sábado, 17 de noviembre de 2012

La vida va a su aire, tu te adaptas...si puedes

La vida tiene su curso. La gente lleva su ritmo. Y si tu eres el raro, el que va de aquí para allá, tienes que adaptarte. Y a veces salen cosas bien, a veces mal y a veces raras.
Me he pegado una semana en Alemania, nada especial. Lo único destacable fue cuando un compañero le comento a la camarera algo acerca del tatuaje que se entreveía en su escote. Ella, joven norteeuropea desinhibida, se desabrocho la camisa para que se lo contempláramos en su totalidad. De repente de da cuenta de que esta frente a unos españoles educados en la férrea doctrina católica que ante tamaña exhibición están ojopláticos y babeantes...Murmurando algo así como "vaya panda" se volvió a cerrar la camisa dejando nuestras miradas perdidas y nuestros pensamientos enturbiados...
Total que sin nada más que destacar, aterrizo en pleno fin de semana. Voy a llegar a casa a la hora de la cena del sábado.
La Parienta me había avisado que tenía una cena con sus amigas en la que ni iba a estar yo ni se me esperaba. Los niños estaban oportunamente colocados. Así que como soy un tío de recursos me puse a pensar plan para la noche del sábado yuju, yuju...
Pongo un guasap general a un grupo que se llama "cazuelicas" y que se dedica a eso precisamente. Los miembros de dicho grupo no están disponibles.
Bueno.
Pongo un guasap personal a ECDC, que siempre está disponible y, aunque está en el grupo "cazuelicas" no ha contestado a mi llamada a rebato. El móvil es interceptado por la Nuera de la Consuelo, lee el mensaje y me llama para decirme que el titular de la linea va a cenar con ella una mariscada que se han ido a comprar juntitos...aprovecha para preguntarme como se hacen los percebes, se han comprado 3/4 de kilo para 2. Se lo explico.
Vaya.
Quedan los amigotes. Les mando un guasap.
De repente me entra por guasap una foto de los percebes. Joder que pinta. Son las 21h hola zúlu y desde el desayuno en el hotel a las 8:30 no he comido nada más que un Toblerone que me han dado en el hotel.
NDG vuelve a llamar para preguntar como hace unas gambas y unas cigalas de tamaño medio. Se lo explico.
Uno de los amigotes me manda un guasap diciendo que no puede venir a cenar pero que me manda un video. Cielos en el video hay comida, pero casi me quita el hambre...estoy seguro que esa práctica sexual ni siquiera tiene nombre...
Joder
Me llega por guasap otra foto que manda NDC con ECDC y el premio Planeta, luego un mensaje diciendo "Me he equivocado de foto" y manda la de las cigalas.
Coño, no hay derecho.
El otro amigote me manda un guasap "¿Acabas de aterrizar? genial, estoy en Barcelona, te recojo...". Mierda si ya voy en el AVE.
No hay plan. No hay cena, no hay mariscada.
Llego  a casa, en la cocina hay una nota: "tienes en la nevera algún frito que ha sobrado de la comida para cenar".
Oh.
La vida sigue, menos mal que el viaje ha tenido un momento para el recuerdo. O dos. 

jueves, 8 de noviembre de 2012

La juerga sobrevenida


Cuando eres joven puedes salir a muerte. Con 20 ó 22 años sales a comerte la noche. A quemar la ciudad, cualquier ciudad, el viernes y el sábado. E incluso alguna semana el jueves también.

Pero luego vas creciendo y te van cayendo responsabilidades. Ya no puedes montarte esas fiestas, en parte no tienes tiempo ni cuerpo y en parte porque parece como que ya no estás en edad. Que ya no pega lo de andar por ahí hasta las mil.

Pero algo ha dejado poso en tu interior. Y entonces, de vez en cuando, surge. Sin organizarlo, sin pensarlo y, unas pocas veces, sin quererlo. Son las farras sobrevenidas. Las que no pensabas hacer, ni habías organizado pero que de repente estas metido en ellas. Y ya son imparables. Y durante esa noche vas a tope, como de joven y revientas los horarios y el hígado. Y luego te quedas hecho polvo, pero con un regusto que te conserva las ganas dormidas, agazapadas, hasta la próxima.

Una buena juerga sobrevenida ha de tener los siguientes ingredientes:

-Empieza siempre con una quedada inocente y sin ninguna doble intención. En plan “vamos a tomar un café porque nos hemos encontrado”.

