lunes, 22 de diciembre de 2014

Un regalo de Navidad

Dos veces en este blog he hecho una entrada para recomendaros algo de Internet. Esta va a ser la tercera:
.The meta Picture

No os podéis imaginar, eso es Internet. ¿Que pasa en Internet? ahí lo tenéis, ¡dónde se inspiran tal y cual página tan buenas? ahí lo tenéis, De ahí salen la mitad de las ideas de algún programa televisivo...
Así que disfrutadlo. Cuidado que engancha.
Pasad unas felices navidades.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Y algún día tendré que volver (y 2ª parte)


De repente, el mafioso me pone una mano la mano sobre el hombro. Después de un breve discurso en el que me jura su amistad eterna, mira a la gitanaza y me dice:

-Dígale que recite

Y yo voy y se lo digo, y todos aplauden y ella empieza a recitar un poema muy sentido. De una que se queda embarazada soltera, y hay mucho drama y mucho no la abandones y el fruto de la mujer y lágrimas y yo juraría que el mafioso de vez en cuando, levanta un poco la garrilla y se echa un cuesco.

Y yo estoy muerto de vergüenza cuando V se levanta, con una tajada más que regular, y cuenta que bonito ha sido conocerme y como nuestra amistad se remonta a los siglos de cuando vinieron los españoles y no sé que más, y lo contento que esta de que esté en su casa, y me dedica la de Roberto Carlos, “mi querido, mi viejo, mi amigo”.

En ese momento, yo daría hasta un dedo de cada mano por estar en cualquier lugar del mundo menos allí. O que por lo menos sacaran ginebra o algo con lo que poder emborracharme para soportar aquello. Y la vieja chupa el puro y se sonroja y dice: “hacía tiempo que no tenía en la boca algo así de duro”

Y el mafioso se levanta y dice “¡voy a recitar!” y suelta:

-“Me miro con embeleso

Me lleno de besos

Y la muy puta

¡me pidió cien pesos!”

Acto seguido se sienta y se queda dormido, entonces la gitana se arranca con otro recitado de uno que van a matar y el guardia no deja que lo linchen y al final viene la madre del criminal y se despide de él.

Entonces llega el hijo de 14 años. Emporrado hasta las trancas. Pero como todos (menos yo, maldita sea) van con una tranca del catorce no se enteran. Y deciden que le hay que echar una bronca porque no estudia. Todos menos el mafioso que esta KO. Y le echamos una bronca. Y yo le digo “yo que tengo un hijo de tu edad…”

A partir de ahí. Todo se vuelve en que tenemos que intercambiar los hijos y que verás lo que aprende el tuyo aquí y el mío allí… Y el chaval me pregunta de dónde soy. Al enterarse de que soy de la misma ciudad que los “Heroes del silencio” arranca del cable el teléfono de su padre y me empieza a poner todo el repertorio de  los héroes a toda caña. Y V canta, y yo me quiero ir a dormir. Y hay más exaltación de la amistad y juramentos de amistad eterna y pullas por en medio “pero a ver si nos bajais un poco el precio para tener más margen”.

Y al final consigo irme a dormir. V me acompaña y me abraza muy sentido. Me cago en todo. Que a mí esto no me va, que yo quiero un trato estrictamente profesional.

Que algún día tendré que volver a Ecuador, y ahora ¿cómo voy a un hotel?

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Y algún día tendré que volver (1ª parte)

