martes, 6 de septiembre de 2011

Una nueva categoria de belleza

Cuando te vas fuera por unos días, tu mujer suele tener a bien organizarte algún tipo de "despedida", referido a la vida intima matrimonial, para que te vayas contento. O para quedarse ella a gusto, vete a saber. El caso es que tu sales de viaje un lunes, por ejemplo, y vas como que pasas de todo en general y de lo femenino en particular. Vamos que ese día no te vuelves ni para mirar a Miss Universo montándoselo en plan bollo con Miss Mundo.
No quieres saber nada de mujeres.
Pero va pasando la semana, y algo se va removiendo en ti. Como que notas algo. Y empiezas a mirar alrededor. Y de repente dices "joe que tía más buena". Y no esta buena. Es que estamos a jueves. Y ya como que lo notas.
Si el viaje se alarga, puede degenerar el tema. Cuando llevas fuera de casa diez o más días, a veces le pones cara de vaca cuando la van a ordeñar... al policía que te cachea en el aeropuerto del fin del mundo. Eso es que ya estas mal.
Así que ahora, ha entrado en mi vida una nueva forma de clasificar la belleza. Estaba con un colega que también anda por ahí de Willy Fog y me dice:
-"Mira que tía"
-"Pero si es un cayo malayo"
-"Ya, porque hoy es lunes. ¿Como estará el jueves?"
La contemple con atención, y dije:
-"El miércoles incluso. Es una guapa de miércoles".

miércoles, 31 de agosto de 2011

Po qué eliminé una entrada del blog

Al principio todo era muy bonito y muy fácil. Como en todas las relaciones. Pero luego las cosas empezaron a fallar. En parte por su dificultad para entenderme y en parte por mi torpeza. Los dos tenemos la culpa, pero si hay que repartir, a blogger le cae más culpa que a mí.
La primera señal fue lo de la publicidad. De repente me llego un aviso de que me quitaban la publicidad del blog porque exhibía un “contenido claramente inapropiado” con la política de publicidad. Coño sabía que no era un genio de la escritura pero tanto como para ser un “contenido claramente inapropiado”…pues tampoco.
Luego empezó el funcionamiento extraño. Ya no hay forma de exportar las entradas que escribo en Word, ahora me tengo que meter en la pestaña de HTML y desde ahí editar la entrada. Además no me deja publicar directamente. Tengo que guardar la entrada, ir a la lista de entradas, seleccionar una y publicarla… El corrector ortográfico funciona de pena y en el post anterior a este, me ha dejado una frase subrayada en fosforito no se por qué.
Eso por parte de blogger. Por parte mía, cada vez que he ido a escribir una entrada, me he asegurado de que la realidad quedara suficientemente deformada. He cambiado nombres, géneros, fechas, lugares…y hacía las oportunas comprobaciones para comprobar que todas las identidades (la mía la primera) iban a quedar irreconocibles.
Con todo eso no se lo que falló.
Igual es porque lo escribí demasiado rápido o me confundí en algo. El caso es que antes de escribir el post comprobé que a través de las frases que citaba, no se podía llegar a nada. Pero luego me empezaron a llegar comments, que daban a entender que si, que se podía llegar a algo…y al final un comentario me dijo que estaba muy bien el blog de mi hermano y Teresa me felicitaba por quitarme el pasamontañas. Ahí vi que pasaba algo. Con el agravante de que estaba de finde sin ordenador.
A la vuelta me metí en mi blog. Copie la frase, la puse en google…y si juntamos la habilidad de google y que tenía un perfil poco protegido en una red de esas de hacer amigos de curro…
Pues si. La cague. Durante cuatro días, y gracias a mi torpeza, ha estado expuesto a todo el mundo: mi nombre real, mi foto, mi historial laboral, el blog de mi hermano…vamos, cuatro años haciendo malabarismos…y se me ha caído todo el montaje.
Un sudor frío me corrió la espalda cuando me di cuenta. Valore opciones. Al final he hecho lo que creía mejor. He borrado la entrada fatídica, con todos sus comentarios. Así por lo menos ya no sigo estando expuesto. Luego he aumentado mi nivel de privacidad en la red que he citado antes.
Ignoro cuanta gente aprovecho esa fisura en mi desdoblamiento de personalidad. No se cuantos se tomaron la molestia de hacer cortas y pegas y búsquedas en google. El caso es que algunos de los que leéis este blog ahora sabéis mi nombre real e incluso habéis visto mi foto. Espero que manejéis esa información con discreción. No me importais los que lo habeis visto, pero prefiero que posibles futuros lectores no tengan tanto acceso a mis datos reales.
Por lo menos habréis podido comprobar que todo lo que decía respecto a mi belleza y mi porte juvenil era incluso demasiado modesto.

