jueves, 23 de mayo de 2019

Llamadas previas al aniversario

"A los aniversarios de la promoción de la facultad sólo se va a echar curriculums o a pillar"
ECDC Dixit


Llamada de teléfono
-¿Qué pasa Paco?
-Hola Gonzalo, ¿has visto lo de la cena del 25 aniversario de la promoción de la facultad?
-Si
-¿Vas a ir?
-Pues no se
-Tío si vas yo voy. Hay gente que hace 25 años que no la vemos…
-No me jodas Paco. Hay móviles, Facebook, LinkedIn… si hay alguien que no veo hace 25 años, seguramente es porque no quiero
-Ya
-Y tú más, Paco, vas a ir y mogollón de gente te va a pedir curro, o ayuda, o pasta, o algo…la gente sabe que te ha ido muy bien, y querrá aprovecharse
-Venga ya
-Seguro, ya veras la de curriculums que te dan
-Gonzalo, tu nunca me has dado un curriculum
-Ya, ¿me hubieras contratado?
-No
-Pues arreglado
-Oye, Gonzalo, ¿irá Susanita?
-Ni idea, ¿Qué más te da?
-¿Sabes que se divorció hace unos años?
-Si Paco
-Susanita y yo tenemos algo pendiente
-Ni de coña Paco. Susanita y tu no tuvisteis nada, y ahora tampoco, mayormente porque tu no estas divorciado, te recuerdo que estas casado. Se trata de celebrar, si es digno de celebrar, que salimos de la facultad hace 25 años. No volvemos a ser como hace 25 años, no te confundas…
-Ya, que aguafiestas tío, hablamos mañana que te tengo que comentar una par de cosas
-Venga

Llamada telefónica

-Hola Susanita
-Hola Gonzalo, te llamo por si has visto lo de los 25 años
-Si Susanita
-Oye vas a ir
-Ni puta idea
-Yo voy tío, he colocado los niños y he reservado hotel, hace un porrón de años que no voy por allí
-Vale
-¿irá mucha gente?
-Supongo
-¿Sabes si va Paco?
-Susanita, no tengo ni idea. Y tu tampoco. Y si va pues muy bien y si no también…
-Sabes que Paco y yo tenemos algo pendiente…
-Paco te dijo que no y ya está. Entonces no era vuestro momento y ahora tampoco. Punto. Paco lo que tiene pendiente es su familia y su curro
-Que si, que era coña… pero será divertido juntarnos todos,
-¿Todos?¿será divertido juntarse con Juanillo?
-Joder, ¿vendrá?
-Ni idea…te dejo que me llaman

Llamada telefónica

-¿Quién es?
-Gonzalo soy Juanillo
-Joder, cuanto tiempo….¿como estás?
-Vamos tirando… Tío has visto que se celebra lo de los 25 años de la facultad…
-Si
-¿Vas a ir?
-No sé, empiezo a estar un poco harto…
-Tío será guay, irá un montón de peña…¿sabes si va Paco?
-¿Por qué?
-Tío…me va regular…me iría de puta madre ver a Paco…igual me echa una mano…
-Juanillo
-¿Qué?
-¿Sabes por que le va bien a Paco?
-¿Por qué?
-Porque las decisiones de los negocios las toma con la cabeza, pensando. Ni te va a echar una mano…ni tienes mala suerte…
-¿Qué no tengo mala suerte?
-No Juanillo, no tienes mala suerte, tienes un problema desde hace más de 25 años…
-Nooooo, ya empezamos
-Juanillo, ¿Cuánto bebes ahora?
-Tío que controlo, de verdad, lo tengo controlado
-Juanillo, si vas, ¿beberás sólo lo que yo te diga?
-Buah, estás en plan sermón tío, ya hablaremos
-Juanillo…estas mal, hace 25 años que estas mal….
-Na, sólo un poco, lo tengo controlado… ¿Quién lo iba a decir eh?....todos pensábamos que acabaría Asier mal y mira…yo ahí controlándome…
-Cuidate…