Habíamos quedado en que no se intimaba con la gente, que yo al hotel y ellos a casa. De hecho a todos os parecía bien ¿no? incluso a Goodbye Kitty le había parecido bien. Y a Pseudo. Vale, pues yo tan contento. Y entonces llego él.
El no es otro que V. El responsable de las sartenes en Ecuador. Como responsable de lo de las sartenes, le han asignado también alguna cosa del pollo frito que estamos haciendo. Y ahí me mandaron a mi, porque V no tiene ni idea de pollo frito. Y yo he ido a Ecuador a explicarle como se hacen las cosas, que hacer y que no y como ganar más dinero si procuras no malgastarlo.
Cosas muy básicas, pero el se ha puesto muy contento, porque tiene pasta para aburrir y a esa gente siempre le gusta tener más y más, y más....
Total que cuando hemos dado la vuelta durante tres días por el Ecuador profundo, con varias horas de curro pero también de charla y de risas, de vuelta a Quito, cuando iba a llevarme al hotel me dice:
-Y ahora te puedes venir a mi casa o te dejo en el hotel y no vuelves por aquí después de hacerme semejante desprecio.
Y ¿Qué haces?¿eh, eh?, ¿como le dices que no a un tío después de algo así?: Sobre todo si encima ese tío le va a hacer ganar pasta a tu empresa y los jefes se van a poner contentos contigo.
No le dije que no. Me ablande.
Ese fue el principio de una de las noches más surrealistas de mi vida.
Me llevo a su casa en Quito. No en la zona de lujo. En la siguiente. Superlujo a nivel de Puta Maravilla Hindu. Un ático en el norte de Quito, la zona de "la criada" tenía dormitorio, cuarto de planchar, baño y cuarto de lavadora. Total que la zona de la criada eran como 40 metros cuadrados. El ático tenía dos plantas y una terraza cubierta. Todo lleno de habitaciones cada una con su baño, salones y más salones...
En fin. Empiezo por el principio. Entro en su casa y salen a recibirme los hijos corriendo. Los pequeños, de 3 y 7 años. El mayor, de 14, no esta.
Los niños alucinan con lo grande que soy (ejem, estábamos en Ecuador, mido 1,85...) y entonces se dedican a llevarme por la casa como un mono de feria. Me ponen al lado de la nevera:
-¡Mira papá es más alto que el refrigerador!
Me ponen debajo de una lámpara:
-¡Mira papá toca la lámpara con la cabeza!.
En fin... V me rescata y me dice: "vente a ver la tele hasta que venga mi mujer".
Subo detrás de él y aparecemos en su habitación. Se tumba en la cama y enciende una tele de 2m de ancho. Dudo ¿quiere que me tumbe a su lado?, no se... miro alrededor, hay un vestidor enorme y un sofá... me arrojo sobre el sofá.
En esto llega la mujer, con la compra V se abalanza sobre ella y coge una caja de 6 botellas de vino argentino y me dice "sígueme".
Por una pared del dormitorio, se abre una puerta y subes a la parte que desde fuera parece un solárium. Ja. El tío tiene allí un bar, con zona de discoteca, barra, maquina de jugar años 80 y billar.
Descorcha una botella de vino, sirve dos copas, nos ponemos a charlar. Bebemos.
Íbamos por la media botella, V y yo solos, cuando llega otro tipo. Con un bigotillo raro, cadenota de oro y un colmillo de lobo engastado en oro colgando sobre el sueter.
Sin que me lo presenten se sienta a beber con nosotros y a charlar, a contarnos el nacimiento de su nieto cuatro días antes. Nos bebemos como otra botella y media de vino. Yo agobiado porque nadie me ha dicho quien es ese tipo ni como se llama.
Al poco sube la esposa de V, una tia alta (para Ecuador) y rubia y su madre. La suegra de V.
Nadie me dice como se llama la suegra de V, ni siquiera me he enterado de como se llama su mujer. Me agobio. La suegra es como la Pantoja, o mejor como una gitana matriarca de la Cañada Real Galiana. Gorda, morena, con patillas...
Bebemos.
V abre una pared y aparece una barbacoa. De la cocina han subido unas patatas (deliciosas patatas peruanas) y empezamos a comer mientras V nos ahúma preparando brasas. La conversación intrascendente incluye varias veces referencias a mi estancia, deseos de que los negocios vayan bien...yo por mi parte empiezo a indagar y no logro aclarar el parentesco que une al mafioso con V y su familia.
Después de las patatas pasamos a la carne, V empieza sacando salchichas, luego longaniza y luego un solomillo de ternera.
pero desde hace un rato lo que han sacado es una botella de Jack Daniels y beben como posesos. Yo sigo con el vino, que a mi fuera de la ginebra, pocas cosas.
Y siguen bebiendo. No podía acabar bien...
En un momento dado, V, con la mirada un poco turbia dice:
- "Podque los higos... De voy a gantar la ganción que le ganto a mi hijo" 
Enchufa su teléfono a un cable y pone una canción a todo trapo en versión Karaoke. Y empieza a canta una canción super cursi dedicada por un padre a su hijo mientras me mira todos sonríen babeantes. Yo me concentro en mirarle justo el entrecejo, para no tener que soportar la mirada suya y descojonarme.
Pero entonces la matriarca gitana pide que le pongan a la más grande. y mirando la letra en el teléfono del yerno, empieza a entonar el "Cómo una ola".
Sigue corriendo el Jack Daniels, desgranan canciones sin vergüenza. Yo no se que hacer porque con el vino, a mi me han dejado atrás en el grado de ingesta alcohólica. Así que me voy a mi cuarto a por un puro, por lo menos fumo un rato. El mafioso me pide otro para él, "Pada guaddadlo de reguerdo" y la gitana se enciende uno.
La gitana cantando copla y fumando un puro. El yerno, en plan de cachondeo, de vez en cuando grita "mucha ropa, mucha ropa"... La mujer chatea con las amigas... Y yo no se que hacer.


