lunes, 18 de mayo de 2009

Uno de los mejores colegas que tuve

La humanidad de G.A. le cabía en el cuerpo sobradamente porque era grande como una torre. En sus tiempos de facultad ganaba pasta haciendo mudanzas los fines de semana. Eso, como algunos sacramentos, imprime carácter. Recuerdo de él dos cosas : su capacidad docente y sus barbaridades.

De su capacidad docente da fe lo mucho que aprendimos quienes lo tuvimos de compañero. Era capaz de explicar los conceptos más complejos de forma sencilla, que la entendías tú y el camarero del bar donde te lo explicaba. Además intercalaba exabruptos constantes acerca de la “ciencia establecida” que te hacían aún más atractiva la explicación.

Sus barbaridades darían para escribir un libro. Atravesó una cristalera en la República Dominicana como si fuera un ciclón. Al preguntarle confesó que estaba borracho y apuntó al hueco, embistió…y se desvió por metro y medio.

Otro día, merendábamos en Arévalo (un kilo de jamón y media botella de vino, su merienda habitual) y la conversación trataba acerca de los incendios forestales, sobre si eran fortuitos o provocados. No llegábamos a un acuerdo y en mitad de la discusión se levantó y se fue.
Estuve hora y media esperando.
Cuando me empezaba a preocupar llegó, sucio y sudoroso. “Los incendios son provocados ¡joder!”. Le pregunté el por qué de esa seguridad repentina: “¿Ves ese pinar de ahí?, llevo una hora intentando prenderle fuego. Sin gasolina o algo así es imposible. Así que deben ser provocados porque no es fácil quemar un bosque…”

Tenía cosas así…

Otra vez en La Alcarria, en cierto pueblo, recordé el pasaje del libro de Cela en que comentaba como un pastor se cepillaba a una oveja. “Eso es mentira, Cela no vio eso, se lo inventó”.
“-Pero hombre G ¿cómo estás tan seguro?
-Sólo hay dos formas de tirarse a una oveja. O la pones contra un precipicio y al empujar tú, empuja hacia atrás ella, o bien le pones las botas de andar por la granja en las patas de adelante, le levantas las de detrás y cómo resbalará dentro de las botas, empujará hacia atrás
-¿Y tu como sabes eso?
-….”

Nunca nos lo explicó.

Siempre presumió de rural y de “vivir en medio de los campos” en su casa de mitad de la meseta. Ahora lo ha fichado, como fichaje estrella, una multinacional estadounidense. Lo vi el otro día, en un edificio de una de esas ciudades de oficinas en el entorno de Madrid. La corbata quedaba minúscula en su cuello de toro. Se ha afeitado la barba y vuelve a fumar. Nos reímos de que ahora tenía un despacho y secretaria. Ya no sale de la oficina. Gana una pasta.

