama Cascaval, se toma empanado y frito y esta buenísimo. Pero la mejor guarnición en Rumania son las patatas. Hay una presentación que algunos le llaman patatas rumanas, otros patatas campesinas y otros de otra forma. Consiste en cortar las patatas en dados y ponerlas a cocer. A la vez se pone a pochar cebolla cortada muy pequeña, cuando está casi hecha, se le ponen encima las patatas cocidas, un poco de panceta, pimentón y perejil y un par de cucharadas de agua. El resultado es espectacular.

Hay que tener cuidado porque a veces te ponen de guarnición algo que parece queso rallado y que no tengo muy claro lo que es. Debe ser una especie de rábano crudo picante. Si te lo metes en la boca, por ignorancia, descubres nuevos significados de palabras como: picante, abrasar, irritar…

Los postres no son el fuerte de la gastronomía rumana. Sólo conozco un postre original de Rumania pero es increíble (yo lo suelo tomar todos los días cuando estoy allí, no me importa repetir). Se llama Papanasi (pronúnciese papanash). Consiste en una masa con queso que queda en una consistencia entre rosquilla y pan, algo así como un donuts pero sin ser aceitoso. A eso le ponen un poco de yogur y mermelada por encima y está de muerte. Si el sitio donde lo vas a comer no es muy de fiar, el truco consiste en pedirlo sin nada, ni yogur, ni mermelada, y entonces te lo traerán recién hecho. Caliente. Una delicia.

Para beber se puede tomar cerveza (difícil encontrarla de barril) o agua. El vino rumano está pasable el que es semis seco, el resto…

Hay un licor local, llamado Palinka del que os recomiendo huir como de la peste.

Y hasta aquí mis consejos amiguitos, si alguno queréis ir a probarlo, mandadme un mail y os facilito direcciones de hoteles y restaurantes.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Carta


Querido/a (pon aquí tu nombre por favor):

 

Hace tiempo que escribo, la vida, incluso la del viajero intrépido, se puede hacer monótona como para no tener nada digno de mención para destacar. Pero además cada vez que llego al ordenador, estoy lo suficientemente hecho polvo como para que me de una pereza infinita ponerme a escribir el blog.

Así que hoy me he decidido a escribirte una carta, a ti que me lees, para tenerte informado y que sepas que sigo vivo, y más o menos bien. Lo cual ya es mucho con la que está cayendo. Por otro lado me gusta escribir cartas, es más fácil que hacer un post. En una carta puedes saltar de un tema a otro sin problema, no hay que ceñirse tanto al tema.

He acabado por fin los viajes de este año, me he subido y bajado ni más ni menos que de 50 aviones. Y el miedo a volar no pasa. Al contrario. Pero habrá que seguir al año que viene, no hay alternativa. Y contento de tener curro, porque la cosa está fatal .Me temo que el 2013 va a ser peor así que seguiré por el mundo adelante para ganarme los garbanzos.

Es curioso, el curro este daría mucho de sí en manos de un tertuliano desaprensivo de la radio matinal. “Lo que ocurre en Irán os lo puedo explicar…” “yo que he estado en…. Puedo daros información de primera mano…”. Y sin embargo a mi me ocurre a la inversa, cuanto más viajo, más viejo y más cosas veo, más me callo. Cada vez tengo menos dogmas y menos certezas y cada vez miro más e intento comprender.

El único país que empiezo a entender es Rumania, este año han sido 6 viajes allí, más los del año pasado, y los que vendrán… y ahora empiezo a darme cuenta de lo que hay, de lo que ha pasado en el país. Y a veces pienso si no estaré viendo nuestro futuro. Lo bueno de que me toque ir tanto a Rumania es la comida rumana: micci, sarmale, papanasi… Se come bien en Rumania.

Me alegra haber acabado los viajes y tener ahora, de mediados de Diciembre a mediados de Enero una época de estar quieto en la oficina. Me gusta porque en Navidad entro en un estado especial, todos los años. Me vuelvo primitivo, me apetece estar cerrado en casa, calentito, comer y beber… me imagino que eso es lo que hacían nuestros antepasados en las cavernas. En los días de más frio y más oscuridad se encerrarían en la caverna a comer, estar a salvo de las inclemencias del tiempo, y pasar el tiempo alimentando hogueras y contando historias.

