Hay quien cree que la moda sólo es esa forma estúpida de vestirse sin seguir un orden…pues no. La moda es mucho más. La empresa imbécil en la que trabajo, también sigue los estúpidos designios de la moda.
Y es que en las empresas, si te fijas, hay modas. Las modas abarcan campos diversos. Por ejemplo, ahora en mi curro está de moda pedir el coche de empresa con cambio automático. Todo el mundo quiere cambio automático. ¿Por qué? Pues no lo sé, supongo que empezó un jefe y a partir de ahí, por imitación, un montón de capullos se lanzaron a seguirle.
Y con las palabras. A lo largo del 2009 llegó un momento que en una reunión dije que al próximo que dijera “contemporizar” lo capaba. Coño con la palabrita, que no se les caía de la boca. Contemporizar por aquí, contemporizar por allá. Contemporizar quiere decir que si mientras te joden te hacen mimos pues te aguantas. Hay que joderse.
Hubo un tiempo en que a la gente le dio por llamar a la empresa “la casa”. “En esta casa…” tócate las narices. “No es el estilo que impera en esta casa” llegó a decir un capullo. Yo hubo un tiempo que intenté poner de moda una palabra: paralogísticamente. La metí en dos o tres informes, pero no cuajó.
También hay épocas en que les da por hacer todas las gráficas en un estilo, con un fondo... Hubo una temporada que un tonto del haba no hacía más que hablar de las tendencias en cuanto veía una gráfica. Resultó que había descubierto una función del Excel para hacerlas…
O lo del valor añadido “tenemos que resaltar el valor añadido de los productos de la empresa”, si y con mis cojones veintitrés, valor añadido quiere decir que somos más caros porque la empresa saca más beneficio joder, que no somos nuevos… O cuando empecé a escribir yo en el curro con mi súper lápiz Graf Von Faber Castell, con su capuchón de plata…se acabaron las existencias porque todo el que quería ser algo se compro el lápiz aquel. Luego empecé a ir con plumas de las caras, a ver si hay huevos para seguirme, ahí se cortaron.
Total que en lo de las modas del curro yo soy más o menos como con la ropa. Me opongo por sistema. Prefiero hablar clarito y dejarme de chorradas de diseño.
Pero contemporizo con el resto.
Y es que en las empresas, si te fijas, hay modas. Las modas abarcan campos diversos. Por ejemplo, ahora en mi curro está de moda pedir el coche de empresa con cambio automático. Todo el mundo quiere cambio automático. ¿Por qué? Pues no lo sé, supongo que empezó un jefe y a partir de ahí, por imitación, un montón de capullos se lanzaron a seguirle.
Y con las palabras. A lo largo del 2009 llegó un momento que en una reunión dije que al próximo que dijera “contemporizar” lo capaba. Coño con la palabrita, que no se les caía de la boca. Contemporizar por aquí, contemporizar por allá. Contemporizar quiere decir que si mientras te joden te hacen mimos pues te aguantas. Hay que joderse.
Hubo un tiempo en que a la gente le dio por llamar a la empresa “la casa”. “En esta casa…” tócate las narices. “No es el estilo que impera en esta casa” llegó a decir un capullo. Yo hubo un tiempo que intenté poner de moda una palabra: paralogísticamente. La metí en dos o tres informes, pero no cuajó.
También hay épocas en que les da por hacer todas las gráficas en un estilo, con un fondo... Hubo una temporada que un tonto del haba no hacía más que hablar de las tendencias en cuanto veía una gráfica. Resultó que había descubierto una función del Excel para hacerlas…
O lo del valor añadido “tenemos que resaltar el valor añadido de los productos de la empresa”, si y con mis cojones veintitrés, valor añadido quiere decir que somos más caros porque la empresa saca más beneficio joder, que no somos nuevos… O cuando empecé a escribir yo en el curro con mi súper lápiz Graf Von Faber Castell, con su capuchón de plata…se acabaron las existencias porque todo el que quería ser algo se compro el lápiz aquel. Luego empecé a ir con plumas de las caras, a ver si hay huevos para seguirme, ahí se cortaron.
Total que en lo de las modas del curro yo soy más o menos como con la ropa. Me opongo por sistema. Prefiero hablar clarito y dejarme de chorradas de diseño.
Pero contemporizo con el resto.

