miércoles, 12 de mayo de 2010

Tres llamadas

Iba a ser un día normal, de hecho hoy era un día normal.
Pero me llama R. a primera hora. Le han echado. Intento darle ánimos pero creo que no lo consigo. Voy en el coche y pienso la mierda de la situación en que estamos. R. pasa de los 40, dos hijos…no quiero ni imaginarme lo que estará pasando. Respiro. Tú no estás así pienso, no te pasa nada. Tranquilo. Se que nos puede pasar a cualquiera. El no era ni mejor ni peor, en su curro empezó a ir todo mal...empiezo a comerme la cabeza.
Mierda.
Ya no me entero de lo que dice la radio. Pienso en todo lo injusto.
Me llama A. Su mujer ha tenido un aborto. Nada grave se pondrá bien. Sé que lo estará pasando mal. Nada grave. Pero nadie les quita el disgusto. Veo pasar las parameras de la provincia de Teruel. No va a ser un día fácil. Miro alrededor. Nada ni nadie. Un viaje de mierda, un día feo. Me siento sólo.
Me llama V. Se va a divorciar. Ya lo ha hablado. Seis años de matrimonio y un hijo. Todo a la mierda.
Mierda, mierda…
Me siento muy sólo en el coche. Adelanto camiones y veo a los civiles. Casi agradecería que me multasen, sólo para charlar. Me paro a tomar aire y pongo música. Mala idea, Amaral canta lo de la madrugada que parece nunca acabar. Hay canciones que te sientan mal. Como los porros que a veces te deshacen.
Llamo a La Parienta. Que tal, muy liada en el curro y tu, bien, llegaré pronto…vale te dejo. No he sabido decirle lo que me pasa. Yo mismo no lo sé. Pero me siento terriblemente sólo y triste. Llamo a algún amigo, no cogen o están currando. Normal. Son las once de la mañana, no debería estar parado en mitad de la autovía.
Me entran ganas de llamar a mi madre. O a alguien. Me entran ganas de llorar y me esfuerzo por no hacerlo. El coche parece enorme y me parece que estoy lejísimos de todo. No tengo ganas de nada. Me siento como si no hubiera nadie más en el mundo.
Respiro.
Un día de mierda.
Arranco y sigo.

lunes, 10 de mayo de 2010

Han llegado hasta aquí

Pues nada, hace poco por consejo de una experta bloguera me puse un contador. Es el cuadradito ese azul de arriba a la izquierda. Lo primero que pasó es que alucine con la cantidad de gente que me leéis. Muchas gracias. Sois la proporción perfecta para aumentar mi ego y no llegáis a tantos como para preocuparme porque me lea alguien del curro. Genial.
Además el contador ese tiene algo que hacen todos los blogs famosos y que voy a hacer aquí por primera vez. Saber a través de que búsquedas en el buscador llega la gente al blog. Agarraros que los algoritmos son impredecibles. Estas son las búsquedas más alucinantes que hacía gente que ha acabado en mi blog:

