miércoles, 19 de junio de 2019

El abuelo cebolleta y el estrecho de Ormuz - y 2ª parte


Total que el avión aterriza en la isla de Kish, golfo pérsico, entrada del estrecho de Ormúz o salida para los que van al canal de Suez. Myriam me había dicho que me irían a buscar del hotel con nombre de la madre de Jesús. Salimos del aeropuerto (un aeropuerto pequeño, muy pequeño, sin bar ni nada similar) y el resto de pasaje se lanzó sobre los taxis y salieron a toda pastilla. Allí me quede yo, a las 11 de la noche en la calle, sin nadie que mirase por mi.
Al poco llego un coche, cogí la maleta azul dispuesto a que me llevara. Se bajo un tío, cerró las puertas del aeropuerto, puso una cadena con candado, me miró con curiosidad y se fue.
Allí me quede. Sólo con la maleta azul y pinta de gilipollas.
Se acercaron un par de taxis o tres, me preguntaban en farsi y yo balbuceaba en su idioma algo así como “Maria, madre de Jesús” , debió de correrse la voz de que había un gilipollas fundamentalista católico en el aeropuerto, dejaron de venir taxis.
Se me ocurrió llamar a Myriam, la secretaria que me había sacado el billete y de la que tenía el móvil porque en todo el medio oriente les encanta estar conectados en redes sociales con occidentales. Myriam resolvió todo y en 10 minutos, el coche del hotel Maria pasó a buscarme. Me fui a dormir.
A la mañana siguiente, como no tenía nada que hacer hasta media tarde me fui a dar una vuelta con un mapa de la isla que me dieron en el hotel. La isla tenía consideración de puerto franco. Allí no imperaba el bloqueo de EEUU ni las normas del resto de Irán. Así que había todas las tiendas de marcas prohibidas. Por si fuera poco, los ricos iraníes se compran casas en Kish para poder tener coches guays, y por la calle hay Mustang, Hummer, Porsche, Ferrari… es una imagen surrealista, coches de lujo en una isla que lleva una hora andando recorrerla de un extremo a otro…
Me fui a la playa de hombres (están segregadas por sexos) porque hacía buen día. Al llegar me empezó a dar pereza, era una de esas playas enormes, donde después de andar un buen rato te sigue cubriendo por la rodilla. Valoraba si bañarme o no cuando salió del agua un iraní. A los iraníes les encanta hablar con los extranjeros, tienen un sentimiento de incomprensión muy acentuado. Así que enseguida se puso a charlar conmigo, quien era, de donde venía…al rato me pregunto si iba a bañarme. Le dije que lo estaba pensando y me suelta “báñate tranquilo, hoy no he visto ningún tiburón…” . Se me quitaron las pocas ganas que me quedaban. Le pregunte por su moto, una BMW muy chula que tenía allí aparcada. Estuvimos hablando de motos un rato y me dijo “oye voy a hacer ejercicio un par de horas aquí en la playa, ¿porque no te llevas mi moto y te das una vuelta a la isla?”.
La tentación era grande, pero me preocupaba el tema legal y se lo dije, no tenía claro de que pasaba si me pillaban conduciendo una moto en Irán, por tema de seguros y tal, si pasaba algo… “no te preocupes, el jefe de policía de Kish es mi amigo, ahora le llamo”. Llamó a su amigo y a los diez minutos estaba montado en una BMW FS 850 en la que me hice toda la vuelta a la isla de Kish.
Llegué así a las 5 de la tarde y me reuní con los iraníes, tomamos té (de los mejores del mundo) y a eso de las once, cuando sólo faltaba decidir el importe del pago inicial por adelantado cortaron la reunión. “Vamos a cenar”. Me cagué en todo porque estaba justo al borde del éxito absoluto, pero estaba negociando con unos persas, así que a cenar.
