Supongo que debí pensar antes que irse a Escandinavia en plena ola de frío y en el mes de Febrero no era muy buena idea. Pero claro, cuando estas llegando al checking-point de Mosul, sin visado, esperando que te dejen pasar…cualquier destino parece cojonudo. Así que dije venga vale que voy. A ver los noruegos esos que dice Molinos que son tan guays
Pero eso si, para cambiar, decidí llevar un GPS. Que me echó una cantada Salamadra en un comment por ir por ahí con mapa y sin GPS. Vamos a probar, que no se diga.
(Inciso: mi padre con sus infinitos años y medicamentos no puede ni debe conducir. Le alentamos a que siga teniendo coche en aras a el uso comunitario de sus puntos…Mi padre guarda una relación de amor/odio con una marca de coches. Siempre se compra el mismo…y jura que será el último. Al ir a hacer una revisión, se calentó y compró el modelo nuevo. Alucinados de vender un coche le regalaron el GPS, el manos libres, el seguro…)
Así que cargo el mapa en el GPS. Primer incordio, o llevas Europa norte o Europa sur. Ja, estos no conocen a mi empresa, viajes de norte a sur y de este a oeste…
Recojo el coche de alquiler y me tiro por la carretera adelante guiado por la voz de Carmen. He elegido Carmen porque es como más cálida…no se…la otra opción era Marta y no molaba.
La verdad es que Suecia debe ser muy bonito. Suponiendo que exista un país debajo de la nieve, claro…, vaya manera de nevar. Encima la nieve es un montón de mierda blanca, una guarrada. Todo se te llena de nieve y se moja. Todo patina y resbala. Si, el coche lleva ruedas de nieve. Muy bien. Pero en el hielo se patina igual de bien que con las otras…no existen las ruedas de hielo.
El GPS tiene una gran ventaja. Le puedes insultar y decir de todo sin que se cabree. Y varios inconvenientes. El primero es que no razona. No es capaz de darse cuenta de que te has salido de la carretera a tomar un café, o a poner gasolina y se pone como histérica a gritarte que vuelvas a la ruta.
Los suecos son secos y sosos. Claro que la gastronomía sueca ayuda. La gastronomía sueca consiste en ponerle salsa blanca al pescado y salsa marrón a la carne. Los cocineros de vanguardia innovan y le ponen salsa marrón al pescado… a mi me toco uno que me puso chuletas de cerdo con mayonesa y gambas…Es una mezcla posible, si, lo cual no quiere decir que sea apetecible…
Y la ropa, vaya mezcla de colores…ni con toda la mala suerte del mundo conjuntándose para estropear mi orden, llego yo a llevar esas mezclas…
(Inciso: Queridas suecas, desde el cariño, los suecos son un desastre. Un tío español, le llega su contraria y le dice “estoy con la regla y sin depilar pero me parece que me apetece…” y antes de acabar la frase ya están en faena….Y vosotras, pobres….el despliegue de tiendas de lencería que hay allí indica que algo falla. Si tenéis que comprar toda esa lencería, en tipos y cantidades, es que algo les falla a los suecos.
Y por cierto, desde el cariño ¿eh?, las suecas de más de 50…un poco ligeritas de cascos me parece a mi…¿Por qué?, coño, porque antes los suecos eran altos rubios y de ojos azules. La reserva de la raza aria. Y ahora hay morenos, castaños, bajos, gordos….¿de donde han venido esos genes?...Ahí lo dejo).
El negocio del pollo frito tiene a bien desarrollarse lejos de los grandes núcleos urbanos, o sea, en el campo. Manda cojones que te toque estar en el mes de febrero en el campo sueco. Te llenas de nieve, te jodes de frio. Yo pensaba que los suecos (“noruegos” de los de Molinos) estarían adaptados…por los cojones. Los suecos se joden de frío. Resbalan y se caen en el hielo…se ha hundido un mito.
El GPS tampoco entiende de pollo frito. “El camino seleccionado incluye carreteras sin asfaltar, ¿desea evitar este tipo de carreteras?” pues hombre, mejor si. Pues no se puede ir, el GPS se engloba, no respira y me deja tirado. Pues vaya con el señorito, como si ahora le fuéramos a hacer ascos a caminos de tierra, ¡anda y que no se patina bien en los caminos helados suecos!. Andando por las carreteras, en España, te puedes sentir solo. En Suecia, con las estepas vacías, todo nevado amortiguando los sonidos…se siente la soledad más honda.