Porno follando a la catequista: Pues colega…aquí de eso mal. Ya siento que hayas llegado hasta aquí. De todas formas podías explicar un poco que morbo tiene eso…
Como se llaman a los tíos largos: Altos, se les llama altos. Supongo que te mandan aquí porque yo lo sé.
Poliestacional en las ovejas: Me ha encantado. Resulta que en mi época de universitario, un grandísimo e ilustre catedrático me dijo un día: “usted llegará lejos señor Viveiró, pero no en el campo científico. Usted no tiene mentalidad científica”. ¡Ja!, pones poliestacional en ovejas y sale mi blog…y él era el mayor experto en el celo de las ovejas…
Curso prematrimonial en Viveiro: Lo siento, suele pasar. Yo soy Viveiró, con acento. De todas formas te recomiendo que no te cases. El matrimonio al principio va muy bien, luego sales de la Iglesia y todo empieza a empeorar…
Asha Gill: Eso más bien en El Chico de la Consuelo…aquí somos más de Lidia Lozano por ejemplo…
Decálogo para criticar: Hombre si es para criticar el mío…si no no te hace falta un decálogo, tu empieza y ya va saliendo.
Harta de esta puta mierda que llaman vida: Jo que tierno, metes eso en Google esperando respuesta…pues aquí uno es más bien existencialista…o sea que mucho no te puedo animar. Pero con ese título puedes hacer un blog.
Como se llama al tiempo cuando trabajas fuera de la oficina: Este me lo sé: en casa en pijama tocándote los huevos…¡Ah no! Que es home-work, no sé porque me salió lo otro…
Me fui de putas con gente del trabajo: Pues vale pero no sé porque lo aireas en la red. Si hiciste fotos al jefe tienes un arma para negociar. Que quede claro que yo salgo por esta entrada. No por nada más ¿eh?
Me fui de putas preocupado: ¿Y volviste más relajado?. Pues espera, espera: SIDA, Ladillas, Sífilis, duplicados en la tarjeta de crédito…¿ya estás preocupado otra vez?
Jesica Lange escenas más sexis: No sé, no entiendo que haces aquí, pero no salpiques…
Les duele a los tíos follar por primera vez: Puf…a los heteros no.
Fui de putas: Otro. ¿Y para qué lo cuentas?
Guarras secretarias: Cielos, me empieza a preocupar que aquí venga tanta peña buscando porno…me voy a repasar el blog.

Total que me he dado una panzada a reír pensando en la pobre gente que ha caído aquí…les acompaño en el sentimiento y lamento el error…
Pero espero nuevas tonterías de estas, que son muy divertidas…

miércoles, 5 de mayo de 2010

La vamos a liar...

Supongo que no os lo vais a creer pero os juro que es verdad y que está pasando. En mi empresa un iluminado decidió mandarnos a siete a un congreso que no nos apetecía nada ni nos valía para nada. Nos lo dijeron la semana pasada. A mí me tocaba jueves y viernes, que trataban los temas que presuntamente me importaban.
Pero me llamó el jefe y me dijo que a él le tocaba lunes y martes y que pasaba que por favor fuera en su lugar. Otro compañero me dijo que le cubriera el miércoles…a la vez yo el jueves me iba a ver a Patxi y le dije a otro que me cubriera… Cundio el pánico, la mala gana y la desidia en general respecto al congreso...
Consecuencia: Estamos apuntados siete a un congreso donde nunca vamos a estar más de dos (a 700 euracos la inscripción), por si fuera poco, al que le interesaba se puso malo el primer día y se lo está perdiendo.
Además pasamos de las comidas y cenas del congreso y nos estamos yendo de tapas por nuestra cuenta.
No ha habido nadie que vaya a la mitad de las sesiones. A todas ya ni soñarlo.
Ayer me aburría y me fui a casa.
Hoy he vuelto.
De hecho ayer sólo durmió uno en la ciudad del congreso… Nos estamos dejando una pasta en el AVE...
Los de la recepción del hotel alucinan con nuestros jaleos y las habitaciones vacías que pagamos para toda la semana…y con que todos los que estamos vayamos a dormir la siesta al Hotel…
Por si fuera poco, alguno ha venido dos o tres días y ni se ha pasado por el congreso. De hecho en mi habitación tengo las acreditaciones de dos y no me las han pedido…
Lo mejor es que nadie sabe quién hay en cada momento, nos vamos poniendo mensajes (estoy en el Hotel, estoy de cañas, estoy en el congreso…)
Es como lo de faltar a clase, pero a lo bestia y con cuarenta tacos. Nos estamos divirtiendo con la tontería…pero se va a enterar alguno y la liaremos.
Pero mientras tanto ahí seguimos (“te hacen unas cañas?””paso voy a dormir””¡si son las 12 de la mañana””pues por eso”)