Cenamos en un garito con música en directo, algo totalmente prohibido en el Irán continental, pero bailar seguía estando prohibido, aunque la gente movia las manos mientras estaba sentada con bastante ritmo, era como bailar en silla de ruedas…otra locura de la isla de Kish,
Cuando acabamos la cena me citaron al día siguiente a las 6 de la tarde, Yo estaba un poco harto para discutir, así que dije que vale que a las seis de la tarde.
Al día siguiente pasee un poco por la isla, por el centro, charle con un par de británicos muy mayores y muy británicos que andaban por allí no se muy bien por qué, no quisieron explicarme demasiado de su negocio.
Y como quien no quiere la cosa me acerqué al hotel donde sabia que estaban mis clientes. Pensaba que igual estaba alguien de la competencia haciéndome la envolvente, o que se habían juntado a discutir el proyecto sin mi…en resumen, pensé que sería bueno no esperar a las 6 de la tarde.
En recepción me dijeron que no estaban allí, que habían salido y no volverían hasta la noche.
Yo alucinaba. ¿Salido a dónde? ¿pero fuera de la isla? ¿han ido a un restaurante o a otro hotel?....en el hotel sonreían mucho pero no me daban explicaciones. Salí a la calle a fumarme un cigarrillo y pensar qué coño hacia allí y donde tenía que ir y cómo se me estaba descontrolando el tema. Detrás de mi se salió el de seguridad del hotel, que se puso a mi lado como por azar. Al poco preguntó:
-¿Usted es el español que ayer se recorrió la isla en moto?
-¿Cómo lo sabe?
-Estamos conectados con la policía, esto es una isla pequeña… le voy a explicar algo…
Y entonces me explicó como funcionaba la isla de Kish. Tu eres empresario iraní, y te mueves en mercados internacionales, pero tu divisa no vale una mierda. Así que te tienes que abrir una cuenta en Dubai. Pero Internet en Irán está censurado, y seguramente no puedes usar banca electrónica. Así que te vas a la isla de Kish. 10 vuelos diarios Teheran-isla de Kish. Una vez en la isla de Kish, tu no puedes salir del país para ir a llevarte el dinero a Dubai, sería traición y un delito muy feo. Pero puedes coger una barca en el puerto y salir a pasear. Si en el paseo se pone el mar bravo o amenaza tormenta, el capitán pone rumbo a la marina de Dubai. Y se acoge allí como puerto de abrigo. Y entonces dice, “hay amenaza de tormenta, vamos a estar en Dubai seis horas” y todos los ricos iraníes aprovechan para subirse en los coches que sus bancos han enviado a la marina de Dubai, la policía de emiratos vigila que no se baje nadie que no sea recogido por un banquero. Si te recoje un banquero no hay problema.
¿Me quiere decir que los empresaros con los que quiero hablar se han ido al banco a Dubai?
No, me contesta muy serio, te digo que se han ido a dar una vuelta en una lancha rápida, y como amenaza tormenta (había 38º, un sol de justicia, no se veía una nube en ninguna parte y el mar parecía un lago) se habrán refugiado en Dubai hasta que escampe. Los bancos cierran a las cinco, a esas horas suele despejarse el tiempo.
Si tu estás aquí, continuó, el negocio va muy bien, aquí sólo vienen extranjeros cuando hay que cerrar un trato. Ahora están en el banco y o están pagando o pidiendo la financiación, si te traen a la isla de Kish, el negocio va bien.
Aluciné.
Esa noche les dije que les invitaba yo a cenar, dijeron que estaba bien el acuerdo y que iban a pagar desde una empresa de Dubai, fuimos a cenar sobre una alfombra persa, al aire libre. Cenamos y fumamos sisha.
A la mañana siguiente, tenía un mensaje de la oficina, habían recibido el primer pago de los iraníes.
Me volví esa tarde, de uno de los viajes más surrealistas de mi vida.