Otro incordio del GPS, no se puede buscar un sitio, como en un mapa, y decir “hombre, esto al lado del mar debe ser chulo…voy a ir a ver…”. Pues no, o sabes a dónde vas o nada de veleidades de explorador.
Así que no me ha gustado demasiado lo del GPS.
Ni lo de Suecia.
martes, 21 de febrero de 2012
martes, 31 de enero de 2012
Notas en sucio para un post desde el infierno
-¿Pero como quieres que vaya?
-Pues dicen que está muy tranquilo
-Claro, si no no iriamos.
-Bueno, tu ves, ya veremos que tal
-Vale, pero el seguro de vida no me cubre
-Pagamos lo que haga falta.
Joder, me pregunto como coño he llegado hasta aquí...degenerando que diría el otro.
Realmente algo ha pasado, me he perdido en algún momento. Yo estaba estudiando en la Facu y ahora estoy en un pais en guerra. En un pais en guerra. Acojona pensarlo.
La gente es maja, si, la gente siempre es maja en todas partes. Pero de repente en la recepción del hotel hay un tio, descansando en un sofa, con un AK47. Y el segurata de la puerta lleva otro. Hay detectores de metales en las puertas de los hoteles. Y en los restaurantes. La gente es maja, si, y las barreras de hormigón contra los coches bomba también son muy majas, cuando las ves desde dentro.
Guerra. Nunca había estado en la guerra. No tiene nada de buena pinta.
Los conflictos se multiplican, este pais es uno más. ¿De donde viene todo? no lo se, pero tengo claro donde estamos. El precio del azucar en los últimos diez años se ha multiplicado por cuatro, el precio de los cereales es más del doble...Los cereales son la base de la alimentación de la humanidad.
No se como he llegado aquí, algo pasó por medio que me he perdido. Pero creo ver dónde estoy. El hambre está llamando a la puerta de nuestro occidente cómodo. Aquí la gente no esta cómoda, aquí se vive con miedo. Nosotros estabamos muy tranquilos, con nuestra vida supercómoda.
Pues eso se acabó. Se ha demostrado que podía irse a la mierda el sistema. Que podía venir una crísis cojonuda. Pensabamos que habíamos superado lo de las guerras, que nunca volvería...ja. En cualquier momento. Vamos degenerando. Si lo pienso mucho a veces e cuesta respirar...que soy padre coño, me pregunto que va a pasar...
Cada día cuesta más llegar a fin de mes, cada día vamos peor...¡hola!...¿me ois?...soy el avance de lo peor que viene detrás.
También aquí estaban bien, luego la cosa se fue liando...
No se que va a pasar. Crísis. Puede ser el principio de todo. Cuesta llegar a fin de mes. Y no te cuento para los pobres. Cuando uno no tiene nada que perder, es capaz de hacer cualquier cosa. Me imagino como nuestra vida puede degenerar, hasta llegar a lo que veo aquí. Estos tios también eran normales. Y ahora van con el AK47 bajo el brazo.
Podemos llegar aquí. Seguro.
Suena a todo volumen Titanium de David Guetta. No se me ocurre mejor música para este Apocalipsis
miércoles, 11 de enero de 2012
Querido blog
Tenemos que hablar.
Si ya se que sabes lo que esto significa. Pero quiero aclararlo. Ya no es como antes. Ahora es más una carga que un descanso.
Lo nuestro fue bonito, si, mientras duro. Pero ahora lo estamos prorrogando sin sentido. Antes tenía ganas de encontrarme contigo. Ahora me paso toda la semana pensando en que diré cuando te vea. Así ya no me gusta.
Y es que tu me gustas, si, pero así no. Tu vales mucho y te mereces a alguien que te quiera y te cuide de verdad. Yo lo hago porque quiero lo mejor para ti. Ahora te estoy faltando al respeto, ya no te trato como debería.
Lo mejor es que lo dejemos así, antes de hacernos daño. Antes de que sea irreparable y nos digamos cosas que no querriamos. Nuestra relación era bonita, pero se está poniendo demasiado formal y yo aún no tengo edad para comprometerme tanto. Ha sido bonito mientras duro, pero ahora ya estamos prorrogando algo que no tiene futuro. Tu cada día pides más y yo cada vez te doy menos.