A mí me piden eso estas fechas. Y además los elementos de la Navidad son fácilmente asimilables a los del cavernícola: luz y fuego, comida, leña, bebida e historias para contar…Volverse primitivo, eso es la Navidad.

Afortunadamente este año ya se pasó definitivamente la moda de los mensajes de felicitación vía teléfono móvil. Menos mal. Aún queda algún despistado, y te entran ganas de mandarle un mensaje de respuesta, para decirle que si es tan gilipollas como para no saludarte en todo el año que se ahorre el mensajito navideño…

Bueno, calculo que 3, 4 ó 5 kilos me meto estas navidades, ya vendrá enero y pasare hambre…y empezaré a viajar de nuevo que eso siempre adelgaza.

Ya solo falta ir a esquiar el día de Año Nuevo, cuando todo el mundo está de resaca, y esperar a ver las caras de los niños en Reyes…porque la Vulcan me imagino que tampoco cae este año.

Animo y hasta la próxima

 

 

 

 

Gonzalo

viernes, 23 de noviembre de 2012

Salud mental en el límite


 

Yo creo que no soy un psicópata. Ni estoy especialmente mal de la cabeza. Es la puta crisis, la situación actual la que genera estas obsesiones. Y creo que son muy habituales.

El caso es que llega por la mañana un jefe de lo del pollo frito. Un jefe de nivel bastante alto, del staff más guay. Y te dice “Gonzalo, pásate luego por mi despacho que tenemos que hablar”. Y organizas las cosas y pasas. Pero está ocupado. “Pásate dentro de un rato”.

Y te vuelves a tu sitio y por curiosidad empiezas a repasar los papeles a ver si has hecho alguna pifia. Y esperas un rato y vuelves a pasar pero está reunido.

Sigues currando con una la mitad de la cabeza, la otra mitad en el reloj para que no se te escape el tío antes de hablar contigo.

Y empiezas a pensar que la última vez que ese jefe “habló” con alguien fue para darle el finiquito. Y empiezas a pensar que la empresa del pollo frito va bien, sin problema, pero que vete a saber. Que tú curras lo tuyo y lo de tu prima y lo de tres amigos. Pero que a saber si a alguien se le ha cruzado el cable. Y te han liado la 13-14 y te han buscado las vueltas.

Y entonces, cuando el jefe ese sale de la reunión vas a hacer como que te encuentras con él y le dices que lo de Tontolistán ya está en marcha y que si quiere algo más de lo que te había dicho. Y te dice que sí, que quiere hablar contigo pero que mañana. Y le dices “Pero, ¿es importante?” y te dice “si, mañana hablamos”.

Jodo.

Y te pegas toda la tarde haciendo encaje de bolillos, pensando que cojones has hecho. Si te van a liquidar o sólo a sancionar. Y lees noticias de desahuciados y te pones en lo peor. Y empiezas a hacer cuentas de que vas a hacer si te despiden. Y estas que no estás para nadie. No atiendes a tus hijos, no escuchas a La Parienta, piensas en que va a ser de ti mañana. En cómo está el país y el abismo al que vas si sale cruz. Y piensas que valientes hijos de puta los del pollo frito que ni valoran tu esfuerzo ni les importa lo que curras y lo bien que vas. Que te van a liquidar por la patilla.

O piensas que a lo mejor sólo se queda en una bronca. Que no has hecho nada mal, pero que ahora mismo firmabas que sólo fuera una bronca.

Y que eres un puto número y con la crisis los empresarios se aprovechan.

Y pasa la noche agobiado.

Y llegas al curro y vas mirando a tus compañeros, a ver si alguno se le ve en la cara que sabe algo. Y ves pasar el tiempo hasta que llega el jefe ese.

Y entras a su despacho, le miras y le dices “ya estoy aquí, tenias algo importante para decirme, ¿qué?”.