lunes, 17 de junio de 2019

El abuelo cebolleta y el estrecho de Ormuz - 1ª parte


Soy un abuelo cebolleta. Tengo muchas historias para aburrir a la peña, puedo saltar en cualquier momento con “Ah, Tiritistán, cuando yo estuve en Tiritistán…”. Es guay.
Así que como está de moda el estrecho de Ormuz, os voy a contar cuando yo estuve en el estrecho de Ormuz. En la entrada del estrecho, donde pocos occidentales han estado…(esto queda bien, pero no es verdad)
El caso es que hace unos años, cuando yo hacía de Willy Fog por el mundo, estaba en Teheran, negociando con los iraníes. Iba bastante allí (2-3 veces al año) y estábamos empezando un negocio bastante majo. En un momento dado, el jueves (allí el día de finde es el viernes), me dicen “Seguimos el domingo, pero esto hay que seguirlo en la isla de Kish”.
Yo no tenía ni puta idea de que era la isla de Kish, de hecho pensé que era algún restaurante pero dije que de acuerdo. Sobre todo, porque los persas no razonan en tres dimensiones, razonan en 6 ó 7, nunca sabes a donde te va a llevar una conversación con un persa. Si algún día negociais con un persa, estad muy atentos todo el rato porque sus caminos son inescrutables. Y no pongáis esa cara, yo tampoco pensé nunca que iba a tener que negociar con un persa y luego lo hice muchísimo…
Total que salí del despacho del superjefe de la empresa iraní habiendo citado con él (y su equipo, siempre iban 3 contra 1) en la isla de Kish para el domingo…a las 5:30 de la tarde.
En todos los sitios donde voy, intento llevarme bien con todo el mundo, desde el jefe hasta el último mono. Es muy bueno. Así que fui a la chica de recepción que era guapísima y muy eficiente, Myriam se llamaba. “Hola Myriam, he quedado con tu jefe el domingo en la isla de Kish, ¿dónde está la isla de Kish?”
-En el estrecho de Ormuz, en el golfo..
-O sea ¿es una isla?¿de verdad hemos quedado en una isla?
Se descojono un poco de mi y me dijo que si, que era una isla y había que ir en avión…
“Mira Myriam, tengo un problema, aquí no funciona mi tarjeta de crédito occidental, voy con pasta en efectivo, ¿Cómo me saco un billete para la isla de Kish? ¿Y hotel? Yo no llevo pasta suficiente para esto…”
Me dijo que no me preocupara, que me sacaba un billete para ir el sábado a la isla de Kish y me reservaba un hotel, diferente al de sus jefes, para dos o tres días. Y que luego le pasaba la factura a mi empresa.
Me fui al hotel, a esperar tranquilamente al mensajero que me traería los billetes y la reserva y aproveché para enterarme de que era la isla de Kish. Resulta que el Sha de Persia había pretendido hacer un Mónaco del Pérsico hace un montón de años (lo mismo que han hecho con Dubai ahora) pero salió regular. Cuando triunfó Jomeini y la revolución, lo mantuvieron como puerto franco. Primera noticia que tenía.
Al poco llego el mensajero con los billetes y la reserva de hotel, y una nota de Myriam, “el hotel se llama Maria, como la madre del profeta Jesús, vuestro Dios”. Myriam sabía que me gustaba hablar de religión y se choteaba un poco…
El sábado, después del descanso del viernes, cogí un taxi al aeropuerto. El taxista me preguntó si volvía a mi país y le dije que no, que iba a la isla de Kish. Me pidió los billetes extrañado y dijo que entonces no iba al aeropuerto internacional sino al local. Yo ni idea. Iba charlando con el taxista (cualquier taxista de Irán habla un inglés de puta madre y tiene un nivel cultural altísimo) sobre Irán y su circunstancia, cuando el radiador del taxi reventó. Nos quedamos parados en medio de una de esas avenidas atascadas siempre de Teherán.
La escena era casi cómica, un taxi echando humo, con un taxista jurando en farsi y un europeo con cara de pringado y una maleta azul. Vino un policía en moto a intentar ordenar el tráfico. Le preguntó al taxista y se quedo fascinado con lo del occidental que iba a la isla de Kish. A todo esto yo empezaba a estar apurado por la salida de mi avión, así que le pregunté al taxista que como podía llegar al aeropuerto. El taxista, muy amable, después de cobrarme el viaje, paró a un coche cualquiera, le endilgó mi maleta y a mi y le soltó 40.000 rupias diciéndole a donde tenía que llevarme.
Así desembarque en un aeropuerto de vuelos nacionales que no conocía. Saque mi billete todo contento, vuelo tal a la isla de Kish y me puse a buscar el mostrador de facturación.
Todos los carteles estaban en Farsi
El farsi es el idioma oficial en Irán y común a todos los persas, tiene una escritura que no se parece a nada más que al propio farsi. Y allí estaba todo en farsi, los paneles, las pantallas…lo normal en un aeropuerto de vuelos internos de Irán.
Total que allí me quede con mi maleta azul y mi cara de gilipollas mirando signos raros y sin saber que hacer. Los únicos mostradores vacios eran los de los gusrdianes de la revolución.
Los guardianes de la revolución en tiempos de Jomeini eran jóvenes universitarios muy idealistas (son los que controlan el aeropuerto en Argo si la habéis visto), con la radicalización del régimen y el desapego de la población (actualmente solo un 15% de los iraníes son musulmanes practicantes, el resto pasa de las mezquitas y quiere que la sociedad sea sólo civil, no religiosa, pero eso es una historia muy larga…) ha dejado los puestos de guardianes de la revolución en manos de incultos fanáticos preocupados en exceso por la moral. Cuando me dirigí a ellos en inglés me echaron con toda clase de juramentos, avergonzados por no saber inglés.
Así que allí estaba yo con mi maleta azul, etcétera.
En ese momento, dio la casualidad que apareció uno de la competencia, libanés, que estaba también de vuelo interno. Hablaba inglés, árabe y entendía suficiente farsi para indicarme donde facturar y donde tenía que embarcar. Le invite a cenar en agradecimiento y me subí al avión, donde todos los carteles estaban en español porque IranAir compraba los aviones que Iberia se quitaba por viejos.

