martes, 2 de octubre de 2012

Tonterias que aprendes viajando

-Cuando más chungo sea el pais, más medios de comunicación tienes que llevar. 2 teléfonos, ordenador, smartphone...todo puede hacer falta.
-En todos los viajes te olvidas algo. Presta atención a lo importante para olvidarte algo que no lo sea.
-La ropa con la que viajas siempre se mancha. No cuentes con ella para la estancia.
-Lleva siempre más documentación que la necesaria. Te hará falta.
-No discutas nunca con funcionarios armados. Siempre tienen razón. Empieza a razonar cuando estes ante uno sin armas.
-Come y bebe algo siempre en el avión. Factura siempre maletas. Es el truco para que no te incordien en la aduana. ¿Por qué? no tengo ni idea, me lo dijo una azafata y funciona.
-Ante los agentes de fronteras o de policia, si hay una mujer, vete siempre a que te atienda ella.
-En la recepción de los hoteles o en las colas de facturación, si hay un hombre, vete siempre a que te atienda él.
-Cuanto más te hagas el tonto mejor. Si consigues no hablar nada más que español y hacer como que nunca has salido de Cascajo de Arriba, te tratarán mucho mejor que si fueras Willy Fog
-Cuanto más guapa, más jóven y más buena está la azafata, mejor te trata. Si es de más de 55 y con cara de mala leche y pinta de tener hemorroides, no la llames ni aunque estes con la femoral abierta.
-Cuanta más gente quepa en un medio de transporte es peor.
-Nunca cojas vuelos internos en un pais extranjero.
-Calcula las distancias en los mapas fijandote en la escala...por favor...
-Siempre se puede negociar con un taxista.
-Cuanto más bajo sea el nivel de responsabilidad de un currito mejor te atendera. Si quieres saber algo en un aeropuerto, pregunta a la señora de la limpieza, en una estación al encargado de recoger los carros...y asi.
-El tiempo en los aeropuertos va mucho más deprisa fuera de la zona de seguridad que dentro. Calcúlalo para saber cuando tienes que llegar.
-Ante un problema, trata a cualquiera que venga a ayudarte como si fuera Superman en persona. Le estimulará...
-Si es posible no hables. Nunca. Siempre hay un español dispuesto a darte la chapa o meterte en un lio.
-Enseña fotos de la familia si las cosas se ponen chungas en cualquier circustancia. Rebaja tensiones.
-Si puedes viaja con La Parienta y que ella se encargue de todo. Es guay.
 
 

lunes, 3 de septiembre de 2012

Aristocracia


No creo en la democracia. Lo dije aquí, en este blog, hace un tiempo. Yo creo en la aristocracia. Y un anónimo me pidió que algún día lo explicara. Lo de la aristocracia. Así que ahora que tengo tiempo y mundo blog aún está en temporada de verano voy a explicar en que aristocracia creo. Y por qué.

A nadie le extraña que en la comunidad de propietarios de cada uno no se aplique la norma de un hombre – un voto. No. En una comunidad de propietarios cada uno vota en función de los metros cuadrados que tiene. Lógico, todo el mundo lo ve como lógico y normal. Lo mismo en las asociaciones profesionales, los precios y la calidad de votos suelen diferenciarse según seas estudiante, trabajador en activo, jubilado, desempleado…Normal. A todo el mundo le parece normal.

Vale. Pues a mi me parece normal que todos los votos no valgan lo mismo. No entiendo que los votos sean iguales. Pondré un ejemplo: si hay que tomar una decisión económica para mi no valen igual mi voto y el de Ramón Tamames. Estoy seguro de que Ramón Tamames tiene una formación que haga que su opinión, en una cuestión económica, valga como un millón de veces más que la mía.

Eso mismo se puede aplicar al funcionamiento de las elecciones de un país. ¿Valen igual todos los votos? Yo creo que no.

Por ejemplo, estoy en contra de que voten todos los que tengan antecedentes penales. ¿Por qué? Pues porque no respetan las normas. Así que no tienen derecho a opinar sobre ellas. Otro requisito fundamental por ejemplo debería ser estar al corriente de los pagos de impuestos. Si usted tiene cuentas pendientes con el estado (Hacienda, Seguridad Social, tasas municipales, multas de tráfico…) no puede votar. Por la misma lógica.

También creo que es importante demostrar un mínimo de información sobre lo que se ha de votar. Eso es fácil de conseguir. Se prohíben las campañas electorales, la publicidad.  Y el que quiera informarse que acuda a donde está la información, las sedes de los partidos, los programas… Si no tiene capacidad de informarse, no tiene capacidad para votar.