Llamada telefónica

-¿Gonzalo?
-Que tal Asier, ¿cómo vas?
-Pues aquí, sufriendo… ¿has visto lo de los 25 años?¿vas a ir?
-Ni idea, ¿y tu?
-Creo que si
-Bien, farra, alcohol y fumaremos de aquello ¿eh?
-Gonzalo, estas fatal, hace años que no fumo hierba ni costo
-No jodas, no me lo creo
-Tal cual, corro 10 km todos los días, pocas bromas se puede uno permitir con eso
-Joder, mal para salir contigo…
-Bueno habrá gente…¿Irá Sara?
-No se. ¿Por qué?
-Hombre, tu deberías saberlo
-¿Yo? ¿por qué?
-Tira Gonzalo, no te piques… cuídate, nos vemos
 
Continuará... o no...


lunes, 13 de mayo de 2019

Mi navegador Marta y yo

Yo tenía una experiencia con el navegador del coche no demasiado buena. No me gustaba. Me molaba más ir con la brújula y los mapas. Pero en un cambio de coche o limpieza o lo que sea, tiré gran parte de mis mapas. Por si fuera poco, me enteré que los últimos navegadores permiten llevar un teléfono acoplado y así puedes llevar dos, uno al coche con la música y otro al navegador con las llamadas... total, que acepte que en algún evento me regalaran un navegador.
El navegador está muy bien para ciudades, pero es muy discutible su utilidad en carreteras. Lo primero es que no tiene un botón donde le puedas decir que paras a tomar un café o a mear o a echar gasolina, en cuanto te sales de la ruta, Marta se pone hecha un basilisco.
Porque mi navegador lo llevo con la voz de Marta. Y hablo con Marta. Cuando me dice: "dentro de 900 m en la rotonda tome la tercera salida" le contesto:
-"Pero vamos a ver, Marta de los cojones, cuanto son 900m, yo no se calcular 900 m a ojo"
Y así, los viajes charlando con Marta son de lo más entretenido.
Alguna vez también me las devuelve. Estando en Tordesillas le pedí volver a Vetusta por el camino más corto...Y la hijadeputa me hizo cruzar todo Valladolid, porque efectivamente es más corto cruzar la ciudad que circunvalarla...en metros aunque no más corto en tiempo...
A veces se pone de morros. Cuando decido volver por una carretera más bonita o con menos tráfico, o menos directa pero que me gusta más... empieza a llamarme de todo y la tengo que silenciar, y pasamos el viaje en silencio sin hablarnos.
Lo malo fue lo de los Whatsapp. Además de sincronizar el teléfono para los mapas y llamadas, le deje que me leyera los Whatsapps que es una cosa muy útil. Te va leyendo lo que te mandan y puedes contestar por voz.
Un día conté en casa lo bien que me lo pasaba charlando con Marta y que me leía los Whatsapp. Me miraron raro... a los dos días de contarlo, iba de viaje y de repente Marta dice: "Oye Gonzalo dice tu mujer que estas casado y que tu relación conmigo le mosquea y que además seguro que vas por ahí mirando a otras...". Os juro que por unas décimas de segundo tuve un escalofrío. Era la cabrona de La Parienta que se había entretenido en escribir un mensaje para que sonara absolutamente real...muy graciosa.
Otro día, que íbamos de viaje los cuatro, Marta empezó a decir:
-Mensaje de amigotes foto irrepoducible
-Joder que buena está. Manda más
-Mensaje de amigotes irreproducible
-Vídeo de amigotes irreproducible.
En fin... no era lo más adecuado, porque a La Parienta no le gustan los envíos de mis amigotes. Pero los cabrones de mis hijos también iban en el coche y de repente Marta empieza a escupir como una ametralladora:
-Oye papá eres un poco salidillo que lo que te mandan son tetas seguro
-Papá ¿si ya me teníais a mi, porque luego tuvisteis a la pesada esta?
-Creo que como familia, deberíais replantearos la hora de llegada de vuestros hijos
-Ya basta de acelgas queremos macarrones
Así que tuve que apagar a Marta entre el cachondeo de mi familia.
Ahora sólo nos relacionamos en secreto, sin nadie delante.

