jueves, 10 de febrero de 2011

Ponga un ingeniero en su vida

Pues el caso es que andaba yo con ganas de contar cosas de mi nuevo curro, pero me faltaba una metáfora. Ya sabéis, yo antes curraba en una fábrica de sillas, como Molinos ordenando libros de colores. Y no sabía como "camuflar" mi nuevo curro. Y entonces ECDC me dio la metáfora: "di que trabajas en una empresa de hacer pollo frito o algo así" puso en un coment. Se ve que conserva la capacidad metafórica de su época de poeta adolescente, cuando escribía poesía sobre las masturbaciones y los orgasmos...bien ECDC, buena metáfora.
Así que, como tengo metáfora, os puedo contar algo de mi curro.
Trabajo en una empresa de hacer pollo frito. Eso quiere decir que hay ingenieros. Ingenieros de diseñar sartenes, ingenieros para las distintas fuentes de calor e ingenieros para el proceso en si. Estoy rodeado de ingenieros por todas partes menos una, llamada Tito, que me une al lado oscuro...
Trabajar con ingenieros me permite descubrir una nueva especie que yo tenía poco trabajada. No he tenido nunca mucha relación con ingenieros. Los ingenieros eran unos muy raros, que tenían la facultad en el quinto pino y cuyas fiestas era lo que vulgarmente se conoce como "un bosque de pollas". Así que mayormente no los traté.
Pero ahora, al trabajar con ellos, he descubierto que un ingeniero puede ser divertido en tu vida. Salvo uno que quedo tan tocado que a la tercera frase que me dijo me soltó: "yo es que hice la carrera a curso por año...", me quede con ganas de decirle "si. Y si lo recuerdas más de 20 años después es que no te quedaste muy bien de la cabeza..."
Para empezar los ingenieros no trabajan como los demás humanos. O sea, Dios hizo el mundo en seis días y al séptimo descanso ¿no?, bueno pues a partir del octavo los ingenieros se encargan de todo. Porque tu le preguntas al ingeniero que hace y te responderá que él trabaja para que el sol salga por las mañanas, o para que el mundo gire, o para que haya estaciones. Pero vamos, algo básico para la humanidad. Si tu le dices algo así como "bueno tío, haces sartenes para pollo frito. Tampoco es tanto..." se pegará horas e incluso días explicándote como las sartenes de pollo frito son la base de el funcionamiento de la humanidad.
Por si eso fuera poco, profundizas un poco en su curro y le vas preguntando. Que como se hace lo de las sartenes y tal...y el tío empieza a sacarte hojas y hojas de Excel y normas y tratados sobre la fabricación de sartenes y los metales. Y llega el de las fuentes de calor y te saca más hojas y más datos. Y cuando les preguntas: si, eso este muy bien, pero ¿cuanto tiempo dejamos el pollo en el aceite?, te contestan "...pues a ojo, según te lo pida el pollo".
¡A ojo!, ¡con todas sus putas tablas, y lo que más le gusta a un ingeniero es ajustar "a ojo"!. Hay que joderse.
Luego tienen manías. Por ejemplo la calculadora científica. Un trasto horrendo que aprendías a manejar en COU y , afortunadamente, después de un par de años de carrera podías olvidar tranquilamente...Ellos no. Ellos siguen con la calculadora esa enorme. Que no hace nada que no haga el Excel, pero les mola usarla. Y les mola más de repente decirte: que si hombre que son 1200, ya verás usa mi calculadora... y te la pasan para humillarte...
Lo que más triste le pone a un ingeniero es que aprendas algo. Cuando de repente le dices "no, si ya se hacer pollo frito, se calienta el aceite se echa el pollo y se saca a ojo..." el tío se queda tristisimo. Pero yo que soy bueno, para alegrarle le digo "y...¿como se haría sin gravedad?" y el tío se pone a hacer cálculos como loco con su Excel y su calculadora científica...
Todos son intimos de los aparatos electrónicos, a ver quien hace más cosas con su ordenador, o con su teléfono, se pelean para poner el hilo musical...en fin. No se si habéis leído los libros de Dilbert de Scott Adams. Bueno, pues son peores que eso.
Pero les voy cogiendo el truco...animalicos.