domingo, 28 de agosto de 2011

Personajes y personajillos

He alucinado con las masas enfervorizadas que gritaban al paso del Papa en su visita de hace unos días. Me es muy difícil entender el culto a la persona, a cualquier persona. No acabo de entender lo de esperar horas para ver a un tío pasar durante 15 segundos. Me parece muy bien que haya gente que le mole, pero yo paso. Lo mínimo si te pudieras hacer una foto con él…pero con el Papa ni eso. Tampoco me molaría demasiado hacerme una foto con el Papa ¿Qué me molaría?. Lo he pensado y he llegado a la conclusión de que hay varias categorías de famosos:
-Famosos de fotos: son gente con la que me molaría hacerme una foto. Sin más. Normalmente porque me imagino que son gilipollas, o que no están a la altura de su personaje. O que no van a dar ni para un café. Por ejemplo, me gustaría tener una foto con Nicolas Cage, que es un actor cojonudo pero que me imagino que en persona será un capullo. Lo mismo con Joan Cusack y con otro montón de gente. Valen justo para la foto. Tampoco creo que hiciera una cola muy grande para hacerme la foto con ellos, pero si los veo se lo pido.
-Famosos de café: son con los que no me apetece tener una foto. Con esos me apetecería pegarme una buena charla. Un par de horas de poder hablar tranquilamente. Incluso pagaba por charlar con ellos, no sólo hacía cola. Por ejemplo con el Papa. Con el Papa me pegaría hasta 5 ó 6 horas de espera si luego supiera que iba a poder charlar de tú a tú un buen rato con él. Un buen rato. O con Santiago Segura, o con Rakel Winchester…son gente que me interesa no por sus personajes, por ellos.
-Famosos de bote de cristal: esta categoría es difícil de explicar. Es gente que paso de charlar con ellos y que tampoco dan para hacerte una foto. Son un montón de intensos o pedantes. Pero que molan para tener en casa en un bote de cristal y sacarlos un rato. Ana Torroja por ejemplo. Abres el bote y la sacas un rato para que cante y baile un par de canciones y la vuelves a guardar. O Amaral. O Cameron Diaz, la sacas un rato para que pasee, la miras… y la vuelves a guardar.