-Siempre hay alguien en el grupo que no es habitual, o que es menos conocido o que no debería estar en ese grupo. O estás en un lugar extraño. Pero la mecha se prende por la tensión generada por ese factor raro.

-El plan siempre empieza a desbarrar por el “momento comer”. Lo primero que se decide es que ya que estamos se come o se cena… luego se degenera.

-Como no hay planificación previa, se produce una mezcla horrenda de bebidas, se empieza con cerveza, se sigue con vino blanco, orujo, cubatas, chupitos…

-Hay un chiste o una frase o una historia que se transforma de repente en el Leitmotiv de la fiesta y se repite incansablemente. Los días siguientes su mención provocara sonrisas…

-La sensación de “estamos de farra” aparece cuando ya es demasiado tarde, cuando no hay vuelta atrás.

-Extrañamente el ritmo de desinhibición suele ser más rápido que el de ingesta de alcohol. Así aparecen figuras como el baile en la barra, pagar rondas a desconocidos…

-Nunca aparece mal rollo, llevas meses soñando algo así y te dedicas a muerte. No quieres ligar, ni conocer nada, quieres vivir la fiesta. Eso la hace mejor.

-Siempre, siempre tiene que combinarse con música buena en los bares. No una especial, pero sí música que te ayuda a mejorar el ambiente. A saltar y a divertirte.

Y con todo eso, a la mañana siguiente te levantas destrozado. Y dolorido, pero con una sonrisa de felicidad…

miércoles, 24 de octubre de 2012

La vida en la red


A poco que navegues por Internet hay un tipo humano que aparece siempre, en cualquier lugar donde se pida opinión.

Son gente que debe tener una vida real aburridísima, o frustrados o acomplejados. El caso es que te pones a mirar un foro de lo que sea. Y aparece un tío que lo sabe todo. Que habla como una enciclopedia de cualquier cosa que le preguntan… y ahí está el problema. Está demasiado enterado. Se le conoce que la información que transmite no es de primera mano. Es un “cocinado” de datos que ha sacado de internet, de guías o manuales del tema…y luego él se hace pasar por experto.

Incluso, según de que se trate en el foro en cuestión, empiezan a construirse una realidad paralela. Una ficción que da soporte a su supuesta sabiduría.

Y empiezan a largar, estás por ejemplo en un foro de material de esquí, y el presunto sabio empieza a explicar: “Yo me he comprado las tablas de Salomon fz00 y le he puesto las fijaciones ZZ67 y me he comprado unas botas Nordica con índice de flexión de 200. Lo único que en las curvas fuertes me tira un poco el talón. Pero voy a solucionarlo porque voy a cambiar las fijaciones a las ZZX69 que me han dicho que con unas botas Technica con índice de 240 me iran mejor…”

¿Os suena este tipo de “intervención”?

El caso es que te pones a pensar y dices, vamos a ver, este colega está explicando que se ha comprado un equipo de esquí de 2000 leuracos y ahora va a cambiarlo por otro de 500 leuracos más y a la vez está mirando para la temporada que viene otro…O yo soy gilipollas o los billetes de 500 corren por las calles.

En los foros de coches, en los de viajes… en cualquier lado aparece un presunto experto. “Si vas a estar dos días en Tontolistan lo mejor es que vayas al museo nacional que está en la calle tal y puedes llegar con los autobuses número tal y cual”. El culmen llega con los apartados de preguntas de internet. Yo de vez en cuando miro lo de Yahoo! Preguntas y es que alucino. La gente pregunta de todo. Y hay gente que responde, y que va de experto.

En cierta medida pueden ser útiles. Hay gente que empieza a preguntarle y le explota, como si fuera una wikipedia cualquiera. Pero, aunque fueran inútiles, hay que dejarlos. Yo creo que internet es para ellos una forma de terapia. Sueñan una realidad que no tienen, y estoy convencido de que mientras están sentados delante del ordenador ellos realmente creen que tienen el Mercedes SLK modificado pero están pensando en pasarse al Porche Panamera. Y así se sienten mejor. Y esa vida falsa les da algo de vidilla, les hace soportar la mierda de cada día.