viernes, 31 de octubre de 2014

No me quieras tanto

Aquí en el reino de las sartenes, se va más relajado que en el pollo frito, sin estresarse, con calma. Además siempre hay un contacto local, algún aborigen que se encarga de ti.
Eso me ha llevado a un planteamiento que hasta ahora no me había pasado. No se si es por el ritmo de esta empresa o los latinoamericanos que funcionan de otra manera. Pero uno de los temas que me ocupa ahora los viajes es rechazar invitaciones.
Joder, que una cosa es que trabajemos juntos, pero de ahí a invitarme a tu casa...coño, no es normal. No me gusta ir a comer a casa de la gente, de gente que no conoces o no tratas. Cuando vas a comer a casa de alguien es porque es un amigo, alguien a quien puedes decir con confianza lo que quieres y lo que no.
Cuando estás de viaje, esto se acentúa, yo no quiero ir a comer a casa de nadie. Quiero comer en un restaurante, donde puedo pedir agua o una cerveza o lo que me de la gana. Y si tengo que ir a tu cas y tu acostumbras a beber te helado, por ejemplo, con la comida... pues me aguantaré, porque soy educado, pero ¿qué falta hace? ¿por qué no simplemente hacemos lo normal, ir a comer de negocios y luego tu a tu casa y yo al hotel?.
No sólo es comer. Desde la segunda vez que fui a Medellín, mi contacto allí, cada vez que voy, no deja de decirme ¿por qué vas a un hotel? Vente a mi casa...
Pues mira no. Cuando viajas también necesitas un espacio de intimidad, de tranquilidad, y eso te lo da un hotel.
Por mi parte, está claro. Lo que me alucina es la facilidad con que te invitan ellos. A ver, ¿en serio prefieres invitar a comer o a tu casa a un tío que acabas de conocer?. Porque si, yo soy muy limpio y educadito, pero te la juegas a que me invites a tu casa y me plante en pijama en el salón a ver la tele rascándome los huevos en mitad de la familia. O a que me huelan los pies a nivel guerra biológica, o a que deje el baño hecho una mierda. Y todo eso a un amigo o a alguien de confianza se lo puedes aguantar si quieres o si no le puedes mandar que se comporte, o que se lave los pies o que recoja el baño. Para eso es un amigo. Per ¿meter a un desconocido en casa?.
Alucino.
Y desconocido me refiero a nivel que en un par de semanas voy a Ecuador y Perú, y el tío de Ecuador, cuando le dije que me reservara hotel, medio cabreado porque no iba a su casa...Pero macho, que el hotel me lo paga la empresa, y así descansas tu también de mi y sobre todo...¿tu como puedes saber si te apetece invitarme a tu casa por cruzar mails y llamadas?
No lo entiendo.

martes, 14 de octubre de 2014

Humedad, presión, vapor...