Queda claro que sólo hablo de las cosas más sencillas de articular. Sigo pensando que todos los votos no valen lo mismo, no tienen la misma calidad. Pero es difícil encontrar un mecanismo que articule eso.

Pero ojo, sólo he hablado de los requisitos de los votantes y la aristocracia no es eso. O no es eso solamente. La aristocracia es el gobierno de unos pocos frente a la democracia que es el gobierno del pueblo. El tema es como elegimos a esos pocos y quienes son esos pocos.

Pues esos pocos habrían de cumplir unos requisitos. No entiendo que cualquiera pueda ser elegido para cualquier cosa. No. Para ser elegido habrías de cumplir los mismos requisitos que para votar y además algún otro. Por ejemplo, demostrar al menos 5 años de experiencia profesional fuera de la Administración del Estado y además firmar un compromiso por el que después de ocupar un cargo público no ibas a tener relaciones en tu entorno laboral con dicha Administración. Hablar un idioma extranjero con corrección sería otro requisito imprescindible. No sería ninguna estupidez, exigir un mínimo de conocimientos. No tanto una titulación determinada sino más bien un tipo de licencia, como el permiso de conducir o el de armas. Que te obliguen a tener una formación mínima acreditada antes de poder presentarte a cualquier elección. Que el que se quiera presentar a un cargo electo, demuestre que sabe historia de España, que conoce el significado de lo que es una Constitución, un Código Penal…

Estos son requisitos muy básicos, algo que parece obvio. Lo sorprendente y a la vez acojonante, es que con estos requisitos ya eliminarías a unos cuantos de los actuales políticos. Eso da idea del nivel cutre que tenemos de trabajadores en la política. Por supuesto, con el tiempo podríamos ir elevando el nivel de exigencia. Pidiendo cada vez más requisitos.

Al final igual conseguíamos que los políticos fueran gente competente…

jueves, 16 de agosto de 2012

Aprendiendo


Muchas veces, en momentos de soledad e introspección, pienso si todo esto que estoy haciendo me lleva a alguna parte. Si sirve para algo.
Quede claro, antes de empezar, que yo todo lo que estoy haciendo, avión arriba, avión abajo, lo hago para ganarme el pan. O sea que si sirve. Sirve para tener una nomina a fin de mes. Algo que es un lujo hoy en día. Pero a veces pienso, si además de la nómina esto que hago yo aporta algo. A mí. O sea, si sería igual estar en la oficina ocho horitas o el hecho de andar viajando por el mundo como el que anda por su ciudad me aporta algo.
Si seré diferente, si sacaré algo más además de mi salario.
A veces empiezo a repasar a gente con la que he tratado y he charlado, a recordar momentos y voces, para tratar de obtener una enseñanza.
Y recuerdo charlas, almuerzos, comidas…recuerdo reuniones limitadas a lo laboral, en las que a ratos salían a relucir trozos de humanidad y de vida real. Preocupaciones de gente que me era ajena, que se humanizaban cuando de repente te contaban que iban a operar a su hermano o que su hija se había puesto mala en el cole.
Y así vas enlazando las historias de la parte humana de una oficinista sueca, de un taxista paquistaní, de un técnico de sonido kurdo, de una economista iraní, de un director general israelí…
Y te das cuenta de que por encima de todo, al final, has tratado simplemente con personas. Y que las personas, desnudas de ideología y de convenciones sociales, cuando se relajan y te hablan como seres humanos puros, cuando se desliza una confidencia y comienza la charla informal,  son básicamente iguales.
Y la distancia entre un pequeño empresario del medio oeste norteamericano y una directiva de una empresa iraní y el director general de una israelí y un colono blanco sudafricano desaparecen mucho cuando hablas de la vida y sus circunstancias. Que somos todos de la misma pasta y nos llevamos muy poco de unos a otros. Y que nos entenderíamos perfectamente.
Las razas, las fronteras, las costumbres… todo se desdibuja cuando hablas de lo personal. Y te encuentras con la persona. Igual que otros miles de millones de personas. Igual que tu.
Y entonces pienso que la mierda de la política y el dinero son los que siembran las dificultades y la cizaña. Y que los humanos en el fondo somos un grupo bastante homogéneo,  frágil y asustado.
Y que se aprovechan de nosotros.

