Tres escenas diferentes, a ver si adivináis cual es la verdadera y cual son situaciones inventadas:
ESCENA 1
Vas al médico, llevas tres días tosiendo y con mocos y le preguntas a ver qué puedes tomar. El médico te contesta: “pues no se tío, pero cuídate, que es tu cuerpo y se te ve jodido, no tiene buena pinta, mira a ver si haces algo…”
ESCENA 2
Vas al taller con el coche porque te hace un ruido raro y le pides que te lo mire. El tío lo prueba y te contesta: “tiene mala pinta este ruido ¿eh?, mira a ver que es tu coche, yo que tu lo vigilaría…”
ESCENA 3
Vas al colegio de tus hijos a plantearle al profesor algún problema relacionado con la educación de tus bárbaros, suponemos un problema menor, nada de violencia ni cosas graves. El profesor te escucha y cuando le pides opinión te suelta: “pues son tus hijos, tío, tú verás lo que haces…”
¿A que no habéis tenido problema para adivinar cuál es la real?
Y, ojo, no me quejo de los profesores de mis hijos. Mis hijos van a un colegio concertado y el profesorado en general es bastante bueno. Su nivel académico es alto y hay una disciplina muy sana. Pero yo conozco ya a cinco profesores y en general pasan como de la mierda de todo lo que no sean las clases y su horario laboral.
Y eso no es.
Un profesor se supone que es una parte básica en la educación de tus hijos. No sólo en la enseñanza. En la educación. Y yo veo mi entorno, y hablo con otra gente y comentamos el tema y en todos los casos veo un pasotismo absoluto. Repuestas como lo de la escena 3, o más estúpidas están a la orden del día. Les puedes preguntar porque enseñan algo con un método que a ti te choca. La respuesta es “porque así lo pone el programa”…pues sí, pero yo trabajo en una empresa y me guste o no soy responsable de las decisiones que tomo. Si en algo no estoy de acuerdo o me parece que se hace de otra forma, lo digo, lo intento cambiar…o lo hago como me peta y luego me responsabilizo de mis decisiones.
Los profesores se quejan mucho de la perdida de la autoridad, me hace dudar si esa autoridad no la pierden por su pasotismo, porque estoy seguro que transmiten ese dejar pasar…He tenido magníficos profesores y he tenido absolutos gilipollas que no merecían el puesto. Desde el colegio hasta la universidad.
He tenido profesores que insistían en un tuteo absurdo: “yo me llamo Pepin y aquí mi colega es Manolo” se presento uno una vez. Ya le hubiera gustado que alguna vez a Pepin le hubiera llamado con el cariño con que llamaba a D. Mariano, D. Manuel o D. Isidro. Y nunca les apee del tratamiento de usted. Porque lo merecían y se lo ganaban. La autoridad no se impone, la autoridad emana de uno. Me he emborrachado como un piojo con algún profesor de la facultad. Y al día siguiente seguía tratándole con el mismo respeto o más, una cosa no quita la otra.
No sé que motiva a alguien a dedicarse a la enseñanza si o tiene ganas de enseñar. Jamás he dado una clase a nadie…bueno alguna chorras en algún curso profesional sí, y lo que he tenido claro es lo que quería transmitir y cómo hacerlo.
Si eso no lo tienes claro, si no sabes que quieres que sepan y cómo lo pueden aprender, no sé qué haces dedicándote a enseñar. Porque si eres profesor, eres técnico en la enseñanza, y tienes que tener muy claro los métodos con los que tu enseñas y lo que sebes exigir a los niños y a sus padres. ¿Qué hay padres que pasan?, vale, pero tu deber es transmitir lo que deben hacer luego ellos sabrán.
Y si no estás de acuerdo lo siento. Haber elegido derecho.
ESCENA 1
Vas al médico, llevas tres días tosiendo y con mocos y le preguntas a ver qué puedes tomar. El médico te contesta: “pues no se tío, pero cuídate, que es tu cuerpo y se te ve jodido, no tiene buena pinta, mira a ver si haces algo…”
ESCENA 2
Vas al taller con el coche porque te hace un ruido raro y le pides que te lo mire. El tío lo prueba y te contesta: “tiene mala pinta este ruido ¿eh?, mira a ver que es tu coche, yo que tu lo vigilaría…”
ESCENA 3
Vas al colegio de tus hijos a plantearle al profesor algún problema relacionado con la educación de tus bárbaros, suponemos un problema menor, nada de violencia ni cosas graves. El profesor te escucha y cuando le pides opinión te suelta: “pues son tus hijos, tío, tú verás lo que haces…”
¿A que no habéis tenido problema para adivinar cuál es la real?
Y, ojo, no me quejo de los profesores de mis hijos. Mis hijos van a un colegio concertado y el profesorado en general es bastante bueno. Su nivel académico es alto y hay una disciplina muy sana. Pero yo conozco ya a cinco profesores y en general pasan como de la mierda de todo lo que no sean las clases y su horario laboral.
Y eso no es.
Un profesor se supone que es una parte básica en la educación de tus hijos. No sólo en la enseñanza. En la educación. Y yo veo mi entorno, y hablo con otra gente y comentamos el tema y en todos los casos veo un pasotismo absoluto. Repuestas como lo de la escena 3, o más estúpidas están a la orden del día. Les puedes preguntar porque enseñan algo con un método que a ti te choca. La respuesta es “porque así lo pone el programa”…pues sí, pero yo trabajo en una empresa y me guste o no soy responsable de las decisiones que tomo. Si en algo no estoy de acuerdo o me parece que se hace de otra forma, lo digo, lo intento cambiar…o lo hago como me peta y luego me responsabilizo de mis decisiones.
Los profesores se quejan mucho de la perdida de la autoridad, me hace dudar si esa autoridad no la pierden por su pasotismo, porque estoy seguro que transmiten ese dejar pasar…He tenido magníficos profesores y he tenido absolutos gilipollas que no merecían el puesto. Desde el colegio hasta la universidad.
He tenido profesores que insistían en un tuteo absurdo: “yo me llamo Pepin y aquí mi colega es Manolo” se presento uno una vez. Ya le hubiera gustado que alguna vez a Pepin le hubiera llamado con el cariño con que llamaba a D. Mariano, D. Manuel o D. Isidro. Y nunca les apee del tratamiento de usted. Porque lo merecían y se lo ganaban. La autoridad no se impone, la autoridad emana de uno. Me he emborrachado como un piojo con algún profesor de la facultad. Y al día siguiente seguía tratándole con el mismo respeto o más, una cosa no quita la otra.
No sé que motiva a alguien a dedicarse a la enseñanza si o tiene ganas de enseñar. Jamás he dado una clase a nadie…bueno alguna chorras en algún curso profesional sí, y lo que he tenido claro es lo que quería transmitir y cómo hacerlo.
Si eso no lo tienes claro, si no sabes que quieres que sepan y cómo lo pueden aprender, no sé qué haces dedicándote a enseñar. Porque si eres profesor, eres técnico en la enseñanza, y tienes que tener muy claro los métodos con los que tu enseñas y lo que sebes exigir a los niños y a sus padres. ¿Qué hay padres que pasan?, vale, pero tu deber es transmitir lo que deben hacer luego ellos sabrán.
Y si no estás de acuerdo lo siento. Haber elegido derecho.