De verdad que pensaba que esto no iba a pasar nunca. Pero no nieges que te has dado cuenta, hace tiempo que lo nuestro no funcionaba. ¡Si hacía tres semanas que no hacía una entrada! y que conste que la de ayer la hice para probar, para ver si sentiamos lo mismo, y no en plan de celebración.
Han pasado muchas cosas en muy poco tiempo, y esto ya no es como esperaba. Esto se esta volviendo muy serio y muy oficial, y yo no quería eso. Así no podemos seguir, es mejor dejarlo ahora, que aún estamos a tiempo. Si seguimos vas a acabar conociendo a mi familia vas a meterte tanto en mi vida que va a ser diferente, ya no va a ser una relación como la que quería. Yo empece como diversión, de verdad, no quería hacerte daño, pero esto se ha transformado en algo muy serio.
Si yo no digo que no volvamos a vernos. Simplemente ahora necesito tiempo, libertad, un espacio. Poder leer blogs y no estar pendiente del mio. Podemos quedar como amigos, nos vemos de vez en cuando, nos contamos como nos va...pero yo no puedo seguir con esta relación que ya se esta haciendo casi oficial.
Te quiero pero así no.
martes, 10 de enero de 2012
Paisajes desde el tren
En el cercanias de Sants al Aeropuerto siempre se sube gente a pedir pasta. Hoy se ha subido un tío con pinta de drogata de los 80. Ha rebañado lo que le han querido dar.
Iba por la mitad del vagón cuando se han subido dos tipos con pinta de ser del este. Uno tocaba la guitarra y el otro una especie de xílofono de cuerdas. Han empezado a tocar mientras el de la guitarra fulminaba al drogata con la mirada. El drogata ha salido por piernas.
A mitad del repertorio, el de la guitarra ha empezado a pasar un trozo de vaso de cartón, pero ya no quedaban ánimos ni calderilla para darle. Así que sólo ha hecho medio vagón y se ha vuelto. Al llegar junto a su compañero el del xilófono raro, ha puesto las manos entre las baquetas y las cuerdas para que dejara de tocar. Enfadado. Y se ha ido hacía el siguiente vagón.
Pero cuando se ha dado la vuelta, el del xilófono raro, ha dado tres últimas notas para hacer de corolario y acabar el tema dignamente.
Era un profesional.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Ese precipicio al que asomarse
Hay veces que
te acercas a un pozo, a un acantilado o a un precipicio y sientes cierta
atracción. Por un instante, tienes la tentación de saltar. De ver que pasa. Es
algo que tu consciente borra inmediatamente como un error, un fallo del
sistema. Pero saber que está ahí, que lo has tenido y lo has sentido.
Del mismo modo,
a veces notas que te tiran y te atraen mundos e ideas que no son buenas, que
nos son sanas. Que te pueden atrapar y hundir. Pero están ahí y sabes que algo
dentro de ti tira en esa dirección.
Cierto día,
hace años, descubrí la estética gótica. Me llamo la atención la ausencia de
color y ese afeamiento tan contrario a las convenciones sociales. Me atrajo su
estética, si, pero luego había más. Los tatuajes, el desencanto con el mundo,
la tristeza… Por si fuera poco, en muchas publicaciones sobre lo gótico se
incluyen auténticos tratados filosóficos sobre conceptos como autodestrucción,
muerte, hastío. Y me engancha. Tengo que evitarlo pero, sin duda, siento una
tendencia hacia eso.
Una vez,
hablando de la anorexia, escuche a una enferma una explicación sobre su
enfermedad: “claro que estoy flaca, claro que soy un saco de huesos, pero
controlo mi vida controlando mi hambre.
Cuando estoy mal, cuando tengo problemas, no como, o vomito y siento hambre,
controlando el hambre, tengo sensación de controlar mi vida”. Esa misma
argumentación, se usa en las personas que se autolesionan. No se como caí en un
cine viendo “Secretary”. No hay película que te golpee más el cerebro, que te
bloquee más. Dos personas se encierran en un universo propio, de sufrimiento,
castigo, degeneración y dolor.
Y son felices.
Y si son
felices… ¿quién les puede decir si lo que hacen está bien o mal? ¿Quién puede
juzgar si eso es amor o es estupidez o una enfermedad?
