jueves, 21 de octubre de 2010

Estudio blog

Pequeña obrilla teatral en la que se muestra la conversación entre dos blogueros, sus esposas y los amigos que pasan de los blogs.
Actores: El Chico de la Consuelo (ECDC), su mujer La Nuera de la Consuelo (NDC), dos amigos que figuran sólo cómo Amigo porque los dos pasan lo mismo de nosotros y son igual de irónicos, La Parienta (LP) y yo mismo (GV).
Escenario: Una terraza de un club deportivo de una ciudad de provincias. Alrededor de la misma juegan varios niños de los que los el grupo adulto pasa olímpicamente hastiado por las enfermedades, rencillas, pijadas y pre-adolescencias. El grupo está sentado alrededor de una mesa a la que un camarero trae continuamente jarras de cervezas de a litro que son devoradas por los actores, como si fuera lo último que iban a beber en su vida. En un momento dado, se cambian las jarras por vasos anchos de bebidas espirituosas que se beben a la misma velocidad.
Se abre el telón, día nuboso que amenaza lluvia:
ECDC: (a GV)¿Te gusto mi última entrada?
Amigo: ¿De que le has dado una entrada a este?
GV: Se refiere a la última entrada de su blog. Es que él también tiene un blog
Amigo: Pero ¿Qué cojones es eso del blog de lo que hablais ahora siempre?
GV: Pues veras un blog…
NDC: ¡Hombre si el blog! ¡hartita me tiene este imbécil con el blog! (dirigiéndose a LP) ¿Tu imbécil también se queda hasta las 4 de la mañana leyendo blogs?
LP: No se pero están de un gilipollas con el blog
GV: Yo no, yo me acuesto prontísimo…pero es que ECDC tiene mogollón de admiradoras…
ECDC: (susurrando) Cabrón…
NDC: ¡Ah! Si, las admiradoras. Que el otro día le pille hablando por el ordenador con una que tenía una foto con unos morritos así…
GV: ¡Amanita!
Amigo: Pues si es a manita lo del blog es el porno de internet de toda la vida
Amigo: Ya te digo, tanta admiradora para eso…
GV: Que no, que ECDC escribe muy bien y le quieren mucho
NDC: Pues que se lo lleven, que en la distancia corta pierde mucho
Amigo y GV: (bajito) illa, illa, illa…ECDC hoy no pilla
NDC: Pues no, que pille con alguna del blog, que busca fuera toda la admiración que no tiene en casa.
Tras esta frase, NDC recapacita y se abalanza sobre su marido, con más ganas que pericia por la ingesta alcohólica, con intención de hacerle arrumacos. Dadas sus condiciones combina los arrumacos con un rodillazo en los huevos al intentar ponerse tierna con su marido en la silla de una terraza. ECDC no pone cara de disfrutar mucho de los arrumacos. Puede ser por el dolor en los huevos.
NDC: Perdona cari que me he pasado
LP: No te has pasado nada, los que están muy pesaditos son ellos, tanto post, tanto comment
GV: (a ECDC) ¿Viste que el post del otro día llego a 62 comments?
ECDC: No te jode, te pones a contar tus miserias…así suben los comments
Amigo: ¿Qué miserias?
ECDC: Lo del paro y tal…
Amigo: ¿Y no ha contado cuando May le robó la novia?
GV: Joder que plastas. A mi May no me robó nunca una novia porque no era mi novia…
Amigo: Si, si…y ¿ha contado lo de la vez que nos fuimos de costillada y se olvidó que había quedado en una primera cita con una? ¡¡¡¡La tabarra que metió a la vuelta!!!. Si cuentas eso vas a tener más audiencia que House
GV: Eso no fue exactamente así. Además yo tengo un blog de nivel, cuento pensamientos, reflexiones, ideas…y no gansadas de esas…
ECDC: Si como la vez que preguntabas como se llamaba el coño
LP: ¿Qué has puesto eso en el blog?
Amigo: ¡Coño!, si que es un blog de nivel
ECDC: Que si, que tiene un blog guay. Lo lee un montón de gente. El mio es más de culto a mi me ha comentado una de “Quédate a dormir”
NDC: ¿Qué te ha invitado una del blog a quedarte a dormir? ¡¡¡¡¿Dónde?!!!!
GV: NDC, yo creo que le pone la de los labios.
ECDC: LP, te voy a mandar la foto de una tal Princesa que comenta a tu marido…
NDC: Hablando de fotos, vamos a hacer una de todos
ECDC: ¡Espera! Haznos una de cintura para abajo que saldremos todos en el blog...
NDC suspira y la hace. ECDC le arrebata la camara y la contempla (a la camara ¿eh?, a la cámara)
ECDC: Viveiró, sales un poco abultado donde el paquete....
GV: Macho, es que tu mujer con ese escote me esta poniendo palote...