lunes, 22 de agosto de 2011

Y ya

Me cago en todo que nos hemos puesto a cruzar España el día que lo cruzan todos los moros que vuelven a su país. ¿Pero no decías que hoy no habría nadie en la carretera?. Joder, por fin llegamos. Hay menos gente, que otros años genial. Hace frío. Ya, pero mejor esto que el calor de allí ¿no?, bueno si tu lo dices pero yo necesito sol. Ya. Los niños ¿dónde están?. Ni lo sé ni me preocupa. Joder que día. Bueno, vamos a tomar un aperitivo. Que vistas. ¿Otra vez a ver a tus primos?. Papa me gustan los primos. Vamos a ver a May que está aquí este año otra vez, a ver si esta nos vemos. Mierda que se ha roto la luna del coche. ¿Será verdad que vienen y te la arreglan?. Mira pues si. Que frío, siempre igual en tu pueblo, no se como lo aguantas. Pues arrímate que te doy calor. Madre mía todo el día pensando en lo mismo. Que bueno esta esto ¿Cómo se llama?. Bica. Lo de estar 30 en casa se puede hacer porque es grande. Vamos a tomar otra cerveza de estas. Joder, ahora se apunta todo el mundo. Normal haces un plan que incluye comer y está lloviendo. Que buena esta la cerveza esta. ¿Esta es la que le gusta a ECDC? Si. Hay que llevarle. Ya pero si metemos cervezas no caben las patatas. Pasamos de la cerveza, creo que se podrá encontrar Estrella de Galicia en cualquier parte. Vamos a comer bonito. Mira, han traído otra bica. Joder que frío. ¿Dónde están los niños? Remando creo. Ah no, son esos que nadan en mitad de la corriente. Vale pero mejor no se lo digas a La Parienta. Nos vamos de excursión. Que raro a esta también se apunta gente. No se para que venimos a la playa si está nublado. Nos vamos de excursión. Coño hasta en Cudillero hay menos gente. ¿Dejamos a los niños y nos vamos a cenar?. Por favor no compréis más bica. Nunca había comido una cigala tan grande. ¿Y los niños?. Te das cuenta, hemos llegado antes que nuestros hijos.
Mierda. Se han acabado las vacaciones. Mierda, he engordado cuatro kilos en 10 días.

jueves, 28 de julio de 2011

Tiempo de contrastes

Llega un tiempo de discutir con La Parienta, y de llevarse bien con La Parienta. De echar unas broncas tremendas a mis hijos, de pasármelo en grande con mis hijos. De reencontrarme con los amigos, de hartarme de los amigos, de juntarme con la familia, de aborrecer a la familia.
Llegan, en fin, las vacaciones. Pasarlo bien.
Nos leemos a la vuelta.

lunes, 25 de julio de 2011

Tengo un blog de tías

Vale, pues si, tengo que reconocerlo. Tengo un blog de tías. Lo asumo con dignidad. Hay escritores que se dedican a escribir para publico femenino, revistas para publico femenino…pues yo soy el autor de un bog de publico femenino.
Ojo, no es que yo lo haga adrede. A mi más me interesa lo púbico femenino que el público femenino. Pero la cuestión es que tengo que reconocer que tengo muchas más lectoras, seguidoras y comentarios de tías que lectores, seguidores y tíos que me comentan.
Por una parte eso es fácil, hay muchas más tías en la blogosfera que tíos. Pero debe ser algo más que eso. Y me temo que se lo que es. Lo arrastro desde hace ace años y ahora puedo disfrutarlo.
Yo era el amigo/padre confesor/hermano mayor de un montón de tías. Las tías veían en mi alguien con quien hablar. Pero luego se enrollaban con el macarra. Y venían a contármelo muertas de pena y deshechas. Vamos que yo era su paño de lágrimas. Digamos que yo era para los cortados y luego tenían a otro para los cubatas…Y no es porque yo no bebiera ¿eh?, que yo bebía como un campeón. Simplemente me querían para otra cosa.
Yo no se si es por el tono de voz, por la cara de interés o por qué, pero si contamos tías que han tomado café conmigo para charlar, podía poner colorados a D. Juan y al Sr. Mejia. Juntos.
Que conste que estoy contentísimo de esa capacidad. De hecho yo me ligue a La Parienta tomando cafés. Muchos. Ni discotecas ni pubs, sentado en una mesa de cafetería. Y me parece que eso es lo que está pasando con el blog. Por alguna razón que se me escapa, mi forma de escribir les mola más a las tías que a los tíos. Supongo que llegan aquí, leen, se echan unas risas o sonrisa, comentan supertiernas y luego se van.
Pero me da igual, a mi me mola tener público femenino. Porque tomar cortados, a determinada edad no te daba muchas oportunidades. Pero con el tiempo, se ha visto que los que tomamos cafés seguimos conservando nuestro atractivo. Porque el atractivo residía en la capacidad de charlar y de acompañar.
Que era muy guay ser un macarra, y te enrollabas con un montón de tías. Pero con los años, las tías dejaron de fijarse en el malote supercachas y empezaron a tentarse la ropa y mirar alrededor y decir, “tate que aquí debe haber algo más que esto” y entonces entramos los que éramos más de café que de cubata. Ahora un macarreta de aquellos, un malote del que ponía a las jovencitas, abre un blog y se le llenara de tios comentando chorradas de tunning, futbol y gimnasio.
Ya me lo dijo a mi una, una vez, en un bar de copas a las tantas. “El día que me quiera casar buscare un tío como tu para casarme con él”. Y claro, ahora que tenemos 40, la peña ya no tiene edad de andar por ahí a la caza, sobre todo porque las gacelas son muy jóvenes y hay leones mucho más fuertes. Así que se acabó el depredador, ahora los macarras no saben que hacer. No saben ni como hablar con normalidad con una tía. Están completamente despistados. Es la hora de la venganza de los que eramos mejores amigos. Tu no eres capaz de hablar tres frases con un tía. Yo tengo un blog con un montón de seguidoras.
Los macarras ya no molan.
Y además están hechos polvo, es lo que tiene la mala vida.