lunes, 6 de mayo de 2019

Querer querer o incluso querer querer querer


Hace poco, en una conversación con un amigo me soltó a bote pronto: “¿Tú quieres a tu madre?”. La verdad es que la pregunta nos llevo a una reflexión bastante compleja, a ver si soy capaz de exponerla aquí.
Uno no elige a quien querer. Salvo en el caso de la pareja. Pero en todos los demás casos, uno tiene una serie de relaciones (familiares, biológicas…) con gente a la que se supone que tiene que querer. Por obligación.
Y claro, en el caso de mi amigo, por ejemplo, fue criado por su abuela, mucho más que por su madre. Y quería mucho a su abuela. Más que a su madre que era una desconocida en muchos aspectos. Pero hay más casos en los que puede ocurrir. ¿Qué ocurre por ejemplo si descubres que tu padre es un delincuente? o simplemente una mala persona… O ¿por qué tienes que querer a tus hermanos? ¿y a tus primos? ¿hasta que grado de vínculo familiar hay que tener cariño a la gente?
Porque no nos engañemos, todos tenemos parientes que son unos perfectos hijos de puta. Así que no entiendo que haya que quererlos. Hay una cierta obligación social, pero llega un punto en que, si tienes dos dedos de frente, tu espíritu crítico te puede llevar a no querer, incluso a odiar a una persona por más familiar que sea…
Incluso sospecho que un hijo puede hacer barbaridades suficientes para que su familia más cercana, sus padres, dejen de quererlo. Algo así debe ser un trauma, debe ser doloroso, pero hay circunstancias en que se puede dar, estoy convencido.
Lo duro es en el caso de que no haya grandes barbaridades en las que basarse. En el caso de que la otra persona no sea un psicópata, ni un monstruo. Pero es que el cariño no se puede forzar, puedes coger aversión a un progenitor, a un hermano y estoy convencido de que también a un hijo.
Lo que ocurre es que en esta sociedad no lo puedes decir. No puedes decir que no quieres a tu padre o a tu hijo. Hay que tragar con los convencionalismos. No lo puedes decir, pero sabes en tu interior que es así.
Siempre puedes llegado el caso, hacer la trampa de el querer querer. Para tranquilizar tu conciencia. Siempre puedes decir que desearías querer a alguien, Que te gustaría quererle, pero que no puedes. O incluso, puedes crearte una trampa mental, cuando sabes que no quieres e incluso no tienes claro si quieres querer, que sea querer querer querer. Y así hasta el infinito. Con que haya un primer querer que figure en la lista de forma sincera, ya puedes tranquilizar tu conciencia. Porque tienes que tranquilizar tu conciencia de alguna forma. Estoy convencido que cualquiera que analice todas sus relaciones “convencionales” descubrirá alguna persona presuntamente querida a la que no querrá.
Yo al menos

lunes, 29 de abril de 2019

Vodafone o la atención al cliente 4.0


He descubierto una nueva forma de trato en la atención al cliente. Consiste en marear al cliente sin que realmente el cliente en ningún momento pueda reclamar formalmente. Así no figura la reclamación por ninguna parte y la empresa queda de puta madre. Os cuento la historia.

Resulta que me surge un pequeño conflicto con una compañía que cobra por mensajes. Conflicto que supone que me han cobrado 70€ que no deberían. Nada excepcionalmente grave. Pero como de vez en cuando tengo tiempo de estar esperando aburrido, decido que durante la espera voy a reclamar la pasta esa. Sin mucha esperanza porque esas empresas son de timar a la gente. Pero me entretengo en el tema.

La primera parte de la reclamación supone que Vodafone me tiene que certificar cuando se dio de alta el servicio de mensajes premium. El truco está que dieron de alta el teléfono de mi hijo cuando era un menor no emancipado al que no se le podía dar de alta. Así que en cuanto tenga la certificación, puedo reclamar que me han timado.

Llamo a Vodafone y explico todo. Lo sorprendente es que Vodafone no quiere darme la certificación. Se ve que están conchabados. Pero no me lo quieren decir. Y empieza la bonita discusión de a ver si me canso y dejo de marearles.

Las estrategias que usan son muy curiosas, llamadas que se cortan cuando estas explicando, desvíos a otra extensión que se eternizan… Decido que la vía de teléfono esta muy trillada. Así que me pongo al chat de la web que es lo que mola.

El chat online de Vodafone es sorprendente. Todo mi empeño es que me den un mail para mandar por escrito lo que quiero. Pero son muy hábiles. No te dan un mail bajo ningún concepto. El truco es que no llegue nunca un mail de reclamación, así no hay reclamación.