lunes, 10 de junio de 2019

Naúfrago en el desierto


Visito granjas de clientes y granjas casi nuestras. Cuando yo empecé en la producción animal, hace 25 años, visitar granjas era dar un paseo por las mismas charlando con el granjero. Ahora raramente pasas de la oficina. Visitas páginas y páginas de programas de gestión, buscas índices, datos, resultados… apenas ves animales alguna vez en la semana.
Charlamos en la oficina mientras tomamos café. Cuando yo empecé, hace 25 años, las oficinas de las granjas eran un cuartucho para cambiarte. Ahora hay auténticos despachos, vestuarios, cocina…hemos mejorado. Hay banda ancha y calefacción. Me quito el chambergo que llevo para el relente matutino y toma café mientras comentamos los números.
Suena una alarma en su móvil. Tiene que ir a regar. Me acompaña a la salida y cotilleamos de conocidos comunes del sector, nos despedimos y se va en su todoterreno con cierta prisa. El turno de regar es sagrado en la parte del desierto…
Me acerco a mi coche. Mi coche de empresa ultraelectrónico tiene todas las tonterías de última generación. Entre otras la llave inexistente, es una tarjeta que cuando te acercas al coche hace que este se abra y cuando te alejas lo cierra. Y arrancas sólo con un botón. Por eso es importante llevar la tarjeta siempre encima. Como yo. Que la llevo en el chambergo.
Chambergo que se ha quedado dentro de la oficina.
Hecho mano al bolsillo para llamar corriendo al ganadero y molestar lo menos posible. Mi móvil suele viajar en el coche en el faldón de la puerta del conductor.
Y ahí sigue, no lo he sacado porque no me gusta que me interrumpan en las visitas…Esta dentro de el coche. Que esta cerrado. En mitad de la nada.
Miro alrededor. Ni un alma. Empiezo a pensar como se puede meter la pata tanto sin hacer nada….hecho cuentas de que si en coche hay 20 minutos de caminos de tierra al pueblo más cercano, andando puede haber ¿tres horas? ¿sabría el camino?
Mierda, mierda, mierda…
Intento abrir las puertas del coche o las ventanillas, a ver si por un casual hay forma de entrar…Nada.
Afortunadamente no hace mucho calor.
No puedo llamar a nadie, no puedo entrar en el coche.
Valoro romper una ventanilla del coche. No se si es motivo suficiente, aparte del coñazo que será luego que me arreglen el cristal.
Otra opción es saltar la valla de la granja y saltar un fusible del cuadro eléctrico, la alarma avisaría al ganadero que vendría y me rescataría. El problema es que saltar la valla excede en un trozo mis facultades atléticas, con lo cual no descarto que me desnuque.
Pienso romper la ventana de la oficina, entrar y coger mi chambergo. Pero es hacerle una putada al granjero….¿cuánto puede tardar un cristalero en ir al fin del mundo a reponer una ventana?
Hora y media pensando opciones. De repente veo un tractor en un campo lejano, empiezo a dar voces y gesticular acercándome. A los cinco minutos, el tractorista para y se baja, evaluando mi estado mental mientras me acerco…
Le explico el problema, no tiene el móvil del granjero, pero conoce a un primo suyo…
A las dos horas y media de despedirnos, vuelve el granjero, descojonado de risa…
Yo creo que el día ya ha dado mucho de sí, me vuelvo a casa.