lunes, 7 de febrero de 2011

De vuelta de viaje

-Ala que guay, te has ido de viaje a Grecia, que chulo.
Bueno si, a Grecia...muy chulo por los cojones. Porque no me he ido a Grecia, me he ido a un puto pueblo de Grecia a currar cinco días. Y putos pueblos hay en todas partes y son todos iguales...así que chulo...Además, llegar a los putos pueblos es jodido. porque el avión te deja en la capital, luego vas enlazando aviones, coche de alquiler...Vamos que el viaje vienen siendo diez horitas.
-Bueno, habrás podido hacer una escapada y ver algo...
Pues mira no. Cuando vas de viaje de trabajo, de trabajo de verdad, curras un montón. Y al acabar lo que te apetece es tirarte en el sofá y ver la tele y hacer el vago. Y si no, te tomas una cervecita. Pero pensar en aprovechar el par de horas que te quedan libre en organizarte un tour turístico...como que te da por saco.
-Hombre, conocerás gente, verás cosas...
Psss...si. Conoces gente con la que trabajas. Que te puede interesar o no. Y lo de ver cosas pues mira, prefiero ver mi casa. Y a La Parienta, aunque sea vestida.
-Pero has ido con un compañero, te lo habrás pasado bien...
No creas, vas con un compañero y como aún no tenemos mucha confianza, porque soy "el nuevo" los diálogos son algo así como: "te hace una birra", "no se, lo que quieras", "a mi me da igual lo que quieras tu..." que hay veces que piensas que estas ligando y dices a ver si este me va a morrear y todo.
-Hombre así rompes la rutina de estar todo el día en la oficina.
Si claro, y me hago en cinco días 120 horas de curro, que guay. Pero pagadas como normales, que va en el sueldo lo de viajar. Si es por eso prefiero romper la rutina con un pincho de tortilla cada mañana.
-Pero bueno, no habrá sido todo tan malo lo de ir a Grecia.
Pues mira, ha sido lo que viene siendo un griego. Una enculada vamos. Que por cierto, allí le llaman un turco
-¿Y eso como lo sabes?
Porque lo de viajar te da cultura.

martes, 1 de febrero de 2011

La culpa es de ellas

-No llega
-¿Qué?
-Que no llega. Se ha dormido.
-No se ha dormido, llegará tarde pero llegará.
Pasan 5 minutos
-Te digo que no llega
-Que si llega. Será que ha pillado con la mujer
-¿A las 5 de la mañana?, ni de coña.
-Tu porque eres nuevo. Yo llevo con él cinco o seis años y lo sé.
-Venga ya, me estas vacilando
-No. tenemos un acuerdo. El primero que sale a la calle llama al otro. Al móvil. El otro corta la llamada y así sabemos que no se ha dormido. O sea que hoy me ha cortado la llamada. Luego no se ha dormido. Está follando.
-Estará haciendo lo que sea, o se habrá dormido después de colgarte.
-Y una leche. Verás como hoy viene todo sonriente y llamando majete a todo el mundo.
-¿Sonriente?¿majete?
-Es lo que hace cuando pilla...
En esto entró por la puerta del bar. Sonrisa de oreja a oreja. Saluda al camarero.
-¿Que tal majete? anda ponme un cortado...-se nos acerco- ¿que tal majetes?


Que pena de hombres por Dios.