Me inquieta
cuando veo y cuando pienso que son gente que han llegado a un mundo diferente
al nuestro. Viven un mundo de expresiones del sentimiento diferentes, de
intensidades y sensaciones que les sitúa en otro, en una dimensión alternativa
que esta lejos de nuestra realidad.
Se que es un
pozo, un precipicio, un camino sin salida.
Pero me atrae.
Aunque me esfuerzo en borrarlo de mi consciente, como un fallo del sistema.
lunes, 12 de diciembre de 2011
Vuelva usted mañana. Siglo XXI
Hace más de un
siglo que Larra escribió un artículo que se titulaba “Vuelva usted mañana”
donde narraba la lucha de un ciudadano contra la maquinaria de la burocracia de
la Administración. Pero Larra no vivió en este mundo del siglo XXI en el que
todo funciona mucho mejor. Seguramente también la Administración. Por lo menos
con ese pensamiento me encamine hace un par de semanas a resolver un puñado de
gestiones burocráticas que tenía que resolver. Dichas gestiones eran: ponerme
una vacuna exótica, obtener el permiso internacional para conducir y reunirme
en el colegio de mi hijo por un tema de una inspección. Calcule que en con un
día de permiso podría resolverlo todo.
Así que, varios
días antes pedí cita en el médico de la seguridad social. No frecuento la
medicina pública, tenemos una magnifica medicina pública que valora mucho conceptos
como universalidad y gratuidad, como yo valoro mucho más los de comodidad,
intimidad y velocidad, desde pequeñito tengo un seguro médico privado. Favor
que le hago al estado.
Pero el trabajo
de Willy Fog, incluye viajar a países chungos, y entonces tienes que ir al
sistema público que es el que te pone vacunas para enfermedades de países chungos.
Me puse hace meses un lote de ellas (5 vacunas 5) y me avisaron que de una me
tenía que revacunar a los 6 meses. Pedí la receta de esa y me dijeron que no era
necesaria, que tendrían ellos en stock cuando fuera.
Así que pedí
cita, avisando para lo que era, a primera hora de la mañana. Para luego
dedicarme a las otras tareas. Me dieron cita a las 8:40 y allí estaba yo. Sólo.
El médico no estaba.
Llegó a las
8:55. Vamos llegó alguien que no se quien es porque yo tenía cita con el doctor
Juan X y aquello era un tía. Ni se presento, ni explico si ella era Juan…nada.
Me echó la bronca por no tener historial y luego pasamos al tema.
-¿Has traido la
vacuna?
-Pues no, hace
seis meses me dijisteis que la tendríais…
-Vale. Entonces
tienes que esperar a las 9:30
-¿Cómo?
-Si, es que a
esa hora viene la enfermera que es la que sabe donde están las medicinas.
-Mira, no
quiero importunar, pero esto es un centro grande, no un consultorio cutre. Aquí
estáis como 30 médicos y unos 300 pacientes. ¿Me quieres decir que necesitas a
una enfermera en concreto para que busque una vacuna? ¿no puede nadie más?...es
que el panorama de esperar media horita así porque si…
-Vale, voy a ver.
Si eso espera fuera que mientras la pido voy atendiendo más pacientes.
Salí mosqueado,
imaginando lo que iba a pasar…A los cinco minutos sale la médico y me da la
receta: “Toma, acércate a por una farmacia y la traes que te la pongo. Que no
la tenemos”.
Jurando en
hebreo, porque estoy seguro que no la buscó, me acerque a una farmacia. Pero
las farmacias se han trasmutado en centros de petición de medicamentos. No
tienen nada. Así que después de patear cuatro, acabé dejando la puta vacuna
encargada, después de enseñarles la receta. Otro día iría a por ella y luego a
ponérmela… tenía que perder otro día.
(Avance rápido:
al cabo de cuatro días, fui a por la vacuna…pero no me la pudieron dar. La
receta necesitaba el visado del centro de no se que. Algo que debía ignorar la
médico y la farmacéutica el primer día. Así que tengo que ir a que me visen la
receta para que me puedan dar la vacuna y luego pedir cita para que me la
pinchen. Pero si se pasan 10 días antes de que me la visen, que ha de ser en
horario de 8 a 14, he de volver a empezar porque la receta caduca)
Volvemos atrás.