Gran parte de la reclamación vía chat la haces chateando con un robot. Cuando te cansas y te das cuenta, le preguntas si es un robot, y entonces se pone una persona al teclado.

A partir de ahí empieza otra serie de trucos, nunca te van a dar un mail, nunca hay forma de mandar documentación adjunta…la empresa tiene todos los medios de comunicación para que no te comuniques.

Usan también una estrategia muy bien diseñada. Te dan un número de reclamación, que se ha de resolver en 48h y a las 48h te cierran la reclamación y la evolucionan a una diferente con otro número. Esa tiene otras 48h… y así eternamente.

Cuando ya tienes tres o cuatro reclamaciones puestas, con su número, puedes llamar a pedir información, y a lo mejor se apiadan de ti y te dan un mail para que reclames. El mail que te dan te responde que para un mejor servicio te dirijas a ellos por chat…

Resumen: en plena época de la tecnología y medios de comunicación, la atención guay al cliente, consiste en que el cliente no se pueda comunicar. Que no haya reclamaciones…porque no hay contacto del cliente.

La única forma de contactar es por escrito. Toma siglo XXI.

lunes, 15 de abril de 2019

Guía para trabajadores esforzados: cómo parecer más listo


Cómo a lo largo de mi vida he ido a miles de reuniones, he desarrollado una serie de normas para parecer muy listo en las reuniones. Porque además las reuniones van de eso. Seamos sinceros, con la tecnología actual, una reunión no tiene sentido, no hace falta. Las reuniones las convoca gente que no tiene nada que hacer o gente que quiere hacer un concurso, de a ver quien la tiene más larga y tal.
Por eso, para quedar bien y parecer listísimo, hay que saber una serie de trucos, estos:
1.- Dibuja un diagrama de Venn: O sea un circulo. Una pelota con unas cosas dentro y otra al lado con otras cosas, puedes ser creativo y hacer interesecciones, conjuntos vacios…vuelva a disfrutar de las matemáticas de cuando tenias 10 años. A la gente le parece super inteligente. ¿Por qué? Ni idea. Pruébalo.
2.- Transforma todas las fracciones en porcentajes y a la inversa: Es decir si alguien dice “en uno de cada cuatro casos…” tu dices remarcándolo y despacito: “o sea, un 25%...” y miras a todo el mundo con los ojos muy abiertos. La peña flipa.
3.-Volver atrás: Cuando alguien diga algo que parece importante, apréndete esa frase, y a los tres o cuatro minutos di: “un momento, volvamos a lo que has dicho antes” y repites su frase. Esto hace que todo el mundo se ponga nervioso y empiece a aportar ideas estúpidas.
4.-Toma apuntes: Llévate una libreta y útil de escribir a cualquier reunión, no vale nada electrónico. A mano. En cuanto alguien empiece a hablar, ponte a tomar notas. Seguramente lo que diga no vale una mierda y no tiene el menor interés, tu sigue escribiendo. Si no sabes que escribir, haz una entrada para el blog. O anota una palabra de cada frase que diga… Mola mucho llevar un cuaderno de anillas de toda la vida, un bloc, nada de folios sueltos. Y escribir con lápiz, ya es para nivel pro.
Bonus track: Si te fijas, en poco tiempo cuando tu empiezas a escribir, el resto de la peña también. Si dejas de escribir, al rato el resto de la peña también. Entonces vuelve a escribir. Siempre tardan más en dejar de escribir que en volver después de que tu vuelvas. Debe ser algo de termodinámica…