jueves, 27 de enero de 2011

Sectas...o mejor sectillas

La primera vez que detecte una secta fue a eso de los 14. Fue fulminante. Había un libro que se llamaba "El señor de los anillos" que de entrada no me atraía porque el dibujo de la portada era horrendo. Y pase de él. Pero luego vi que todo el que lo leía se volvía gilipollas. Fue una cosa de asustar. Tu quedabas a jugar un partido de fútbol contra los del "pueblo" de al lado (en mi pueblo no hay pueblo de al lado, se juega contra los de el lugar de al lado....bueno es muy complicado) y de repente aparecía tu primo...con chanclas.
-¿Pero vas a jugar con eso?
-Pues claro
-¡¡¡¡Pero si son chanclas!!!!
-Ya, es que ahora me calzo como un Hobbit
-¿Como quien?
Ya estaba. La gilipollez al canto. Todo el que leía el libro empezaba con chorradas de ese estilo, que si la tierra medía, que si los troll ¿alguien sabía antes que era un troll?. Al que leía el libro carpetazo, y a pasar de ellos hasta que dejaran la tontería.
Aquella fue la primera secta que descubrí. Luego hubo más, y ahora hay dos que me traen por la calle de la amargura.
La primera es la termomix, la madre que la parió. Que te haces una fabada como un general, lo cuentas y siempre sale alguno:
-Uy, pues en la termomix salen de primera
Y otro le contesta:
-Y ¿como lo haces, pones las judías en la baroma?
-Si, y le doy hora y cuarto...
Vamos que dicen unos palabros que no hay quien entienda. Coño, que yo cocino con la olla express...pero sin cerrar, usándola como una olla grande...que paso de todo eso. Que la fabada esta buena si le echas buenas judías, la grasa justa y mucho tiempo, no si lleva la baroma por arriba o por abajo. Y todo lo hacen en la termomix, que si el flan, que si aso, que si las peras al vino...Pues tío yo tengo la mitad de tiempo y cocino el doble de bien que tu, así que ya me dirás. Nada, no razonan, están abducidos.
Y los de la Nexpreso. Manda huevos. La Nexpreso sirve para dos cosas. Marear a tus presuntos amigos cuando te piden un café y contar tus hazañas comprando cápsulas. Ese es el poder de esa secta.
Que te invitan a un café y te hartan:
-El risteto está muy bueno, quizá más fuerte el Roma aunque a ti te gustará el Indira...vaya no queda.
-Pues vete a la mierda colega, que me voy al bar. Que a mi me gusta el cortado y como la Nexpreso no calienta la leche me la das fría, y como sale una mierda de café se queda fatal.
-Espera no te vayas que te hago un cortado en un momento en la termomix...
-Que te den
Y lo de las cápsulas: que si he hecho dos horas de cola pero me han dado un pack de 50 y me devuelven 49 euros si hago el pino puente con la Nespresso del revés.
Y venga a enseñarte el muestrario a ver cual eliges. Elijo el de el bar de abajo. Insisto.
Son "lights" pensareis, son sectas que no hacen daño...Ya.
Creo que quieren conquistar el mundo.

sábado, 22 de enero de 2011

Por si hay alguna duda en el aire (y 2ª parte)

En Europa las cosas fueron mal. Es jodido, cuando has producido con un coste de 4 para vender a 10, pasar a producir con un coste de 7 para vender a 9 (porque además habíamos caído en la sobreproducción). Hubo que recurrir a la represión, la cárcel y poner a la opinión pública en contra de los ganaderos. Esos cabrones que usan drogas para enriquecerse y tal.
La verdad es que los ganaderos estaban perdidos, hoy queremos que produzcas mucho y uses esto incluso. Mañana esto se prohibe y tu eres un cabrón envenenador. Hubo de todo, quien se rebeló, quien se sometió...pero bueno. En diez años todos estaban metidos en vereda. El poder político y su rodillo.
En USA todo fue más sencillo. Vamos a investigar un poco. Con eso se llegó a saber que productos se podían usar y cuales no, que dosis y hasta que día ...y con ese pragmatismo tan suyo, siguieron produciendo y ganando pasta. Hasta hoy.
Dos formas, dos maneras.
Lo bueno es que ese tipo de producción que se da en USA nos ha dejado un montón de literatura. Sabemos de todo acerca de todos los productos que se han usado, y allí se siguen usando, en el engorde de ganado.
El clembuterol, por ejemplo. El clembuterol se usaba en rumiantes (terneros y corderos) porque lo metabolizaban de puta madre. Tu le dabas el producto mezclado en el pienso, y el bicho engordaba y no quedaba ni un residuo. Por eso se usaba. PORQUE NO DEJABA RESIDUOS EN CARNE.
Por seguridad se retiraba el hígado del consumo humano. Porque en hígado si que a veces aparecían residuos de clembuterol. Si se te iba la mano con la dosis y tal. Gracias a los investigadores norteamericanos, para darlo como ellos lo dan, legal y con receta, aprendimos mucho. Aprendimos cómo se metaboliza, las dosis...y hasta cuanto puedes usar.
Y luego sale un ciclista en la tele y dice que ha dado positivo a clembuterol por comer un solomillo. Con dos cojones y por culpa de un ganadero. Por Dios, que atrevida es la ignorancia.
Tu puedes hinchar a un ternero con clembuterol. Que en carne no saldrá. Es más, para que salga en carne tendrías que darle unos 2Kg al día (la dosis usual es 125gr en cada tonelada de pienso). Y durante varios días. Eso es darle unos 15000 euros de clembuterol al día. Si se diera ese caso absurdo, eso haría que saliera clembuterol en carne en el ternero, pero no en la sangre del consumidor. Para que saliera en la sangre del que se come un solomillo, aunque fuera una sola molécula, habría que darle al ternero una cantidad ingente de clembuterol.
Tanta que dudo que sea posible.