Salí de la farmacia camino a Tráfico, a por
el permiso internacional. Es un permiso que vale para conducir, unos
días, en países de fuera de la Unión Europea. Como voy a volver a USA, me han
dicho que me lo haga, porque en algunos estados lo exigen. Además es bueno
llevarlo para conducir en África.
Voy a Tráfico.
Después de informarme, me coloco en el mostrador oportuno con 9€, una foto y mi
carné de conducir. El simpático funcionario me suelta un papel diciendo “¡La
instancia!”. Le contesto con amabilidad y buena educación:
-Perdone, su
compañero me ha dicho que la instancia es para cuando la vas a solicitar a
nombre de un tercero, de hecho aquí puede ver que pone “en representación de”,
y yo vengo en mi nombre, así que me han dicho que no necesito instancia, que
con la foto, el carné y los 9€…
-¿Me va a decir
a mi como es el procedimiento? ¿a mi?
-No, pero su
compañero me ha dicho…
-¡La instancia!
-Vale miré, ya
la relleno.
Entrego una
instancia donde digo que YO, EN REPRESENACIÓN DE MI MISMO… de locos, pero me
dan el carné internacional.
Salgo hacía la
reunión. Nos han convocado por un tema relacionado con la Inspección de
Enseñanza y el colegio. Yo voy confiado, porque al cuerpo de inspectores de
educación le tengo un especial cariño desde pequeñito. Aumentado pese al hecho
de que nunca en mi vida he visto a un Inspector de Enseñanza en su trabajo. O
sea en un centro donde estuviera yo…
Bueno, divago,
resulta que el colegio concertado de mis hijos, ha tenido a bien subir las tasas
de transporte escolar un 32%. Así, a ver si cuela. El Inspector de Enseñanza,
que ha de aprobar las tarifas, ha dicho que por el forro. Que gran cuerpo el de
los Inspectores.
Pero el gerente
del colegio, que es un genio, propone que los padres que usamos el transporte
hagamos un documento en el que reconocemos que la subida es abusiva, inmoral e
ilegal pero que aceptamos pagarla. Y llevar eso al Inspector y que así se lo
autorice.
Suena una
carcajada atronadora…pero sólo una. La mía. El resto de los padres firma con la
mansedumbre del rebaño…como yo no firmo, el Inspector no puede autorizar la
subida. Tiene que ser unánime….Ja.
Estamos pagando
la subida ilegal, inmoral y abusiva. Con el visto bueno del Inspector.
Realmente Larra era un exagerado, hoy ya no es así la Administración
lunes, 5 de diciembre de 2011
Pequeña historia de ficción que no tiene nada que ver con algo sucedido hace más o menos un año
B. llegó al
trabajo de mal café. Era un día gris de mierda, con viento. De los que no le
gustaban. No le había dado tiempo a tomarse el café de la mañana, las obras le
habían hecho perder tiempo como para no poder ir al bar a desayunar. Por si
fuera poco, tenía un montón de trabajo y no llegaba, le asaltaba la sensación
de que se estaba dejando cosas pendientes, continuamente. Había discutido con
su madre por teléfono, con su compañera de piso en persona y con su novio por
mail. La semana era completa. Y además tenía la regla. Y aquello no olía a
nubes ni a rosas.
Se sentó
delante del ordenador asqueada, con el mal sabor de boca del despertar, sin
matarlo con café, esperando a ver cuando podía escaparse. Se puso a revisar
todos sus clientes de la ETT, comprobando que hubieran recibido los esclavos en
el tiempo previsto. Y entonces lo vio.
Un golpe de
corriente eléctrica le bajo desde el centro de la cabeza a los ovarios, una descarga
que la paralizó. La había cagado, pero bien.
Uno de sus
clientes, de los buenos, de los que iban bien y pagaban, le había encargado
hacía poco una selección de personal. Normalmente le pedían peones y operarios,
pero esta vez no. Esta vez le habían pedido un trabajo de verdad, no de ETT, le
habían encargado una selección de un ejecutivo de nivel alto. De los que
normalmente seleccionaban ellos directamente. Iban tan agobiados que le habían
pasado la selección a ella. Y ella la había guardado, pensando que por fin iba
a poder poner en marcha todo lo que sabía, los test, las entrevistas…todo lo
aprendido en el master lo iba a ejercitar y, por una vez, no iba a ser como una
tratante de esclavos.