lunes, 3 de junio de 2019

Querida ex

En realidad no se tu nombre. Vamos que no eres un ex concreta. Eres una ex genérica. No sólo mis ex (que son pocas y concretas...) sino yo creo que todas las ex, por mi y por todos mis compañeros, como en el juego.
Así que si, esta carta va para todas vosotras, nuestras ex de la adolescencia. Aún no tenemos ex post vínculo (por ahora), me imagino que esas ex se recuerdan con más amargura y menos ternura.
Pero vosotras, nuestras ex de adolescencia, sois un recuerdo generalmente dulce.
Prefiero escribiros una carta que intentar veros. Porque las ex las carga el diablo. De hecho yo estoy casado con una ex novia mía...así que mejor nada de reencuentros.
Pero si me gustaría contaros alguna cosa, desde la perspectiva de los años.
Creo que es una putada biológica la madurez sexual que sigue apareciendo en nuestra especie a una edad muy temprana. Herencia directa de nuestros antepasados...que no tiene sentido en la civilización actual. No pasaría nada si el ser humano de finales del siglo XX y del XXI alcanzara su madurez sexual a los 20 años por ejemplo. Incluso sería bueno.
Pero no es así.
Y, sobre todo, nos afecta de muy distinta forma. La madurez mental, el conocimiento, en las mujeres se adelanta unos años al de los hombres. No se si es influencia hormonal, son procesos biológicos de complejidad diferente, o qué. Pero eramos diferentes.
Y os toco sufrirnos.
Estoy seguro de que no eramos malos. Simplemente inmaduros. Pero estoy seguro, que esa inmadurez os pudo hacer daño. Seguro que en algún momento os culpasteis de nuestro comportamiento extraño, seguro que en algún momento os hicisteis responsables de cualquier barrabasada nuestra.
Pero no teníais ninguna culpa.
La gran mayoría de las veces nos faltaba madurez, y en otras nos sobraba estupidez.
Igual esta es una carta llena de obviedades, y seguro que todas lo sabíais ya. Pero en este momento, cuando mi hijo empieza la vida universitaria y mi hija el bachillerato...soy realmente consciente de esa diferencia de edad y de madurez entre los y las adolescentes.
Seguro que ya lo sabíais, en cualquier caso perdonadnos.
Y mejor que no nos encontremos...



jueves, 23 de mayo de 2019

Llamadas previas al aniversario

"A los aniversarios de la promoción de la facultad sólo se va a echar curriculums o a pillar"
ECDC Dixit


Llamada de teléfono
-¿Qué pasa Paco?
-Hola Gonzalo, ¿has visto lo de la cena del 25 aniversario de la promoción de la facultad?
-Si
-¿Vas a ir?
-Pues no se
-Tío si vas yo voy. Hay gente que hace 25 años que no la vemos…
-No me jodas Paco. Hay móviles, Facebook, LinkedIn… si hay alguien que no veo hace 25 años, seguramente es porque no quiero
-Ya
-Y tú más, Paco, vas a ir y mogollón de gente te va a pedir curro, o ayuda, o pasta, o algo…la gente sabe que te ha ido muy bien, y querrá aprovecharse
-Venga ya
-Seguro, ya veras la de curriculums que te dan
-Gonzalo, tu nunca me has dado un curriculum
-Ya, ¿me hubieras contratado?
-No
-Pues arreglado
-Oye, Gonzalo, ¿irá Susanita?
-Ni idea, ¿Qué más te da?
-¿Sabes que se divorció hace unos años?
-Si Paco
-Susanita y yo tenemos algo pendiente
-Ni de coña Paco. Susanita y tu no tuvisteis nada, y ahora tampoco, mayormente porque tu no estas divorciado, te recuerdo que estas casado. Se trata de celebrar, si es digno de celebrar, que salimos de la facultad hace 25 años. No volvemos a ser como hace 25 años, no te confundas…
-Ya, que aguafiestas tío, hablamos mañana que te tengo que comentar una par de cosas
-Venga

Llamada telefónica

-Hola Susanita
-Hola Gonzalo, te llamo por si has visto lo de los 25 años
-Si Susanita
-Oye vas a ir
-Ni puta idea
-Yo voy tío, he colocado los niños y he reservado hotel, hace un porrón de años que no voy por allí
-Vale
-¿irá mucha gente?
-Supongo
-¿Sabes si va Paco?
-Susanita, no tengo ni idea. Y tu tampoco. Y si va pues muy bien y si no también…
-Sabes que Paco y yo tenemos algo pendiente…
-Paco te dijo que no y ya está. Entonces no era vuestro momento y ahora tampoco. Punto. Paco lo que tiene pendiente es su familia y su curro
-Que si, que era coña… pero será divertido juntarnos todos,
-¿Todos?¿será divertido juntarse con Juanillo?
-Joder, ¿vendrá?
-Ni idea…te dejo que me llaman