 

 

miércoles, 3 de octubre de 2012

Una historia de amor

Cuando viajo siempre me gusta ir un día a comer a un sitio llamémosle auténtico. Algo así como sería irse a comer en España a un restaurante de polígono, el menú de los currantes. Algo suficientemente “kitsch” para poder empaparte de lo que de verdad hay en el país. O por lo menos que sea peculiar, que no sea un sitio normal de comida normal.
Así he acabado por ejemplo en un garito de los que van los árabes ricos a comer en plan “vamos a un sitio con mantel de papel y cutre pero que se come de puta madre” viendo la mezcla de ricos de visita y clientes pobres habituales. O almorzando en un garito de ganaderos en Irán. No sé, me gusta, es una forma diferente de ver las cosas.
No albergaba muchas esperanzas de encontrar un sitio así en este viaje. Esto es Inglaterra, un sitio civilizado. A un par de horas de Londres. Y además sólo tenía un día y medio. Pero por si acaso fui a la vía directa y le explique el caso a mi chofer. El tío (de Ghana, y la recepcionista del hotel de Granada, Europa rica) me escucho muy atento y luego me indico un bar. Lo entendió perfectamente.
Tenía que haber hecho fotos del local para que pudierais verlo, pero sabéis que este es un blog minimalista y tal, así que os lo contaré a ver si podéis haceros a la idea.
Imaginaros una pareja joven, estamos a principio de los 80. Ella es la tía más guapa del instituto y él es el guapo con cabeza. Son la pareja ideal, el orgullo del pueblo. Y entonces, en su pueblo, abren un pasaje comercial en los bajos de la estación de autobuses. Ellos lo comentan y estudian posibilidades. Y sueñan. Sueñan con abrir un local, tipo cafetería / restaurante / pub. Muy “Grease”, muy años 80. Sueñan que se pondrán de moda y que ira la gente de la comarca. Incluso de Londres habrá gente que cogerá el bus para ir a su local.
Y se lanzan a la aventura. Al principio ella atenderá a los clientes y él se encargará de la cocina. Luego…luego sabe Dios como puede acabar todo. Siempre bien, en sus sueños acaba siempre en un garito de éxito.
Pero claro la fortuna es una zorra vieja y se las sabe todas, y el tiempo pasa, y los “pasajes comerciales” van como van, y las franquicias…
Y llegamos al día de hoy. A mí entrando en ese garito.
La decoración es absolutamente ochentera, con las letras negras en carteles luminosos blancos y un halo de luces rojas alrededor. Con las paredes llenas de ídolos de otra época, Bruce Willis, Sean Connery, Travolta…aun se han colado la Alliston y Angelina. Pero el tono general es de la época de Mad Max. Techos con celdillas, colores fuera de tono. En su origen tenía notas de color, una pared pintada como la selva y una escultura bastante real de un gorila. Con un cartel “No tocar…y no alimentar el gorila”. Hoy está bastante viejo, han aparecido algunos carteles que denotan el cambio de un sitio de buen rollo a la realidad “Tu madre no trabaja aquí, recoge todo antes de levantarte”
La clientela es la lógica de un sitio así, un viejo encorbatado tomando un café…con un agujero en los zapatos, un gentleman venido a menos, que se toma el desayuno inglés…después de limpiar discretamente los cubiertos con la manga. Lee el Daily Telegraph y se le nota que en otro tiempo ese desayuno se lo servía el mayordomo. Ahora solo puede pagárselo en un sitio así. Madres adolescentes gordas y desempleadas…y yo. Que miro el entorno. Y me pido Fish and chips con peans. Y sigo mirando y empiezo a tomar notas.
Y ahora imaginaros como son ellos. Ella conserva mucha de su antigua belleza. No os digo nada nuevo si os cuento que a mi me gustan las señoras con cierta edad. Ella conserva su belleza. Pero en sus ojos hay un fondo de desilusión, de la historia que pudo haber sido y no fue, de estar encerrada en un bar cutre venido a menos y encontrarse en las reuniones de antiguos alumnos a compañeras que se fueron a la capital y ahora tienen criada y conducen un todo terreno. El se conserva en forma, calvo y con algún tatuaje. Sigue teniendo buena planta, pese a pasarse un montón de horas encerrado en una cocina miserable. No tiene ilusión, ya no, pero sigue teniendo orgullo. Ya nunca va a sacarla de allí, no van a triunfar. A duras penas llegarán a jubilarse y cobrar una mierda de pensión. Pero ahí se han dejado el alma, currando, sobreviviendo, llegando a fin de mes.
Y están juntos y se siguen queriendo.