Ya no merienda, tomamos un café, tenía la mirada triste…

jueves, 14 de mayo de 2009

La peluquería

Hace cosa de un año me encontré cerrada la peluquería de R.D. Era el mejor peluquero del mundo, te cortaba el pelo, te afeitaba a navaja y te daba friegas "after-shave" con alcohol de romero. En su peluquería las únicas revistas que había eran el "Aplauso" y el "6 toros 6". Por si eso fuera poco, R.D. era sordomudo. No te torraba con conversaciones estúpidas.
Al poco me lo encontré un día que paseaba con mi mujer y nos contó que dejaba el negocio tras un infarto, que había decidido jubilarse (era sordomudo pero se explicaba cojonudamente).
A partir de ahí, inicié un triste peregrinaje en busca de una peluquería nueva. Es jodido.
En primer lugar, ya nadie afeita a navaja. Yo cuando iba a cortarme el pelo, me dejaba la barba un par de días. Me encanta que me afeiten con brocha y navaja. Bueno pues eso ya no existe. Hay algún sitio indefinible donde te afeitan con cuchillas desechables y una pasta verde como Blandi-blue. No es lo mismo.
Luego hay peluquerías de tíos donde cortan el pelo tías. Eso tiene una parte buena: el morbillo en plan "El marido de la peluquera" pero varias malas: todas las peluqueras pretenden cambiarte la imagen, todas hablan un montón y todas quieren venderte cosas para el pelo. Si a eso le sumas que mi educación represiva me hace agarrarme super tenso al sillón cuando noto un roce, por mínimo que sea, de su cuerpo y el mío...Pues mira no. Peluqueras descartado.
Había encontrado un sitio más o menos decente. Hay un peluquero y una oficiala y a mi me rapaba él, no afeitaba pero sabía un huevo de motos y así me entretenía. Repetí varias veces y ya incluso cogía el FHM con naturalidad.
Antes de ayer toco corte de pelo y se ha roto el encanto. Me acojoné.
Tenía un gachó al lado que se estaba depilando las cejas y los pómulos. ¡Con cera! ¡los tíos no nos depilamos! ¡y menos la cara cojones!. Otro jovencillo se tiró veinte minutos discutiendo con el peluquero sobre parches y pastillas para frenar la caída del cabello. Cuando interrumpí para explicar que todo eso iba muy bien pero que bajan la libido (o sea impiden que se te levante) me contestaron muy tranquilos que: ¡les daba igual la libido! ¡les importaba más su pelo!.
Me agarré en el sillón más fuerte que si me hubieran dado con una teta en la cara.
Pero lo peor estaba al caer.
Cuando casi había acabado, el peluquero cogió el peine y unas tijeritas y ¡me recorto el pelo de las cejas!.¡Eso se lo vas a hacer a tu padre si lo conoces hijo de puta! ¡eso es de viejos jodeeeeeeeeer! ¡si aún no tengo los 40 cacho cabrón!
Así que me he vuelto a quedar sin peluquería...

miércoles, 13 de mayo de 2009

Como nace la gripe porcina

Hace 15 o 20 años los laboratorios Merck s. and Dome (en adelante MSD) tomaron la decisión de escindir su división de medicamentos veterinarios de la de medicamentos de humana. Eran tiempos duros, el clembuterol y el dietilestilbestrol hacían estragos y querían evitar que los escándalos de la veterinaria salpicaran el negocio de humana (que es el que da la pasta).
Así que se juntaron con sus amigos de Sanofi-Aventis y decidieron crear Laboratorios Merial para explotar el negocio de la veterinaria. Iban a pachas (o sea al 50%) y eran felices repartiéndose beneficios.
Pero en enero de 2009 (o diciembre de 2008, no estoy seguro), MSD decide comprar Schering-Plough (en adelante SGP). El tema era fácil, yo tengo una pastilla para el colesterol, tu otra, yo te compro y ale-hop, ya controlo el mercado del colesterol en USA.
La putada es que SGP era el primer laboratorio del mundo en el negocio de la veterinaria. Esto en principio no era importante pero a la larga los muchachotes de MSD pensaron:
“-Je, je… verás en la próxima reunión de Merial, vamos a poner lo de SGP encima de la mesa y los de Sanofi se cagan. Nada de a pachas, con lo que aportamos vamos a quedarnos el 75%, ¡que se jodan!, ¡puestos para todos!”.
Pero claro, los chicos de Sanofi vieron la jugada. Ellos no querían que les chulearan la empresa, el negociete ese que les ponía los Volvo a precio de risa y empezaron a investigar. Fue más o menos así:
“-A ver, que los de MSD se nos van a quedar la empresa esta de a medias, ¡hay que hacer algo!
-Jodeeeeeer, llamar a Mrs. Mills y que traiga los archivadores: los rojos, los verdes y los azules”
Y allí que se pusieron todos a estudiar como locos:
“-Oye Peter ¿Qué son estas licencias de vacuna de Influenza que tenemos aquí sin usar?
-Nada Fred, eso es una enfermedad de los cerdos, la gripe
-¿Gripe como la nuestra?
-Si Peter, los cerdos toda la vida de Dios han contagiado la gripe a los veterinarios y a los ganaderos. Y al revés, los veterinarios y ganaderos a los cerdos. Pensamos en hacer una vacuna pero vimos que no tenía mercado…
-Vaya, vaya...transmiten la gripe
-Bueno…si, una vez hable con un experto y me estuvo explicando que compartimos bastantes enfermedades, la gripe por ejemplo. O el sarampión, tu metes a un niño con sarampión en una granja de cerdos que no estén vacunados y organizas un lio de cojones…
-Y esto de la gripe ¿no podía explotarse de alguna forma?, se transmite a humanos, prensa, políticos… deberían saberlo… y vacunarse claro…
-Hombre no se ¿tú crees que colará?
-¿Seríamos capaces de identificar algún brote y seguirlo?
-Hombre, todos los años hay dos o tres, si avisamos a los “colaboradores” igual alguno, en vez de tratarlo como otra gripe (la asiática o la de su puta madre) hace un cultivo y lo identifica…”
Y así parieron la gripe porcina. Claro, rápidamente les encargaron fabricar un montón de vacuna…
-“Te lo dije, Peter, ¡les jodimos!, veras en la próxima reunión de Merial, vendrán los de MSD: “Tengo el 75% con lo de SGP” y le diremos: “Y una polla como una olla de aquí a Camboya, con la revalorización de nuestra vacuna de Influenza te quedas en el 64%”
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Acabo de leer lo escrito y creo que me he pasado. Yo he trabajado en uno de esos laboratorios y se como son. Son gente formal y respetuosa, con una profunda vocación de servicio. No serian capaces de una barbaridad así. Además colaboré unos años con un importante grupo PeRIodiStico español (uyyyyy, me ha faltado una letra, casi me sale…)y se cómo trabajan estos grupos en todo el mundo. Con rigor, seriedad, contrastando las noticias, asesorándose. No se dejan influenciar…
Total, no puede ser, soy un malpensado, voy a publicar esto como ejercicio de modestia, para demostrar que yo también me puedo equivocar…
En fin…