Mi contacto en Medellín tiene un coche superlativo. Algo así como el Halcón Milenario, con todo tipo de luces y mandos, blindado y tapizado en cuero. Un coche en el que podrías quedarte a vivir. Cuando pones marcha atrás, el una pantalla se ve el coche visto desde arriba con todo su perímetro y las líneas de tendencia en la maniobra... No es un coche. Es EL COCHE.
Total que mi contacto en Medellín (¿a qué mola tener un "contacto" en Medellín?), me llama para decirme que antes de ir a trabajar (conmigo) tiene que pasar por la fiscalía por un tema de unas tierras. Que luego le viene mal volver a recogerme, que cómo lo hacemos. Le tranquilizo, le digo que pase a por mi, mientras él está en la fiscalía yo me quedo en la bestia, perdón EL COCHE, y luego seguimos ruta.
Así que mi hombre en Medellín, (si, ya, encima de tener un cochazo queríais que fuera una tía buena, claro...) se va a la fiscalía y me deja en El COCHE. Abro un poco una ventanilla de adelante, un poco una de atrás del lado opuesto, para crear una corriente agradable en Medellín, la ciudad de la eterna primavera, dónde nunca hace un calor excesivo, y me siento atrás a trabajar, saco el portátil y me pongo a ver Hijos de la Anarquía, digo a trabajar como un loco.
A veces, juego con mi alianza. Es el único anillo que llevo y a veces jugueteo con el me lo saco, lo cambio de dedo...La Parienta me ha avisado mil veces. "Cómo un día la pierdas... cobras".
Empiezo a jugar con la alianza, del anular al corazón, luego al índice y... se cae. La veo botar en el suelo alfombrado y meterse bajo el asiento delantero.
Respiro hondo y me agacho a mirar bajo el asiento. La alfombrilla, los railes del asiento, una tapa y dos conductos de calefacción / aire acondicionado. No está la alianza.
Respiro hondo y me levanto.
Hay tres situaciones en la vida que me hace sudar. Mucho. A saber, beber cerveza en exceso, comer picante y ponerme nervioso. Empiezo a chorrear.
Me intento tranquilizar mientras apago y recojo el ordenador y me repito que la alianza está ahí, que no ha podido ir muy lejos. Y que además La Parienta será buena y comprensiva si vuelvo de Colombia sin la alianza... si... sudo más.
En ese momento rompe a llover, como sólo llueve en Medellín, con tormentas de media hora en la que cae el agua de tres o cuatro días de invierno gallego.
Me lanzo de cabeza hacia el puesto del conductor para cerrar las ventanillas a toda pastilla, evito que se moje el cuero de los interiores y pongo el aire acondicionado. Aprovechando que estoy allí, muevo las palancas para desplazar (electrónicamente, por supuesto) los asientos hacia delante. Después de eso me arrojo al suelo y me lanzo a buscar mi anillo. Revuelvo las alfombrillas, palpo el suelo palmo a palmo. No está.
Sudo.
En ese momento el coche lanza un pitido y me avisa que para preservar la batería, procede a apagarse y desconectar el aire acondicionado. Y lo hace. La humedad de mi sudor empieza a empañar los cristales casi al instante. Me lanzo otra vez a las profundidades del coche. Infructuosamente.
Pienso en que tengo que convencer al dueño para ir al taller y desmontar pieza a pieza el circuito del aire... pienso en que pasará de mi. Me imagino a La Parienta mirando mi dedo desnudo acusadora. Llaman al teléfono y corto sin mirar quién es. Decido salir afuera para entrar por la puerta delantera y mirar desde ahí.
Error.
Salgo y me ducho vestido. La lluvia en Medellín es como en las películas, continua, en chorros no en gotas. Vuelvo al coche por dónde he salido, empapado, transpirando. la puerta (y su interior de cuero) han quedado empapados, me afano en secarlos con mi pañuelo.
Sudo, pienso, me vuelvo a agachar, vuelvo a ver los railes, la ventilación, la tapa...un momento. Levanto la tapa y ahí está mi alianza.
Me la pongo, feliz, recompongo mi figura y coloco los asientos en su sitio. Ha dejado de llover.
En ese momento mi contacto en Medellín abre la puerta con cara de susto. Ve todos los cristales empañados, el coche lleno de un vaporcillo como de lluvia con olor a sudor. Y a mí, chorreando (de la lluvia y el sudor), al fondo del coche con cara de susto.
-¡¡¡Pero haberme dicho que no sabias encenderlo!!!!, ¡Que casi te deshidratas sin el aire acondicionado!...¿Por qué no has bajado un poco la ventanilla por lo menos?.
Me mira como si yo fuera un completo gilipollas...
Renuncio a explicarle nada. 

