El es un tipo de diseño, coletilla y polos con americana, Don Johnson le llamábamos. Yo tengo que tratar con él porque era el responsable de la campaña de publicidad, y él el director de la agencia. Organizábamos un lanzamiento a lo grande con anuncios en la tele y todo. Tenía que ir a su oficina frecuentemente. No lo tragaba, él a mí tampoco y se nos notaba.
Su oficina era de mega diseño y me sentaban siempre enfrente de un rubia con las tetas en las amígdalas y sonrisa imbécil. Nunca hablaba. Casi nunca llevaba bragas (y la minifalda, como se deduce era muy corta)
Un día al despedirnos quedamos para un cena de trabajo pero informal. “Invita a fulanito y a menganito”, me dijo. En plan colega, para ver si rompíamos la pared que nos separaba le contesté. “vale, ¿te traerás a la secretaria esa rubia de las tetas en la garganta que siempre se me pone enfrente? “
“¿Te refieres a mi mujer?”
Su oficina era de mega diseño y me sentaban siempre enfrente de un rubia con las tetas en las amígdalas y sonrisa imbécil. Nunca hablaba. Casi nunca llevaba bragas (y la minifalda, como se deduce era muy corta)
Un día al despedirnos quedamos para un cena de trabajo pero informal. “Invita a fulanito y a menganito”, me dijo. En plan colega, para ver si rompíamos la pared que nos separaba le contesté. “vale, ¿te traerás a la secretaria esa rubia de las tetas en la garganta que siempre se me pone enfrente? “
“¿Te refieres a mi mujer?”
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Me mandan a ver a unos clientes que no conozco de nada. Al llegar la directora del asunto es una tía que conozco de la Universidad. Vagamente. Pero es la misma cara dulce y el pelo rubio muy claro. La misma cabeza.
Sobre un cuerpo triplicado.
-“Anda, si yo a ti te conozco”-le digo-“y además estas igual que hace 20 años, pero desdoblada”
Me mira alucinada. Me doy cuenta de la torpeza e intento arreglarlo:
-“Claro que desde entonces todos no hemos estropeado mucho…”
Me mandan a ver a unos clientes que no conozco de nada. Al llegar la directora del asunto es una tía que conozco de la Universidad. Vagamente. Pero es la misma cara dulce y el pelo rubio muy claro. La misma cabeza.
Sobre un cuerpo triplicado.
-“Anda, si yo a ti te conozco”-le digo-“y además estas igual que hace 20 años, pero desdoblada”
Me mira alucinada. Me doy cuenta de la torpeza e intento arreglarlo:
-“Claro que desde entonces todos no hemos estropeado mucho…”
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Voy con un comercial a resolver unos problemas en la fábrica nueva de un cliente. El comercial me avisa 100 veces en los últimos 10 minutos. “Por favor Gonzalo, el gerente es tuerto, no hagas bromas y no comentes nada, que lo lleva muy mal”. Vale.
Me lo presentan y le suelto:
-“Hombre D. Fulanito, que ganas tenía de conocerle, tanto hablar con usted por teléfono y al fin le pongo cara y ojos…”
Esa expresión no la había usado en mi vida. La que vi en su cara tampoco la había visto nunca
Voy con un comercial a resolver unos problemas en la fábrica nueva de un cliente. El comercial me avisa 100 veces en los últimos 10 minutos. “Por favor Gonzalo, el gerente es tuerto, no hagas bromas y no comentes nada, que lo lleva muy mal”. Vale.
Me lo presentan y le suelto:
-“Hombre D. Fulanito, que ganas tenía de conocerle, tanto hablar con usted por teléfono y al fin le pongo cara y ojos…”
Esa expresión no la había usado en mi vida. La que vi en su cara tampoco la había visto nunca