Empieza a llover, se hace el silencio mientras los protagonistas miran la lluvia que los empapa y serena tras la ingesta excesiva de alcohol y lentamente cae el
TELÓN

martes, 19 de octubre de 2010

Esto no es un anuncio de coches. Aunque lo parece.

Cuando trabajaba viajaba mucho. En mis últimos 10 años, he salido a una media de 50000 km. al año. Y lo estaba echando de menos. Así que ayer conseguí un coche que no era mio, con tarjeta para la gasolina y el peaje. Le pegue a un alma cándida y familiar un sablazo para que me aflojara 100 euracos para gastos. Deje a los niños y a La Parienta en sus obligaciones y salí.
Paso por Calahorra, en silencio, sin música y sin la radio. Calahorra, qué estará haciendo la gente aquí...seguro que hay alguien en Calahorra que está en paro. Que está como yo. ¿Tendré algún lector en Calahorra?, me llena de soberbia pensar que igual hay alguien ahí que llamo a su puerta, le digo quien soy y me invita a un café...
Me salgo de la autopista después de Logroño. Quiero comer carretera.
Pienso en el curro que no tengo, en mi cambio de situación...la carretera me relaja y me da frialdad. Nunca me canso conducir.
Paso por Santo Domingo de la Calzada. Mi hermano se perdió ahí de pequeño, tres horas buscándole y cuando apareció lo habían recogido unos guardias civiles, le habían montado en la moto, le habían dejado poner la sirena...no quería venir con nosotros. Nosotros nos comimos el susto y la bronca y el se lo pasó cañón...
Hay peregrinos. Campos otoñales de viñas ya vendimiadas. Y peregrinos. A que se dedicará esta gente que puede andar por ahí de peregrino en mitad del otoño. Quizá son parados como yo.
Mi hijo está con su tratamiento, pero aún no se le quita el dolor. No estamos seguros. Es igual. Desde el volante, sobre la carretera hacia castilla lo veo todo con claridad y calma.
En el puerto de los montes de Oca no hay nadie. Giro una curva, inicia una recta larga y freno por intuición...un rebaño de corzos cruza la carretera. Me miran con indiferencia. He puesto las luces de emergencia. Me siento como el taxista de Collateral, cuando en medio de una noche irreal, los coyotes cruzan la calle dándole realidad.
Mi vida en los últimos diez años tuvo mucho de carretera, de road-movie, y la estoy reencontrando.
Campos cosechados de Castilla. Páramos que pasan a toda velocidad. Yo estoy parado y el paisaje es el que se mueve.
Hora de comer, llego a una ciudad castellana. Tenía un código para cada una y recuerdo el de esta. "Entrar hacia la estación que está señalizada, girar al sur por calles con nombres de oficios...". Sigue funcionando. El Porto Bello ha cambiado de nombre pero siguen siendo un gran restaurante.
Vuelvo hacia casa. Paro en Dueñas a comprar chocolate aunque ya no lo hacen los monjes.
-"El día de Jueves Santo después de los oficios dabais chocolate gratis"- la dependienta me mira alucinada pero me da un vaso de chocolate. He comprado cobertura y bombones para los niños.
Se hace de noche. Pienso y analizo si hacer o no un máster, que teclas me quedan por tocar, dónde acudir.
Llego a mi ciudad y devuelvo el coche. 780Km a una media de 97 Km/h, contando paradas...probabilidad alta de multa...Me da igual.
Entro en casa. Los niños duermen. La Parienta me mira: "te has fugado cobarde..." lo dice medio en broma medio en serio...
Si, me hacia falta.
Estoy más tranquilo.