lunes, 3 de mayo de 2010

Primos

Mi familia tiene rasgos de clan. Mi familia en algunos casos es completa y absolutamente tribal. Nos juntamos y estamos perfectamente jerarquizados. Cada uno sabe quien va delante y quien va detrás. En edad, dignidad y gobierno que decía el Catecismo.
Eso tiene muchas ventajas, no las voy a detallar ahora, pero sobretodo favorece la interacción con los primos.
Los primos son gente con la que tienes una relación especial. No son tus hermanos, con ellos no te peleas con tanta frecuencia, pero son más que los simples amigos. Porque saben mucho de ti. Con mis primos yo he tenido siempre una relación especial. Las conversaciones con mis primos no estaban tan mediatizadas como con mis hermanos. Para mis hermanos yo era el pequeño pero con mis primos estaba por en medio. Y además ellos no estaban hartos de escucharme…me daban cancha porque me tenían mejor considerado.
Las conversaciones con mis primos eran inacabables, hablábamos de todo: de sexo, de religión, de ligues de amigos, de novios…aprendí más de “asuntos de mujeres” escuchando a mis primas que conviviendo con mis hermanas. No veía mucho a mis primos pero en cuanto los veía ya estábamos ahí. Como si no hubieran pasado seis meses.
Las conversaciones con mis primos, a veces, me permitían oír a mis hermanos cosas que a mí sólo no me hubieran dicho. Pero en la conversación de todos, me dejaban oírlas. También me permitieron dar consejos a otros más pequeños. Nos enriquecimos hablando de música, de libros…Soportamos las adolescencias estúpidas de unos y otros. Las épocas de hippy, la época de fumar de todo…
Lo bueno, además, es que con el tiempo no ha cambiado. Nos hemos casado, hemos tenido hijos… y ha seguido la misma conexión entre nosotros.
Mis primos han sido una parte fundamental en mi educación.
Hoy mis hijos no tienen primos. Casi no tienen primos y casi no conviven con ellos. Entre que a mis hermanos les ha dado por la soltería, las familias son más pequeñas y que nos hemos dispersado geográficamente…
Y a mí me dan pena. Les va a faltar algo.