martes, 2 de octubre de 2012

Tonterias que aprendes viajando

-Cuando más chungo sea el pais, más medios de comunicación tienes que llevar. 2 teléfonos, ordenador, smartphone...todo puede hacer falta.
-En todos los viajes te olvidas algo. Presta atención a lo importante para olvidarte algo que no lo sea.
-La ropa con la que viajas siempre se mancha. No cuentes con ella para la estancia.
-Lleva siempre más documentación que la necesaria. Te hará falta.
-No discutas nunca con funcionarios armados. Siempre tienen razón. Empieza a razonar cuando estes ante uno sin armas.
-Come y bebe algo siempre en el avión. Factura siempre maletas. Es el truco para que no te incordien en la aduana. ¿Por qué? no tengo ni idea, me lo dijo una azafata y funciona.
-Ante los agentes de fronteras o de policia, si hay una mujer, vete siempre a que te atienda ella.
-En la recepción de los hoteles o en las colas de facturación, si hay un hombre, vete siempre a que te atienda él.
-Cuanto más te hagas el tonto mejor. Si consigues no hablar nada más que español y hacer como que nunca has salido de Cascajo de Arriba, te tratarán mucho mejor que si fueras Willy Fog
-Cuanto más guapa, más jóven y más buena está la azafata, mejor te trata. Si es de más de 55 y con cara de mala leche y pinta de tener hemorroides, no la llames ni aunque estes con la femoral abierta.
-Cuanta más gente quepa en un medio de transporte es peor.
-Nunca cojas vuelos internos en un pais extranjero.
-Calcula las distancias en los mapas fijandote en la escala...por favor...
-Siempre se puede negociar con un taxista.
-Cuanto más bajo sea el nivel de responsabilidad de un currito mejor te atendera. Si quieres saber algo en un aeropuerto, pregunta a la señora de la limpieza, en una estación al encargado de recoger los carros...y asi.
-El tiempo en los aeropuertos va mucho más deprisa fuera de la zona de seguridad que dentro. Calcúlalo para saber cuando tienes que llegar.
-Ante un problema, trata a cualquiera que venga a ayudarte como si fuera Superman en persona. Le estimulará...
-Si es posible no hables. Nunca. Siempre hay un español dispuesto a darte la chapa o meterte en un lio.
-Enseña fotos de la familia si las cosas se ponen chungas en cualquier circustancia. Rebaja tensiones.
-Si puedes viaja con La Parienta y que ella se encargue de todo. Es guay.
 
 

lunes, 3 de septiembre de 2012

Aristocracia


No creo en la democracia. Lo dije aquí, en este blog, hace un tiempo. Yo creo en la aristocracia. Y un anónimo me pidió que algún día lo explicara. Lo de la aristocracia. Así que ahora que tengo tiempo y mundo blog aún está en temporada de verano voy a explicar en que aristocracia creo. Y por qué.

A nadie le extraña que en la comunidad de propietarios de cada uno no se aplique la norma de un hombre – un voto. No. En una comunidad de propietarios cada uno vota en función de los metros cuadrados que tiene. Lógico, todo el mundo lo ve como lógico y normal. Lo mismo en las asociaciones profesionales, los precios y la calidad de votos suelen diferenciarse según seas estudiante, trabajador en activo, jubilado, desempleado…Normal. A todo el mundo le parece normal.

Vale. Pues a mi me parece normal que todos los votos no valgan lo mismo. No entiendo que los votos sean iguales. Pondré un ejemplo: si hay que tomar una decisión económica para mi no valen igual mi voto y el de Ramón Tamames. Estoy seguro de que Ramón Tamames tiene una formación que haga que su opinión, en una cuestión económica, valga como un millón de veces más que la mía.

Eso mismo se puede aplicar al funcionamiento de las elecciones de un país. ¿Valen igual todos los votos? Yo creo que no.

Por ejemplo, estoy en contra de que voten todos los que tengan antecedentes penales. ¿Por qué? Pues porque no respetan las normas. Así que no tienen derecho a opinar sobre ellas. Otro requisito fundamental por ejemplo debería ser estar al corriente de los pagos de impuestos. Si usted tiene cuentas pendientes con el estado (Hacienda, Seguridad Social, tasas municipales, multas de tráfico…) no puede votar. Por la misma lógica.

También creo que es importante demostrar un mínimo de información sobre lo que se ha de votar. Eso es fácil de conseguir. Se prohíben las campañas electorales, la publicidad.  Y el que quiera informarse que acuda a donde está la información, las sedes de los partidos, los programas… Si no tiene capacidad de informarse, no tiene capacidad para votar.