jueves, 14 de octubre de 2010

Diez años metiendo la pata

Ya conté aquí que el día que limpie el congelador, mi hijo nos había dado una noche regularcilla. En principio no era nada. Le pusieron un tratamiento para la "enfermedad chorra" y tan contentos. Bueno, pues no paró ahí. El tema es que mi hijo siguió con los mismos síntomas cada poco tiempo. Lloraba por las noches cuando se despertaba por el dolor. Hubo cinco visitas a urgencias. Todos, todos los pediatras lo examinaron a conciencia. Diagnóstico: "enfermedad chorra". A mi me daba hasta verguenza, de echo entraba en urgencias diciendo esto creo que es una "enfermedad chorra" pero como dice que le duele tanto, por si acaso..
La "enfermedad chorra" casualmente sólo se manifestaba de noche y casualmente se le pasaba cuando su madre se iba a dormir con él...empezamos a pensar que había algo. Hemos pasado varias noches en vela con sus supuestos dolores en las que ha habido de todo: le hemos mandado callarse o lo echábamos de casa, le hemos intentado explicar que se tenía que aguantar, le hemos acusado de cobarde y de mimoso. Hemos sospechado también que era algo más, le hemos insinuado que tenía algún problema o algo que no supiéramos que le estaba provocando eso, le hemos tratado de sonsacar...
Esas dos últimas noches han sido de aupa.
Hoy al levantarse lo he llevado (por sexta vez creo) a urgencias. El pediatra lo ha examinado, como todos, y le he insinuado que seguramente no era un mal físico, que de hecho teníamos cita en el psicólogo para ver si resolvía algo. Se ha callado y ha continuado el examen. ¿Se despierta por el dolor? Si, ¿se despierta más o menos a las tantas horas de dormirse? Si, ¿Ha tenido contacto con? Si.
Está de suerte, me ha dicho, no tiene "enfermedad chorra", tiene la "enfermedad algo menos chorra pero nada grave y que se cura". Por cierto, es bastante dolorosa y todo lo que le dabais no servía para nada.
Yo, que aún se algo del tema, le digo: y eso ¿lo puedes diagnosticar así sin más pruebas?
No, me ha dicho, no hay quien lo diagnostique y menos en urgencias. Pero yo soy el super especialista de eso y lo distingo a la perfección. Has tenido suerte de que hoy me tocara estar aquí, si no puede que tardaran quince o veinte días en detectarlo.
Vale. No es nada grave, lo ha pasado mal quince días y punto. En principio ahora con el tratamiento se le pasará. Peeeero eso sí estos días:
-Ha visto como sus padres desconfiaban de él
-Ha intuido que sus padres no le creían
-Se ha sentido menospreciado y poco respetado por sus padres
-Se ha dado perfecta cuenta de que sus padres pensaban que era algún tipo de desequilibrio psíquico
-Ha tenido que oír amenazas, desprecios, ofensas...
-Le quedan otros diez o quince días de pasarlo regular hasta que se cure. Eso en el supuesto de que el diagnostico, esta vez y no las cinco anteriores, sea correcto...
Con todo esto la poca seguridad que tenía en mi papel de padre se ha desmontado por completo. Mi hijo cumple diez años en un par de días. Me voy a regalar un cartel bien grande que diga: "Diez años metiendo la pata"