Llamada telefónica

-¿Quién es?
-Gonzalo soy Juanillo
-Joder, cuanto tiempo….¿como estás?
-Vamos tirando… Tío has visto que se celebra lo de los 25 años de la facultad…
-Si
-¿Vas a ir?
-No sé, empiezo a estar un poco harto…
-Tío será guay, irá un montón de peña…¿sabes si va Paco?
-¿Por qué?
-Tío…me va regular…me iría de puta madre ver a Paco…igual me echa una mano…
-Juanillo
-¿Qué?
-¿Sabes por que le va bien a Paco?
-¿Por qué?
-Porque las decisiones de los negocios las toma con la cabeza, pensando. Ni te va a echar una mano…ni tienes mala suerte…
-¿Qué no tengo mala suerte?
-No Juanillo, no tienes mala suerte, tienes un problema desde hace más de 25 años…
-Nooooo, ya empezamos
-Juanillo, ¿Cuánto bebes ahora?
-Tío que controlo, de verdad, lo tengo controlado
-Juanillo, si vas, ¿beberás sólo lo que yo te diga?
-Buah, estás en plan sermón tío, ya hablaremos
-Juanillo…estas mal, hace 25 años que estas mal….
-Na, sólo un poco, lo tengo controlado… ¿Quién lo iba a decir eh?....todos pensábamos que acabaría Asier mal y mira…yo ahí controlándome…
-Cuidate…

Llamada telefónica

-¿Gonzalo?
-Que tal Asier, ¿cómo vas?
-Pues aquí, sufriendo… ¿has visto lo de los 25 años?¿vas a ir?
-Ni idea, ¿y tu?
-Creo que si
-Bien, farra, alcohol y fumaremos de aquello ¿eh?
-Gonzalo, estas fatal, hace años que no fumo hierba ni costo
-No jodas, no me lo creo
-Tal cual, corro 10 km todos los días, pocas bromas se puede uno permitir con eso
-Joder, mal para salir contigo…
-Bueno habrá gente…¿Irá Sara?
-No se. ¿Por qué?
-Hombre, tu deberías saberlo
-¿Yo? ¿por qué?
-Tira Gonzalo, no te piques… cuídate, nos vemos
 
Continuará... o no...


lunes, 13 de mayo de 2019

Mi navegador Marta y yo

Yo tenía una experiencia con el navegador del coche no demasiado buena. No me gustaba. Me molaba más ir con la brújula y los mapas. Pero en un cambio de coche o limpieza o lo que sea, tiré gran parte de mis mapas. Por si fuera poco, me enteré que los últimos navegadores permiten llevar un teléfono acoplado y así puedes llevar dos, uno al coche con la música y otro al navegador con las llamadas... total, que acepte que en algún evento me regalaran un navegador.
El navegador está muy bien para ciudades, pero es muy discutible su utilidad en carreteras. Lo primero es que no tiene un botón donde le puedas decir que paras a tomar un café o a mear o a echar gasolina, en cuanto te sales de la ruta, Marta se pone hecha un basilisco.
Porque mi navegador lo llevo con la voz de Marta. Y hablo con Marta. Cuando me dice: "dentro de 900 m en la rotonda tome la tercera salida" le contesto:
-"Pero vamos a ver, Marta de los cojones, cuanto son 900m, yo no se calcular 900 m a ojo"
Y así, los viajes charlando con Marta son de lo más entretenido.
Alguna vez también me las devuelve. Estando en Tordesillas le pedí volver a Vetusta por el camino más corto...Y la hijadeputa me hizo cruzar todo Valladolid, porque efectivamente es más corto cruzar la ciudad que circunvalarla...en metros aunque no más corto en tiempo...
A veces se pone de morros. Cuando decido volver por una carretera más bonita o con menos tráfico, o menos directa pero que me gusta más... empieza a llamarme de todo y la tengo que silenciar, y pasamos el viaje en silencio sin hablarnos.
Lo malo fue lo de los Whatsapp. Además de sincronizar el teléfono para los mapas y llamadas, le deje que me leyera los Whatsapps que es una cosa muy útil. Te va leyendo lo que te mandan y puedes contestar por voz.
Un día conté en casa lo bien que me lo pasaba charlando con Marta y que me leía los Whatsapp. Me miraron raro... a los dos días de contarlo, iba de viaje y de repente Marta dice: "Oye Gonzalo dice tu mujer que estas casado y que tu relación conmigo le mosquea y que además seguro que vas por ahí mirando a otras...". Os juro que por unas décimas de segundo tuve un escalofrío. Era la cabrona de La Parienta que se había entretenido en escribir un mensaje para que sonara absolutamente real...muy graciosa.
Otro día, que íbamos de viaje los cuatro, Marta empezó a decir:
-Mensaje de amigotes foto irrepoducible
-Joder que buena está. Manda más
-Mensaje de amigotes irreproducible
-Vídeo de amigotes irreproducible.
En fin... no era lo más adecuado, porque a La Parienta no le gustan los envíos de mis amigotes. Pero los cabrones de mis hijos también iban en el coche y de repente Marta empieza a escupir como una ametralladora:
-Oye papá eres un poco salidillo que lo que te mandan son tetas seguro
-Papá ¿si ya me teníais a mi, porque luego tuvisteis a la pesada esta?
-Creo que como familia, deberíais replantearos la hora de llegada de vuestros hijos
-Ya basta de acelgas queremos macarrones
Así que tuve que apagar a Marta entre el cachondeo de mi familia.
Ahora sólo nos relacionamos en secreto, sin nadie delante.