Queda claro que sólo hablo de las cosas más sencillas de articular. Sigo pensando que todos los votos no valen lo mismo, no tienen la misma calidad. Pero es difícil encontrar un mecanismo que articule eso.

Pero ojo, sólo he hablado de los requisitos de los votantes y la aristocracia no es eso. O no es eso solamente. La aristocracia es el gobierno de unos pocos frente a la democracia que es el gobierno del pueblo. El tema es como elegimos a esos pocos y quienes son esos pocos.

Pues esos pocos habrían de cumplir unos requisitos. No entiendo que cualquiera pueda ser elegido para cualquier cosa. No. Para ser elegido habrías de cumplir los mismos requisitos que para votar y además algún otro. Por ejemplo, demostrar al menos 5 años de experiencia profesional fuera de la Administración del Estado y además firmar un compromiso por el que después de ocupar un cargo público no ibas a tener relaciones en tu entorno laboral con dicha Administración. Hablar un idioma extranjero con corrección sería otro requisito imprescindible. No sería ninguna estupidez, exigir un mínimo de conocimientos. No tanto una titulación determinada sino más bien un tipo de licencia, como el permiso de conducir o el de armas. Que te obliguen a tener una formación mínima acreditada antes de poder presentarte a cualquier elección. Que el que se quiera presentar a un cargo electo, demuestre que sabe historia de España, que conoce el significado de lo que es una Constitución, un Código Penal…

Estos son requisitos muy básicos, algo que parece obvio. Lo sorprendente y a la vez acojonante, es que con estos requisitos ya eliminarías a unos cuantos de los actuales políticos. Eso da idea del nivel cutre que tenemos de trabajadores en la política. Por supuesto, con el tiempo podríamos ir elevando el nivel de exigencia. Pidiendo cada vez más requisitos.

Al final igual conseguíamos que los políticos fueran gente competente…

jueves, 16 de agosto de 2012

Aprendiendo


Muchas veces, en momentos de soledad e introspección, pienso si todo esto que estoy haciendo me lleva a alguna parte. Si sirve para algo.
Quede claro, antes de empezar, que yo todo lo que estoy haciendo, avión arriba, avión abajo, lo hago para ganarme el pan. O sea que si sirve. Sirve para tener una nomina a fin de mes. Algo que es un lujo hoy en día. Pero a veces pienso, si además de la nómina esto que hago yo aporta algo. A mí. O sea, si sería igual estar en la oficina ocho horitas o el hecho de andar viajando por el mundo como el que anda por su ciudad me aporta algo.
Si seré diferente, si sacaré algo más además de mi salario.
A veces empiezo a repasar a gente con la que he tratado y he charlado, a recordar momentos y voces, para tratar de obtener una enseñanza.
Y recuerdo charlas, almuerzos, comidas…recuerdo reuniones limitadas a lo laboral, en las que a ratos salían a relucir trozos de humanidad y de vida real. Preocupaciones de gente que me era ajena, que se humanizaban cuando de repente te contaban que iban a operar a su hermano o que su hija se había puesto mala en el cole.
Y así vas enlazando las historias de la parte humana de una oficinista sueca, de un taxista paquistaní, de un técnico de sonido kurdo, de una economista iraní, de un director general israelí…
Y te das cuenta de que por encima de todo, al final, has tratado simplemente con personas. Y que las personas, desnudas de ideología y de convenciones sociales, cuando se relajan y te hablan como seres humanos puros, cuando se desliza una confidencia y comienza la charla informal,  son básicamente iguales.
Y la distancia entre un pequeño empresario del medio oeste norteamericano y una directiva de una empresa iraní y el director general de una israelí y un colono blanco sudafricano desaparecen mucho cuando hablas de la vida y sus circunstancias. Que somos todos de la misma pasta y nos llevamos muy poco de unos a otros. Y que nos entenderíamos perfectamente.
Las razas, las fronteras, las costumbres… todo se desdibuja cuando hablas de lo personal. Y te encuentras con la persona. Igual que otros miles de millones de personas. Igual que tu.
Y entonces pienso que la mierda de la política y el dinero son los que siembran las dificultades y la cizaña. Y que los humanos en el fondo somos un grupo bastante homogéneo,  frágil y asustado.
Y que se aprovechan de nosotros.