5.-Repite los tecnicismos: Cuando alguien dice algo muy técnico o muy sofisticado, apréndetelo bien. Y justo cuando acabe dile: “déjame repetir lo que has dicho…” y lo vas diciendo despacito, sacando las palabras una a una. A la gente le parece que lo estas deduciendo y entendiendo tu sólo. Es un truco que va especialmente bien si están explicando algo los ingenieros.
6.- Cambia la escala. O el paradigma: Cuando una explicación sea especialmente aburrida e incluso aprenderse una frase para aplicar el punto anterior parezca un trabajo de titanes, cambia la escala. Es decir, no hagas nada pero molesta. Por ejemplo, si hay una explicación de ingeniería pregunta ¿esto funciona en cualquier ambiente?, es una gilipollez, no tiene sentido, pero cuela. Si la explicación es de marketing o de ventas, haz lo equivalente ¿estos previsiones son con la financiación que damos a los clientes hoy?. Pues claro gilipollas, con cuales van a ser. Esa sería la respuesta lógica, pero sorprendentemente, preguntas eso y a todo el mundo le pareces muy listo.
7.- Levántate y anda: Si, como Lázaro pero sin ser un zombi. Simplemente ponte de pie, sigue mirando al que habla y vete unos pasos hacia un lado y hacia otro, con cara de atención. Incluso puedes ponerte una mano en la espalda y arquearte un poco como si tuvieras un dolor ahí de tanto trabajar. Es un truco muy efectista y a la vez viene muy bien cuando te estás durmiendo.
8.- Interfiere el Power Point: Si hay presentación con diapositivas, en algún momento pide que vuelvan una o dos diapositivas atrás. Automáticamente parece que estás atendiendo un montón y te explican todo mucho más profusamente. Si simplemente vuelven atrás y esperan pídele que te lo explique otra vez desde ahí. Les parece fenómeno y tu puedes seguir mirando si tus compañeras llevan braga o tanga, pervertido.
9.-Contesta el móvil: Si es una reunión importante, en un momento cualquiera atiende una llamada. La que sea, aunque sea de una teleoperadora. Simplemente, la gente asume que si atiendes la llamada siendo la reunión tan importante, es que debe ser más importante que la reunión… se que parece estúpido pero funciona. Suena el teléfono, miras la pantalla, pones cara de concentrado y dices “perdón” y sales fuera a hablar, te esperarán y además se creerán que llevas unas gestiones claves…
10.- Ríete de tu ignorancia: Pero en voz alta y haciendo comentarios sarcásticos sobre ti. La peña se creerá que eres lo más. Suelta frases como “si yo fuera capaz de entender esto, sería director general”, “el día que haga eso como tu, me forro”. Tus compañeros se quedarán admiradísimos, porque para entonces ya piensan que eres el más listo de la habitación, ahora descubren que también eres sincero. Y modesto.
De nada por la información.
Esperemos que no lea esto demasiada gente, quede como un secreto entre vosotros mis pocos lectores y yo. De otra forma las reuniones, con cinco o diez personas aplicando todos estos puntos iban a ser un descojono. Tres de pie, dos repitiendo despacio, uno haciendo un diagrama y otro pidiendo volver atrás…Igual hasta era divertido…