martes, 12 de mayo de 2009

Al borde del colapso

Me llama un cliente porque un producto que le vendemos tiene mal el periodo de caducidad. Mientras voy a verlo me llama el jefe para ir a una reunión a Madrid un día que tengo reunión en Huesca, al llegar a casa mi hijo me da un balonazo en los huevos para demostrar que ha entrenado mucho a balonmano, mi mujer me manda a comprar porque "no hago nada en casa", no entiendo la nota que me da y compro lo que me parece porque un cliente me dice que le da problemas un producto nuestro que no se que es pero suena fatal, al llegar a casa mi hija se hecha a llorar porque he comprado las natillas sin galleta y ella las quería con galleta, me llama mi jefe a decirme que este mes en Zaragoza llevo vendidos 120.000€ y al parecer eso está muy bien, le echo una galleta a las natillas sin galleta de mi hija y me dice "imbécil, yo la quiero blandita", mi hija vuelve a llorar mientras mi mujer me hecha la broca porque ha llegado el recibo del banco del club de gourmets y no le había dicho nada, a la vez un policía municipal llama a la puerta porque la Comunidad de Propietarios ha sido denunciada por no se que, mientras llamo al administrador y me entero de que la Comunidad funciona mal desde hace dos años, me llaman de Huesca para confirmar que pago la comida de la reunión que tengo y no voy a ir porque tengo que ir a Madrid. Tengo un aviso de embargo del coche por no pagar multas. Dios mio, dame fuerzas para volver a fumar.

