jueves, 27 de enero de 2011

Sectas...o mejor sectillas

La primera vez que detecte una secta fue a eso de los 14. Fue fulminante. Había un libro que se llamaba "El señor de los anillos" que de entrada no me atraía porque el dibujo de la portada era horrendo. Y pase de él. Pero luego vi que todo el que lo leía se volvía gilipollas. Fue una cosa de asustar. Tu quedabas a jugar un partido de fútbol contra los del "pueblo" de al lado (en mi pueblo no hay pueblo de al lado, se juega contra los de el lugar de al lado....bueno es muy complicado) y de repente aparecía tu primo...con chanclas.
-¿Pero vas a jugar con eso?
-Pues claro
-¡¡¡¡Pero si son chanclas!!!!
-Ya, es que ahora me calzo como un Hobbit
-¿Como quien?
Ya estaba. La gilipollez al canto. Todo el que leía el libro empezaba con chorradas de ese estilo, que si la tierra medía, que si los troll ¿alguien sabía antes que era un troll?. Al que leía el libro carpetazo, y a pasar de ellos hasta que dejaran la tontería.
Aquella fue la primera secta que descubrí. Luego hubo más, y ahora hay dos que me traen por la calle de la amargura.
La primera es la termomix, la madre que la parió. Que te haces una fabada como un general, lo cuentas y siempre sale alguno:
-Uy, pues en la termomix salen de primera
Y otro le contesta:
-Y ¿como lo haces, pones las judías en la baroma?
-Si, y le doy hora y cuarto...
Vamos que dicen unos palabros que no hay quien entienda. Coño, que yo cocino con la olla express...pero sin cerrar, usándola como una olla grande...que paso de todo eso. Que la fabada esta buena si le echas buenas judías, la grasa justa y mucho tiempo, no si lleva la baroma por arriba o por abajo. Y todo lo hacen en la termomix, que si el flan, que si aso, que si las peras al vino...Pues tío yo tengo la mitad de tiempo y cocino el doble de bien que tu, así que ya me dirás. Nada, no razonan, están abducidos.
Y los de la Nexpreso. Manda huevos. La Nexpreso sirve para dos cosas. Marear a tus presuntos amigos cuando te piden un café y contar tus hazañas comprando cápsulas. Ese es el poder de esa secta.
Que te invitan a un café y te hartan:
-El risteto está muy bueno, quizá más fuerte el Roma aunque a ti te gustará el Indira...vaya no queda.
-Pues vete a la mierda colega, que me voy al bar. Que a mi me gusta el cortado y como la Nexpreso no calienta la leche me la das fría, y como sale una mierda de café se queda fatal.
-Espera no te vayas que te hago un cortado en un momento en la termomix...
-Que te den
Y lo de las cápsulas: que si he hecho dos horas de cola pero me han dado un pack de 50 y me devuelven 49 euros si hago el pino puente con la Nespresso del revés.
Y venga a enseñarte el muestrario a ver cual eliges. Elijo el de el bar de abajo. Insisto.
Son "lights" pensareis, son sectas que no hacen daño...Ya.
Creo que quieren conquistar el mundo.

sábado, 22 de enero de 2011

Por si hay alguna duda en el aire (y 2ª parte)

En Europa las cosas fueron mal. Es jodido, cuando has producido con un coste de 4 para vender a 10, pasar a producir con un coste de 7 para vender a 9 (porque además habíamos caído en la sobreproducción). Hubo que recurrir a la represión, la cárcel y poner a la opinión pública en contra de los ganaderos. Esos cabrones que usan drogas para enriquecerse y tal.
La verdad es que los ganaderos estaban perdidos, hoy queremos que produzcas mucho y uses esto incluso. Mañana esto se prohibe y tu eres un cabrón envenenador. Hubo de todo, quien se rebeló, quien se sometió...pero bueno. En diez años todos estaban metidos en vereda. El poder político y su rodillo.
En USA todo fue más sencillo. Vamos a investigar un poco. Con eso se llegó a saber que productos se podían usar y cuales no, que dosis y hasta que día ...y con ese pragmatismo tan suyo, siguieron produciendo y ganando pasta. Hasta hoy.
Dos formas, dos maneras.
Lo bueno es que ese tipo de producción que se da en USA nos ha dejado un montón de literatura. Sabemos de todo acerca de todos los productos que se han usado, y allí se siguen usando, en el engorde de ganado.
El clembuterol, por ejemplo. El clembuterol se usaba en rumiantes (terneros y corderos) porque lo metabolizaban de puta madre. Tu le dabas el producto mezclado en el pienso, y el bicho engordaba y no quedaba ni un residuo. Por eso se usaba. PORQUE NO DEJABA RESIDUOS EN CARNE.
Por seguridad se retiraba el hígado del consumo humano. Porque en hígado si que a veces aparecían residuos de clembuterol. Si se te iba la mano con la dosis y tal. Gracias a los investigadores norteamericanos, para darlo como ellos lo dan, legal y con receta, aprendimos mucho. Aprendimos cómo se metaboliza, las dosis...y hasta cuanto puedes usar.
Y luego sale un ciclista en la tele y dice que ha dado positivo a clembuterol por comer un solomillo. Con dos cojones y por culpa de un ganadero. Por Dios, que atrevida es la ignorancia.
Tu puedes hinchar a un ternero con clembuterol. Que en carne no saldrá. Es más, para que salga en carne tendrías que darle unos 2Kg al día (la dosis usual es 125gr en cada tonelada de pienso). Y durante varios días. Eso es darle unos 15000 euros de clembuterol al día. Si se diera ese caso absurdo, eso haría que saliera clembuterol en carne en el ternero, pero no en la sangre del consumidor. Para que saliera en la sangre del que se come un solomillo, aunque fuera una sola molécula, habría que darle al ternero una cantidad ingente de clembuterol.
Tanta que dudo que sea posible.