lunes, 29 de septiembre de 2014

Ese concurso que están haciendo en secreto

La cosa empezó con que Shakira tenía que comprar pañales y potitos, así que había que ganar pasta. Pero cuando ya has hecho de casi todo, es difícil sorprender. Y se le ocurrió lo de juntarse con Rihanna. Una es latina, la otra está en el mercado sajón...vamos que era negocio seguro. Pero eso no era bastante, había que epatar aún más. Así que le dieron ciertos toques...no se.. juzgar:
 
 
 
Vamos, que igual soy yo el que está salido, pero en el video hay: manos hacia la entrepierna, bañadores enseñando más carne de la normal, Shakira poniendo cara de guarrilla (Rihanna la lleva de serie), carne, retozos varios, movimientos exagerados de culo...
Si amigos, para vender música todo vale. Y aquí empezó el concurso de:
 
LA MAS GUARRA EN EL VIDEO MUSICAL
 
Shakira y Rihanna optaban al puesto, si, pero estaba Beyonce. Beyonce pensó: "a que para vender hay que hacer esto", y se lanzo:
 
 
Oye que fue a por todas. Lencería fina, tocamientos, una situación confusa con la criada, la mano del hombre, amago de lap dance y ese plano de espalda con tanga doble... Culo, otra vez culo.  Estaba muy bien posicionada, si, pero claro, Killie Minogue también había descubierto el juego, y quería participar:
 
Killye se inspiró en los 90, un look muy 9 semanas y media. Si Rihanna va de amante guarra y Beyonce de esposa sexy, Killye se tira por la calle de en medio. Ni guarra ni santa. Look lencero, un body cuatro tallas pequeño, marcando todo lo marcable, sudor, compañeras de baile turbias.. Y culo. Culo refrotandose contra una valla metálica...
Pero claro si se trata de ir de guarra, alguien tenía que participar, sin duda, además en Champions League:
 
 
Claro, aquí ya es el desparrame. Culo a saco, movimientos estrambóticos, compañeras turbias, comidas sugerentes... Se trata de darlo todo, mientras demos más. Y parecía que nadie iba a ir más allá, pero si:
 
 
Compilación de todo lo anterior: Culo. Mucho culo. Movimientos turbios y oscura relación con la compañera. La inspiración le viene del video musical más guarro del mundo, este:
 
 
De ahí ha sacado varios movimientos y planos.
Y con todo esto yo me pregunto:
-¿A alguien le preocupa realmente que tal son las canciones?
-¿Por qué esa obsesión con el culo?¿habrá una segunda parte con las tetas, como cuando Sabrina y Samantha Fox? ah, que tiempos...
-¿Realmente venden más con eso o va más gente a sus conciertos?
-Y sobre todo, ¿quién se lazará y hará por fin un video musical pornográfico  jugando con un dildo descomunal...por el culo por supuesto?
Que alguien me conteste, porque yo no acabo de entender de que va el concurso este....