Te mira, piensa y te suelta:

-“Ah, sí, oye Gonzalo, por favor, pásame otra copia del informe aquel de Tontolistán, que la he perdido y la necesito”

-“Pero si además de por escrito te la pasé por mail…”

-“Ya, pero estoy super liado, imprímemela tu por favor…”

Yo creo que no soy un psicópata. Ni estoy especialmente mal de la cabeza. Es la puta crisis, la situación actual la que genera estas obsesiones.

sábado, 17 de noviembre de 2012

La vida va a su aire, tu te adaptas...si puedes

La vida tiene su curso. La gente lleva su ritmo. Y si tu eres el raro, el que va de aquí para allá, tienes que adaptarte. Y a veces salen cosas bien, a veces mal y a veces raras.
Me he pegado una semana en Alemania, nada especial. Lo único destacable fue cuando un compañero le comento a la camarera algo acerca del tatuaje que se entreveía en su escote. Ella, joven norteeuropea desinhibida, se desabrocho la camisa para que se lo contempláramos en su totalidad. De repente de da cuenta de que esta frente a unos españoles educados en la férrea doctrina católica que ante tamaña exhibición están ojopláticos y babeantes...Murmurando algo así como "vaya panda" se volvió a cerrar la camisa dejando nuestras miradas perdidas y nuestros pensamientos enturbiados...
Total que sin nada más que destacar, aterrizo en pleno fin de semana. Voy a llegar a casa a la hora de la cena del sábado.
La Parienta me había avisado que tenía una cena con sus amigas en la que ni iba a estar yo ni se me esperaba. Los niños estaban oportunamente colocados. Así que como soy un tío de recursos me puse a pensar plan para la noche del sábado yuju, yuju...
Pongo un guasap general a un grupo que se llama "cazuelicas" y que se dedica a eso precisamente. Los miembros de dicho grupo no están disponibles.
Bueno.
Pongo un guasap personal a ECDC, que siempre está disponible y, aunque está en el grupo "cazuelicas" no ha contestado a mi llamada a rebato. El móvil es interceptado por la Nuera de la Consuelo, lee el mensaje y me llama para decirme que el titular de la linea va a cenar con ella una mariscada que se han ido a comprar juntitos...aprovecha para preguntarme como se hacen los percebes, se han comprado 3/4 de kilo para 2. Se lo explico.
Vaya.
Quedan los amigotes. Les mando un guasap.
De repente me entra por guasap una foto de los percebes. Joder que pinta. Son las 21h hola zúlu y desde el desayuno en el hotel a las 8:30 no he comido nada más que un Toblerone que me han dado en el hotel.
NDG vuelve a llamar para preguntar como hace unas gambas y unas cigalas de tamaño medio. Se lo explico.
Uno de los amigotes me manda un guasap diciendo que no puede venir a cenar pero que me manda un video. Cielos en el video hay comida, pero casi me quita el hambre...estoy seguro que esa práctica sexual ni siquiera tiene nombre...
Joder
Me llega por guasap otra foto que manda NDC con ECDC y el premio Planeta, luego un mensaje diciendo "Me he equivocado de foto" y manda la de las cigalas.
Coño, no hay derecho.
El otro amigote me manda un guasap "¿Acabas de aterrizar? genial, estoy en Barcelona, te recojo...". Mierda si ya voy en el AVE.
No hay plan. No hay cena, no hay mariscada.
Llego  a casa, en la cocina hay una nota: "tienes en la nevera algún frito que ha sobrado de la comida para cenar".
Oh.
La vida sigue, menos mal que el viaje ha tenido un momento para el recuerdo. O dos. 

jueves, 8 de noviembre de 2012

La juerga sobrevenida


Cuando eres joven puedes salir a muerte. Con 20 ó 22 años sales a comerte la noche. A quemar la ciudad, cualquier ciudad, el viernes y el sábado. E incluso alguna semana el jueves también.

Pero luego vas creciendo y te van cayendo responsabilidades. Ya no puedes montarte esas fiestas, en parte no tienes tiempo ni cuerpo y en parte porque parece como que ya no estás en edad. Que ya no pega lo de andar por ahí hasta las mil.

Pero algo ha dejado poso en tu interior. Y entonces, de vez en cuando, surge. Sin organizarlo, sin pensarlo y, unas pocas veces, sin quererlo. Son las farras sobrevenidas. Las que no pensabas hacer, ni habías organizado pero que de repente estas metido en ellas. Y ya son imparables. Y durante esa noche vas a tope, como de joven y revientas los horarios y el hígado. Y luego te quedas hecho polvo, pero con un regusto que te conserva las ganas dormidas, agazapadas, hasta la próxima.

Una buena juerga sobrevenida ha de tener los siguientes ingredientes:

-Empieza siempre con una quedada inocente y sin ninguna doble intención. En plan “vamos a tomar un café porque nos hemos encontrado”.