lunes, 8 de abril de 2019

Los deportistas somos así...


Cuando podía parecer que nada iba a motivarnos a volver por las intrincadas sendas del deporte, yo empecé a insistir en que teníamos que empezar a cuidarnos, coño, que ya teníamos una edad. Concretamente esa edad en la que agradeces un día a la semana para ponerte ciego con los amigos.
Así que volvimos al Pádel. Con energía.
Ahora ya nos hemos hecho expertos en jugar en las pistas municipales y el las del club pijo de ECDC, dónde nos cuela oportunamente a jugar. Ha resultado una diversión muy de agradecer en nuestra vida. Pero yo creo que lo que jugamos no es Pádel, es un deporte alternativo. Lo digo sobre todo por varias características que os explico a continuación:

-En origen estábamos cinco para jugar. Cuatro más uno por si fallaba alguien. Uno de los titulares ha venido dos veces en año y medio…Así que quedamos cuatro. Cuando falla alguno (cosa que se da con cierta frecuencia) empezamos a llamar como locos a todo conocido que juegue al Pádel a ver si lo engañamos para que venga al partido. Eso motiva que los días inmediatamente anteriores al encuentro los vivimos con un estrés y unos nervios que ni los jugadores de la final de la Champions conocen. Nos matará un infarto buscando compañeros de Pádel.
-Como somos amigos desde hace mucho, y muy amigos, nos gritamos de todo. Se protesta hasta la última pelota, se insulta, se tira a dar…lo que sea. Podemos permitírnoslo porque nos conocemos de sobra. Pero claro, cuando hay invitado de fuera…se sorprenden un poco. Hay quien dice que yo soy el que más grita y más trampas hace. Leyendas.
-Somos unos deportistas muy sanos, tenemos muy en cuenta los peligros de la deshidratación y las temidas “pájaras” por bajadas del azúcar. A nosotros no nos pillarán nunca deshidratados ni bajos de azúcar. De hecho, hubo un aficionado que vino a jugar dos o tres partidos con nosotros y luego lo dejó porque dijo que quería adelgazar…Ya le explicamos que, sorprendentemente, por más deporte que hacemos, pesamos más. No lo entendíamos hasta que nos dimos cuenta de que el músculo es más denso que la grasa. Así que no estamos engordando. Nos estamos volviendo musculosos. Al ver nuestro aspecto nadie lo diría, pero así es, estamos cada vez más musculados, por eso pesamos más.
-Como había cierta duda en que tal era nuestro nivel de Pádel, diseñe una clasificación, que relaciona el numero de juegos (no partidos) ganados con el número de partidos jugados. Un algoritmo maravilloso para poder evaluar el nivel de cualquier jugador del 1 al 7 sin que influya el número de partidos jugados. No tiene más puntos el que más partidos juega sino el que juega mejor. Lo cedí altruísticamente al grupo y lo actualizo cada semana. Pues bien, los antipáticos de mis compañeros, en vez de agradecer mis esfuerzos, despotrican de la maravillosa herramienta y critican mi posición en la tabla. Incluso afirman que subo y bajo los puntos de la gente a voluntad. No tienen corazón.
-Por si fuera poco con llevar la clasificación, después de cada partido y sin retribución ninguna, uso mi florida prosa para hacer una breve crónica del mismo, que sirva a los que no han ido para hacerse una idea de cómo ha sido. La citada crónica empieza a ser vituperada a los cinco minutos de su envío por Whatsapp, y según avanza la noche post partido, los improperios llegan a niveles que a veces son inaceptables.
-Tras los partidos, mientras nos hidratamos, comentamos las noticias más importantes de la semana así como nuestras lecturas e inquietudes… somos tan cultos que hay veces que a alguno le dan las 4 ó 5 de la mañana en estas sesudas conversaciones. Sorprendentemente, nuestras parientas, no se han quejado de ese trasnochar fuera del fin de semana. Lo cual empieza a hacernos pensar que no nos echan de menos. De hecho el día del penúltimo partido mi parienta puso un Whatsapp a otra parienta: “mira el reportaje que están echando en La2”, la otra contestó. “gracias Gonzalo, ahora lo pongo”. Y la mía: “No soy Gonzalo, soy su parienta, Gonzalo está jugando al Pádel con tu marido”…Por un momento, al conocer esta conversación, pensamos que igual en nuestras casas sobrábamos, luego vimos que nuestras parientas, que son muy cultas (habéis visto que hablan de reportajes de La 2) saben de nuestras inquietudes intelectuales y nos dejan ese día de solaz mental. No es menos importante que conservemos nuestros trabajos pese al aspecto, ten hidratado, con el que llegamos los viernes…
Yo creo que a los que vienen de fuera a jugar con nosotros, o a los que nos ven jugando, en general les damos envidia. Y es que hacer deporte es muy sano.

lunes, 1 de abril de 2019

Como nos iniciamos en lo del deporte...