miércoles, 4 de julio de 2012

Vacilándome


No solo en Israel iba a haber problemas para entrar. En sus antípodas ideológicas esta el Reino Árabe, tan lejos y tan cerca…dónde la entrada me ha dejado sumido en una duda y no se si me han vacilado o he estado con el as de los servicios secretos del reino. No es fácil entrar aquí, no hay visados de turista. Sólo de trabajo (invitado por alguna empresa local) o en los cupos de gente a  la que se autoriza a viajar a las ciudades santas. La reglamentación de entrada es tremendamente restrictiva. Te pueden pedir hasta un certificado de que no tienes el SIDA. Y como están prohibidas la pornografía y el alcohol, te puedes encontrar con que en la aduana te requisan la colonia (por si te ibas a hacer cubatas con ella, que son 90º) o te encienden el portátil y te ves explicando que ese archivo con el nombre de “Japonesas húmedas” es un conjunto de fotos sobre las terribles secuelas del tsunami y no otra cosa…
A mi no me ha pasado nada de eso, no me han requisado la colonia y mis archivos no eran sospechosos por el titulo. Pero al ir a ser entrevistado por el agente de aduanas se ha quedado conmigo, me ha vacilado o en su defecto he estado con James Bond versión árabe.
La conversación se ha desarrollado en un inglés perfecto, sin la dureza que le dan los árabes con ese acento tan gutural. Me he acercado a la garita y, antes de sacar el pasaporte del bolsillo, me ha preguntado:
-¿De que parte de España viene?
-Pues…de Vetusta, entre Madrid y Barcelona, no se si le suena…
-Mmm, se han librado de bajar a segunda por poco este año ¿eh?
Sorprendido le he pasado mi pasaporte y lo ha comenzado a mirar:
-Pero aquí dice que es de A Coruña.
-Si, es dónde nací…
-Bueno, han subido a primera, este año ha tenido un buen año en fútbol…
-Pues si, pero no crea que sigo mucho el futbol
Mientras iba repasando las hojas de mi pasaporte, visados y sellos de todos los países dónde he ido con el pollo frito…
-Cielos, usted viaja mucho…¿nunca ha pensado dedicarse al tráfico de armas?
-¿Cómo?- Alucino
-Hombre, pasea usted por países de alto grado de peligrosidad, El eje del mal, África… Me extraña que no haya ido a Israel, tiene otro pasaporte, ¿verdad?, uno para ir a Israel y EEUU
-Eh…-bloqueado por la pregunta pierdo los reflejos, también porque el perfume que llevan estos tíos, macerado sin alcohol, marea bastante- pues si, tengo otro pasaporte.
-¿Si?, oiga y ¿es con el mismo número o con otro?¿con la misma caducidad?
Charlamos un rato sobre el segundo pasaporte, sin que se decida a ponerme el sello de entrada. Luego me pregunta del pollo frito y vuelve a sacar lo de las armas:
-Insito –me dice- debería pensar lo de dedicarse al armamento, mucho más lucrativo. Y más o menos tendría que viajar lo mismo
-Claro, pero seguramente no dormiría tan tranquilo…
Sonríe y, por fin me pone el sello que autoriza mi entrada. Bienvenido, me dice.
Pero a mí me queda una duda, algo que me da vueltas en la cabeza desde el principio. Así que se lo suelto:
-¿Te puedo hacer una pregunta?
Afirma con la cabeza, sin ninguna expresión en la cara
-¿Cómo has sabido que era español antes de que te diera el pasaporte?. Lo llevaba en el bolsillo, no has podido verlo y vengo en un vuelo desde aquí al lado. No me suelen identificar por mi aspecto y tú ni siquiera lo has preguntado, lo has afirmado desde el principio.
Se ríe, enseñando una dentadura perfecta, se coloca hacia atrás las alas del turbante aprovechando para lucir los gemelos de oro de la chilaba de puño francés y me dice:
-Estamos entrenados para eso.
Recojo y me marcho. Cuando he andado diez pasos me doy cuenta y me vuelvo. Pero no se puede retroceder. El ya esta examinando otro pasaporte y a mi un policía me invita a seguir hacia delante. El agente de fronteras levanta la cabeza y me ve, con mi lío mental, se vuelve a reír y me guiña un ojo. Yo sigo andando alucinado.
La última frase me la ha dicho en un español perfecto.