jueves, 20 de enero de 2011

Por si hay alguna duda en el aire (1ª parte)

Corrían los años 70, faltaba poco para el final de la década. Habíamos pasado la crisis del petróleo y hacía mucho de la última guerra. Tras una época turbia, el mundo occidental levantaba la cabeza. Y tenía hambre.
Que el pueblo pase hambre es una cosa que no gusta a los políticos. Si la gente pasa hambre puede hacer revoluciones, así que mejor que tengan comida. Los políticos, a finales de los 70, buscaban desesperadamente incrementar la producción de proteínas. Para que hubiera para todos. Para todos los de los países ricos, por supuesto.
La forma más rápida de incrementar la producción de proteína pasa por aumentar la producción de carne a través de la ganadería. Eso se puede hacer de varias formas. El problema viene cuando lo quieren para ya. Para ayer concretamente.
Así que se tiró por la calle de en medio. Se autorizo e incluso se promovió el uso de determinadas sustancias que hacían más "atractiva" y rentable la producción de carne. Se autorizo prácticamente todo. Y se fomento. El clembuterol, el dietilestilbestrol...Todo.
Los ganaderos se vieron obligados a forzar la máquina. Les pedían mucha producción y muy rápido. Y si decían que no podían se les señalaba la puerta de la "farmacia". Había que hacerlo, se podía haber hecho de otra forma pero se hizo así.
Luego llegaron los 80. A mediados de los 80 el problema de la proteína animal en el mundo (el mundo con pasta, recordemos), estaba resuelto. Así que había que levantar el pie...Además resulta que el pueblo, ese pueblo ignorante que no entiende los desvelos de los políticos, estaba empezando a nombrar una nueva palabra: calidad.
Aquí hubo dos vías: Europa, esa vieja puta, con todo su morro, le dijo a los ganaderos que se acabó. Que hasta aquí habíamos llegado y que fuera promotores, anabolizantes y similares. En USA se tomó otro camino: visto el efecto que producían y que en algo podían ayudar, se decidió regular y organizar su uso. Dos caminos con dos consecuencias muy diferentes.

martes, 18 de enero de 2011

Con padres como estos...

A muchos lectores inquietó que me relacionara con padres del colegio. Algo que es malo a todas luces. Pero en mi caso tiene explicación.
Mi hijo juega en el equipo de balonmano del cole. No es que me guste mucho teniendo a ECDC como ejemplar representativo de los practicantes de ese deporte, pero bueno. Es una excusa para llevarlo al partido el sábado y así, después de dejarlo, me atizo un almuerzo como un general. Porque paso de verlo como de ver cualquier otro deporte.
Y resulta que parece que el equipo es bueno. Y el entrenador decide que como han ganado no se qué, les llevará a un torneo por el norte. Pues bueno, pues vale. El tío propone que vayamos a un albergue, barato, los niños todos a una habitación y los padres que fueran a otra.
No parece mal plan, dos noches, no sale muy caro...en fin que se trata de que se diviertan. de que estén juntos y se lo pasen bien. Vamos, un premio para chavales de 10 años.
Bueno, pues esto que parece tan sencillo, como hay padres gilipollas, no lo es tanto. Os explico. Hubo quien dijo que iba toda la familia y querían ir a un hotel. Y a un hotel bueno. Hubo quien dijo que alquilar un autobús. Contando como mucho juntar a 25 personas, calcular a que precio el autobús...Vamos que se fueron planteando opciones cada una más absurda que la anterior.
Pero lo alucinante no es que las opciones fueran absurdas. Es que las gente las planteaba de forma democrática y participativa. A saber: "O vamos a un hotel o nuestro hijo no va". "Si no vamos en autobús nosotros no vamos y nuestro hijo tampoco". Acojonante. O sea, la peña exige condiciones. Que yo entiendo que te pueda apetecer más una forma de viajar que otra, un sitio que otro... Pero vivir en sociedad o participar de algo en un grupo o lo que sea no es "o se hace lo que yo quiero o no juego".
¿Como coño estáis educando a vuestros hijos?
Total que como al final se hizo sin aguantar las imposiciones de nadie, fueron sólo 7 niños. El resto (hasta 14 ó así) encontraron excusas para no ir. Parte porque "no respetamos" sus ideas del viaje y parte para no violentarse con los otros.
Así que los que sí fuimos decidimos hacer una cena para celebrarlo. Que somos normales y que nuestros hijos (hijos de padres normales) lo pasaron genial. Y nosotros con ellos.

