Supongo, y espero, que no será
sólo cosa de mi trabajo. Me imagino que pasará en todos. Pero claro, en el mío
me toca a mí, y eso la verdad molesta.
Me refiero a los frikis. No los
de star-wars o los de series cutres de la tele. Pueden ser señores muy
importantes y trajeados, pero son frikis. Son tíos que no tienen ni idea, ni la
más remota idea de algo, pero oyen campanas, se leen dos tonterías en alguna
fuente poco fiable y a partir de ahí se lanzan a la aventura.
En nuestro caso, en el negocio
del pollo frito, cuando llega a nuestra empresa alguno de estos, se decide por
unanimidad mandárselo al nuevo. O sea a mí. (En realidad, ya hay dos más
nuevos, pero uno aún no sabe nada y el otro no tiene humor suficiente…).
Total que ahí que se me presenta
el fiki. El friki ha leído algo así como que el pollo frito en Tontolistán está
a millón, ha ido a ver una instalación de pollo frito que hay en su pueblo y
viene lleno de ideas que supone geniales y secretas…
-Mire, voy a montar un negocio de
pollo frito en…un lugar del hemisferio sur…
-Hombre, si no me da más datos,
vamos mal
-Es que es súper secreto. Si
quiere que se lo diga me tiene que firmar este documento de 53 hojas donde se
compromete a no usar esa información, ni siquiera puede revelarla bajo tortura.
-Ya, o sea que ha leído en
Internet lo del pollo frito en Tontolistán…
-¿Cómo? ¿lo saben?
-Pues mire es usted el quinto que
viene con la copla este mes…y además, que sepa que es mentira, el tío que
publicó eso o se lió con las divisas o le timaron. El pollo frito no está tan
caro allí…
-¿Seguro?
-Pues mire si, estuve allí hace
dos meses - y aquí suelto mi frase de chulería – mire, cuando ustedes van,
nosotros ya hemos vuelto. Además sepa usted que el mercado suele ser lógico.
Cuando el pollo frito va muy caro en algún país, suele ser porque es muy caro
hacerlo. No porque sean gilipollas.
Luego hay otros que son los
“frikis del amigo”. Tíos que te cuentan que tienen un amigo en Tontolistan o en
Idiotilandia que es un contacto buenísimo y muy amigo del presidente, o primo
del ministro o lo que sea y que quieren montar…Bueno. Estos siempre quieren que
les mandes algo a cuenta y luego ya, cuando salga el tema, empezarán a pagarte.
Puede ser que te estén intentando timar o que haya realmente un aborigen detrás
de ellos que les intenta timar. Incluso despachos de abogados te vienen con la
historia del amigo o del contacto. Generalmente tampoco tienen ni idea del tema
que pretenden hacer. A estos da un poco más de pena quitarles la ilusión…
Hay otro tipo que son los
estudiantes que quieren que les hagas el proyecto por el morro, hay que detectarlos pronto porque si no te
pueden hacer trabajar mucho.
Y hay otros que a mi me mosquean.
Gente que se pone en contacto con una pregunta súper genérica y que cuando les
pides más información desaparecen. Preguntas vía página web en las que te dicen
“quería dedicarme al pollo frito” y tú les preguntas, con educación ¿eh? que a
todos se les trata muy bien, “¿dónde?¿cuanto pollo frito?”. Y no te vuelven a
contestar nunca.
Hombre eso no se hace, ¿serán
maquinas?¿serán espías de la competencia?. Siempre me ha intrigado.
Bueno, cuando hay unos pocos
frikis que te rompan la rutina del curro no está mal. Ahora cuando viene un
iluminado por quinta vez en la semana y te pide que le hagas cálculos y
trabajos como para montar una estación espacial…Dan ganas de decírselo “¡Friki
que eres un friki!”
Zas en toda la boca.