lunes, 2 de julio de 2012

De todo hay grados


No se si me voy a meter en un jardín, pero a estas alturas del blog comprenderéis que me da igual. Lo único si NaN o Di tenéis a bien leer este post, por fa tomaros una tila antes.
El caso es que soy responsable del pollo frito en una zona que abarca 15 husos horarios diferentes. Toma ya, alucina Felipe II. Y hoy, me ha dado por pensar en los grados del machismo. Machismo, lo que se dice machismo en la sociedad, el de desprecio sistemático a la mujer, abunda en dos tipos de países.
Tenemos el machismo que crea el fundamentalismo islámico. Yo creo que el Islam incluye el machismo en su propio fundamento. Una religión donde el cielo es “un jardín con ríos de leche y miel y cincuenta vírgenes de senos eternamente jóvenes” parece un poco machista. Sobre todo porque no tengo claro que harán las mujeres en ese cielo, salvo algunas (un saludo a todas mis lectoras estupendas). Pero dentro del machismo de la sociedad islámica hay categorías. No es lo mismo una sociedad donde la mujer no puede trabajar, ni salir a la calle con la cara descubierta, el hombre se puede casar con cuatro mujeres a la vez y el divorcio consiste en echar a la mujer a la calle (no se especifica si de una patada o no) que en países donde trabajan, conducen, pueden salir a cenar solas a un restaurante…pero tienen que llevar velo en la cabeza. Hay una diferencia sustancial.
El otro tipo de sociedades que son absolutamente machistas son los países que pasaron por la dictadura comunista. Ignoro por qué cuarenta o cincuenta años de comunismo, dónde se supone que se le enseñaba la igualdad a la gente, donde la mujer trabajaba y participaba han dado lugar a estas sociedades. Pero el machismo en esas sociedades es tremendo. La mujer ha pasado a ser un objeto absoluto. La presión social sobre la mujer para que este buena, sea complaciente y se someta al varón es tremenda. Los modelos que se le proponen de mujer, el trato diario en la sociedad, el acoso sexual constante en el trabajo y el desprecio al que le someten desde las autoridades hasta los vecinos (ser independiente te califica de “solterona” a partir de los 26) tienen que hacer la vida un infierno.
Y ahí es donde viene a elucubración mía. Descartando los países de islamismo radical, donde el trato a la mujer atenta directamente contra los derechos humanos, creo que el machismo de los países islámicos moderados es menos opresivo que el de los países ex comunistas.
Creo que el machismo comunista parte de una concepción que desprecia a la mujer y la transforma en un objeto sexual para el hombre. El machismo islámico, sin embargo, parte de un respeto a la mujer. La idealiza en una triada: “virgen-esposa-madre” que le da un rango a la sufridora del machismo mucho más soportable que el que le confiere ser mujer objeto.
Estoy convencido que vive más cómoda una mujer en el machismo de la sociedad islámica moderada que en la opresión de un país de los que formaba la URSS.

Hablando el otro día con una experta en el tema, con los últimos 6 años de trabajo repartidos entre Argelia e Irán, que es algo que imprime carácter como algunos sacramentos, me comentaba: “desengáñate, lo único que acaba con el machismo es el desarrollo económico de la sociedad”.
Pues no lo sé. No estoy seguro de que no encontremos en la sociedad desarrollada un nuevo tipo de machismo, más sutil, el exigir a la mujer (incluso las otras mujeres) que vuelva a definir su papel, si trabaja que renuncie a la familia, si tiene familia que renuncie al trabajo, que no se pueda permitir ni un fracaso…
Quizá es que el machismo es inherente a la especie humana.

martes, 26 de junio de 2012

¿Qué es la soledad?


