miércoles, 27 de noviembre de 2019

Mi vida de troll profesional


Estás un día que te toca esperar a alguien. En algún pueblo perdido de nuestra rica geografía. Estás harto de bares cutres y además ya llevas los tres cortados que te has puesto como tope diario. Lees un rato en el coche, pasa el tiempo, te aburres…¿Qué puedes hacer?. Pues te metes en un grupo de Whatsapp a tocar los huevos a la peña. A hacer de troll profesional vamos. Una ocupación divertidísima y que triunfa sobre todo en España, con ese carácter que tenemos…

Para trolear a gusto en el Whatsapp, hay que elegir bien el grupo. Hay que revisar hasta que encuentres un tema que ha soltado alguien, no hay mucha respuesta y parece que se va a quedar ahí muerto. Tu sabes que no, que está botando…Por ejemplo alguien ha puesto un comentario elogioso sobre la Madre Teresa y su labor que se conmemora…ya está. Ya lo tienes. Lleva media hora y nadie ha dicho nada. Parece que la Madre Teresa es un absoluto que a todo el mundo le parece bien. Es el momento del troll.

Buscas en Internet, porque en Internet hay de todo hasta encontrar un artículo crítico con la Madre Teresa y lo lanzas. Ojo, es importante no ser tu el crítico, sólo quedar como un tío informado e intelectual. Y pones algo así como “pues yo no sé, pero hay quien opina de otra forma….”

Y ya está liada.

En este país de cuñadismo y navajeo, se nos calienta la sangre enseguida y la gente empieza a echar pestes de todo. Salen a saco contra el autor del libelo, contra el medio que lo publica, contra el gobierno culpable de todo…y tu puedes ir administrando tranquilamente tus mensajes, dosificándolos, lanzando referencias de enlaces de internet (que todo el mundo asume como válidos sin cuestionarlos), incluso capturas de pantalla de la Wikipedia.

Y la gente se enerva, le crispa que no entiendas, te atacan por todos lados, te acusan de todo.

Y tu estás ahí en el coche, calentito y viendo llover descojonado de la risa. Entonces te das cuenta de que ya ha pasado media hora y ya puedes ir a ver al tío con el que quedaste.

Y te vas sin despedirte.

Cuando vuelves al chat hay 200 mensajes sin leer de los que pasas olímpicamente. Mañana, pasado o el día que te vuelvas a aburrir, lanzas al mismo chat un laudatorio de la Madre Teresa. Ya tienes otra liada.

¿Por qué voy a pagar por ver la tele si tengo a los payasos gratis?

5 comentarios:

  1. Qué vida tan simple y triste.

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  2. Jajaja tus lectores no se pueeen imaginar la brillantez del trolleo de viveiro. El post te ha quedado light tendrias q haber puesto un ejemplo de troleo en el grupo de nuestra beatifica promocion de nuestro beatifico cole.
    Abrazuchos y recuerda q mañana tienes padel. Tema q te queda por postear.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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