martes, 27 de abril de 2010

Clientes fascinantes

De siempre he tenido clientes por los que me sentía fascinado. La fascinación, como el enamoramiento, son involuntarios e inexplicables. A mi me ha pasado eso con clientes varios. Normalmente es con tíos que son unos bordes, o te perdonan la vida...lo que sea. Pero yo sigo con ellos y me gusta, es un resto de masoquismo que no se de donde me viene. Saltan el conducto reglamentario, caen en mi mesa...y me los quedo, paso de dárselos a nadie. Me dedico a ellos. El último caso me está costando, pero ahí sigo.
Ya he usado el simil de las sillas así que seguiré con él. Mi empresa fabrica sillas. Pero en Euzkadi, por varias razones no se usan sillas. Se usan bancos para el caserio o sillones. Pero sillas no. Un día, hace unos meses, pasaba por administración y me dice una chica: "Don Gonzalo, llama un tal Patxi que quiere sillas, es de Euzkadi ¿que le digo?" y yo que me sentia bien esa mañana dije (inconsciente de la que se me venía encima) "¡Pásamelo!"
-¿Patxi?
-El mismo- Acento vasco cerrado. Aparenta unos mil doscientos años.
-Oye que me han dicho que querias sillas...
-Pues claro, sillas ¿no haser sillas vosotros?
-Eeeeee...si. Pero en Euzkadi nadie usa sillas, y si os hace falta alguna pues la comprais en Gran Bretaña, de toda la vida
-Ya...Yo conocer Gran Bretaña pero yo ver que vosotros haser sillas y quiero probar vuestras sillas, pagando ¿eh? pagando
-Bueno, pues vale
Total que le mande unas cuantas y me olvidé. Al mes me llama:
-Gonzalo
-¿Si?
-Patxi, me gustaría hablar de sillas contigo...
-Vale
No me resisti. Un viajecito en coche oyendo la banda sonora de "Los Miserables", comidita en Donosti...no era mal plan. Me recibió el amigo Patxi...y me dejó acojonado. Patxi había cortado las patas a las sillas y tenía la parte de sentarse directemente sobre el suelo. Estaba contentisimo.
-Tus sillas son comodisimas, tu, cojonudas. Mucho mejor que inglesas
-Pero Patxi coño, que esto no se usa asi...
-¿A mi me vas a desir tu como se usaría la silla? por los cojones. No teneis ni puta idea. La silla así es como mejor va
Me quede alucinado, pero cualquiera le discute...
Al cabo de un tiempo, cambiamos las patas de las sillas, en vez de patas en prisma pasamos a hacer patas cilindricas. A los clientes les gustan más y son más faciles de usar. Avisamos a todos y contentisimos. A Patxi le avise el último, total para lo que usaba las patas... a las dos semanas me llama:
-Oye aqui Patxi. Estas sillas de ahora puta mierda son.
-Pero Patxi, no me jodas, si es lo mismo pero con otras patas. Y total tú se las quitas...
-Nada, puta mierda son. Yo quiero sillas de las de antes .
Atención comercial, me dije, necesita atención comercial. Asi que me carge cuatro sillas en el coche nuevecitas y limpias, recien salidas de la fábrica y me fui a verle. Le regale las cuatro sillas y le explique lo bonitas que eran. A todo esto el jefe se mosqueo un poco por lo de dedicarme a ir a comer al Pais Vasco para la mierda de cantidad de sillas a vender...pero me lo perdonó.
Pero Patxi dijo que nanay, que esas sillas eran una mierda, que al quitarle las patas quedaban fatal...Yo que me empezaba a caer en gracia el tío, mande a la central que hicieran un estudio en la fábrica para ver en que había cambiado el proceso de fabricación. El jefe me monto un pollo regular por "mi puta obsesión por un cliente de mierda". Conseguí que me dejara un cliente unas sillas de las de antes y se las mandé. Hoy me ha llamado:
-Oye Gonzalo ¿me quieres vacilar tu?, no haces más que mandarme sillas de mierda, yo quiero sillas de las de antes joder, que pareces bobo. Que me gustaban las de antes y no las redondas. Y estas otras que me has mandado son viejas. Coño ¿ya no sabeis haser sillas vosotros?
Total que he quedado con él, voy a verle la semana que viene. Mi jefe se ha enfadado porque dice que pierdo el tiempo. Y será verdad. Y además cuando veo su número en la pantalla del móvil noto un escalofrio....
No se por qué. Pero es un cliente que me fascina.