martes, 19 de julio de 2011

Aquellos maravillosos años: Los enamoramientos colectivos

Íbamos a un colegio no mixto. Sólo tíos. Era bastante normal entonces, aunque algunos empezaban a abrirse a la mezcla de géneros. Cuando nos empezaban a despertar las hormonas estábamos completamente perdidos. Sabíamos que queríamos algo, pero seguramente no sabíamos el qué. Y entonces apareció nuestro primer mito.
No se quien la nombro primero, o quien la vio. Pero corrió la voz. "A es guapísima". A iba al colegio femenino que había enfrente del nuestro. Y así, con esa simple advertencia, toda la clase en bloque se declaró enamorada de A. Empezamos a cruzar comentarios, "Fulanito se cruzo con ella el otro día", "el hermano de menganita es amigo de una que es amiga de una hermana de A."... de locos.
La tal A iba al colegio en autobús urbano. El 30. Entonces, corrió como un reguero de pólvora la máxima de "hay que ir al cole en el 30 para ver a A". Los pobres desgraciados que el 30 no nos pasaba cerca, perdimos la oportunidad, pero el resto se borró en masa del transporte escolar y decidió ir al cole en el 30. Estábamos en 7º de EGB, 13 añitos. Incluso los profesores hicieron una reunión para avisar a nuestros padres como nuestros deseos de independencia se estaban manifestando en ese deseo de usar el transporte público...Que sabrían ellos.
A todo esto, me imagino que la tal A no tenía ni idea. Años después coincidí con ella y un amigo, pasamos el día juntos esquiando, me dio vergüenza contarle toda la que se había formado años antes...Hoy se lo contaría, seguro que se reía, era una tía bastante maja. Y es verdad que era muy guapa.
Luego, cuando empezamos a salir por ahí, le toco el turno a E. Siempre estaba sentada en el mismo pub, en la misma banqueta, con el pelo cortado a lo chico y una americana (eran los 80). Nadie se le acercaba...todos la amábamos en secreto y la imanábamos súper altiva y borde. Un día, al final de esa época, hable con ella por una amiga común. No recuerdo nada especial.
Hace poco, contando esta historia, pero citándola con nombres y apellidos (tengo una memoria selectiva muy curiosa) resultó que un conocido trabaja con ella. Me dijo que conservaba los aires de diva.
Al final, nuestro último enamoramiento colectivo fue con R. Pero acabó mal. Era la época de la universidad y en nuestro primer año nos enamoramos de ella, en equipo. Pero caro era otra edad. Al poco la vimos medio borracha y enrollándose con un melenas. Se acabó nuestra diosa altiva.
Fue el final de nuestra inocencia.