lunes, 6 de mayo de 2019

Querer querer o incluso querer querer querer


Hace poco, en una conversación con un amigo me soltó a bote pronto: “¿Tú quieres a tu madre?”. La verdad es que la pregunta nos llevo a una reflexión bastante compleja, a ver si soy capaz de exponerla aquí.
Uno no elige a quien querer. Salvo en el caso de la pareja. Pero en todos los demás casos, uno tiene una serie de relaciones (familiares, biológicas…) con gente a la que se supone que tiene que querer. Por obligación.
Y claro, en el caso de mi amigo, por ejemplo, fue criado por su abuela, mucho más que por su madre. Y quería mucho a su abuela. Más que a su madre que era una desconocida en muchos aspectos. Pero hay más casos en los que puede ocurrir. ¿Qué ocurre por ejemplo si descubres que tu padre es un delincuente? o simplemente una mala persona… O ¿por qué tienes que querer a tus hermanos? ¿y a tus primos? ¿hasta que grado de vínculo familiar hay que tener cariño a la gente?
Porque no nos engañemos, todos tenemos parientes que son unos perfectos hijos de puta. Así que no entiendo que haya que quererlos. Hay una cierta obligación social, pero llega un punto en que, si tienes dos dedos de frente, tu espíritu crítico te puede llevar a no querer, incluso a odiar a una persona por más familiar que sea…
Incluso sospecho que un hijo puede hacer barbaridades suficientes para que su familia más cercana, sus padres, dejen de quererlo. Algo así debe ser un trauma, debe ser doloroso, pero hay circunstancias en que se puede dar, estoy convencido.
Lo duro es en el caso de que no haya grandes barbaridades en las que basarse. En el caso de que la otra persona no sea un psicópata, ni un monstruo. Pero es que el cariño no se puede forzar, puedes coger aversión a un progenitor, a un hermano y estoy convencido de que también a un hijo.
Lo que ocurre es que en esta sociedad no lo puedes decir. No puedes decir que no quieres a tu padre o a tu hijo. Hay que tragar con los convencionalismos. No lo puedes decir, pero sabes en tu interior que es así.
Siempre puedes llegado el caso, hacer la trampa de el querer querer. Para tranquilizar tu conciencia. Siempre puedes decir que desearías querer a alguien, Que te gustaría quererle, pero que no puedes. O incluso, puedes crearte una trampa mental, cuando sabes que no quieres e incluso no tienes claro si quieres querer, que sea querer querer querer. Y así hasta el infinito. Con que haya un primer querer que figure en la lista de forma sincera, ya puedes tranquilizar tu conciencia. Porque tienes que tranquilizar tu conciencia de alguna forma. Estoy convencido que cualquiera que analice todas sus relaciones “convencionales” descubrirá alguna persona presuntamente querida a la que no querrá.
Yo al menos