sábado, 15 de enero de 2011

Volver a los diecisiete...

Por diversas circunstancias ayer tenía que cenar con otros tres padres del cole de mis hijos. De la clase de mi hijo concretamente. En principio parecían gente normal con la que incluso puedes hablar aunque no sea de fútbol. Así que no suponía un especial problema, del tema de elegir sitio me encargue yo por si acaso. Les metí una dosis de nuestro querido cocinero favorito: cecina, ensalada, canelones de setas, alcachofas con foie, albóndigas de ciervo, solomillo de corzo y costillas de jabalí. Una cena como las de los amigotes. Ante una cena como esa sabes que tal te va a caer un tío. Si se pone con tonterías de "esto es mucho", "yo prefiero una cena ligerita" o "a mi me gusta la comida más elaborada" vas mal con él. Ahora si al tercer plato, con la mirada turbia por el vino (para bajar la comida), sudoroso y con aspecto de estar al borde del colapso te suelta un "jodo, esto está cojonudo" la noche promete.
Y así fue. Ayer desperté un monstruo. Uno de los padres que parece bastante moderado en sus costumbres se desató. Salimos de allí y decidió hacer (y que hiciéramos) una ronda por los locales de su juventud.
El primero fue un poco desastre. La decoración era la misma de cuando él era joven...con unos años más claro. Incluso la rubia espectacular de la barra era la misma...ahora una venerable ancianita.
Pero en el segundo paso algo extraño. Entró lanzado por delante y pidió copas. Nosotros íbamos mirando alrededor alucinados...
La media de edad nos superaba ampliamente. Ojo que dos de los padres eran de más de 45. Bueno pues aquello que en su época era un antro de jóvenes ¡estaba lleno de abuelos!, como si hubieran soltado una autobús de los del imserso. Abuelas de más de 60 pintadas como puertas, con minifalda y bailando salsa, pechos masculinos asomando por camisas hawaianas...con todas sus canas al aire...
-Tío aquí somos yogurines- soltó uno de los padres.
Y era verdad fue una sensación que me recordó mucho a mi juventud, en la que solíamos andar por bares de gente más mayor que nosotros. Eramos los críos en casi todos los sitios. Ayer nos pasó eso. Lo cual es curioso porque ya no tenemos edad...
De ahí nos fuimos a una sala de las que abren hasta las mil, ahí ya eramos tirando a padres (el de la puerta nos dijo muy amable "hombre, igual cuelan por tíos en vez de padres..."). En ese garito si que pase yo muchas noches de mi juventud. Y había el mismo ambiente, el mismo tipo de gente. Miraba a una pareja que se besaba como te besas de joven, cuando sabes que eso es todo lo que vas a pillar y te demoras rato y rato apretando y casi sin respirar, y empañas los cristales de los portales. Y los miraba y por un momento, no se si por las copas, por el garito de los abuelos o por la abundante ingesta alcohólica, me sentí completa y absolutamente como entonces. Una especie de deja de las sensaciones. Y el monstruo desatado viene y me suelta:
-Si alguna vez ves a mi hija así, la separas, sin más explicaciones. Y no te preocupes que yo haré los mismo con la tuya si se da el caso...
Os juro que se me cayeron encima todos los años que tengo. A las cuatro de la mañana.
Y hoy al levantarme los sigo teniendo, aquí en mi cabeza, haciendo bum, bum, bum...