miércoles, 6 de octubre de 2010

De "La joven india en cueros" a la Oktoberfest

Las fiestas de mi ciudad se presentan de nuevo. Guardo un recuerdo muy variado de esas fiestas. De pequeño, las primeras eran sinónimo de turismo. Por aquel entonces vivíamos en una casa al lado de campos de trigo y ovejas que pastaban. Dudo que hubiera ninguna legislación sobre el ruido, el caso es que en esos campos el ayuntamiento tenía a bien, año tras año, instalar "Las Ferias". Eso suponía que desde tal día como hoy hasta el 15 de Octubre, un sonido atronador nos atacaba desde las cuatro de la tarde hasta la madrugada:
"La joven india en cueros, pasen y vean, la joven india en cueros..."
Y así hasta el infinito. Era mi tierna infancia y siempre supuse que se referían a una india vestida con el traje de cuero que salía en las películas...no veía que interés podía tener pagar para ver eso...ya digo que era un tierno, muy tierno, infante.
Así que cuando empezaba la cantinela huíamos del griterío. Recuerdo la ruta de la Plata, la Garrocha, el Ampurdán...excursiones en coche de toda la familia en las que (la afición gastronómica la he heredado) sabíamos dónde y que íbamos a comer pero no siempre dónde íbamos a dormir.
Luego, en parte gracias al traslado de "Las Ferias", empezamos a quedarnos. Y empecé a salir en fiestas. Organizábamos planes pantagruélicos que incluían todo de la comida a las copas de la cena. Nunca los acabábamos. La mitad salía juma de los toros, o se desmoronaba en la cena o nos abandonaba en medio por una bailarina de "top-less" (eso lo hizo El Chico de la Consuelo y sabe que si no lo digo reviento).
Fue memorable el año(hace quince), en que empezó la bonita costumbre de montar una Oktoberfest local, con banda alemana y jarras de a litro. En aquella primera edición un guardia jurado nos acompaño amablemente a la salida...
Y así hemos ido evolucionando. Yo soy un poco como estas fiestas. No tengo nada original que hacer, no hay nada especialmente extraordinario. Muchas veces tomo el aperitivo con los que van en la Ofrenda (yo no voy nunca), pero si no sale no pasa nada. Muchas veces voy a los toros, pero si no voy no pasa nada, muchas veces voy a un concierto, pero si no voy no pasa nada...y así.
Vamos que me lo paso bien pero generalmente de casualidad. Que quizá es como mejor sabe.
Así que ¡Felices fiestas del Pilar!
¡Ah! y muchas gracias por vuestros mensajes en la semana de bajón

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Actualización de estado

Amables lectores hoy os recomiendo que no leáis este post. Cuando empecé este blog, básicamente lo hice para mi. Para entretenerme y desahogarme. Con el tiempo me fue leyendo gente y procuré hacer entradas más entretenidas y más comprensivas. Pero hoy no. Hoy voy a escribir para mi y porque lo necesito. No os molestéis en leerlo porque es jodido y dejará un mal sabor de boca. La semana que viene volveré con gansadas pero hoy no.
Estoy mal. Pero mal de cojones. Estar en paro es una putada regular. No te la quitas de la cabeza. Te haces 25 km en bici y lo llevas todo el rato martilleandote la cabeza, "estas en paro, estas en paro". Me siento inútil.
No contesta ni Dios, nadie responde a los currículums. Pero nadie, nadie. Ni recomendado por gente del consejo de administración te hacen el menor caso. Somos muchos. Somos muchos a la hora de solicitar un puesto, pasan de nosotros. Normal. Tengo miedo y tengo una sensación absoluta de descontrol. Necesito saber que va a pasar. Me da vértigo. Al último que me ha dicho (esta misma mañana) "pero no te preocupes, seguro que te sale algo" le he contestado "¿y cuando más o menos? para ir organizándome". Estoy borde, no me apetece tratar con gente, padres del colegio, ex-compis de curro...paso. No me apetece andar montando la tragedia por ahí. "No, no tengo nada, no estoy en ningún proceso". Paso. Me quedo con mi familia y mis amigos. De hecho me apetecería quedarme en la cama todo el día. Encerrarme debajo de las sábanas y mandar todo a la mierda.
Me pongo deberes absurdos. Hoy tengo que comprar dos cuadernos para los niños y tomar café con Menganito. Y ya parece que he hecho algo. Patético. Pero es que no hay nada que hacer. Me canso de leer. En tiempos me leí "El Jarama" de Ferlosio de una tacada. 15 horas leyendo. Ahora no puedo, porque lees y al cabo de un rato lo oyes "estás en paro, estás en paro"...
Acabo la comida y se que no comeré nada hasta el desayuno del día siguiente. Con gran cabreo de La Parienta he suprimido la cena. Así a las 8 de la tarde empiezo a tener hambre. A las 11 de la noche estoy muerto de hambre y la tripa me ruge. Controlo mi hambre y eso me hace sentir útil Vuelco mi frustracion en sentir hambre, en controlarla y así tengo algo a lo que agarrarme.
Hacia seis años que no probaba un pitillo. Sólo fumaba puros. Ahora, a veces, me fumo un cigarrillo. Por una parte me marea y me coloca. Y además al cabo de cinco o seis horas me provoca una ansiedad artificial. Controlo esa ansiedad y parece que hago algo. La Parienta también se cabrea con esto.
Pero es que necesito algo a lo que agarrarme. No puedo hacer un curso de dos años, no puedo apuntarme a no se qué porque no llevo suficiente en el paro. No quiero empezar a amargar a compis del curro quedando a contarles miserias. Me pongo delante del ordenador, leo los blogs, los correos, las ofertas y ya no se que hacer..."estás en paro, estás en paro".
Repaso una y otra vez mi pasado, a ver si cometí algún error, a ver dónde empezó este lío...Duermo poco. Salgo por la noche a mirar el cielo, oscuro y sin estrellas, y a pensar en cuando coño saldrá el sol y por donde. Me voy a la cama, muchos días, sin sueño. Y ahí está "estas en paro, estás en paro". Es imposible de callarlo, ni con música, ni con conversación...una mierda.
Estoy mal. Pero mal de cojones.