-Siempre hay alguien en el grupo que no es habitual, o que es menos conocido o que no debería estar en ese grupo. O estás en un lugar extraño. Pero la mecha se prende por la tensión generada por ese factor raro.

-El plan siempre empieza a desbarrar por el “momento comer”. Lo primero que se decide es que ya que estamos se come o se cena… luego se degenera.

-Como no hay planificación previa, se produce una mezcla horrenda de bebidas, se empieza con cerveza, se sigue con vino blanco, orujo, cubatas, chupitos…

-Hay un chiste o una frase o una historia que se transforma de repente en el Leitmotiv de la fiesta y se repite incansablemente. Los días siguientes su mención provocara sonrisas…

-La sensación de “estamos de farra” aparece cuando ya es demasiado tarde, cuando no hay vuelta atrás.

-Extrañamente el ritmo de desinhibición suele ser más rápido que el de ingesta de alcohol. Así aparecen figuras como el baile en la barra, pagar rondas a desconocidos…

-Nunca aparece mal rollo, llevas meses soñando algo así y te dedicas a muerte. No quieres ligar, ni conocer nada, quieres vivir la fiesta. Eso la hace mejor.

-Siempre, siempre tiene que combinarse con música buena en los bares. No una especial, pero sí música que te ayuda a mejorar el ambiente. A saltar y a divertirte.

Y con todo eso, a la mañana siguiente te levantas destrozado. Y dolorido, pero con una sonrisa de felicidad…

miércoles, 24 de octubre de 2012

La vida en la red


A poco que navegues por Internet hay un tipo humano que aparece siempre, en cualquier lugar donde se pida opinión.

Son gente que debe tener una vida real aburridísima, o frustrados o acomplejados. El caso es que te pones a mirar un foro de lo que sea. Y aparece un tío que lo sabe todo. Que habla como una enciclopedia de cualquier cosa que le preguntan… y ahí está el problema. Está demasiado enterado. Se le conoce que la información que transmite no es de primera mano. Es un “cocinado” de datos que ha sacado de internet, de guías o manuales del tema…y luego él se hace pasar por experto.

Incluso, según de que se trate en el foro en cuestión, empiezan a construirse una realidad paralela. Una ficción que da soporte a su supuesta sabiduría.

Y empiezan a largar, estás por ejemplo en un foro de material de esquí, y el presunto sabio empieza a explicar: “Yo me he comprado las tablas de Salomon fz00 y le he puesto las fijaciones ZZ67 y me he comprado unas botas Nordica con índice de flexión de 200. Lo único que en las curvas fuertes me tira un poco el talón. Pero voy a solucionarlo porque voy a cambiar las fijaciones a las ZZX69 que me han dicho que con unas botas Technica con índice de 240 me iran mejor…”

¿Os suena este tipo de “intervención”?

El caso es que te pones a pensar y dices, vamos a ver, este colega está explicando que se ha comprado un equipo de esquí de 2000 leuracos y ahora va a cambiarlo por otro de 500 leuracos más y a la vez está mirando para la temporada que viene otro…O yo soy gilipollas o los billetes de 500 corren por las calles.

En los foros de coches, en los de viajes… en cualquier lado aparece un presunto experto. “Si vas a estar dos días en Tontolistan lo mejor es que vayas al museo nacional que está en la calle tal y puedes llegar con los autobuses número tal y cual”. El culmen llega con los apartados de preguntas de internet. Yo de vez en cuando miro lo de Yahoo! Preguntas y es que alucino. La gente pregunta de todo. Y hay gente que responde, y que va de experto.

En cierta medida pueden ser útiles. Hay gente que empieza a preguntarle y le explota, como si fuera una wikipedia cualquiera. Pero, aunque fueran inútiles, hay que dejarlos. Yo creo que internet es para ellos una forma de terapia. Sueñan una realidad que no tienen, y estoy convencido de que mientras están sentados delante del ordenador ellos realmente creen que tienen el Mercedes SLK modificado pero están pensando en pasarse al Porche Panamera. Y así se sienten mejor. Y esa vida falsa les da algo de vidilla, les hace soportar la mierda de cada día.

