La expresión la acuño mi primer jefe. Yo era un mísero becario con un contrato de prácticas y me ofrecieron irme a otra empresa. Así que se lo dije: “Me pagas una mierda, llevo aquí un año y ahora tengo más valor en el mercado. Me tienes que subir el sueldo”. “Te están silbando en el oído” me dijo. Me subió el sueldo y seguí allí un año más…
Desde entonces ha pasado tiempo y varias empresas, pero periódicamente se repite, te llaman de otra empresa, de la competencia o de otro sector…te silban en el oído. Y te prometen maravillas. Con el tiempo descubrí que lo de pedir aumentos no es efectivo. O te vas o te quedas pero lo de negociar sienta mal.
Pero he descubierto algo más.
Kierkegaard, el padre del existencialismo, dijo que la angustia nacía del ejercicio de la libertad. Tienes que tomar una decisión y eso genera angustia…y eso es exactamente lo que ocurre.
Porque nadie tiene ninguna garantía. Ni que te vas a un sitio mejor, porque generalmente te vas de una “empresa imbécil” a otra, ni que quedarte valga la pena.
La antigüedad en una empresa es un valor que cotiza a la baja. Despedir a un tío pagándole 45 días/año trabajado (que es lo que cuesta un despido “por mis cojones” en España) es caro…para una tienda que tiene dos dependientes. Pero para cualquier multinacional un poco grande, el despido es de risa. Si la empresa factura dos o tres millones de euros al mes ¿qué puede suponer pagar a un tío 100000€ para largarlo? pues nada. Yo he conocido multinacionales que incluso pagaban 65 días/año para tapar bocas. Total, ni se notaba en la cuenta de resultados.
Y no nos engañemos, con 40 tacos y 100000€ te tienes que buscar otro curro. No te da para retirarte.
Así que lo único que hacen es crearte angustia. Hay ratos en que piensas “me voy, a la mierda con todo” y ratos en los que te dices “qué coño, si aquí donde estoy me valoran”. Por otra parte he conocido a muchos “yo en mi empresa soy intocable” que estaban en la cola del paro…Vuelves a empezar.
Sólo te queda la angustia. Saber que hagas lo que hagas te equivocas. Si te quedas por lo que desaprovechas y si te vas por lo que pierdes…
Lo único importante, lo que vale de verdad, es quedarte con tu hija en casa, porque esta malita y hacer un pastel con ella. Eso es lo que da sentido a todo. Y lo que te mueve y te rescata de tu angustia.
Me están silbando en el oído…
Desde entonces ha pasado tiempo y varias empresas, pero periódicamente se repite, te llaman de otra empresa, de la competencia o de otro sector…te silban en el oído. Y te prometen maravillas. Con el tiempo descubrí que lo de pedir aumentos no es efectivo. O te vas o te quedas pero lo de negociar sienta mal.
Pero he descubierto algo más.
Kierkegaard, el padre del existencialismo, dijo que la angustia nacía del ejercicio de la libertad. Tienes que tomar una decisión y eso genera angustia…y eso es exactamente lo que ocurre.
Porque nadie tiene ninguna garantía. Ni que te vas a un sitio mejor, porque generalmente te vas de una “empresa imbécil” a otra, ni que quedarte valga la pena.
La antigüedad en una empresa es un valor que cotiza a la baja. Despedir a un tío pagándole 45 días/año trabajado (que es lo que cuesta un despido “por mis cojones” en España) es caro…para una tienda que tiene dos dependientes. Pero para cualquier multinacional un poco grande, el despido es de risa. Si la empresa factura dos o tres millones de euros al mes ¿qué puede suponer pagar a un tío 100000€ para largarlo? pues nada. Yo he conocido multinacionales que incluso pagaban 65 días/año para tapar bocas. Total, ni se notaba en la cuenta de resultados.
Y no nos engañemos, con 40 tacos y 100000€ te tienes que buscar otro curro. No te da para retirarte.
Así que lo único que hacen es crearte angustia. Hay ratos en que piensas “me voy, a la mierda con todo” y ratos en los que te dices “qué coño, si aquí donde estoy me valoran”. Por otra parte he conocido a muchos “yo en mi empresa soy intocable” que estaban en la cola del paro…Vuelves a empezar.
Sólo te queda la angustia. Saber que hagas lo que hagas te equivocas. Si te quedas por lo que desaprovechas y si te vas por lo que pierdes…
Lo único importante, lo que vale de verdad, es quedarte con tu hija en casa, porque esta malita y hacer un pastel con ella. Eso es lo que da sentido a todo. Y lo que te mueve y te rescata de tu angustia.
Me están silbando en el oído…