A mi me dolía la espalda y un montón de cosas. Básicamente, supongo, por la vida sedentaria y por conducir unos 40.000 km al año.
Mis amigos, estaban más o menos igual, todos nos damos a la vida sedentaria con sus oportunas dosis de gula. Lo cual seguramente no es lo más aconsejable para la salud del cuerpo, aunque nos viene muy bien para calentar el alma.
Total, que en un evento gastronómico que no recuerdo (porque tenemos muchos) salió el tema de porque no nos poníamos a hacer deporte. Nada en plan competición ni similar, sólo para “cuidarnos” un poco.
Cuando dijimos cuidarnos un poco, delante de nuestras respectivas parientas, intercambiamos entre nosotros miradas que entendimos a la perfección. Miradas que decían que por cada gota de líquido que perdiéramos, habría de entrar otra de cerveza en su lugar y por cada gramo quemado, uno o más se repondrían. Y todos lo entendimos así.
Quedaba por decidir a qué estúpido entretenimiento íbamos a aplicar nuestra poco sana intención de cuidarnos. Salió a colación que ECDC y JB (que es abstemio pese a sus siglas) iban a clases de Pádel. Los otros dos intrigantes, que no habíamos jugado al Pádel en nuestra vida, teníamos formación tenística de nuestra juventud. Y afirmamos con rotundidad que seríamos capaces de ganar a cualquiera al Pádel, al tenis, al frontón o incluso a correr por la nieve con raquetas porque los dos éramos dignos herederos de McEnroe, Borj e Ivan Lendl pese a lo que nuestro físico pudiera parecer.
Lanzado el guante, EDCD y JB aceptaron medirse con nosotros en la pista de juego. Ante esta situación, M (el cuarto en discordia, mi compañero ex tenista) y yo acudimos raudos al Decathlon a comprarnos una pala de Pádel cada uno. La segunda más barata concretamente.
Faltaba por encontrar un sitio para el encuentro. Buscar cualquier cosa con ECDC involucrado lleva unos años siendo una mierda. ECDC en su calidad de asesor de empresas asesora a gente de todo tipo y condición. Lo cual puede llevar a sitios muy buenos para tomar cerveza, a sitios raros como tiendas eróticas con el nombre de su mujer o incluso a pistas de Pádel.
ECDC había asesorado a un tío que había montado un negocio de pistas de Pádel. Así que quedo en reservar pista…pero no nos contó donde estaba el lugar.
La Vetusta donde vivimos esta cruzada por un río de este a oeste, tremendamente caudaloso. En Vetusta se unen dos afluentes, uno por el norte y otro por el sur. El que ataca al principal por el sur, discurre sus últimos metros soterrado y luego sale para unirse al rio grande.
En el punto donde se unen el rio y su afluente del sur, se concentra una humedad considerable y abunda la vegetación salvaje. El afluente además viene de un túnel húmedo y freso, oculto de la luz solar, muy adecuado para la cría de toda clase de insectos.
Pues bien, en ese punto estratégico, donde se crían insectos, especialmente de los molestos, un joven emprendedor, asesorado por ECDC ha montado unas pistas de Pádel. Al aire libre.
Nuestro encuentro iba a tener lugar una tarde de Septiembre, justo a la hora en que el calor afloja y los jóvenes culícidos salen en busca de alimento. No sólo los mosquitos locales, también esa especie invasora conocida como mosquito tigre, de picadura especialmente dolorosa y sangrante.
El caso es que ECDC aviso unos días antes: “igual sería bueno que llevarais repelente de insectos…”
Yo no tuve problema, tengo en casa repelente del que llevé a Angola para evitar la malaria. Un repelente de última generación y con un grado de protección extrema. Me lo puse y acudí a la cita.
Antes de empezar, ECDC saco un bote como de leche condensada pero de litro y medio y se extendió una cantidad muy generosa por el cuerpo. Cuando le preguntamos, nos dijo que era el último descubrimiento de la nuera de la Consuelo. Un frasco de no se qué producto que era un repelente buenísimo…
Empezamos a jugar. Justo a la hora en que caía el sol y los jóvenes mosquitos criados en el subsuelo de la ciudad, a la sombra de depredadores y del calor, salían a alimentarse llenos de hambre y fuerza. Y se encontraban con nuestras carnes, no excesivamente duras y no demasiado correosas…
A los pocos minutos de estar allí, teníamos el cuerpo deformado. No por la gula que lo deforma de la belleza dogmática. Por las picaduras.
Juro que jamás me pico un mosquito en Angola, y también juro que, a los mosquitos locales, los autóctonos y los tigre, mi repelente les dio risa.
No recuerdo mucho del partido, sobre todo el zumbido constante y como empezaron a doler las piernas. Al poco de empezar corrimos a bañarnos en el líquido blanquecino que La Parienta de ECDC juraba que era repelente. Juraba en falso la condenada.
De resultas de aquel encuentro, yo conté unas 50 picaduras en mi cuerpo, varias de ellas de mosquito tigre. M andaba más o menos igual, y afirmaba que tenía las piernas adormecidas varios días después del partido…
Nada parecía indicar que volviéramos al deporte.