 

 

miércoles, 3 de octubre de 2012

Una historia de amor

Cuando viajo siempre me gusta ir un día a comer a un sitio llamémosle auténtico. Algo así como sería irse a comer en España a un restaurante de polígono, el menú de los currantes. Algo suficientemente “kitsch” para poder empaparte de lo que de verdad hay en el país. O por lo menos que sea peculiar, que no sea un sitio normal de comida normal.
Así he acabado por ejemplo en un garito de los que van los árabes ricos a comer en plan “vamos a un sitio con mantel de papel y cutre pero que se come de puta madre” viendo la mezcla de ricos de visita y clientes pobres habituales. O almorzando en un garito de ganaderos en Irán. No sé, me gusta, es una forma diferente de ver las cosas.
No albergaba muchas esperanzas de encontrar un sitio así en este viaje. Esto es Inglaterra, un sitio civilizado. A un par de horas de Londres. Y además sólo tenía un día y medio. Pero por si acaso fui a la vía directa y le explique el caso a mi chofer. El tío (de Ghana, y la recepcionista del hotel de Granada, Europa rica) me escucho muy atento y luego me indico un bar. Lo entendió perfectamente.
Tenía que haber hecho fotos del local para que pudierais verlo, pero sabéis que este es un blog minimalista y tal, así que os lo contaré a ver si podéis haceros a la idea.
Imaginaros una pareja joven, estamos a principio de los 80. Ella es la tía más guapa del instituto y él es el guapo con cabeza. Son la pareja ideal, el orgullo del pueblo. Y entonces, en su pueblo, abren un pasaje comercial en los bajos de la estación de autobuses. Ellos lo comentan y estudian posibilidades. Y sueñan. Sueñan con abrir un local, tipo cafetería / restaurante / pub. Muy “Grease”, muy años 80. Sueñan que se pondrán de moda y que ira la gente de la comarca. Incluso de Londres habrá gente que cogerá el bus para ir a su local.
Y se lanzan a la aventura. Al principio ella atenderá a los clientes y él se encargará de la cocina. Luego…luego sabe Dios como puede acabar todo. Siempre bien, en sus sueños acaba siempre en un garito de éxito.
Pero claro la fortuna es una zorra vieja y se las sabe todas, y el tiempo pasa, y los “pasajes comerciales” van como van, y las franquicias…
Y llegamos al día de hoy. A mí entrando en ese garito.
La decoración es absolutamente ochentera, con las letras negras en carteles luminosos blancos y un halo de luces rojas alrededor. Con las paredes llenas de ídolos de otra época, Bruce Willis, Sean Connery, Travolta…aun se han colado la Alliston y Angelina. Pero el tono general es de la época de Mad Max. Techos con celdillas, colores fuera de tono. En su origen tenía notas de color, una pared pintada como la selva y una escultura bastante real de un gorila. Con un cartel “No tocar…y no alimentar el gorila”. Hoy está bastante viejo, han aparecido algunos carteles que denotan el cambio de un sitio de buen rollo a la realidad “Tu madre no trabaja aquí, recoge todo antes de levantarte”
La clientela es la lógica de un sitio así, un viejo encorbatado tomando un café…con un agujero en los zapatos, un gentleman venido a menos, que se toma el desayuno inglés…después de limpiar discretamente los cubiertos con la manga. Lee el Daily Telegraph y se le nota que en otro tiempo ese desayuno se lo servía el mayordomo. Ahora solo puede pagárselo en un sitio así. Madres adolescentes gordas y desempleadas…y yo. Que miro el entorno. Y me pido Fish and chips con peans. Y sigo mirando y empiezo a tomar notas.
Y ahora imaginaros como son ellos. Ella conserva mucha de su antigua belleza. No os digo nada nuevo si os cuento que a mi me gustan las señoras con cierta edad. Ella conserva su belleza. Pero en sus ojos hay un fondo de desilusión, de la historia que pudo haber sido y no fue, de estar encerrada en un bar cutre venido a menos y encontrarse en las reuniones de antiguos alumnos a compañeras que se fueron a la capital y ahora tienen criada y conducen un todo terreno. El se conserva en forma, calvo y con algún tatuaje. Sigue teniendo buena planta, pese a pasarse un montón de horas encerrado en una cocina miserable. No tiene ilusión, ya no, pero sigue teniendo orgullo. Ya nunca va a sacarla de allí, no van a triunfar. A duras penas llegarán a jubilarse y cobrar una mierda de pensión. Pero ahí se han dejado el alma, currando, sobreviviendo, llegando a fin de mes.
Y están juntos y se siguen queriendo.