martes, 11 de enero de 2011

Las apariencias engañan

Pero mucho. Vamos que no pensaba yo que podían engañar tanto. Os cuento, primer día de curro. Nada más llegar me asignan a un gachó que es el que me va a introducir en el complejo mundo de mi nuevo curro: "Tito te va a explicar lo básico, luego iremos cambiando". Tito, pensé yo quien cojones se puede llamar Tito...
De repente, avanzando por un pasillo viene una mole humana. Algo así como el actor de la peli de Los Picapiedra, o mejor, el gordo de la pareja gay de Modern Family. Avanza dando saltitos y gritos "uy, uy, uy, que gusto conocerte, que aspecto tan interesante" y me estampa dos besos. Tranqui, pienso, es tu testosterona, no pienses mal.
Tito me lleva a mi despacho "¿Ponemos música?, yo siempre curro con música", "vale" contesto en tono neutro. pues bien, nos hemos oído todos los musicales del mundo. Y Village People y Los Manolos.
Por si fuera poco, Tito lanza grititos y exclamaciones con todo "uy", "oh"...pero con un vozarrón de tío de 200 kilos y dando botes en la silla.
Es trucha seguro. Lo calé al primer día. A partir de ahí nuestra relación fue extraña:
-"Ven siéntate aquí"- me decía mientras sujetaba con amor el respaldo de un sillón. Yo me sentaba haciendo una maniobra rara para no ofrecerle mis posaderas...-"¡uy! que raro te sientas, ¿te duele algo?".
-Me he cascado los cuadriceps en el gimnasio
-Ya se ve, que estas trabajado, me refiero-y me desliza las manos por los hombros...
-Tito, esas manos, que luego van al pan
-¡Oh, oh!, tranqui que no te voy a arrugar la camisa. Por cierto que camisa tan chula...
-Tito al tajo que te dispersas...
-Hablando de camisas, que horror la fila que había ayer en Springfield, fui de rebajas y fue horrible...
-Tito al curro, coño, que nos van a dar la uvas...
-¿Salimos a tomar un café?
-Ni de coña Tito, yo contigo ni a por el pan...
Uy, uy!, que serio el nuevo...Mira, pásame la carpeta color calabaza...
Una tensión horrorosa. Os podéis imaginar.
Hoy ha llegado con mala cara.
-¿Que tal Tito?
-He dormido poquísimo, traigo un sueño...
-Ya- y aquí salió mi mala baba- y te vas a quedar de pie...
Uy, uy! lo has adivinado
-Era fácil
-Si, lo hago para no dormirme...Es que el niño no nos ha dejado dormir nada
-¡¡¡¡¿tienes un hijo?!!!
-Si de tres meses- saca una foto- ¡mira que mono!
Los nuevos tiempo, pienso, la adopción gay y tal
-¿Y esta quien es?
-¡Oh! ¡Uy! ¿quien va a ser? su madre, mi mujer vamos...
-¿estas casado?
-Hace ocho años- me mira serio- Claro que ahora con la cuarentena y las malas noches no follamos casi nada lo llevo fatal...
Alucino
-Anda Tito, vamos a tomar un café, te lo mereces
Se cuelga de mi brazo y sale bramando
-¡Mirar que enrrollado el nuevo, me invita a café!
y salimos los dos cogiditos del brazo, con música de fondo de "Mamma Mia".
Lo unico que se me ocurre decir es. ¡Uy!.

viernes, 7 de enero de 2011

Amistades peligrosas

Mi relación con mis amigos es sencilla. Aquí mis amigos y aquí sus señoras. Es lo que hay, desde el principio de los tiempos y La Parienta lo asumió sin gran complicación. Es fácil. Da lo mismo llamar a uno que a otro o que a la mujer de un tercero. Es lo mismo May que ECDC que los que pasan del blog. Es una relación de iguales y no plantea problemas.
Pero mi relación con las amigas de La Parienta es mucho más compleja. Porque las relaciones de amistad de La Parienta son complicadas. Hay amigas desde pequeñas, amigas de la facultad, amigas de los veranos...así hasta el infinito en una sucesión de acontecimientos que te lleva a dudar si la tía que se ha parado a charlar con ella por la calle fue compañera en el curro o un "affaire" bollo de su tierna juventud...
Por si eso fuera poco, dentro de un mismo grupo hay clases. Así en el grupo de más amigas hay una intimísima (a esa por ejemplo la puedo llamar al móvil y hasta tengo el móvil de su marido), otra muy amiga y otras que son amigas de las de:
-"¿has adelgazado?"
-"Pues no"
-"Ya. Se nota"
O sea que son amigas todas pero son dos bandos que se llevan regular.
Los maridos en general pasamos de ellas. Así que cuando se juntan nos sonreímos unos a otros como gilipollas, hablando poco para no meter la pata. Dejándolas en sus sibilinas conversaciones de difícil interpretación. Esquivamos puñales y nos miramos unos a otros. En el fondo se lee en la mirada la compasión que nos tenemos. Y lo fuera de lugar que nos encontramos.
Alguno tiene pinta de ser majo, pero vamos, mejor no enredar a ver si vas a hacerte colega de el marido de una "mala"...Total que tenemos unas reuniones sociales de lo más diplomático.
Hoy tenemos una cena de esas. A ver si sale bien. Yo pondré mi mejor sonrisa, la de encantar jefes que la tengo muy ensayada, y luego si eso, ya en casa, La Parienta me explicará que ha pasado...