jueves, 23 de septiembre de 2010

La incongruente muerte y venta de Palomera

Palomera era una ternera de 11 meses de la raza Bruna dels Pirineus Catalans. Mayormente, Palomera, no sabía qué era eso. De hecho casi nadie lo sabía. Palomera era hija de una vaca que era de raza Parda Alpina. Aquí y en la China Popular, que también había. Pero gracias a una sentencia del Tribunal Constitucional, Palomera había pasado a ser de raza Bruna, que es como la Parda Alpina de todo el mundo pero nacida en Cataluña.
A Palomera un día la metieron en un camión y a llevaron a una nave enorme. Dentro de la nave, a Palomera la separaron de sus compañeras. Palomera avanzó, sola y con miedo, hasta una jaula al final de un pasillo. Al entrar en la jaula, Palomera se sintió encerrada de golpe. No sólo eso. Vio, alrededor suyo, sangre y vacas colgando de una pata. Y mugió. Con miedo.
De repente, Palomera noto como dos palos fríos de metal, se deslizaban por su lomo. A los dos lados de su columna. Le pellizcaban y le raspaban la piel. Por si eso fuera poco, una tercera barra, más ancha, le recorrió la tripa. Apretando sus pequeñas ubres contra su tripa y desgarrando la piel en la zona torácica. Palomera tenía los ojos fuera de las órbitas, la boca abierta con la lengua fuera y un miedo atroz.
De repente, las barras que le sujetaban empezaron a girar en el sentido de las agujas del reloj. Palomera perdió pie y empezó a girar en el aire. Braceaba y pataleaba buscando apoyo mientras mugía presa del pánico. Se le dislocó la escápula produciéndole un dolor insoportable. Quedó, después de tres minutos de giro lento, con las patas hacia el cielo. Pero no había acabado su tortura. La parte trasera empezó a levantarse por encima de su cabeza. Su aparato digestivo, caía a presión sobre el diafragma. 40 kilos de tripas le dificultaban respirar. Ya no mugía. Abría la boca desesperada intentando respirar. A duras penas vio un brillante filo que se acercaba a su cuello. Sintió un dolor intenso y noto la sangre, su sangre, que le corría caliente hacia la cara. Justo antes de morir, la sangre le nubló los ojos y le impedía respirar porque le llenaba la boca. Palomera no entendía nada.
Y no se lo hubiera podido explicar nadie. Porque no tiene sentido. En Europa, todo animal que se sacrifica para comer, ha de morir desangrado. Pero para eso, hay que aturdirlo (insensibilizarlo) con un método indoloro y que mantenga el aturdimiento durante todo el desangrado. Pero hay excepciones: el rito kosher de la comunidad judía y el rito halal de algunas comunidades islámicas. Esos ritos están autorizados y no admiten el aturdimiento. El animal ha de morir desangrado y CON sufrimiento. A Palomera le había tocado morir por el rito kosher. Como al 6% de todos los rumiantes que se matan en Cataluña. El rito halal supone un 12% de los rumiantes sacrificados en Cataluña. Si contamos con los que no se aceptan por fallos en el sacrificio, un 20% de los rumiantes que se sacrifican en Cataluña lo hacen en medio de un sufrimiento inconcebible. Uno de cada cinco. Nadie ha protestado frente a esto…
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P.D.: Al cabo de una semana del sacrificio de Palomera, Jordi Juneda fue a comprar carne a la carnicería de su barrio. Jordi era nacionalista radical y de una Asociación de Defensa de los Animales. Había hecho campaña por la abolición de las corridas de toros. Como era un consumidor muy concienciado, compró carne de Bruna dels Pirineus. Lo que no sabía es que esa era carne de Palomera.
Resulta que la religión judía sólo admite el consumo de las algunas piezas del animal (parte del lomo, de las costillas…) el resto como el solomillo, la cadera… sale a la venta normal, sin ningún distintivo que lo especifique…
Pero Jordi Juneda durmió muy tranquilo. La ignorancia es un gran somnífero.