lunes, 25 de marzo de 2019

Young Duquesa, the return

Desde mi salida de la empresa donde coincidí con Young Duquesa, de una u otra forma seguíamos en contacto. Primero por la red de contactos de curro y por mensajes de Whatasap para felicitarnos los cumples, y luego por conocidos comunes en el negocio. Por ellos se que ella guardaba un buen recuerdo de mí y de lo que pude enseñarle, y a ellos siempre les dije que era trabajadora y muy inteligente.
Ella fue ascendiendo en la empresa de su nuevo amor. Ahora es la Directora General.
Mi trabajo actual incluye las maravillas de trabajar en una multinacional con la segmentación de clientes de Harvard Bussines no se qué, las luchas y rencillas entre departamentos, los informes y mails inacabables y el trato directo con los ganaderos. Una mezcla perfecta.
Los que estamos en este sector (como Young Duquesa y yo) tenemos una cita cada dos años obligada en España. La feria de Zaragoza. Un año es agrícola y otro ganadera. Este año ha tocado ganadera.
Así que allí estaba yo. Con mi camisa corporativa (este año son tendencia las camisas corporativas y no ir de corbata) y debatiendo entre Product Managers, Key accounts y ochenta tipos de jefe más y una cuadrilla de ganaderos autentico producto interior bruto de este país.
Y vi como se acercaba Young Duquesa.
Oficialmente ya había cerrado la feria, quedábamos los muy aficionados o los que teníamos a clientes que no tenían nada que hacer, comiendo jamón y bebiendo cerveza. Vi venir a Young Duquesa (a la que La Parienta compara en belleza con la Irina de CR7) y sonreí mientras ganaderos gañanes y compañeros babeantes le abrían paso cual aguas del Mar Rojo ante Moises.
Se planto delante de mi:
-Gonzalo, quiero que te vengas a mi stand, tengo una botella de vino verde que me han regalado y tenemos mucho que contarnos...
-Dame un abrazo Young Duquesa, gracias por rescatarme de toda esta inmundicia
Young Duquesa me abrazo, apretándose. Provocó varios atragantamientos y alguna salida de ojos de las órbitas.
Un ganadero de Huesca, gordo, bruto y socarrón, viejo conocido mio, soltó:
-¡Chica!!!! ¿pero tu has tenido algo con este destalentao?
Young Duquesa, que ya tiene experiencia de unos años en el sector primario, se volvió y le miró desde la frialdad de sus ojos azul grisaceos. Se colgó de mi brazo y le dijo:
-Me echo el polvo de mi vida
Y nos fuimos a tomar vino verde a su stand. Dejando detrás un silencio espeso, lleno por igual de envidia y dudas...


lunes, 18 de marzo de 2019

Vuelta al blog


Había, y supongo que sigue habiendo, gente que tenía en casa una habitación para las visitas. Un salón, generalmente grande y muy recargado de muebles, que no se usaba para los días de diario. Sólo cuando se recibía visitas de nivel. Yo nunca fui una visita de nivel en las casas que recuerdo con esa habitación. Una de un tío mío y otra de unos amigos de mis padres. Nunca entré en ninguna de las dos en esas habitaciones especiales. Yo era de confianza.

Esas habitaciones estaban en penumbra y con los muebles recubiertos de plástico o de sábanas o de sábanas y plástico. Recuerdo verlas desde la puerta respirando flojito y tremendamente admirado de cómo de malgastaban unos muebles y un espacio que en mi casa, de cinco hermanos, era impensable. Usábamos hasta el último centímetro disponible.

Así me siento al volver al blog, como en aquella puerta, Procurando respirar flojo y no mover nada. Sin animo de destapar los muebles, pero con cierta curiosidad.

No sé bien por que deje el blog. Supongo que porque ya no me divertía y había pasado a ser una obligación. Sin duda también influía la tremenda pereza en buscar temas, en dar salida y expresar un montón de historias que me interesaba más vivir que contar. Nada especial, lo mismo de siempre pero con una pereza infinita por buscarle la vuelta para contarlo aquí.

No se porque vuelvo al blog, ni siquiera tengo claro que vaya a volver o que esto sea sólo un post en mitad de la nada. Pero me hace gracia en los blogs, que sigo leyendo, vuelve a haber poca gente, como al principio. Vuelve a ser un lugar de unos pocos.

Tampoco me voy a poner farruco, mi blog siempre fue de unos pocos, más bien unas pocas.

Y así, venciendo la pereza y rescatando tiempo que no tengo, vuelvo a escribir en mi blog. No se cuánto durara esta vez.