Pero se había
olvidado. La mierda de los encargos y recuentos del día a día le habían hecho
olvidar aquel encargo especial.
Y mañana
acababa el plazo. Y tenía que mandar un candidato, al menos, que cumpliera con
los requisitos. Se agobio, mucho. Tenía ganas de llorar pero no tenía tiempo.
Respiro y pensó en las opciones que tenía. No podía tirar de archivo, hacía
meses que no se hacía una selección seria. Con la que estaba cayendo…
Se decidió a
meterse en Internet, saltarse todos los procedimientos y los pasos y buscar a
la desesperada. Tenía claro lo que iba a hacer. Un tío que hubiera pasado por
alguna multinacional. Que hubiera superado pruebas y test y de todo, que
estuviera bregado en selecciones. Así se aseguraba que iba a dar el perfil
delante del cliente. Aunque todo fuera un montaje puro y duro.
Estuvo dos
horas buscando en los portales principales del ramo. Y entonces lo vio. Cumplía
todos los requisitos. Era algo mayor pero valía perfectamente, no era del
sector pero casi. Y tenía referencias y experiencia como para garantizar que no
era un cantamañanas…podía valer. Quedaba una parte que iba a ser complicada. A
ver si salía. Cogió el teléfono y llamó directamente al móvil que figuraba en
el currículum.
-Diga
-¿Gonzalo?
-Si
-Le llamo de la
empresa de selección TAL, tenemos un puesto que podría interesarle. Nos
gustaría hacerle una entrevista.
-De acuerdo-
tenía voz de mayor, joder esperaba que no hubiera mentido en la edad, estaba
casi en el límite- ¿Cuándo quieren que vaya?
Ahora, a ver si
cuela, a ver si sale por fa, pensó B…
-Pues… ¿dentro
de hora y media podía ser?- no había podido controlarse algo de angustia se le
había escapado por el teléfono.
Hubo un
silencio, unas décimas de segundo de silencio, y luego sonó su voz, grave.
-De acuerdo,
dentro de hora y media.
Colgó el
teléfono. La primera parte había salido bien, ahora faltaba algo más. Tenía que
llegar el tal Gonzalo, tenía que ser un presentable, tenía que no ser un
capullo ni haber mentido en el currículum. Y si todo eso encajaba, tenía que
mandarlo a una entrevista, mañana, con la empresa cliente. Sin decírselo
claramente, pero haciéndole entender que en teoría era el producto resultante
de un complejo proceso de selección. Para eso hacía falta una conjunción de
casualidades como para asustar a cualquiera. Pero bueno, algo tenía que salir
bien en esta semana de mierda.
Se paso la hora
y media mirando la puerta, con aprensión, pensando en quien iba a venir que le
iba a resolver la papeleta o a hundir en la miseria, a hacerle quedar mal con
su cliente, con sus jefes…mejor no pensarlo. Sobraba gente en la calle como
para meter la pata…
-¿B?
-¿Si?
-Soy Gonzalo
Había entrado
sin que le viera. Suspiro aliviada, era normal, parecía normal. No parecía ni
psicópata ni raro. Y desde luego no había mentido en la edad. De hecho no
aparentaba ni los cuarenta.
Empezó a
explicarle el puesto, el contestaba, seguro, claro. Estaba claro que sabía lo
que era una selección, que había pasado mil y que delante del cliente no la iba
a dejar mal, iba a salir airosa, le hicieran las pruebas que le hicieran. Podía
salir bien. Y encima tenía una voz que te relajaba y te daba confianza. Empezó
a tranquilizarse y, tras el subidón del stress, se le llenaron los ojos de
lágrimas. Por fin, algo iba a salir bien.
-Perdona,
¿estas bien?- El tío le había notado algo. Y aún no le había contado ni la
mitad de la historia…
-Si, si…es que
es una semana muy dura. No es un buen día, sigamos…
-¿quieres que
vayamos a tomar un café y seguimos?, creo que te hace falta. Eso si, me tendrás
que invitar tu que el paro es duro.
La miraba y
sonreía. Mierda, tenía que salir bien, seguro. Ese tío tenía que valer y tenía
que echarle un capote.
Cogió el bolso
y salió a invitarle a un café. Y a contarle el resto del marrón.
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