lunes, 26 de abril de 2010

Terminando varios post

Después del puente, he estado enredando en mi propio blog. De hecho casi me lo cargo probando cosas. Por eso he cambiado el color y tal, ha sido un accidente. Quería instalar el Analytics ese que te da para un par de entradas de vez en cuando y al meterme en el código fuente...pues eso, que casi me lo cargo.
Pero algo bueno tenía que salir. He releído algún post antiguo y me he dado cuenta de que falta de contar alguna cosa:
Sobre el niño que me hizo bajar del autobús: Después de bajar del autobús porque el cabrón del niño me estaba haciendo la burla, como no sabía donde ir a rumiar mi humillación me acerque a la casa de Dña. Consuelo, sabiendo que allí estaría El Chico de la Consuelo al que podría contarle mis penas. Pero no estaba sólo. Estaba con La Chica de la Consuelo. A ella mayormente la ignorábamos, porque no nos dejaba enrollarnos con sus amigas ni nada, cuando eramos jóvenes y estábamos en el mercado me refiero. Así que le conté mis penas a mi amigo que me consoló con unas copillas de cava. Me templó.
Pero su hermanita escuchó toda la historia.
Al cabo de un par de semanas, entraba yo en un bar de moda alternativo (de los que frecuenta ella) con La Parienta y unos amigos. Una tía (ella, la hermana) estaba en el centro del bar contando una historia divertidísima a un grupo de amigas...mi historia concretamente. Estaba con los mofletes hinchados a reventar para describir la situación...en ese momento me vio..."¡Ese, ese era el de los mofletes!" se puso a gritar como loca señalándome con el dedo. El cachondeo fue generalizado...y encima tuve que contar mi historia a los que me acompañaban...que maja La Chica de la Consuelo...
Sobre las suegras: La suegra del Chico de la Consuelo (ECDC) merece un capítulo aparte, como ya explico él en los comentarios a mi post. Pues bien, tengo una historia suya bastante truculenta. La parienta estaba en su segundo embarazo, casi era ya una mesa camilla. Además ese día abandonábamos a nuestro hijo mayor por una semana...entre las hormonas, la pena y el agobio de la mudanza en ciernes se había pegado la mañana llorando. Nos metemos a un bar a tomar un café. Allí está la suegra de ECDC. Nos conoce de vernos dos o tres veces...se acerca y le suelta a mi Parienta:
-"Estas feísima"
- Ella, alucinada, se intenta justificar :"Bueno, es que voy sin pintar y llevo llorando toda la mañana".
-"Quita, quita, estas horrorosa. Debe ser que esperas niña"
-"Bueno, tu tampoco me conoces tanto..."
-"Yo te he visto un montón de veces, estas horrible" Se vuelve y llama a su hermana, más que octogenaria, que está en la otra punta de bar "¡Fulanita! mira esta que fea, ¡Y que culo se le ha puesto!" lo dice mientras hace dar la vuelta a La Parienta para que su hermana y todo el Bar le mire el culo...."¿Tu que dices?" La otra dijo que iba a ser niña... Y fue niña.
Sobre dependientes bordes: Camino al curro me llama mi compi, "por fa trae tabaco que estoy seco y lo llevo fatal..." en la gasolinera paro y le pregunto al de la caja "¿Tenéis tabaco?" respuesta a voz en grito: "¡¡¡Y que alivio fue dejar de tenerlo!! ¡¡y alguna otra cosa que nos quitaran de la puta tienda y sería aún mejor...!"
Así que quedan rematados los post. Aunque todo puede mejorar...

miércoles, 21 de abril de 2010

Ellos siempre pueden

Estoy harto. Siempre es lo mismo y no sé por qué. Da igual el ámbito en el que te muevas, los inútiles, los imbéciles, los que no valen siempre tienen tiempo. Da igual que sea para el comité de empresa, para el APA del cole o para la Comunidad de Propietarios. El más imbécil y el que menos vale ese siempre tiene tiempo.
Me empecé a dar cuenta en la época de estudiante. Los sindicatos estudiantiles estaban en manos de los menos adecuados. Me metí en aquello y me costó mucho tiempo y mucho trabajo, pero conseguí que en la Facultad las cosas se hicieran con, por lo menos, sentido común.
Pero luego eso lo he vuelto a ver en muchos campos. Si hay elecciones al comité de empresa por ejemplo, el tío que sabe cómo se han de hacer las cosas, cómo se podría mejorar…ese no tiene tiempo. Ese llega justo a sacar adelante su trabajo y ver a su familia lo necesario. Piensas en meterte tu allí y dices “pero tío si ya no tienes tiempo, si estas en mil cosas…” pero el gilipollas no. El tío que es un trepa y no vale una mierda, ese puede. Y se mete.
Lo mismo en las organizaciones profesionales, las dirigen los más imbéciles y los que menos saben. Los buenos se dedican a currar. Las APAs de los colegios, dónde hay algunos padres que podrían poner en orden muchas cosas…pues no. Los más ineptos, los que no tienen dos dedos de frente, esos pueden.
¿Por qué cojones ellos siempre pueden?¿por qué no están saturados de temas como todos?. No lo sé. Pero el caso es que ellos acaban encargándose de todo.
En España nadie se ofrece nunca voluntario ni para cobrar, nadie milita en nada que le suponga un mínimo esfuerzo. Pero los gilipollas siempre pueden. Nunca están agobiados de trabajo, nunca la familia les reclama más tiempo…Y así vamos. ONGs, partidos políticos…todo, todo gobernado por la casta de los que les sobra tiempo. Tú te planteas cualquier otra ocupación y se te hace una montaña. Ellos van sobrados.
No sé cómo se combate eso, no sé si tiene solución, ni siquiera sé si pasa en otras partes. Pero aquí vamos apañados con los que pueden.