jueves, 20 de enero de 2011

Por si hay alguna duda en el aire (1ª parte)

Corrían los años 70, faltaba poco para el final de la década. Habíamos pasado la crisis del petróleo y hacía mucho de la última guerra. Tras una época turbia, el mundo occidental levantaba la cabeza. Y tenía hambre.
Que el pueblo pase hambre es una cosa que no gusta a los políticos. Si la gente pasa hambre puede hacer revoluciones, así que mejor que tengan comida. Los políticos, a finales de los 70, buscaban desesperadamente incrementar la producción de proteínas. Para que hubiera para todos. Para todos los de los países ricos, por supuesto.
La forma más rápida de incrementar la producción de proteína pasa por aumentar la producción de carne a través de la ganadería. Eso se puede hacer de varias formas. El problema viene cuando lo quieren para ya. Para ayer concretamente.
Así que se tiró por la calle de en medio. Se autorizo e incluso se promovió el uso de determinadas sustancias que hacían más "atractiva" y rentable la producción de carne. Se autorizo prácticamente todo. Y se fomento. El clembuterol, el dietilestilbestrol...Todo.
Los ganaderos se vieron obligados a forzar la máquina. Les pedían mucha producción y muy rápido. Y si decían que no podían se les señalaba la puerta de la "farmacia". Había que hacerlo, se podía haber hecho de otra forma pero se hizo así.
Luego llegaron los 80. A mediados de los 80 el problema de la proteína animal en el mundo (el mundo con pasta, recordemos), estaba resuelto. Así que había que levantar el pie...Además resulta que el pueblo, ese pueblo ignorante que no entiende los desvelos de los políticos, estaba empezando a nombrar una nueva palabra: calidad.
Aquí hubo dos vías: Europa, esa vieja puta, con todo su morro, le dijo a los ganaderos que se acabó. Que hasta aquí habíamos llegado y que fuera promotores, anabolizantes y similares. En USA se tomó otro camino: visto el efecto que producían y que en algo podían ayudar, se decidió regular y organizar su uso. Dos caminos con dos consecuencias muy diferentes.

martes, 18 de enero de 2011

Con padres como estos...

A muchos lectores inquietó que me relacionara con padres del colegio. Algo que es malo a todas luces. Pero en mi caso tiene explicación.
Mi hijo juega en el equipo de balonmano del cole. No es que me guste mucho teniendo a ECDC como ejemplar representativo de los practicantes de ese deporte, pero bueno. Es una excusa para llevarlo al partido el sábado y así, después de dejarlo, me atizo un almuerzo como un general. Porque paso de verlo como de ver cualquier otro deporte.
Y resulta que parece que el equipo es bueno. Y el entrenador decide que como han ganado no se qué, les llevará a un torneo por el norte. Pues bueno, pues vale. El tío propone que vayamos a un albergue, barato, los niños todos a una habitación y los padres que fueran a otra.
No parece mal plan, dos noches, no sale muy caro...en fin que se trata de que se diviertan. de que estén juntos y se lo pasen bien. Vamos, un premio para chavales de 10 años.
Bueno, pues esto que parece tan sencillo, como hay padres gilipollas, no lo es tanto. Os explico. Hubo quien dijo que iba toda la familia y querían ir a un hotel. Y a un hotel bueno. Hubo quien dijo que alquilar un autobús. Contando como mucho juntar a 25 personas, calcular a que precio el autobús...Vamos que se fueron planteando opciones cada una más absurda que la anterior.
Pero lo alucinante no es que las opciones fueran absurdas. Es que las gente las planteaba de forma democrática y participativa. A saber: "O vamos a un hotel o nuestro hijo no va". "Si no vamos en autobús nosotros no vamos y nuestro hijo tampoco". Acojonante. O sea, la peña exige condiciones. Que yo entiendo que te pueda apetecer más una forma de viajar que otra, un sitio que otro... Pero vivir en sociedad o participar de algo en un grupo o lo que sea no es "o se hace lo que yo quiero o no juego".
¿Como coño estáis educando a vuestros hijos?
Total que como al final se hizo sin aguantar las imposiciones de nadie, fueron sólo 7 niños. El resto (hasta 14 ó así) encontraron excusas para no ir. Parte porque "no respetamos" sus ideas del viaje y parte para no violentarse con los otros.
Así que los que sí fuimos decidimos hacer una cena para celebrarlo. Que somos normales y que nuestros hijos (hijos de padres normales) lo pasaron genial. Y nosotros con ellos.