martes, 5 de mayo de 2009

La vez que me fui de putas

Era una suerte, cada vez que teníamos reunión, cruzábamos España. La empresa nos dejaba ir en coche y usábamos un día entero. Quedábamos, recogíamos CD´s y nos poníamos en marcha. Un buen coche, dos colegas, unos H. Upmann Magnum 50 y la amplia llanura castellana para recorrer. Nadie esperaba, podíamos llegar cuando quisiéramos al Hotel siempre que llegáramos a la reunión a las 8 de la mañana.
Como éramos los dos de buen comer, paramos en un pueblo a atizarnos una buena cena, no recuerdo si lechazo o cochinillo cuchifrito. Salimos de cenar a las 11 de la noche, con alguna dificultad de movimiento, he de reconocer.
El caso es que al poco, algo empezó a moverse dentro de mí, y no en el sentido metafísico sino en el puramente corporal. La cena quería salir con urgencia.
-Por favor para en la primera gasolinera que tengo que cagar pero ya
-¿Gasolinera?¿a las 11 y media en una carretera de segunda? A ver en ese pueblo si hay un bar…
Recorrimos el pueblo de arriba abajo. Nada.
-Llévame a un campo aunque sea, ¡tengo que cagar ya!.
-¡Pero hombre! en el campo.. Mira allí hay una luz
-¡Vamos!
Nos acercamos con el coche no era una luz, eran muchas y de colores…
-Jodeeeeeeeeeer si es un puticlub...
-¡Da igual! ¡para!
-Coño Gonzalo…no querrás meterte en un puticlub.
-Tendrá váter ¿no? Pues te tomas un botellín de agua y yo a lo mío
Me iba a contestar pero yo ya estaba saltando del coche en marcha. Me abalance a la puerta donde un gorila del este me abrió la puerta haciendo chistes sobre mi priapismo exacerbado. No le escuche, me arroje sobre la barra y pedí a un simpático amerindio:
-Dos botellines de agua… sin vaso ¿el baño?
Recibidas instrucciones, me lancé al cuarto de la salvación. Estaba la luz encendida, fuera botón, bajamos el telón, posición y… salió el lechazo, sus hermanos de camada y todo el rebaño, desmenuzado y color chocolate.
Había llenado media taza. Estaba en pleno esfuerzo, no por que saliera sino porque lo hiciera ordenadamente y sin salpicar cuando llaman a la puerta. Yo seguí dándolo todo. Vuelven a llamar y contesto sin ningún pudor:
-¡¡¡Ocupado!!!
-¡Abra la puerta!
Que educado, pensé, me trata de usted…en una casa de putas
-¡¡¡Que estoy cagando!!!- yo ya no tenía ni educación ni vergüenza
-POLICIA, ¡Abra la puerta!
Se me corto el asunto en el acto. Grité que iba e intente apañarme con el papel a toda velocidad, no fue suficiente y al subir la ropa note como empezaba a ejercer de secante. Abrí la puerta sin ni siquiera tirar de la cadena. Yo mido más de 1,80, pues había allí un tío que me sacaba la cabeza. Rubio, con gafas y le colgaba la placa del cuello con una cadenita.
-Ahí había una raya de coca- me dijo señalando la cisterna
Me volví y efectivamente, en la cisterna había una raya de polvo blanco gorda como un dedo.
-Es verdad agente, pero le juro que no es mía, yo estaba cagando- pude contestar con un hilo de voz y señalando “el cuerpo” del delito que llenaba la taza.
Vi pasar mi vida a toda velocidad por delante de mis ojos, vi a mi mujer mirándome con desprecio después de que hubiera llegado la noticia, mi hijo, mi hija pequeña, los padres del cole, los profesores de mis hijos, los vecinos, los del trabajo, los clientes… todos me señalaban y decían “ese, ese es el que estaba en un puticlub, metiéndose unas rayitas”
-Espere aquí y tire de la cadena por favor que este olor no hay quien lo aguante- dijo el policía con cara de asco-¡traedme al lupas!-gritó.
Entro otro poli, este con la placa en la cintura, agarrando por el brazo a un tío con pinta sospechosa. De hecho en una rueda de reconocimiento lo señalaría hasta un ciego. El notas olfateo el aire y me miró:
-Tío..¡estas podrido!
El poli rubio cortó:
-Lupas cabrón, esa raya es tuya ¿ves?, te hemos pillado, como vuelvas a intentar jugárnosla te capo ¿me oyes?
-Que si, inspector, que vale, me habéis pillado
-Disculpe agente-volvió a salir mi vocecilla- ¿me puedo ir?
-Tire, márchese…y cuídese las tripas haga el favor
Salí a toda pastilla. Mi compañero estaba charlando con dos mozas con muy poca ropa y muy divertidas a juzgar por lo que se reían. No se había enterado de nada.
-¡Vámonos!
¡Hombre Gonzalo, has llegado!, chico estas blanco ¿no has podido…?
-¡Vámonos!
-Pero, hombre si he invitado a una copa a estas chicas…
Le agarré del brazo y lo saque fuera, me miró:
-Estás muy mal ¿qué te pasa? ¿Qué es la mancha marrón de tus pantalones?
En el fondo mi colega se portó bien, si le hubiera pasado a él yo no sólo se lo hubiera contado a toda la empresa. También se lo habría contado a la competencia…