-Pararte en el coche en medio de la estepa a miles de kilómetros de cualquier conocido y echarte a llorar.
-Comer un domingo en un hotel, algo que te ha subido el servicio de habitaciones, mirándote en el espejo.
-Mirar desesperadamente el Skype a ver si hay alguien conocido conectado para poder charlar. Porque si no te vas a echar a llorar.
-Bajar a la recepción del hotel pensando en decirle a la de recepción si te puedes quedar allí un rato por estar con alguien.
-Ver un partido de cualquier cosa, animando a quien sea, sin entender nada, para estar con alguien.
-Encontrar una puta en la puerta del hotel y decirle si se fuma un cigarrito y charla un poco contigo por 10 euros.
-No mirar las fotos de la familia porque luego te temblará la voz.
-Hacer un análisis DAFO de que pasa si dejas este curro porque ya no aguantas más estar solo tanto tiempo.
-Tener miedo porque estas durmiendo en un sitio que no sabe nadie que has ido y no te ha dado tiempo a decirlo y si desapareces por cualquier cosa van a tardar mucho en identificarte.
-Irte a un centro comercial y no saber que hacer sin La Parienta.
-Entrar y salir en tiendas que no te interesan
-Levantarte de una cena a mitad, un sábado por la noche, en una ciudad de otro país porque ha entrado una familia, como la tuya, está cenando enfrente de ti y no puedes soportarlo.
-Pensar en llamar a gente, para hablar, que alucinaría si le sonase el teléfono y fueras tú.
-Pasear por la calle y pensar que a gente te mira por ir solo y sin pinta de hacer nada.
-Invitar a comer al taxista que te recomienda un restaurante.
-Que el taxista te diga que no porque le espera su familia para comer.
-Escribir cartas, a mano, a muchísima gente. Tirarlas a la basura al marcharte del hotel.
-Repasar y repasar episodios de tu pasado. Arrepentirte de lo mal que trataste a determinadas personas.
-Rezar para que nadie te dirija la palabra, porque si alguien te dice algo te pondrás a llorar como un loco y te abrazaras a quién sea.
-Cansarte de leer. Leerte 140 páginas de un libro de un tirón.
-Comer en el coche, en un “take-in”, para que no te vean comiendo solo otra vez.
-Ponerte la música cada vez más alta para ver si así dejas de oír tus pensamientos.
-Jugar compulsivamente al solitario en el ordenador para no ir a la cama.
-Dar vueltas en la cama y no levantarte porque no hay nada que hacer en la habitación del hotel.
-Escribir tres post seguidos para el blog.

viernes, 15 de junio de 2012

Una observación simple


Saliendo de España, para lo de comer, ya vas mal. Esa idea me la transmitió un tío que viajaba mucho. Y la verdad es que en muchos casos es verdad. El, que no era español, me dijo que los sitios dónde mejor se comía, donde él mejor comía, eran España y Japón.
Pero dónde menos te lo esperas salta la liebre y nunca se puede dar nada por seguro. Y yo he descubierto un sitio donde se come de fábula. Persia.
Queda un poco pedante lo de decir Persia, pero es que después de estar allí un par de veces y otra en breve me niego a llamar esos países por su nombre. Porque a ver, Irán como tal existe pero poco, parte es de tal pueblo, parte de tal otro…Y en Irak de hecho hay visados diferentes para las diferentes partes del país. Incluso dentro de la misma región hay ejércitos, policías y controles fronterizos entre zonas gobernadas por diferentes partidos.
Así que dejémoslo en Persia. Y quizás si lo hubiéramos dejado ahí, no habría pasado todo o que pasó. Pero ese no es el tema…
En esa zona se come el mejor kebab del mundo. Un kebab de pollo o de ternera con un pan increíble. El pan de allí es de lo mejor que he probado, casi tan bueno como el gallego o el de Peñafiel. Unas tortas de pan increíbles. Y con queso fresco, de lo mejor.
Almorzar pan, queso fresco y batido de chocolate es un sustitutivo perfecto del pincho de tortilla.
También hay cosas infumables, beben una especie de Actimel salado que es un vomitivo fuera de serie.
El café en toda esa zona es excepcional. Yo sólo tomo café de cafetería, pero el café de puchero de esa parte del mundo merece la pena. Espeso, fuerte…
La forma de comer cambia un poco. La comida consiste en una serie increíble de primeros platos que van saliendo a modo de tapas o entrantes. Ensaladas, verduras…y entre ellos siempre cae una fuente de humus. El humus es una pasta de harina de garbanzo, limón, aceite y sal. Buenísimo. Se come con trozos de pan o directamente a cucharadas. Luego el segundo plato. Guiso de carne generalmente con arroz. Puede variar desde pollo frito con arroz hasta la sofisticación del cuello de cordero con arroz especiado…
Los postres varían por zonas. En el kurdistan tienen una pastelería increíble, de chocolate y almendra. En la parte de arabia le dan más a la leche y la miel, también con almendra…
Vámos, que ir hasta allí es una putada, pero ya que estás, por lo menos comes bien.
¿Y a qué viene todo este tocho de la gastronomía persa?. Pues porque el tío que me contó la frase del principio era de allí. Me hablaba de la comida de diversas partes del mundo y resulta que en su país se come de fábula.
O así es para los que vamos de fuera.
Al final, siempre igual, eternos insatisfechos con lo que tenemos…