jueves, 25 de septiembre de 2014

Queridos hoteles

Voy camino de hacer 4 años viajando. Mucho. Así que llevo bastante tiempo viviendo en hoteles. Ahora vivo en hotel una semana al mes en ULM y el tiempo que viajo. De hecho hace poco hice 17 noches de hotel en un mes. Más noches en hotel que en casa. Así que conozco un poco los hoteles.
Incluso he estado en 3 hoteles en los que era el primer español que se alojaba. Lo cual es de lo más exótico que se puede lograr en el mundo globalizado de hoy. He estado en hoteles que se anunciaban como "el más seguro del país, donde se alojan los de la CIA cuando vienen" (literal) y en hoteles que no admitían tarjeta de crédito. También en hoteles de lujo. Incluso en la cadena estadounidense de más lujo que hay.
Con todo eso, voy a dar una serie de consejos de como mejorar los hoteles, a ver si alguien del sector me lee porque hay cosas que son de cajón, vamos digo yo:
-El puto ruido de la nevera: A ver, que está muy bien poner una nevera de minibar en la habitación. Si. Pero coño, asegúrate que no hace ruido. Ese zumbido apenas imperceptible, cuando llega la noche y el silencio, al que viene con el sueño cambiado, le afecta más que el zumbido de una turbina de avión. Así que poner neveras silenciosas. En su defecto, que tengan un mando en el que se puedan apagar. Y si no, dejar el enchufe a la vista, porque la desenchufaran.
-Las luces parásitas: Si, vale, hay que poner detectores de humo y de gases y sabe dios que más. Pero eso no impide ponerlas con lógica. Si el detector de lo que sea tiene una lucecita de color rojo que se enciende cada 5 segundos...¡no lo pongas encima de la cama que molesta un huevo!. Ponlo en sitios donde no haga efecto faro sobre el durmiente. O mejor pon detectores sin luz... Lo mismo pasa con los aparatos (televisión, reloj despertador...) en stand - by. Si emiten luz como para poder leer...molestan. Para los huéspedes ocasionales: la solución a estos dos problemas pasa por empapar trozos de papel higienico y aplicarlos sobre la luz a tapar. Te duermes y cuando se secan se caen...pero tu ya estas dormido...nadie lo ve...De nada.
-Agua: Está claro que casi nadie va a ir por el mundo adelante bebiendo agua del grifo. Por muy buena que sea, si vas cambiando de agua cuatro o cinco veces al mes te vas a destrozar las tripas. Así que vas a beber agua mineral. Pero amigos hoteleros, ¿es esto motivo para timarnos?¿no lo podríais hacer mejor?. Si por un botellín de 250ml me cobráis 2€, me voy a ir a una tienda/colmado/gasolinera/lo que sea y por ese precio me voy a comprar una botella de 2L. Esto es así. Sabiendo que esto es así. ¿No podéis ponerme en la habitación la botella de 2L a 2€? porque vais a ganar pasta vosotros y no el de la tienda de al lado y a mi me ahorrais un paseo. El robo de los 250ml no, pero si me robas con 2L vale.
-Anuncia todo: Si en el hotel tienes gimnasio, si tienes sauna...todo. Si las teles de las habitaciones tienen entrada de USB, ponlo en la propaganda...¡¡¡¡para que me lleve pelis en un USB!!!!, funciona así la cosa. Si al llegar descubro que hay altavoces para conectar mp3, no me vale de nada si no me lo he llevado, si no dices que hay baño turco, la gente no llevara bañador...
-Desayuno en la habitación: Una norma básica. Si el hotel incluye desayuno, NO cobres por desayunar en la habitación. Que la gente desayune en la habitación es lo más cómodo para el hotel, no ocupan sitio en el salón de desayunos, no hacen fila, no desperdician... Pon el desayuno gratis en la habitación y será mejor para todos.
-Amenities: Me parece fenomenal todo lo que se quiera regalar al huésped. Me perturba un poco encontrar los preservativos en la nevera (si te los pones todos fríos...¿no serán efecto disuasorio?), pero hay algo muy barato y que nadie ofrece en la habitación del hotel. Una camiseta. Vale, incluso cobrándola (seguro que se puede vender a 2€ y sacarle beneficio), una camiseta te resuelve multitud de problemas: si te has olvidado el pijama, si has hecho corto de ropa, si hace más frio o más calor del que pensabas, si hay gimnasio y no lo habían anunciado... Para todo eso sirve una camiseta. De hecho en el Survival Kit de British Airways para cuando te dejan tirado una noche por ahí, va una camiseta.
Con todo esto, conseguiríais que nos sintiéramos un poco más cómodos.
Gracias