domingo, 3 de mayo de 2009

Dos mujeres, dos historias

Hace poco me puso un post Molinos, la escritora de esa gran blog/obra literaria que es "Cosas que (me) pasan", sobre si era cierto lo que conté en su día de cuando conocí a Janine Turner. No sólo a esa, he conocido a dos famosas (no tanto como la Turner) por cuestiones laborales o afines:
Escena 1:
No se por qué un descerebrado de la empresa nos había metido en un hotel de lujo en Barcelona. El caso es que había pedido que me subieran el desayuno a la habitación (el día de antes salí y tenía los deberes sin hacer) y quede con los compañeros a las 8:30 en Recepción en perfecto estado de revista.
A las 8:27 me dirigí al ascensor. Se abrió la puerta y estaba ella. La presentadora rubia y flaca que hacía el programa en biquini. Aún no se había operado la nariz y la verdad es que llamaba la atención.
-Hola-saludé
-Buenos días - contesto sin el menor interés.
Paso el quinto piso, el cuarto... y lo solté:
-A ti te dará igual, dije, pero vamos a bajar del ascensor y están esperando todos los de mi curro y van a alucinar.
Me miró muy seria y parecía que se despertaba:
-¿Cómo te llamas?
-Gonzalo.
Llegamos a la planta baja e incluso salí yo delante para ver a mis compañeros como los vi, con la boca abierta un palmo y los ojos como pelotas de ping-pong. Me acerque a ellos con sonrisa de suficiencia y de repente me agarran del brazo.
-Gonzalo- dijo, era ella.
Me dio un beso que me dejo el moflete hundido tres días mientras con la boca hacía un ruido como si zumbaran un millón de abejas.
-Ha sido una pasada- me dijo- hasta la próxima.
Y se fue.
Las corbatas de mi compañeros se deslucieron de la baba que les caía. Nunca lo aclaré. Aún hay en esa empresa gente que se cree que tuve algo con ella.
Escena 2
Madrugada en un hotel de una ciudad de provincias. Salón del dasayuno. Entro y está vacío. Sólo una persona. Era una Miss España. No se cual porque las confundo todas, me parecen todas iguales. Cojo mi dosis habitual del colesterol y me siento en su mesa enfrente de ella (recordad, todo el salón vacío)
-Lo siento, no hay otro sitio.
Me miro como diez segundos. Tenía unos ojos azules que mareaban un poco. Me empecé a acojonar.
Se levantó sin decir nada y se fue a otra mesa. Al poco acabó y se marchó.
No se despidió.
No nos vio nadie.

jueves, 30 de abril de 2009

Otro bobo

Me ha tocado bastante acudir a la oficina central ultimamente. Los que trabajamos fuera de la central en cada país, cuando vamos a la oficina tenemos que mantener la leyenda. La gente que curra allí piensa que eres un tío raro porque llevas coche de empresa, te pagan la ADSL, tienes gastos que pasar y están convencidos de que estas todo el día en casa.
Hay que darles motivos para que hablen, yo estoy todo el rato contando farras y esta vez he ido con un coche tuneado con música a todo volumen... de Jarcha.
Eso ha dejado descolocados a todos los chavalotes y las niñas hipermodernos que trabajan en las oficinas. Todos recién licenciados super agresivos que te ven como un bicho raro. Yo he constatado dos cosas, por primera vez una de las chicas de administración o contabilidad, o lo que sea me ha tratado de usted. Debo estar ya mayor. Quizá sea también por eso que gente más joven que yo está subiendo más alto. Allá ellos, yo se en que piso me tengo que bajar del ascensor...
Cuando estoy en la oficina y no por ahí viendo a gente, procuro entrar dos o tres veces al día en el despacho del Director General para hacerme notar y que se vea que curro mucho..
El caso es que al entrar por primera vez esta mañana estaba con un tío encorbatado en mangas de camisa y con gafas de dos colores:
-Hombre Gonzalo, te presento al nuevo contable
-Consultor, le interrumpe el moderno- consultor de contabilidad
-Vale, consultor, Gonzalo es...
-Puto- interrumpo yo
-¿Como?
-Puto. Soy el puto responsable de que salgan las ventas, el puto responsable de la atención al cliente, puto responsable de los comerciales, puto responsable de que entre la pasta que te paga el sueldo. Cuando pregunten ¿quien es el puto responsable de...? Ese soy yo. Así que ya ves, tu tan joven y moderno y ya eres consultor. Yo con más mili que los elefantes de Anibal sólo he llegado a puto.
El D.G. me ha mirado con medio complacencia y medio bronca.
Realmente cada día se despierta un tonto.