martes, 21 de septiembre de 2010

Tragedia y comedia en una sola mañana

Mala noche. El niño está malo. Con su edad ya nos pilla un poco desentrenados pero bueno. A la mañana lo llevo al pediatra. Opciones: chorrada o enfermedad chunga. Pensamos es chorrada y lo dejamos pasar.
Dieta blanda (sobras mayormente)
Amanece mejor. Muestra de orina y al cole.
Aprovecho para descongelar el congelador y limpiarlo ¿a que no sabíais que eso se hace?. Pues sí. Para ello, lo primero es buscar un sitio donde meter todo lo que tienes congelado para que no se estropee. Yo había ido a ver a un compañero también veterinario. ¿Tienes alguna nevera portátil?. Tenía una pero era de llevar hormonas. ¿Hormonas de qué?, para poner cachondas a las cerdas. Imagino toda la comida pringada de hormonas de poner cachonda…Me la llevo.
Apago el congelador, meto la comida en la nevera portátil.
La Parienta se lleva la muestra de orina, se encarga de que lo analicen y llama:
-Lo único raro es Tal.
Llamo al pediatra a preguntar qué pasa si tiene Tal. Está en consultas. Me llamará.
Oigo un ruido bestial. El hielo empieza a caer dentro de la nevera.
Reviso mis libros de veterinaria. Si hay Tal en orina lo mejor es sacrificar al animal. Un sudor frío me corre por la espalda. Tengo un emasculador preparado para cuando mi hija empiece a tontear con niños, pero de ahí a aplicar una eutanasia a tu hijo…Ese catedrático siempre fue muy bestia. Consulto otro libro. La aparición de Tal está relacionada con el pienso de baja calidad. ¡Y una polla! ¡Si la comida se la hago yo, cabrón, y es cojonuda!. Estoy nervioso. Paseo.
De repente veo un charco enorme en la cocina…el hielo se ha ido derritiendo…joder, joder, cocina encharcada, hijo quizá malo, el pediatra no llama.
Se va la luz.
Normal, el agua se acumula por detrás de la nevera y ha producido un cortocircuito.
Respiro. Muevo la nevera y la lleno de trapos por detrás. Pongo algo para recoger el agua.
Llamo al pediatra. Está en consulta. Pongo mi voz grave de por si, aún más grave. Miré le llamo del laboratorio de Madrid, es para darle el resultado de una biopsia. Se pone el pediatra. Oye pediatra sustituto de mi amigo, mi hijo tiene Tal. Bueno, eso es normal en todos los niños. Respiro aliviado.
Acabo de limpiar el puto congelador. Recojo todo el agua y seco el enchufe. Vuelve la luz. Vuelvo a meter la comida. Llegan los niños. El niño está bien. Les doy comida (no pasada por el congelador).
Llamo a La Parienta para decirle que no es nada. Me dice que no viene a comer. Le digo que he limpiado el congelador. Pues ya de paso saca algo congelado para la cena…
Una sonrisa de triunfo, como un rayo, cruza mi cara por un instante. Igual hasta acaba bien la mierda de día